Ningún estudio ha demostrado que el tratamiento de la depresión disminuya el riesgo cardÃaco
La depresión, además de ser una enfermedad psiquiátrica, puede considerarse desde ahora como un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular. AsÃ, la depresión se añade a otros ya conocidos factores de riesgos, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión y el tabaquismo. Un comité de 12 expertos acaba de hacer esta recomendación a la American Heart Association (AHA).
El grupo ha revisado cientos de estudios para identificar la relación entre la depresión y los problemas cardÃacos. Y, según sus conclusiones que se publican en «Cirulation», la mayorÃa de los artÃculos han visto que la depresión hace que las personas sean más propensas a tener un ataque al corazón o fallecer a causa de una enfermedad cardÃaca .
«Los resultados no nos sorprenden», afirma Robert M. Carney. Recuerda que son muchos los estudios que han informado que la depresión se asocia con una mayor mortalidad. «Pero, aunque sospechábamos que Ãbamos a encontrar este vÃnculo, ahora estamos más seguros que nunca de que la depresión es un factor de riesgo de mortalidad en personas que tienen enfermedades del corazón».
25 años
Los profesores Universidad de San Luis, en EE.UU., Carney y Kenneth E. Freedland han estudiando los efectos de la depresión en la enfermedad cardÃaca durante más de 25 años. Según Carney, cuando las personas pierden peso, bajan su presión arterial o dejar de fumar, disminuye su riesgo de enfermedad cardiovascular; pero hasta el momento ningún estudio ha demostrado que el tratamiento de la depresión disminuya el riesgo cardÃaco.
«Desafortunadamente muy pocos estudios han analizado esta cuestión», reconoce Carney. Parte del problema es que los tratamientos disponibles no funcionan en todos los pacientes; incluso las mejores terapias para la depresión conducen a la remisión en sólo alrededor uno de cada dos pacientes deprimidos.
Pero Carney y Freedland creen que disponer de mejores tratamientos para la depresión pueden mejorar la supervivencia. «A mejores terapias, mejor calidad de vida del paciente. Sin embargo, antes de que podamos afirmar que el tratamiento de la depresión puede mejorar la salud del corazón o la supervivencia en pacientes con enfermedades del corazón, necesitamos más investigación».




