Venezuela, a través del estado Zulia, se sumó desde ya a la larga lista de países que se lanzaron a la exploración y explotación de las reservas vírgenes del petróleo y gas de esquistos (shale). Hoy, la nación ocupa la sexta posición en el ranking mundial en el tipo de crudo no convencional y también está entre las primeras 20 casillas en lo que se refiere al gas de lutita.
La información se desprende de un informe dado a conocer por el Centro de Administración de Información Energética de Norteamérica (por sus siglas EIA), a mediados de 2013, en el que se señala que los yacimientos más prometedores se encuentran en el occidente nacional, específicamente en las formaciones La Luna, Lago de Maracaibo y Catatumbo.
“Venezuela, en la región occidental, tiene 13 mil millones de barriles y 167 TCF (o billones de pies cúbicos)”, expresó el documento que también resaltó que en el ámbito mundial las reservas se ubican en 345 mil millones de barriles de hidrocarburo de esquisto y 7.299 TCF en gas de lutitas.
Pero, los últimos datos del organismo estadounidense difieren de los aportados por el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, este miércoles en un evento realizado en Maracaibo. Allí aseguró que las reservas de petróleo no convencional superan los 30.000 barriles y la de shale gas se ubican en 112 TCF, según estimaciones preliminares.
El funcionario también autorizó los estudios exploratorios en la formación La Luna, a través de la empresa mixta Petrowayuu. Añadió que el país existen varios reservorios con el recurso y nombró las formaciones Querequal y La Morita que “son conocidas en base a 112 billones de pies cúbicos de gas”, dijo Ramírez.
Luis Morán, geólogo y conocedor del área petrolera, afirmó que el shale oil y shale gas “no es algo nuevo, su existencia se conoce desde hace más de una década. El petróleo y gas de esquisto no es más que el recurso atrapado en rocas porosas. Hoy, ya se cuenta con la tecnología y técnicas necesarias para fracturar esas piedras y llevar el material a la superficie”.
“Es lógico que en el país se encuentren estos tipos de formaciones geológicas porque somos líderes mundiales en reservas de crudo. Es interesante que en la formación La Luna se den los primeros estudios exploratorios porque allí se conoce que existe un buen potencial, así como del lado de Colombia”, recalcó Morán.
Jesús Lobo, experto petrolero, resaltó que la iniciativa del Menpet de iniciar la explotación del gas lutita en el Zulia no se “debe al ‘boom’ mundial que ha impulsado en los últimos años Estados Unidos y Canadá, que lo han vendido como el gran sustituto del crudo y gas convencional. Acá se hará para responder al déficit de gas que se viene registrando en la región occidental, especialmente en la industria petrolera, la petroquímica y el sector residencial”.
Para otros analistas el nuevo recurso es una “carta bajo la manga” para las generaciones futuras cuando se agoten los 297.000 millones de barriles de petróleo (en su mayoría extrapesado) en reservas probadas, así como los 196,4 TCF de gas natural. “Los recursos de esquistos venezolano están allí en el suelo listos para ser explotados en los próximos 50 años (…) cuando la mayoría de los yacimientos del mundo estén completamente agotados”, advirtió Lobo.




