A primeras horas de este 10 de octubre, la líder opositora venezolana, María Corina Machado, recibió una llamada de Kristian Berg Harpviken, director del Instituto Nobel noruego, para compartirle una noticia antes de que la conociera el mundo.
–¿Hablo con María Corina Machado?
–Sí, es María Corina.
— Mi nombre es Kristian Berg Harpviken, secretario del comité del Nobel en Oslo, y llamo para informarte que en pocos minutos el Instituto Nobel informará que te concedió el Premio Nobel de la Paz 2025.
El silencio se apoderó unos segundos de la llamada, mientras Machado no dejaba de repetir: “Oh, Dios…Oh mi Dios”. La voz de ambos se entrecortó y las pausas para contener el llanto matizaron el aura de la conversación.
-Felicitaciones para ti, María.
–Oh, Dios…Dios… No tengo palabras. Muchas gracias, pero espero que entienda esto es un movimiento, es un logro de toda una sociedad, no solo de una persona. No estoy ciertamente segura de merecerlo.
–Somos dos los conmovidos, y sí lo mereces. Sé que es sorprendente y me disculpó por despertarte a medianoche. No tenemos mucho tiempo, de hecho, debemos hacer el anuncio en pocos minutos y te compartiré un extracto del texto…
“Oh my god… I have no words.”
— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 10, 2025
Listen to the emotional moment this year’s laureate Maria Corina Machado finds out she has been awarded the Nobel Peace Prize.
Kristian Berg Harpviken, Director of the Norwegian Nobel Institute, shared the news with her directly before it was… pic.twitter.com/OCUpNz752k
Posteriormente Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité del Nobel, a las 9:00 GMT -5 de la mañana en Caracas– anunció al mundo que el Premio Nobel de la Paz 2025 se lo concedían a María Corina Machado “por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.
“En el último año, la señora Machado se ha visto obligada a vivir en la clandestinidad, y a pesar de las graves amenazas contra su vida, se ha quedado en el país, una decisión que ha inspirado a millones de personas. Cuando los autoritarios toman el poder, es crucial reconocer a los valientes defensores de la libertad que se levantan y resisten”, expresó Watne Frydnes.
Añadió que el régimen autoritario venezolano “dificulta enormemente la labor política” y que desde la fundación de la A.C. Súmate, organización dedicada al desarrollo democrático, Machado defendió hace más de 20 años “unas elecciones libres y justas”.
En el comunicado oficial del Premio Nobel, se indica que como líder del movimiento por la democracia en Venezuela, María Corina Machado “es uno de los ejemplos más extraordinarios de coraje civil en América Latina en los últimos tiempos“.
“La señora Machado ha sido una figura clave y unificadora en una oposición política que antes estaba profundamente dividida, una oposición que encontró un punto de coincidencia en la exigencia de elecciones libres y un gobierno representativo”, destacan. Asimismo, se menciona que mayoría de los venezolanos “vive en la pobreza extrema, mientras que los pocos en la cima se enriquecen” y hace un señalamiento directo a la “maquinaria violenta del Estado, que se dirige contra los propios ciudadanos”.
Tampoco pasaron por alto el éxodo de casi 8 millones de venezolanos, ni la persecución “sistemática” a la oposición “mediante fraude electoral, persecución legal y encarcelamiento”.
El instituto noruego también felicitó la gesta cívica ciudadana previo, durante y posterior al 28 de julio: “Machado era la candidata presidencial de la oposición, pero el régimen bloqueó su candidatura. Posteriormente, apoyó a Edmundo González Urrutia, en las elecciones. Cientos de miles de voluntarios, independientemente de sus afiliaciones políticas, se movilizaron. Recibieron capacitación como observadores electorales para garantizar unas elecciones transparentes y justas. A pesar del riesgo de acoso, arresto y tortura, ciudadanos de todo el país vigilaron los colegios electorales. Se aseguraron de que los recuentos finales se documentaran antes de que el régimen pudiera destruir las papeletas y mentir sobre los resultados”.
Reconocieron expresamente los esfuerzos de la oposición, liderados por Machado, para publicar el recuento de votos y difundir las actas que confirmaron “que la oposición había ganado por un margen claro”, lo que les permitió obtener el apoyo internacional, aunque el gobierno se negó a aceptar el resultado electoral “y se aferró al poder”.
En una entrevista luego de revelar el premio, Frydnes dijo que conceder el Nobel de la Paz a una líder política como Machado, a quien calificó como un “ejemplo extraordinario de coraje civil”, envía un mensaje a todos los líderes autoritarios del mundo: “Elijan papeletas, no balas”.
“We want to send a message to all authoritarian leaders: choose ballots, not bullets.”
— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 10, 2025
Jørgen Watne Frydnes, Chair of the Norwegian Nobel Committee, shares insights into the 2025 Nobel Peace Prize and tells us why Maria Corina Machado was awarded the prize: “She is an… pic.twitter.com/5PfsZK0pUU
Machado, por su parte, insistió en declaraciones posteriores en que ella solo es parte de un “gran movimiento”.
“Esta lucha ha sido larga y le ha costado mucho a los venezolanos. Durante muchos años el mundo no se dio cuenta de lo difícil, duro, doloroso y destructivo que ha sido este proceso. Los venezolanos han sido muy perseverantes y creo que el final está muy cerca: libertad para nuestro país y paz para la región. Creo que aunque hemos enfrentado la más cruda violencia, nuestra sociedad ha resistido y persistido de la forma más civil y pacífica, y que el mundo ahora entiende la urgencia de lograr este final no solo por las implicaciones en Venezuela y en Latinoamérica, sino en todo el hemisferio y en el mundo”, opinó Machado.
Consideró que es momento para que los venezolanos permanezcan “fuertes, unidos y concentrados” porque el país sigue enfrentando “las horas más oscuras, pero al mismo tiempo, las de “mayor esperanza” en los últimos tiempos. Expresó que para ella ha sido un “inmenso honor” representar a Venezuela.
En su cuenta en X, Machado volvió a afirmar que premio no es suyo, sino un “inmenso reconocimiento a la lucha de todos los venezolanos” y un impulso para concluir la tarea de “conquistar la libertad”.
“Estamos en el umbral de la victoria y hoy más que nunca contamos con el Presidente Trump, el pueblo de los Estados Unidos, los pueblos de América Latina y las naciones democráticas del mundo como nuestros principales aliados para lograr la libertad y la democracia. Venezuela será libre”, expresó.
La tercera latinoamericana en recibir un Premio Nobel
Machado se convierte así en la primera mujer venezolana, la número 66 en el mundo y la tercera latinoamericana en recibir un galardón Nobel. Las otras dos fueron la poeta chilena Gabriela Mistral -quien conquistó el Nobel de Literatura en 1945- y la activista guatematelca por los derechos humanos, Rigoberta Menchú, quien obtuvo el Nobel de la Paz en 1992.En lo que respecta al Nobel de la Paz, es la vigésima en conseguirlo, de las 112 personas a quienes ha sido otorgado.
Otros venezolanos que han sido reconocidos con un Nobel son Baruj Benacerraf (Premio Nobel de Fisiologia y Medicina en 1980) y los científicos Juan Carlos Sánchez y Alicia Villamizar, no individualmente, pero quienes formaron parte del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) que obtuvo junto al entonces vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, el Premio Nobel de la Paz en 2007.
Asimismo, con Machado, son siete los latinoamericanos premiados con el Nobel de la Paz: cinco hombres (el político argentino, Carlos Saavedra, el activista también argentino Adolfo Pérez Esquivel, el diplomático mexicano Alfonso García Robles, el expresidente costarricense Óscar Arias y el expresidente colombiano, Juan Manuel Santos) y dos mujeres: la defensora de los derechos indígenas en Guatemala, Rigoberta Menchú y María Corina Machado.
El premio en metálico es de alrededor de un millón de dólares. El Comité Nobel expresó su esperanza de que María Corina Machado pueda viajar a Oslo el próximo 10 de diciembre para recibir la distinción.
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