Nacido y criado en censura, pero resistiendo y apostando siempre por la verdad, la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos, Runrun.es cumple sus primeros 15 años en un contexto crítico para los medios de comunicación en Venezuela.
En medio de bloqueos y amenazas, Runrun.es no solo ha informado sobre el acontecer político y social del país, el medio ha tejido redes de confianza en una sociedad donde cada día tenía menos ventanas informativas.
Para Nelson Eduardo Bocaranda, exdirector y uno de los fundadores del portal, que un medio de comunicación digital celebre 15 años es una “hazaña” y “casi un récord”.
Como parte de la celebración por el aniversario del medio, el actual director editorial del portal, Luis Ernesto Blanco, entrevistó a Bocaranda para, entre otras cosas, repasar la historia, logros desafíos y transformación de un medio que nació como respuesta a la censura gubernamental y que, con el pasar de los años, se ha convertido en una referencia del periodismo en Venezuela.
La respuesta a la censura
Nelson Eduardo Bocaranda recuerda con precisión y mucho detalle cómo fue que de un acto de censura nació un portal informativo, que bajo el sello del periodista Nelson Bocaranda Sardi, plantó la semilla del periodismo independiente en Venezuela.
“Runrun.es nace de un acto de censura tras la salida de mi padre de la radio. Es ahí cuando mi mentor Eduardo Hauser me sugiere convertir a los seguidores que tenía mi papá en Twitter (unas 15 mil personas) en una audiencia”, contó.
La idea se quedó en rodando en la cabeza de Bocaranda hijo y el 1 de enero de 2009, Runrun.es vio la luz con una versión muy sencilla, diseñada en columnas de opinión en donde colaboraban varios amigos, entre ellos Laureano Márquez con el toque de humor, Mary Montes en la parte de deportes y Edgar Rincón en tecnología, junto al plato fuerte que era la opinión ampliada de Nelson Bocaranda Sardi sobre el acontecer político.
“Era una solución low-cost: un WordPress, un hosting de 100 dólares y una estrategia centrada en Twitter, la red social que estaba de moda en ese momento”, comentó.
La evolución con el periodismo de investigación
Así transcurrieron varios años y en 2014 el medio decidió que era necesario crecer e incorporar un equipo de investigación que llenara el vacío informativo que habían dejado otros medios. Y así es como el medio hizo su segunda mutación, de portal informativo a portal informativo con una Unidad de Investigación.
Nelson Bocaranda hijo recordó que la primera en dirigir la unidad fue la periodista Tamoa Calzadilla quien venía de hacer un trabajo brillante en la Cadena Capriles. Sumó que luego de ella se unieron al proyecto Ronna Risquez, Lisseth Boon y María Alesia Sosa, todas consideradas grandes figuras en el periodismo de investigación.
Para el periodista, uno de los diferenciales de Runrun.es y del cual fue pionero en esos años fue el uso de narrativas digitales disruptivas para la época: líneas de tiempo, infografías y formatos multimedia que enriquecieron y aportaron mucho valor a las investigaciones que se realizaban en la redacción.
“Éramos una mezcla de vieja escuela con nueva escuela. Por un lado, periodistas curtidos en la tinta y el papel que aportaban el rigor metodológico y la esencia del oficio. Por el otro, ‘nativos digitales’, muchos recién salidos de la universidad, quienes traían herramientas nuevas, el lenguaje y la agilidad de la nueva era”, recordó.
A juicio del periodista esta era una combinación “perfecta” porque permitía empaquetar investigaciones profundas de una manera más atractiva y digerible para la audiencia.
Otro elemento diferenciador y que Bocaranda destaca como clave es el uso del “rayo runrunizador” para potenciar la ironía, la sátira y el sarcasmo en las notas periodísticas, tuits y titulares, lo que hizo un match entre la audiencia y el medio. “Ese término es de Nathaly Alvaray”, recordó el periodista.
Logros y desafíos
“No ha habido un solo año en el que Runrun.es no haya ganado un premio por su trabajo en el periodismo de investigación”, reconoció con gran orgullo el periodista y experto en tecnología.
Sin embargo, admitió que todos los premios han dejado en él un sabor “agridulce”, pues cada éxito periodístico supone un hecho de corrupción y violaciones a los derechos humanos: “Me llena de orgullo, pero también de lástima porque en este país no deberían pasar esas cosas”.
“Bocaranda Junior”, como también se le llamaba en la sala de redacción, aseguró que la mayor satisfacción para él y su equipo es ser el medio más referenciado por organismos internacionales como la ONU y Human Rights Watch.
En el medio no todo ha sido “color rosa”. La pandemia y la economía del país lograron desintegrar la redacción física de los runruneros, pero aún así el compromiso inquebrantable con la audiencia no se vio afectado.
Bocaranda reconoce que unos de los pilares para resistir a la crisis de los medios de comunicación ha sido la alianza con otros medios digitales, que vale destacar, se convirtió en un referente de periodismo colaborativo a nivel mundial.
“La receta es muy simple: haber dejado el ego a un lado y pensar en la audiencia por encima de nuestros productos y marcas. Compartir métricas, recursos y coberturas fue clave para amplificar el impacto y sortear la censura”, explicó.
La resiliencia como opción
Nelson Bocaranda tiene ya varios años fuera de Venezuela y reconoce que la distancia y sus múltiples ocupaciones han hecho que se de momentos se aleje un poco del acontecer político en el país; sin embargo, asegura que extraña todo, desde el trabajo en equipo y la redacción, hasta acompañar a los periodistas a la calle.
Expresa que su legado es “la cultura de la empatía, la resiliencia y el periodismo riguroso con un toque humano”. Agradeció a todas las personas que han formado parte del equipo e instó a los que aún están en el portal a seguir haciendo periodismo con honestidad, valores y principios.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



