#HistoriasDeLaCuarentena | “El problema no es el confinamiento, sino la forma como lo percibimos” (I) - Runrun
#HistoriasDeLaCuarentena | “El problema no es el confinamiento, sino la forma como lo percibimos” (I)
#HistoriasDeLaCuarentena, en su primera entrega con la psicóloga clínica Mariana Hernández conversa sobre salud mental y herramientas para superar el confinamiento, producto de la pandemia de coronavirus

@ldmiquilena

 

Estar encerrados no es cosa sencilla. Estar encerrados en un país con las caracteristicas de Venezuela, peor aún. Si tiene luz puede que no haya agua y si hay ambas, el internet puede fallar, pero lo cierto es que nunca estará del todo cómodo y menos cuando la cuarentena deja de ser voluntaria y es impuesta. 

El día Lunes 16 de marzo, en cadena de radio y televisión, Nicolás Maduro ordenó a todos los venezolanos habitantes de 7 estados una “cuarentena social obligatoria” ante la alarmante crecida de casos positivos para coronavirus en el país. El Viernes 13 de marzo se anunciaba la llegada de los primeros casos del virus. 

Si a la angustia de no poder comprar lo necesario para resguardarse de la pandemia se le suma el encierro antes autoimpuesto y ahora de carácter obligatorio, puede resultar una combinación contraproducente para la salud mental. Algo hay que dejar claro en estos momentos; angustias las necesarias.

En el portal Runrun.es el día 16 de marzo se realizó una encuesta para consultar a los lectores sobre si en efecto estaban acatando la solicitud del Estado de mantenerse en sus casas y no salir en caso de no ser necesario. El estudio arrojó como resultado que de 3.035 votos obtenidos en 6 horas, el 89 por ciento de las personas afirmaron estar bajo resguardo y acatando la cuarentena que hasta el martes 17 a las 5:00 am era solo en 7 estados y pasó a ser a nivel nacional. 

Si bien se han presentado casos de especulación con productos como el alcohol, gel antibacterial o las mascarillas, no todo es malo. La declaración del estado de alarma a nivel nacional ha hecho que en muchos la creatividad florezca y algunos se encuentran incluso, valorando el súbito “tiempo libre” para poner en orden algunos temas de sus vidas. Otros más, entendiendo el sinfín de limitaciones que supone el estado decretado, han optado por dar un paso más allá en lo referente a la solidaridad y han dispuesto conocimientos, tiempo y esfuerzo para ayudar a cualquiera que no esté en capacidad de afrontar un proceso como este en solitario. 

Mariana Hernández, licenciada en psicología, ha sido una de esas profesionales que ha tratado de darle la vuelta a su práctica y estar disponible para sus pacientes y quien pueda necesitarlo de forma “on line” y no presencial como amerita su profesión. “No todos los pacientes se sienten cómodos con ese cambio en la metodología de las consultas, sobretodo los que llevan poco tiempo y están acostumbrados a terapias presenciales. A ellos les cuesta un poco más este tema de Whatsapp, Skype o cualquier otra plataforma” comentó. “Muchos prefieren esperar a que finalice el periodo de cuarentena y de esta forma poder retomar sus terapias de forma habitual”, continúa. 

Ella, al igual que muchos venezolanos, ha visto su ingreso mermado desde la semana pasada. Como muchas personas, Hernández depende de su consulta, del “día a día” para sobrellevar la tragedia económica que reina en Venezuela desde hace años. Así que también traduce textos español-inglés, inglés-español y cuenta con el apoyo de su familia. 

Mente sana

En estas situaciones, Hernández comenta que se pueden experimentar sensaciones de pánico, ansiedad y nervios ante la incertidumbre que la misma cuarentena genera. “Nuestra seguridad se ve amenazada, al igual que nuestra libertad pues estamos en una situación de confinamiento”. ¿Qué podemos hacer para contrarrestar la parte negativa de estos días libres? Respirar. Primordial y necesario. Tomar decisiones basadas en la lógica y no en impulsos. Recomienda la especialista en salud mental saber cuando desconectarse y decirle NO a la sobre información. Hay mucho que usted puede ignorar y terminar convirtiendo esa ignorancia en una bendición. 

Recomienda además ingresar a redes sociales a informarse sobre el tema del coronavirus una vez al día. “Esto ayuda a que usted procese la información de forma más organizada y sin tanta dispersión”, comenta.

La ansiedad por confinamiento nace del ocio, por lo que Hernández sugiere mantenerse ocupado la mayor parte del tiempo. Se evitan de esta forma sentimientos agobiantes como el encierro, el desánimo y da como resultado que esa sensación de “estar preso” sea más llevadera. Aprender siempre es una buena opción y existen innumerables tutoriales en línea para que organice su tiempo y se dedique a aprender nuevos oficios y expandir sus conocimientos. Si tiene hijos adolescentes, no estaría de más pedirles que se pongan al día con sus tareas e incluso que adelanten trabajos pendientes en el colegio o la universidad. 

Mantenerse ocupado ayuda

Ejercitarse en casa es siempre una buena opción. El optimismo con que se tome la situación será determinante a la hora de vencer el monstruo de las enfermedades mentales que bien podría terminar convertido en una hidra, de múltiples cabezas. Hay dos formas de tomarse la cuarentena; la primera es que está encerrado y la segunda es que está a salvo, en resguardo y ayudando a evitar la propagación del virus. “El problema no es la situación, sino la forma como la percibimos” declara la especialista. “La actitud frente a una pandemia debe ser esa, usted está en casa previniendo la expansión de la misma y por el bien de todos”, sentencia Hernández.

Se debe tener especial cuidado con aquellos pacientes que ya hayan presentado cuadros previos de depresión, pues es de esperarse que los síntomas de estos pacientes empeoren dado el confinamiento. Se recomienda de igual forma tratar de establecer rutinas que permitan mantener a raya sentimientos negativos que podrían empeorar la situación. “No se pueden perder las redes de apoyo. Esas personas que usted está acostumbrado a ver a diario, pues dele buen uso a la tecnología y acorte distancias, cuénteles cómo se siente estando desde casa, que ha hecho durante el día”, invita la especialista. 

Decirlo de manera que se entienda

“A los chamos, lo mejor es  explicarles la situación mediante juegos, pues muchos de ellos son incapaces de manejar conceptos abstractos y situaciones como la que estamos viviendo”, aconseja la doctora.  Los juegos en familia son una excelente opción pues se fomenta el vínculo familiar mediante estas prácticas y se mantiene a los más pequeños de la casa ocupados. Con los adolescentes puede no ser tan fácil, ya que son más conscientes de lo que sucede y pueden razonar al respecto. Se puede esperar encontrar rabia, tristeza y usted como padre debe ejercitar la paciencia. No es recomendable el aislamiento en medio de un confinamiento. Se debe mantener al joven o a la joven dentro de las dinámicas familiares y nada de “que se le pase en el cuarto”, algo muy típico y usual. Se debe practicar la empatía. Esa es la clave.