Equipo de Investigación RR, autor en Runrun

Equipo de Investigación RR

Cronología de incongruencias y opacidad en cifras oficiales de Covid-19 en Venezuela
La cifra oficial de contagiados por coronavirus se eleva a 106 tan solo 13 días después de que se detectó el primer caso.
Distrito Capital y el estado Miranda son las localidades que más irregularidades presentan en la data.

Con más de 160 países afectados por la pandemia del coronavirus era cuestión de tiempo que llegara a Venezuela, como efectivamente sucedió el pasado 13 de marzo, fecha en la que se anunció la detección de los primeros dos casos en el país.

Autoridades nacionales, regionales y locales han sido las responsables de dar a conocer los nuevos casos que día tras día se anuncian al país, no sin que esto haya generado incongruencias en la data oficial ofrecida hasta la fecha. 

13/03/20

El pasado 13 de marzo, Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la república y jefa de la Comisión de Venezuela contra el coronavirus, anunció la llegada de los primeros dos casos al país. Se trataba de un hombre y una mujer, residenciados en el estado Miranda.  Con esto, iniciaría el conteo de las cifras de Covid-19 en el país, y al pasar de los días, las imprecisiones en la data.

14/03/20

El ministro de Comunicación, Turismo y Cultura, Jorge Rodríguez, fue el encargado de anunciar en cadena nacional que ocho nuevos casos habrían sido detectados el pasado sábado, 14 de febrero. Su distribución geográfica en el país sería la siguiente:

Un caso en Apure, un caso en Aragua, un caso en Cojedes, cuatro casos en Miranda, y un tripulante de cabina de una aerolínea proveniente de España.

Con esto, la totalidad de casos en Venezuela ascendería a 10, y en el estado Miranda se totalizaron cuatro casos, ya que solo dos serían los nuevos encontrados ese día. El gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez, corroboró esa cifra a través de una publicación en Twitter, posterior a la alocución del ministro. 

15/03/20

Un día después, el domingo, 15 de marzo, la cifra total de casos positivos para Covid-19 se elevó a 17, según lo indicado por Nicolás Maduro en cadena nacional. El mandatario no reveló la ubicación de los siete nuevos casos correspondientes a esa fecha.

16/03/20

El lunes, 16 de marzo, Nicolás Maduro nuevamente apareció ante las cámaras para informar que 16 nuevos casos fueron detectados en el país; 15 hombres y 18 mujeres.

La ubicación geográfica anunciada por el líder chavista fue de dos casos en Anzoátegui, uno en Apure, dos en Aragua, uno en Cojedes, ocho en Distrito Capital, uno en Mérida, 13 en Miranda y cinco en La Guaira. Esto sumaría 33 casos confirmados de Covid-19 en el país.

No obstante, el gobernador de Miranda, publicó en su cuenta en la red social Twitter que los casos en Miranda realmente sumaron 17 afectados para la fecha. Esta fue la primera irregularidad en la data presentada por las autoridades nacionales y regionales.

 

17/03/20

Tres nuevos casos fueron anunciados el día martes 17 por Delcy Rodríguez; y los ubicó geográficamente “al este de la ciudad”. Por su parte, el gobernador de Miranda, publicó en Twitter que en la región aumentaron los casos de 17 a 19. En consecuencia, se presume que dos de los tres casos anunciados por la vicepresidenta, pertenecían al estado Miranda y, el tercero, no se sabría en dónde estaría localizado.

Con lo informado por la vicepresidenta, la totalidad de casos en el país para la fecha sería de 36 afectados. Según los datos anunciados en cadena nacional, 15 estaban ubicados en el estado Miranda; pero según la data publicada por el gobernador serían 19 los casos en la región.

 18/03/20

 La jefa de la Comisión de Venezuela Contra el Coronavirus informó al país que no existían nuevos casos detectados. La cifra se mantuvo en 36 casos confirmados. 

19/03/20

El jueves, 19 de marzo la vocería la asumió el ministro Jorge Rodríguez y dio a conocer que seis nuevos casos de coronavirus fueron reportados en el país. De estos, cuatro estarían localizados en Miranda, uno en el estado Zulia y el sexto caso no fue puntualizado en el mapa por Rodríguez.

Así, la totalidad de casos en Venezuela se ubicó en 42. De esos contagiados, 19 estaban en el estado Miranda, según lo informado por Maduro y los hermanos Rodríguez. No obstante, la data que publicó el gobernador de Miranda ese día da cuenta de 23 casos en la entidad. Nuevamente, existen contradicciones en la información suministrada por autoridades nacionales y la autoridad regional

20/03/20

Delcy Rodríguez en una reunión con la Comisión de Venezuela Contra el Coronavirus transmitida por el canal del estado, Venezolana de Televisión, no hizo referencia a nuevos casos. Tampoco Nicolás Maduro, mediante una llamada telefónica que realizó en vivo a la comitiva. 

21/03/20

El sábado 21, Jorge Rodríguez anunció 27 nuevos casos, registrados el viernes, 20 de marzo, e indicó que la totalidad había ascendido a 70 personas con coronavirus. No hizo referencia a un número de infectados en ese día.

Sin embargo, la suma de los 42 casos del pasado 19 de marzo, más los 27 anunciados en este día, da como resultado 69 afectados. No 70.

El ministro no especificó la ubicación de estas personas con Covid-19 en el país, pero por primera vez un vocero del gobierno de Maduro hizo referencia a dos casos críticos y a 15 personas recuperadas.

22/03/20

Nicolás Maduro se dirigió al país para anunciar que siete nuevos casos fueron detectados, llevando la totalidad de afectados por Covid-19 a 77. Aseguró además que todos estos contagiados eran “importados”, por personas que viajaron fuera de Venezuela y llegaron al país con el virus. 

En unas fichas, el mandatario presentó la data. En la correspondiente a la ubicación geográfica de residencia de los casos, la imagen presentada demuestra que los casos estarían distribuidos de la siguiente manera:

Dos casos en Anzoátegui, dos en Apure, seis en Aragua, uno en Cojedes, 19 en Distrito Capital, dos en Falcón, ocho en La Guaira, uno en Lara, uno en Mérida, 30 en Miranda, uno en Monagas, uno en Portuguesa, uno en Táchira, uno en Zulia y uno en Nueva Esparta.

La cifra de casos en el estado Miranda aumentó de 19 a 30 contagiados entre el 19 y el 22 de marzo; y de ocho a 19 entre el 16 y el 22 de marzo.

Esta gráfica demuestra cómo solo se identifican 43 casos de personas que contrajeron el virus en el extranjero. A pesar de que Maduro aseguró que “todos los casos son importados”. 34 personas, según la data presentada por el líder oficialista, no tendrían detallado su origen.

Como se observa en la gráfica presentada por Maduro, de los siete nuevos casos a los que hace referencia en su alocución tres corresponden al día 21 y cuatro al 22 de marzo. 

23/03/20

Delcy Rodríguez asumió la vocería el pasado lunes, 23 de marzo para informar sobre siete nuevos casos detectados. Tres en Barinas, dos en Aragua, uno en Distrito Capital y uno en Miranda. Se elevó entonces la totalidad a 84. 

Esto, según las cifras dadas hasta la fecha por los tres voceros oficiales, eleva la cuenta a ocho casos en el estado Aragua, 20 en Distrito Capital y 31 en Miranda. 

El anuncio de Rodríguez fue realizado luego de que Adán Chávez, gobernador del estado Barinas, se pronunciara a través de su cuenta en Twitter para informar sobre los primeros casos en la entidad.

24/03/20

 El martes, 24 de marzo fueron detectados siete nuevos casos de coronavirus en el país, de acuerdo a lo señalado por Nicolás Maduro. Estos serían tres en Lara, uno en Caracas, uno en Los Roques, uno en Miranda y uno en Guárico. De este modo se elevó la totalidad de casos a 91.

Sin embargo, nuevas discrepancias en las cifras dadas por la administración de Maduro se evidenciaron cuando el mandatario hizo un recuento de la ubicación de los casos a nivel nacional.

El listado que leyó ante las cámaras totalizó los casos por estados de la siguiente manera: 39 en Miranda, 14 en Dtto. Capital, 9 en La Guaira, 8 en Aragua, 4 en Lara, 3 en Barinas, 3 en Los Roques, 2 en Anzoátegui, 2 en Apure, uno en Cojedes, dos en Falcón, uno en Mérida, uno en Monagas, uno en Nueva Esparta y uno en Zulia.

A pesar de que anunció un nuevo caso en Los Roques, totalizó tres casos y en anteriores alocuciones no reveló cifras sobre la entidad. Únicamente hizo referencia a una fiesta que se llevó a cabo y que habría resultado en varias personas contrayendo el virus, sin detallar cifras.

Distrito Capital pasó de tener 20 casos el 23 de marzo, a tener 14 el 24 de marzo, a pesar de que solo se anunció un nuevo caso en Caracas. Miranda pasó de tener 31 casos a 39, a pesar de que sólo se agregó un nuevo caso en el transcurso de 24 horas.

Portuguesa y Táchira pasaron de tener un caso, cada uno respectivamente, a no tener ninguno. Los gobernadores de ambas entidades se habían pronunciado para desmentir que en dichas regiones existieran casos positivos de coronavirus.

25/03/20

El miércoles Delcy Rodríguez señaló que 15 nuevas personas estarían contagiadas con Covid-19. Cinco de ellos en Miranda, cuatro en Aragua, dos en Distrito Capital, dos en Zulia, uno en Bolívar y uno en Los Roques.

 Esto resulta en una totalidad de 106 casos en el país, en tan solo 13 días.  

En la Encuesta Internacional del Coronavirus, realizada por 12 instituciones académicas internacionales, el gobierno de Venezuela se ubicó en el primer lugar de los países con peor credibilidad, percibida así por quienes respondieron al estudio, en cuanto a la coyuntura del COVID-19. 

#MonitorDeVíctimas | Aumento de femicidios en Caracas deja huellas en huérfanos y familias

Katherine Pennacchio y Gabriela Henríquez / @KathyPennacchio y @GCHenriquez1 

 

La mañana del 7 de mayo de 2018, como todos los días, Maribel del Carmen Cornieles Carrillo llegó temprano a la farmacia San Roque, en el sector Longaray en la parroquia caraqueña El Valle, a buscar las verduras y hortalizas que vendía en un puesto informal en la calle. Su cuñado, Fernando Sayago le permitía guardar la mercancía en ese establecimiento.

Pero ese día a los pocos minutos de haber entrado a la droguería, apareció en el lugar Leidys Giovanny Gil Muñoz, de 44 años de edad, quien tras sostener una discusión con Cornieles Carrillo, le disparó en la cabeza y luego se quitó la vida. 

Gil, había sido pareja de Maribel Cornieles por escasos tres meses. La víctima tenía 37 años de edad y era madre de dos hijos, de 13 y 9 años.

 

 

Este fue uno de los seis femicidios que ocurrieron en la parroquia El Valle entre 2017 y 2019 y uno de los 46 acaecidos en los cinco municipios de la Gran Caracas y el estado Miranda, en el mismo periodo: Municipio Libertador, Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre. 

“Femicidio es definido como “la muerte violenta de mujeres, por el hecho de ser tales” o “asesinato de mujeres por razones asociadas a su género”. Así, “el femicidio surge a partir de la insuficiencia de repercusión que tendría el femicidio para dar cuenta tanto de la misoginia presente en esos crímenes y la responsabilidad estatal al favorecer la impunidad de éstos”, explica en su sitio web el colectivo feminista latinoamericano, Cotidiano Mujer. Agrega además que ambos términos tienen un elemento en común: la impunidad. 

Las cifras obtenidas de Monitor de Víctimas en los últimos tres años indican que los femicidios han aumentado en 46%, mientras que los homicidios a mujeres en la capital del país han disminuido en 27%. Se totalizan 207 homicidios a mujeres, de los cuales 46 son femicidios, es decir, representan un 22%. 

Magdymar León, psicóloga clínica y coordinadora de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA), explica que la violencia contra la mujer ha aumentado, por un lado, por razones vinculadas a la crisis humanitaria en el sentido de que las mujeres están cada vez más vulnerables económicamente frente a los hombres, pero también por razones culturales. 

Argumenta que en el caso de que un grupo familiar tenga dificultades de transporte y los ingresos que obtiene son muy pocos, las mujeres suelen tomar la decisión de quedarse en casa ya que se mantiene la visión de que el hombre es el que sale a trabajar. Esto, explica León, hace más vulnerable económicamente a la mujer frente a su pareja y además restringe un poco los vínculos sociales y amistades, por lo que aísla más a la mujer y se va generando una brecha de género. 

“En otras condiciones, ambos saldrían a trabajar o incluso la mujer, estando en casa, tenía mayor acceso a trabajos informales que le generaban algún tipo de ingreso económico. Esto con la crisis ya no es posible”, dijo la coordinadora de Avesa.

Patrones de asesinatos a las mujeres

Los datos de Monitor de Víctimas también reflejan que la mayoría de los casos de femicidios son perpetrados por conocidos, como fue el caso de Maribel Cornieles. 

De los 46 casos, entre 2017 y 2019, sólo siete fueron a manos de desconocidos. El 80%, 37 de los femicidios en Caracas ocurrieron a manos de cónyuges, familiares o amigos. 

 

Para la coordinadora de Avesa, los patrones que surgen de los datos de Monitor de Víctimas concuerdan con la explicación de las diferencias económicas entre los géneros y las creencias culturales. “Ante este control del hombre sobre la mujer, se van generando situaciones de violencia que pueden llegar a esta máxima expresión que es el femicidio”, comentó. 

Añade que, al analizar los casos de femicidios, se observa que son el resultado de una serie de agresiones, que en algunos casos no fueron denunciadas, en otros sí lo fueron, pero no se les prestó la debida atención, casos en los que la mujer no recibió apoyo y el contexto la criminalizó, por lo que terminó a merced del agresor. 

Las estadísticas de Monitor de Víctimas también arrojan que 30 de los 46 femicidios sucedieron dentro de las viviendas de las víctimas; y 17 de los 46 femicidios reportados en Caracas fueron perpetrados con armas de fuego, cortas mientras que 12 de estos 46 casos fueron perpetrados con armas blancas. 

 

Femicidios

 

En referencia al tipo de armas utilizadas en los femicidios, León explica que el hecho de que las armas de fuego encabecen la lista da cuenta de la existencia del poco control en el uso de las armas, así como la facilidad que puede tener una persona para acceder a una. “Esto también nos va mostrando que tenemos un gran número de personas armadas en el país y en las comunidades”, agregó. 

“El uso de armas blancas en los femicidios suelen ser utensilios de hogar, lo que evidencia que son delitos que ocurren en el propio hogar y comunidad. Es lamentable que en tu propio hogar es en donde incluso puedes correr más riesgos”, dijo. 

Luis Izquiel, Investigador sobre crimen organizado y profesor de Criminología de la Universidad Central de Venezuela explica que existen diversas estimaciones sobre el número de armas en manos de la población venezolana. 

La última realizada por el Observatorio Venezolano de violencia indica que podrían existir en el país 3 millones 500 mil armas de fuego (…) Adicionalmente, la última versión oficial sobre el porte de armas emitida por la Dirección Antiextorsión y Secuestro (D.A.E.S), el organismo encargado de dar los permisos, señaló que  había un poco más de 20 mil portes de armas. Si contrastamos estas cifras, prácticamente el 99% de las armas están ilegales”, aseguró Izquiel. 

 

El profesor de Criminología añade que el en Venezuela no existe la compra libre de armas y solo el Estado las transporta y suministra a través de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM). Sin embargo, argumenta en la realidad hay muchas armas en circulación en el país que provienen de la posesión de ellas, anterior a la prohibición; del extravío de armas de los cuerpos de seguridad, incluyendo los cuerpos castrenses; y del contrabando a través de la frontera. 

Huérfanos por la violencia 

Luisaelena Echarry Rojas tenía 36 años cuando fue asesinada por su esposo, el 18 de enero de 2018, con quien estaba llevando a cabo un proceso de separación. 36 puñaladas con un cuchillo de cocina acabaron con su vida. 

Con su muerte, tres hijos menores de edad quedaron huérfanos. Dos de ellos de su primer matrimonio y, el más pequeño, de cinco años en ese momento, del segundo matrimonio con el hombre que la asesinó. 

El más pequeño de los hijos de Luisaelena, ahora con ocho años de edad, se encuentra bajo la custodia de su abuela. Maira, hermana de la víctima, asegura que el asesinato de Luisaelena fue muy duro para el niño, quien acudió a un psicólogo para entender qué había pasado con sus dos padres. 

Los familiares de Echarry piden justicia y, aunque aseguran que un proceso judicial no va a devolverles a Luisaelena, van a conseguir paz. 

Los datos de Monitor de Víctimas registran que entre 2017 y 2019 se han quedado huérfanos 151 niñas, niños y adolescentes. De esa cifra, 48 son a causa de femicidios, lo cual representa 31,7% de los casos. 

Femicidios

 

Para Abel Saraiba, psicólogo y psicoanalista, coordinador del Programa Creciendo Sin Violencia de Cecodap, la muerte de la madre de un niño es una experiencia que puede ser catalogada como traumática, incluso desestructural para un niño, teniendo presente que la sociedad venezolana es matricentrada. “Es decir, es una sociedad en donde la madre ocupa un lugar fundamental dentro de la crianza, en la gestión de los afectos y en un conjunto de procesos vitales para un niño y, en consecuencia, el hecho de que ella sea asesinada genera un efecto de orfandad muy grande”, explicó. 

Asimismo, para el psicólogo e investigador de la Red de Activismo e Investigación por la Convivencia (Reacin), Francisco Sánchez, el asesinato de una madre tiene tres tipos de repercusiones en un niño. La primera de ellas es la emocional o psicológica ya que se trata de una experiencia en la que los niños se sienten desprotegidos porque ya no está su cuidadora y se quedan en manos de un familiar.

“Más aún si el asesinato lo cometió el padre o el cónyuge de la mamá. Eso somete a los niños a una experiencia de mucha ambivalencia y ambigüedad que va a perdurar”, dijo Sánchez. En segundo lugar, está la repercusión a nivel familiar ya que esto genera mucho estrés y angustia. Señala además que tener que contarle al niño lo sucedido y contener la situación perfila el desamparo en el que se encuentra la población porque estos niños y estas familias no encuentran unas vías institucionales con las que poder trabajar este sufrimiento. 

En tercer lugar, la afectación de un menor de edad se presenta a nivel escolar como fallas a nivel académico, problemas de conducta y emocionales, propios de la experiencia que están viviendo. 

El niño puede tener un aislamiento profundo, problemas de conducta, convertirse en oposicionista o rebelde, problemas de agresividad, cambios en el rendimiento escolar, falta de atención o incluso dejar de hacer las cosas que antes le gustaban; por ejemplo, si antes iba con su mamá al fútbol, puede que le deje de gustar porque es un recordatorio constante de lo que fue su experiencia”, explicó Sánchez. 

En opinión de ambos psicólogos es fundamental buscar ayuda para poder conseguir y brindar apoyo emocional  al niño, y así procesar la experiencia de dolor. Indican que este apoyo puede ser terapéutico, psicológico, de un trabajador social, o incluso de una comunidad religiosa a la que se pertenezca. 

Asimismo, señalan que el proceso para superar la muerte puede estar entre seis meses, pudiéndose extender hasta los dos, o incluso hasta los 15 años; todo dependerá de los recursos con los que cuente el niño para sobrellevar el duelo. 

El Valle en números rojos 

En los últimos tres años los índices de violencia contra la mujer en la Parroquia El Valle han estado en números rojos. De la totalidad de 46 femicidios, seis han sido en la zona, lo cual representa 13% de los casos. Esto es un alto número en comparación con otras parroquias que tienen entre cuatro y cero casos.

Las otras parroquias con más asesinatos de mujeres son Macarao, Sucre y El Hatillo, con tres casos cada una. 

Adriana Desiret Rivero Ozorio, Maribel del Carmen Cornieles Carrillo, Yesenia Carolina Franklin Chaparro, Andrea Yulimar Quintero Santiago, Sheila Yarivette Silva Jiménez y Melissa Arcila Ruiz  fueron las víctimas en El Valle. 

 

En El Valle, el hogar de estas mujeres, predominan edificios residenciales que bordean la avenida principal y grandes barrios populares hacia las zonas más elevadas. En esta parroquia viven 155 mil personas, según el Ministerio para Relaciones Interiores Justicia y Paz. En El Valle también están las principales entradas del complejo militar Fuerte Tiuna, cuenta con la línea 3 del metro de Caracas y el principal terminal de transporte de la ciudad. Sin embargo, esto no proporciona seguridad. 

Jacqueline Gómez, líder comunal del sector San Andrés en El Valle, explica que ha sentido en los últimos años un aumento de la violencia en la zona. “En mi sector no se escuchan muchos casos de violencia de género, se oye más hacia Los Jardines y Longaray. Pero no hay respeto para nadie. No importa su condición, si es mujer o adulto mayor”, dijo Gómez. 

Por su parte, Maribel Escalante, líder comunal del sector Longaray en la parroquia explica que “se ven muchos robos en las estaciones del metro y en las camioneticas. Hay poca presencia policial en la parroquia. Las mayores afectadas son mujeres”.

Escalante no considera que en su sector sea un lugar foco de femicidios. No obstante, en la misma zona donde vive, en los últimos años han ocurrido varios casos que han impactado a la comunidad. Un caso muy sonado ocurrió la noche del domingo 22 de octubre de 2017. Sheila Yarivette Silva Jiménez, de 38 años de edad, fue lanzada desde el piso 11 por su pareja de un urbanismo de Misión Vivienda.

Silva era empleada de la Alcaldía de Libertador, coordinaba el programa Madres de la Patria en la zona y ayudaba a agilizar los carnets de la Patria que el gobierno de Nicolás Maduro implementó desde mediados 2017. Allegados señalaron que, debido a su posición, tenía buena relación con el alcalde Jorge Rodríguez.

 

 

Según reportara Runrun.es en su momento, de acuerdo con testigos, Silva Jiménez había sostenido una fuerte discusión con su novio, identificado como Ángel José Mosqueda, de 28 años de edad, el sábado 21 de octubre de 2017. Él se había marchado de la casa a raíz del conflicto, pero en horas de la noche del domingo, regresó para cometer el asesinato. Intentó fugarse pero los vecinos lo impidieron. 

Días después de lo ocurrido, movimientos feministas se concentraron en la sede del Consejo Municipal cercano al Palacio Legislativo para repudiar el asesinato de Silva Jiménez, y el aumento de femicidios en la capital, y a su vez exigir celeridad en las investigaciones que den con las penas de estos individuos.

 

 

Casos sin resolver y poca impartición de justicia 

El pasado lunes 20 de mayo de 2019 Melissa Sidney Arcila Ruiz dejó a sus hijos en el transporte escolar y regresó a su apartamento en el edificio Unep de Los Jardines de El Valle. En la entrada fue sorprendida por su exnovio, José Gregorio Pérez, quien la sometió y apuñaló con una tijera.

Sus familiares aseguran que Arcila Ruiz había acudido con anterioridad a la Fiscalía y al Cicpc para reportar que el hombre la había golpeado. Sin embargo, las autoridades no actuaron. 

Katherine Andreína González León fue asesinada por su cónyuge, con quien compartía diez años de relación y tres hijos. Tenía 24 años de edad. En el pasado Katherine había hecho tres denuncias ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y el Ministerio Público, por comportamientos agresivos y abusivos en su contra, pero esta instancia no le dio respuestas oportunas. 

Diosanel Gómez, prima de Katherine, cuenta que el día de las madres del año 2017, luego de cuatro meses de acoso y amenazas a través de la red social Instagram, el cónyuge de Katherine le envió un mensaje indicándole que debía acercarse a casa de su madre porque sino mataría a sus tres hijos, a su familia y a ella. Luego de una discusión y de un forcejeo en el carro de su esposo, éste le disparó cinco veces a Katherine, intentó dispararle al padre de ella, y luego acabó con su vida. 

A pesar de las numerosas denuncias en contra de su cónyuge ante la Fiscalía, no se obtuvo ninguna respuesta. “De hecho, una vez la tuvo secuestrada y Katherine logró escaparse. Ese mismo día ella lo denunció ante la fiscalía y él montó una denuncia en contra de ella, por abandono de hogar”, dijo Gómez. 

Aunque el Cicpc tiene un programa de prevención social destinado a la disminución de los homicidios a mujeres y que su director Douglas Rico publica constantemente en sus redes sociales los logros en la materia, son pocos los casos que en realidad llegan a resolverse. Gran parte de los que son reseñados como satisfactorios es porque los agresores se quedaron en la escena del crimen o intentaron suicidarse pero no por una acción propia de investigación de los funcionarios.

 

La organización no gubernamental Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía (Codehciu) afirma que todas las mujeres víctimas de violencia merecen justicia y que la opacidad en la información y ausencia de datos oficiales dejan a cientos de mujeres víctimas de delitos sin la opción de lograr el cumplimiento de la ley. Ponen como ejemplo el caso de Angela Aguirre, joven asesinada el 23 de marzo de 2019 en el río Caroní, en Guayana, donde la familia ha denunciado que mediante sobornos el caso se estaba enfriando.

Esta debilidad en la impartición de justicia, según expertos, pone aún en más riesgo a las mujeres. “La mujer está siendo victimizada no sólo por la situación país que afecta a todos por igual, sino también por la falta de justicia”, dijo la psicóloga Magaly Huggins, psicóloga y experta en género y violencia. 

Asimismo, Madgymar León explica que a medida que las inequidades de género se van profundizando, hay más probabilidades de que ocurran situaciones de violencia contra la mujer. 

“Cada vez hay una visión más desvalorizada hacia la mujer y a esto se le suma toda la impunidad en torno a la violencia contra la mujer. Te puedo decir que en el informe de Mujeres al Límite de 2017, en el que participó Avesa, vemos una altísima tasa de impunidad en los casos de impunidad. Menos del 1% llega a juicio”, aseguró León. 

Explicó también que este porcentaje indica que ante la denuncia, las mujeres no están obteniendo la debida respuesta de protección y de acceso a la justicia, por lo que los delitos quedan impunes y tienden a repetirse; y, por ende, va aumentando su frecuencia e intensidad. 

“Todos esos elementos están ahí generando una mayor vulnerabilidad en las mujeres venezolanas a la violencia y esto explica el mayor número de femicidios. Por eso vemos como mes a mes el número de femicidios reportados en la prensa va aumentando significativamente”, sentenció la coordinadora de Avesa. 

La experta en estudios de la mujer agregó que ante la situación de crisis en el país hay otros casos de mujeres que quedan vulnerables a situaciones de extorsión sexual o sexo por supervivencia. “Esto lo vemos con frecuencia en muchos mercados populares, en donde lamentablemente cada vez hay más casos de mujeres, adolescentes y niñas que mantienen algún tipo de contacto sexual con hombres que ahí laboran”, aseguró. 

 

Concluye que todos estos elementos generan un conjunto de situaciones en donde las inequidades de género se van profundizando y, ante relaciones de género inequitativas, existen más probabilidades de que ocurran situaciones de violencia contra la mujer, lo cual explica el aumento en el número de femicidios. 

Venezuela se enfrenta a una falta de estadísticas oficiales sobre los femicidios. La última data oficial publicada corresponde al 2015, cuando el Ministerio Público confirmó 121 femicidios consumados en todo el país. Luego de eso, en agosto de 2019, el fiscal general Tarek William Saab indicó en una declaración que el Ministerio Público había registrado 554 causas de femicidios en los últimos dos años.

Es por esta razón que los casos de de femicidios en Venezuela son registrados por organizaciones no gubernamentales o proyectos como Monitor de Víctimas, que recoge las estadísticas de Caracas y Miranda. 

A continuación presentamos a las víctimas restantes, entre 2017 y 2019, en el área metropolitana de Caracas.

Canaima: El paraíso envenenado por el oro

Runrun.es y la Alianza Rebelde Investiga presentan un especial sobre la minería en el parque nacional que, debido a la actividad extractivista, está a un paso de entrar en la “lista roja” del patrimonio mundial en peligro

El oro no solo se está extrayendo en el Arco Minero del Orinoco sino también dentro del Parque Nacional Canaima, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco. A tan sólo 20 kilómetros del Salto Ángel o Kerepakupai Vená (su nombre en lengua pemón), operan una veintena de balsas mineras y un yacimiento de oro a cielo abierto a donde acuden a diario a trabajar cientos de hombres y mujeres empujados por el desplome del turismo, principal actividad económica de la región.

Tras un recorrido aéreo sobre el sector occidental de Canaima y más de 30 horas de navegación por el río Carrao que bordea el Auyantepui, Runrun.es comprobó en directo cómo los mineros extraen el metal no sólo en los linderos sino también dentro del parque nacional como parte de una red extractivista que involucra a indígenas, instituciones oficiales, empresarios y militares.

Lea el especial Canaima: el paraíso envenado por el oro clickeando en la foto

 

Inclusión, igualdad, hogares dignos. Fueron las promesas que acompañaron el lanzamiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela en 2011, un programa social destinado a cubrir las carencias habitacionales de los más necesitados. Pero a 7 años de su creación, el proyecto que fue bandera de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro ha logrado lo contrario a sus objetivos iniciales. Aislamiento urbano, filtraciones, hacinamiento, inseguridad, insuficiencia de centros de salud y educación,  falta de transporte, vialidad y servicios de recolección de desechos son los padecimientos de buena parte de los habitantes de sus característicos edificios en Caracas. Así lo pudo comprobar Runrunes tras un recorrido por 21 urbanismos en la capital, equivalentes a 39% del total de apartamentos construidos en el Área Metropolitana de Caracas. Mediante un instrumento de evaluación, se verificó que la Misión Vivienda no reúnen las condiciones de un hábitat adecuado. Tramo a tramo, las casas de interés social del chavismo cimentan la segregación urbana

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Protestas 2017: Memorias de calle, furia e impunidad
El 1 de abril de 2017 inició una oleada de protestas en Venezuela, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia emitiera dos sentencias que dejaron sin poderes a la Asamblea Nacional y otorgaron nuevas licencias a la máxima corte y al presidente Nicolás Maduro. La acción, que constituyó un golpe de Estado según los expertos, propició una serie de manifestaciones para exigir la liberación de todos los presos políticos, la apertura del canal humanitario, un cronograma electoral para realizar los comicios vencidos y el restablecimiento de los poderes del Parlamento.

Pero con el conflicto llegó la muerte. La acción represiva de los cuerpos de seguridad del Estado, la participación de los paramilitares o colectivos armados y los episodios de violencia registrados en medio de las movilizaciones, trajeron consigo una serie de homicidios.

Runrun.es comenzó a llevar un registro de las personas que murieron desde el 6 de abril de 2017, cuando se reportó la primera víctima, hasta el 12 de febrero de 2018, cuando falleció en Mérida uno de los jóvenes heridos en estos hechos. En total, fueron 158 caídos.

Este especial muestra toda la información recopilada sobre cada uno de los muertos y la situación de impunidad en la que está cada caso cuando se cumple un año de haberse iniciado el período de protestas. Además, presenta un balance sobre lo que sucedió en las calles en esos cuatro meses; los personajes que protagonizaron las movilizaciones y aquellos que intentaron contenerlas a través de las armas, y la lectura sobre lo que los días por venir que hacen la sociedad civil organizada y los políticos jóvenes que estuvieron más activos en esas jornadas de lacrimógenas, detonaciones, terror y más de un centenar de víctimas fatales.

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La política del gobierno de Nicolás Maduro que se anunció para “combatir la delincuencia y el paramilitarismo colombiano” se ha traducido en al menos 44 masacres y el asesinato de 560 personas como lo documenta esta investigación del portal venezolano RunRun.es en alianza con la plataforma de Periodismo Latinoamericano CONNECTAS. Esta es la historia de la denominada Operación de Liberación del Pueblo, OLP.

Los testimonios de víctimas y victimarios, así como el riguroso seguimiento a archivos oficiales, y cobertura de medios realizada para esta investigación del portal venezolano RunRun.es en alianza con la plataforma de Periodismo Latinoamericano CONNECTAS, documentan como bajo la OLP se han cometido 560 asesinatos con intervención de funcionarios públicos, en al menos 44 masacres. En la convulsionada Venezuela de hoy, esto ha sucedido sin escándalos mediáticos, pese a que las operaciones estaban caracterizadas por una espectacularidad casi cinematográfica que incluyó el uso de vehículos blindados, helicópteros, armas de guerra, dispositivos electrónicos y drones para la identificación de las víctimas.

Es así como la política de pacificación se ha traducido en una fórmula de terror y zozobra, que ha incluido hasta el uso de atemorizantes máscaras en los operativos, para mantener bajo control a los venezolanos principalmente en las zonas menos privilegiadas en diferentes partes del país, donde se han dado estos operativos.

Esta investigación además evidencia que detrás de algunos de estos procedimientos en realidad lo que había eran venganzas personales, el cambio de manos de territorios de un grupo criminal a otro, o la protección a los intereses de militares y personajes del alto gobierno.

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