Machado afirma que la catástrofe por terremotos no anula los planes de transición en Venezuela

La coordinadora nacional de Vente Venezuela, María Corina Machado, analizó el impacto de la catástrofe causada en Venezuela por los terremotos del pasado 24 de junio, resaltando el liderazgo que asumió la propia ciudadanía para atender la emergencia ante la ausencia de las instituciones estatales, hecho que modificó la agenda pública del país y ahora concentra esfuerzos en la asistencia humanitaria.

Durante una entrevista concedida a la presentadora de televisión Erika de la Vega en su podcast “En defensa propia”, Machado enfatizó que esta tragedia transformó la percepción de los ciudadanos. Explicó que el derrumbe material expuso también las fallas morales del entorno político nacional. En este escenario, la población exige la exposición cruda de los hechos para sentar las bases de la planificación futura.

“Hoy somos una Venezuela distinta a la de hace una semana. Yo siento que esto es una herida tan profunda, no solamente por el evento en sí, que tiene unas consecuencias enormes, sino por todo lo que se derrumbó. Porque entendamos que no solo se derrumbaron edificios e instalaciones, también se derrumbaron caretas, se derrumbaron mentiras y ha emergido lo que los venezolanos creemos que es la verdad”, expresó Machado.

En los últimos días se supo que Machado ha intentado volver al país, pero no ha sido posible. La opositora mantiene en pie la intención de regresar. “Yo quiero que mis manos sean útiles, poner mi energía, mi esfuerzo, mi amor en esto (…) Todos nos necesitamos abrazar yo he recibido mensajes que te desgarran el alma”, afirma.

Canalización del descontento y la urgencia humanitaria

Machado resaltó que el trabajo conjunto de los ciudadanos expuso aún más la falta de capacidad del Estado para responder a la crisis. Sostuvo que el desastre desnudó deficiencias estructurales acumuladas durante años.

“Cuando tú constatas el dolor y la indolencia, o episodios de corrupción, o se empieza a evidenciar todo lo que ha sido la negligencia cruel de años y años, evidentemente la sociedad siente que esto te abofetea”, precisó. A pesar de la indignación, el comportamiento de la población demostró una inclinación hacia los métodos cívicos, con el único fin de ayudar a los afectados.

La opositora planteó que el restablecimiento de los servicios públicos, fundamentalmente el suministro eléctrico, representa el primer paso técnico indispensable para garantizar la normalización de la vida diaria y el desarrollo de actividades productivas. Argumentó que la superación del escenario crítico depende de la cohesión social y del reconocimiento mutuo entre los distintos sectores que integran el tejido nacional.

En ese sentido, consideró que la reconstrucción exige la adopción de normativas claras y el respeto riguroso al Estado de derecho para evitar la repetición de negligencias institucionales. La dirigente apeló a la madurez colectiva para encauzar el malestar general: “Toda esta angustia que sigue creciendo y esa indignación que sigue creciendo debe ser canalizada, debe ser encausada, tiene que ser liderada de manera muy clara, de manera muy franca”.

Reconfiguración de las fases políticas ante el duelo colectivo

Al evaluar si los planes políticos previamente anunciados bajo distintas fases experimentaron cambios tras el desastre, Machado descartó que la atención de la emergencia humana anule los procesos institucionales en marcha. La dirigente explicó que las tareas orientadas al desmontaje de las estructuras represivas y de los esquemas de corrupción mantienen su vigencia y deben continuar en paralelo.

“Yo no creo que avanzar en una dimensión implique perjudicar o desestabilizar a la otra. Yo sí creo que este evento catastrófico de los terremotos nos ha traído una conciencia de la fragilidad en Venezuela, de las capacidades del Estado (…) Ahorita es atender a nuestra gente y atenderla físicamente, pero también emocional y espiritualmente, porque no es solamente un tema de que la gente necesita techo y alimentos”, detalló.

Además, escribió la existencia de un duelo colectivo y un trauma social que requieren un abordaje integral por parte del liderzago nacional. Sostuvo que el intercambio solidario entre los ciudadanos de adentro y fuera del territorio nacional impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.

“Mi certeza de una transición ordenada está ahí. Cuando hablo de la idiosincrasia venezolana me refiero a eso, a esos atributos, a esa conciencia que tenemos de, incluso en circunstancias muy extremas, darle estabilidad a punta de nuestro trabajo y de nuestra entrega a un proceso que es arduo”, manifestó.

Concluyó señalando que el intercambio solidario entre los ciudadanos de adentro y fuera del territorio nacional impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Machado resaltó el trabajo conjunto de los ciudadanos expuso aún más la falta de capacidad del Estado, ahora liderado por Delcy Rodríguez bajo la tutela de Estados Unidos
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La coordinadora nacional de Vente Venezuela, María Corina Machado, analizó el impacto de la catástrofe causada en Venezuela por los terremotos del pasado 24 de junio, resaltando el liderazgo que asumió la propia ciudadanía para atender la emergencia ante la ausencia de las instituciones estatales, hecho que modificó la agenda pública del país y ahora concentra esfuerzos en la asistencia humanitaria.

Durante una entrevista concedida a la presentadora de televisión Erika de la Vega en su podcast “En defensa propia”, Machado enfatizó que esta tragedia transformó la percepción de los ciudadanos. Explicó que el derrumbe material expuso también las fallas morales del entorno político nacional. En este escenario, la población exige la exposición cruda de los hechos para sentar las bases de la planificación futura.

“Hoy somos una Venezuela distinta a la de hace una semana. Yo siento que esto es una herida tan profunda, no solamente por el evento en sí, que tiene unas consecuencias enormes, sino por todo lo que se derrumbó. Porque entendamos que no solo se derrumbaron edificios e instalaciones, también se derrumbaron caretas, se derrumbaron mentiras y ha emergido lo que los venezolanos creemos que es la verdad”, expresó Machado.

En los últimos días se supo que Machado ha intentado volver al país, pero no ha sido posible. La opositora mantiene en pie la intención de regresar. “Yo quiero que mis manos sean útiles, poner mi energía, mi esfuerzo, mi amor en esto (…) Todos nos necesitamos abrazar yo he recibido mensajes que te desgarran el alma”, afirma.

Canalización del descontento y la urgencia humanitaria

Machado resaltó que el trabajo conjunto de los ciudadanos expuso aún más la falta de capacidad del Estado para responder a la crisis. Sostuvo que el desastre desnudó deficiencias estructurales acumuladas durante años.

“Cuando tú constatas el dolor y la indolencia, o episodios de corrupción, o se empieza a evidenciar todo lo que ha sido la negligencia cruel de años y años, evidentemente la sociedad siente que esto te abofetea”, precisó. A pesar de la indignación, el comportamiento de la población demostró una inclinación hacia los métodos cívicos, con el único fin de ayudar a los afectados.

La opositora planteó que el restablecimiento de los servicios públicos, fundamentalmente el suministro eléctrico, representa el primer paso técnico indispensable para garantizar la normalización de la vida diaria y el desarrollo de actividades productivas. Argumentó que la superación del escenario crítico depende de la cohesión social y del reconocimiento mutuo entre los distintos sectores que integran el tejido nacional.

En ese sentido, consideró que la reconstrucción exige la adopción de normativas claras y el respeto riguroso al Estado de derecho para evitar la repetición de negligencias institucionales. La dirigente apeló a la madurez colectiva para encauzar el malestar general: “Toda esta angustia que sigue creciendo y esa indignación que sigue creciendo debe ser canalizada, debe ser encausada, tiene que ser liderada de manera muy clara, de manera muy franca”.

Reconfiguración de las fases políticas ante el duelo colectivo

Al evaluar si los planes políticos previamente anunciados bajo distintas fases experimentaron cambios tras el desastre, Machado descartó que la atención de la emergencia humana anule los procesos institucionales en marcha. La dirigente explicó que las tareas orientadas al desmontaje de las estructuras represivas y de los esquemas de corrupción mantienen su vigencia y deben continuar en paralelo.

“Yo no creo que avanzar en una dimensión implique perjudicar o desestabilizar a la otra. Yo sí creo que este evento catastrófico de los terremotos nos ha traído una conciencia de la fragilidad en Venezuela, de las capacidades del Estado (…) Ahorita es atender a nuestra gente y atenderla físicamente, pero también emocional y espiritualmente, porque no es solamente un tema de que la gente necesita techo y alimentos”, detalló.

Además, escribió la existencia de un duelo colectivo y un trauma social que requieren un abordaje integral por parte del liderzago nacional. Sostuvo que el intercambio solidario entre los ciudadanos de adentro y fuera del territorio nacional impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.

“Mi certeza de una transición ordenada está ahí. Cuando hablo de la idiosincrasia venezolana me refiero a eso, a esos atributos, a esa conciencia que tenemos de, incluso en circunstancias muy extremas, darle estabilidad a punta de nuestro trabajo y de nuestra entrega a un proceso que es arduo”, manifestó.

Concluyó señalando que el intercambio solidario entre los ciudadanos de adentro y fuera del territorio nacional impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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