Amnistía, justicia y reparación pidieron estudiantes y familiares de presos políticos en la UCV

Universitarios, madres y familiares de presos políticos, dirigentes gremiales y ciudadanos se concentraron masivamente este 3 de febrero en la Universidad Central de Venezuela, para clamar por el rescate pleno de las libertades en el país, pedir que se acelere la discusión y aprobación de la ley de amnistía general y se concrete la pronta liberación de todos los presos políticos.

La concentración inició después de las 10:00 de la mañana en la Plaza del Rectorado. Las consignas entonadas orientaba el reclamo: “No uno, ni dos, libérenlos a todos”. “La libertad en la calle, y no la para nadie”.

Octavio gonzález, consejero universitario principal de la ucv y estudiante de derecho, destacó en sus declaraciones a Runrun.es que aunque la ley de amnistía fue anunciada el pasado viernes por la presidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, todavía no se está discutiendo.

“Los estudiantes proponemos que esa ley de amnistía sea transparente, de amplio alcance, que los incluya a todos, que no tenga letras pequeñas y que sea expedita”, enumeró. Asimismo, esperan que la ley ofrezca garantías de reparación y no repetición y que se concreten liberaciones plenas, sin condiciones. El universitario respondió que, por los momentos, no hay comunicación directa con Rodríguez.

Otra exigencia de la comunidad estudiantil ucevista es la derogación de leyes que soslayan los derechos consagrados en la Constitución como la la Ley contra el Odio, Ley de Extensión de Dominios, Ley Resorte y la ley de fiscalización de las ONG, entre otras.

“Pensaron que el miedo iba a corroer el alma de los venezolanos y hoy hemos respondido“, expresó González durante la lectura del manifiesto elaborado por la dirigencia estudiantil y otros sectores de la sociedad.

Rosa Cucunuba, vicepresidenta de la FCU-UCV, dijo en su discurso que el dolor se tiene que acabar: “No podemos permitir que este sistema siga destruyendo a los ciudadanos y al país. Los queremos a todos de vuelta, a los presos políticos, a los exiliados, y a nuestro país. Un país libre y democrático, donde podamos vivir con dignidad”. Agregó un mensaje en inglés en el que pidió a la comunidad internacional no quitar sus ojos de Venezuela porque el país los necesita “más que nunca”.

Rostros de la protesta

El expreso político y exdirigente estudiantil Juan Requesens se apersonó en la protesta para acompañar a los estudiantes. Declinó dar declaraciones a la prensa: “Que hablen los muchachos y los familiares, esta es su actividad”.

Javier Tarazona, director de Fundaredes y recientemente excarcelado tras años de prisión, pidió que sean restituidos los derechos de todas las personas y que se pueda “reparar el dolor de tantas víctimas“.

“Que no se repita más nunca la violación de los derechos humanos ni el daño a la gente (…) Hay muchos invisibles allá tras las rejas”, manifestó.

El señor del papagayo, Rafael Araujo, también acudió al llamado de protesta en el recinto universitario, con un arte en el que secundaba el mensaje de Tarazona: “Justicia, reparación del daño causado y no repetición”. Cuando se le preguntó por su motivo para marchar, celebró que en el país se estuviese viendo “un poco de luz al final del túnel” y sentenció: “Nos vemos en libertado, o sea, en un ratico”.

La señora Yaneyfer Sayago, recordada por el video viral donde hablaba de la reconversión monetaria, estuvo de principio a fin en la concentración: “No más abuso de poder en Venezuela”, se leía en un pequeño cartel que portaba. También, declaró a Runrun.es la necesidad de que se produzcan elecciones libres en el corto plazo, que se permita la participación de María Corina Machado y que se sanee la economía nacional para que no haya nuevas y complejas reconversiones.

Los que esperan amnistía y libertad

Familiares de los presos políticos exhibieron en letreros y camisas los rostros de quienes aún siguen tras las rejas. Vinieron no solo de Caracas, sino de distintas ciudades y estados del país, Falcón y Anzoátegui para pedir la libertad de sus seres queridos, apresados en el marco de distintas olas represivas en los últimos cinco años. En todos los casos, hay denominadores comunes que han atravesado a lo largo de meses y años: detenciones arbitrarias, historias de desaparición forzosa, procesos al margen de la ley, falta de pruebas y reclusión de los afectados en centros distantes a sus zonas de residencia.

Ángela Crespo, esposa de Juanfredd Jesús Acosta Ysea, uno de los presos políticos de la Operación Gedeón -supuesta conspiración denunciada por el gobierno de Nicolás Maduro en 2020- relató que el funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana tiene más de seis años preso. Cinco años y medio de ese tiempo lo pasó en El Helicoide. Ahora, se encuentra en situación de desaparición forzosa.

“A él no lo capturaron, él mismo se entregó para poner fin a la persecución contra su familia. No es ningún mercenario, como ellos dijeron. Nosotros somos de Mene de Mauroa. A él también le detuvieron un primo (…) Ya tiene más de seis meses desaparecido, sin que sepamos nada de él. La supuesta llamada que nos hizo penitenciaría para pedirnos que lleváramos paquetería no es fe de vida, porque ninguno de ellos habló. La fe de vida es que ellos aparezcan y sean libres. A él le impusieron diez años de prisión y querían que se inculpara por delitos que no ha cometido”, reveló.

Familiares de los presos políticos del caso Pdvsa también dijeron presente. Lisbeth Oropeza, madre de Jordan Oropeza, un operador de planta de Cardón, relató que a su hijo lo detuvieron el 11 de enero de 2025 en horario laboral. Esa fecha coincidió con una alta conflictividad política por la juramentación de Nicolás Maduro para un segundo período, en medio de protestas en el país en contra de la legitimidad de su mandato.

“Fue llevado de su sitio de trabajo. Él es inocente. Se lo llevaron sin pruebas de la Refinería Cardón y nos costó para encontrarlo. Él tenía 17 años de servicio ahí. Mi hijo estuvo más de una semana desaparecido, llegamos acá a Caracas adivinando, a Boleíta -sede de la PNB- y nadie nos daba una respuesta. Hasta que decidimos ir a la cárcel de Yare II y nos confirmaron que estaba ahí”, indicó.

Solo en esa refinería se produjeron más de cinco detenciones arbitrarias. Junto a su hijo fueron detenidas otras dos personas. Y tres días después, convocaron a una reunión para un supuesto encuentro con personal de Pdvsa que viajaría desde Caracas: “Y no fue así, fue una emboscada, se llevaron a personas inocentes sin ningún motivo”, denunció.

El impacto económico para la familia es importante. Cada quince días deben viajar de Punto Fijo para Yare II para entregarle comida e insumos de aseo personal.

“Comida, come lo que uno le lleva. Ha perdido peso. Es un padre de familia, sus hijos, su madre y su esposa lo esperan. Yo solo pido que se haga justicia, no ha sido fácil. Lo necesitamos en casa, él es un padre de familia y tiene que estar en su hogar, no en una cárcel. Es un muchacho impecable, sano, jamás estuvo en una policía. Cumplió 35 años el 25 de diciembre. Pido justicia real para él y para todos sus compañeros “, sentenció Oropeza entre sollozos.

En la manifestación también se visibilizó el estado de salud del dirigente de Voluntad Popular, Aldo Roso, de 70 años y jefe de campaña del partido para la campaña presidencial de 2024 en El Valle, quien fue detenido ese mismo año el 4 de julio acusado por el gobierno de supuestamente intentar sabotear el sistema eléctrico nacional. Freddy García, familiar de Roso, recordó el peregrinar que ha sufrido el preso político y cómo se ha complicado su salud.

Roso estuvo 17 meses recluido en el DIP de la PNB en La Yaguara, donde empezó a complicarse por patologías como una hernia inguinal (que habría derivado en un tumor), varicocele, hipertensión y diabetes. Sus familiares y defensores han denunciado episodios de sangrado urinario, fiebre y debilidad extrema.  En agosto de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares debido a la gravedad de su salud y la falta de atención médica adecuada,

Roso fue trasladado luego a Tocorón, Tocuyito y en el mes de diciembre tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones. Actualmente, permanece en el Centro de Formación para el Hombre Nuevo “Simón Bolívar”(antiguo retén de La Planta), en donde sigue sufriendo complicaciones por un drenaje que le colocaron y por falta de atención médica especializada. Solo le permiten visitas a su hija, “cuando ellos quieren”. La última había sido el 18 de diciembre, recientemente, le autorizaron volver a verlo.

“Él no ha pasado a juicio, no ha sido sentenciado. Lo que pedimos es apoyo a la causa de la exigencia de la libertad tanto de él como de todos los inocentes”, pidió el señor García.

Evelis Cano, madre del preso político Jack Tantak Cano, se dirigió a la multitud para recalcar que así como al exgobernante Nicolás Maduro se le respetan sus derechos, deben ser respetados los de quienes siguen detenidos. Resaltó el dolor que embarga a todas las madres que han permanecido en las adyacencias de los penales esperando que sus hijas sean liberados.

“En Zona 7 no ha habido ni una sola liberación. Estamos desesperadas todas las madres. Ni un día más”, sostuvo.

Un momento angustiante de la concentración se produjo cuando la señora Fanny Lozada, madre de la presa política Alinnis Araujo Lozada, narraba ante la multitud las irregularidades del caso de su hija, quien es señalada por las autoridades chavistas por el caso de participar en una presunta conspiración para colocar artefactos explosivos en Plaza Venezuela, Caracas. Mientras declaraba las arbitrariedades cometidas contra su familia, la señora Lozada se descompensó y tuvo que ser socorrida por miembros de la dirigencia estudiantil.

“Ella tiene tres hijos y toda su familia fue detenida, su hijo de diez años, al de 15 años lo torturaron, lo amarraron y metieron su cabeza en una bolsa y le metieron corriente. Un bebé empezando la vida, de cuarto año de bachillerato. Hasta la fecha no tengo fe de vida de mi hija. No sé dónde la tienen y necesito que me ayuden, por favor”, suplicó, antes de sufrir un desmayo. El pequeño cartel hecho a mano que sostenía en sus manos con el rostro de su hija quedó a un lado mientras era asistida.

Horas después, la señora Fanny, ya compensada de salud, anunció que gracias al reclamo de días y a la presión ejercida, su hija llamó a su tío para notificarle que estaba recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF). Desde hace seis meses, Lozada desconocía el paradero de la joven.

La próxima cita es el 12 de febrero

Los universitarios cerraron la jornada con la lectura de un manifiesto, la entonación del himno nacional, y anunciando una nueva convocatoria para una “gran marcha” el próximo 12 de febrero, cuando se celebrará el Día de la Juventud.

Más imágenes de la concentración

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La protesta incluyó demandas de aprobación acelerada de una ley de amnistía general, libertad sin condiciones, mayores garantías de no repetición y la restitución de derechos civiles y políticos para los venezolanos
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Universitarios, madres y familiares de presos políticos, dirigentes gremiales y ciudadanos se concentraron masivamente este 3 de febrero en la Universidad Central de Venezuela, para clamar por el rescate pleno de las libertades en el país, pedir que se acelere la discusión y aprobación de la ley de amnistía general y se concrete la pronta liberación de todos los presos políticos.

La concentración inició después de las 10:00 de la mañana en la Plaza del Rectorado. Las consignas entonadas orientaba el reclamo: “No uno, ni dos, libérenlos a todos”. “La libertad en la calle, y no la para nadie”.

Octavio gonzález, consejero universitario principal de la ucv y estudiante de derecho, destacó en sus declaraciones a Runrun.es que aunque la ley de amnistía fue anunciada el pasado viernes por la presidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, todavía no se está discutiendo.

“Los estudiantes proponemos que esa ley de amnistía sea transparente, de amplio alcance, que los incluya a todos, que no tenga letras pequeñas y que sea expedita”, enumeró. Asimismo, esperan que la ley ofrezca garantías de reparación y no repetición y que se concreten liberaciones plenas, sin condiciones. El universitario respondió que, por los momentos, no hay comunicación directa con Rodríguez.

Otra exigencia de la comunidad estudiantil ucevista es la derogación de leyes que soslayan los derechos consagrados en la Constitución como la la Ley contra el Odio, Ley de Extensión de Dominios, Ley Resorte y la ley de fiscalización de las ONG, entre otras.

“Pensaron que el miedo iba a corroer el alma de los venezolanos y hoy hemos respondido“, expresó González durante la lectura del manifiesto elaborado por la dirigencia estudiantil y otros sectores de la sociedad.

Rosa Cucunuba, vicepresidenta de la FCU-UCV, dijo en su discurso que el dolor se tiene que acabar: “No podemos permitir que este sistema siga destruyendo a los ciudadanos y al país. Los queremos a todos de vuelta, a los presos políticos, a los exiliados, y a nuestro país. Un país libre y democrático, donde podamos vivir con dignidad”. Agregó un mensaje en inglés en el que pidió a la comunidad internacional no quitar sus ojos de Venezuela porque el país los necesita “más que nunca”.

Rostros de la protesta

El expreso político y exdirigente estudiantil Juan Requesens se apersonó en la protesta para acompañar a los estudiantes. Declinó dar declaraciones a la prensa: “Que hablen los muchachos y los familiares, esta es su actividad”.

Javier Tarazona, director de Fundaredes y recientemente excarcelado tras años de prisión, pidió que sean restituidos los derechos de todas las personas y que se pueda “reparar el dolor de tantas víctimas“.

“Que no se repita más nunca la violación de los derechos humanos ni el daño a la gente (…) Hay muchos invisibles allá tras las rejas”, manifestó.

El señor del papagayo, Rafael Araujo, también acudió al llamado de protesta en el recinto universitario, con un arte en el que secundaba el mensaje de Tarazona: “Justicia, reparación del daño causado y no repetición”. Cuando se le preguntó por su motivo para marchar, celebró que en el país se estuviese viendo “un poco de luz al final del túnel” y sentenció: “Nos vemos en libertado, o sea, en un ratico”.

La señora Yaneyfer Sayago, recordada por el video viral donde hablaba de la reconversión monetaria, estuvo de principio a fin en la concentración: “No más abuso de poder en Venezuela”, se leía en un pequeño cartel que portaba. También, declaró a Runrun.es la necesidad de que se produzcan elecciones libres en el corto plazo, que se permita la participación de María Corina Machado y que se sanee la economía nacional para que no haya nuevas y complejas reconversiones.

Los que esperan amnistía y libertad

Familiares de los presos políticos exhibieron en letreros y camisas los rostros de quienes aún siguen tras las rejas. Vinieron no solo de Caracas, sino de distintas ciudades y estados del país, Falcón y Anzoátegui para pedir la libertad de sus seres queridos, apresados en el marco de distintas olas represivas en los últimos cinco años. En todos los casos, hay denominadores comunes que han atravesado a lo largo de meses y años: detenciones arbitrarias, historias de desaparición forzosa, procesos al margen de la ley, falta de pruebas y reclusión de los afectados en centros distantes a sus zonas de residencia.

Ángela Crespo, esposa de Juanfredd Jesús Acosta Ysea, uno de los presos políticos de la Operación Gedeón -supuesta conspiración denunciada por el gobierno de Nicolás Maduro en 2020- relató que el funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana tiene más de seis años preso. Cinco años y medio de ese tiempo lo pasó en El Helicoide. Ahora, se encuentra en situación de desaparición forzosa.

“A él no lo capturaron, él mismo se entregó para poner fin a la persecución contra su familia. No es ningún mercenario, como ellos dijeron. Nosotros somos de Mene de Mauroa. A él también le detuvieron un primo (…) Ya tiene más de seis meses desaparecido, sin que sepamos nada de él. La supuesta llamada que nos hizo penitenciaría para pedirnos que lleváramos paquetería no es fe de vida, porque ninguno de ellos habló. La fe de vida es que ellos aparezcan y sean libres. A él le impusieron diez años de prisión y querían que se inculpara por delitos que no ha cometido”, reveló.

Familiares de los presos políticos del caso Pdvsa también dijeron presente. Lisbeth Oropeza, madre de Jordan Oropeza, un operador de planta de Cardón, relató que a su hijo lo detuvieron el 11 de enero de 2025 en horario laboral. Esa fecha coincidió con una alta conflictividad política por la juramentación de Nicolás Maduro para un segundo período, en medio de protestas en el país en contra de la legitimidad de su mandato.

“Fue llevado de su sitio de trabajo. Él es inocente. Se lo llevaron sin pruebas de la Refinería Cardón y nos costó para encontrarlo. Él tenía 17 años de servicio ahí. Mi hijo estuvo más de una semana desaparecido, llegamos acá a Caracas adivinando, a Boleíta -sede de la PNB- y nadie nos daba una respuesta. Hasta que decidimos ir a la cárcel de Yare II y nos confirmaron que estaba ahí”, indicó.

Solo en esa refinería se produjeron más de cinco detenciones arbitrarias. Junto a su hijo fueron detenidas otras dos personas. Y tres días después, convocaron a una reunión para un supuesto encuentro con personal de Pdvsa que viajaría desde Caracas: “Y no fue así, fue una emboscada, se llevaron a personas inocentes sin ningún motivo”, denunció.

El impacto económico para la familia es importante. Cada quince días deben viajar de Punto Fijo para Yare II para entregarle comida e insumos de aseo personal.

“Comida, come lo que uno le lleva. Ha perdido peso. Es un padre de familia, sus hijos, su madre y su esposa lo esperan. Yo solo pido que se haga justicia, no ha sido fácil. Lo necesitamos en casa, él es un padre de familia y tiene que estar en su hogar, no en una cárcel. Es un muchacho impecable, sano, jamás estuvo en una policía. Cumplió 35 años el 25 de diciembre. Pido justicia real para él y para todos sus compañeros “, sentenció Oropeza entre sollozos.

En la manifestación también se visibilizó el estado de salud del dirigente de Voluntad Popular, Aldo Roso, de 70 años y jefe de campaña del partido para la campaña presidencial de 2024 en El Valle, quien fue detenido ese mismo año el 4 de julio acusado por el gobierno de supuestamente intentar sabotear el sistema eléctrico nacional. Freddy García, familiar de Roso, recordó el peregrinar que ha sufrido el preso político y cómo se ha complicado su salud.

Roso estuvo 17 meses recluido en el DIP de la PNB en La Yaguara, donde empezó a complicarse por patologías como una hernia inguinal (que habría derivado en un tumor), varicocele, hipertensión y diabetes. Sus familiares y defensores han denunciado episodios de sangrado urinario, fiebre y debilidad extrema.  En agosto de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares debido a la gravedad de su salud y la falta de atención médica adecuada,

Roso fue trasladado luego a Tocorón, Tocuyito y en el mes de diciembre tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones. Actualmente, permanece en el Centro de Formación para el Hombre Nuevo “Simón Bolívar”(antiguo retén de La Planta), en donde sigue sufriendo complicaciones por un drenaje que le colocaron y por falta de atención médica especializada. Solo le permiten visitas a su hija, “cuando ellos quieren”. La última había sido el 18 de diciembre, recientemente, le autorizaron volver a verlo.

“Él no ha pasado a juicio, no ha sido sentenciado. Lo que pedimos es apoyo a la causa de la exigencia de la libertad tanto de él como de todos los inocentes”, pidió el señor García.

Evelis Cano, madre del preso político Jack Tantak Cano, se dirigió a la multitud para recalcar que así como al exgobernante Nicolás Maduro se le respetan sus derechos, deben ser respetados los de quienes siguen detenidos. Resaltó el dolor que embarga a todas las madres que han permanecido en las adyacencias de los penales esperando que sus hijas sean liberados.

“En Zona 7 no ha habido ni una sola liberación. Estamos desesperadas todas las madres. Ni un día más”, sostuvo.

Un momento angustiante de la concentración se produjo cuando la señora Fanny Lozada, madre de la presa política Alinnis Araujo Lozada, narraba ante la multitud las irregularidades del caso de su hija, quien es señalada por las autoridades chavistas por el caso de participar en una presunta conspiración para colocar artefactos explosivos en Plaza Venezuela, Caracas. Mientras declaraba las arbitrariedades cometidas contra su familia, la señora Lozada se descompensó y tuvo que ser socorrida por miembros de la dirigencia estudiantil.

“Ella tiene tres hijos y toda su familia fue detenida, su hijo de diez años, al de 15 años lo torturaron, lo amarraron y metieron su cabeza en una bolsa y le metieron corriente. Un bebé empezando la vida, de cuarto año de bachillerato. Hasta la fecha no tengo fe de vida de mi hija. No sé dónde la tienen y necesito que me ayuden, por favor”, suplicó, antes de sufrir un desmayo. El pequeño cartel hecho a mano que sostenía en sus manos con el rostro de su hija quedó a un lado mientras era asistida.

Horas después, la señora Fanny, ya compensada de salud, anunció que gracias al reclamo de días y a la presión ejercida, su hija llamó a su tío para notificarle que estaba recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF). Desde hace seis meses, Lozada desconocía el paradero de la joven.

La próxima cita es el 12 de febrero

Los universitarios cerraron la jornada con la lectura de un manifiesto, la entonación del himno nacional, y anunciando una nueva convocatoria para una “gran marcha” el próximo 12 de febrero, cuando se celebrará el Día de la Juventud.

Más imágenes de la concentración

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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