Ayer, sábado 16 de agosto, se cumplió un año exacto de la salida de los programas “El Radar de los Barrios” y “Del Dicho Al Hecho”de la pantalla de una televisora que en aquellos tiempos aún era un canal de noticias. La salida de nuestros programas del aire detonó la salida de nuestro colega y amigo Leopoldo Castillo, conocido por todo el país como “El Ciudadano”. Esto a su vez generó una reacción de molestia y malestar en el respetado profesional y mejor amigo Román Lozinsky, hasta el punto que no pudo entonces salir al aire ese día en la edición estelar del Noticiero.
Ese día el canal se quedó sin tres de los cuatro “clavos” que “anclaban” la audiencia en la pantalla del canal (el cuarto “clavo”, el espacio “Buenas noches”, con los periodistas Kico Bautista, Carla Angola y Roland Carreño, ya había sido sacado del aire tiempo atrás). Luego vinieron otras renuncias y despidos, hasta conformar el chato perfil de la pantalla que hoy exhibe el canal 33, lleno de agradecimiento por parte del gobierno y vacío de la audiencia de más de medio país que en su señal buscaba la información que el Gobierno intentaba ocultar…
La autocensura es al paquetazo lo que al criminal es el sujeto que “le canta la zona”: un cómplice necesario…
Todo lo que sobre aquella circunstancia debimos decir esta dicho. Hoy lo importante es evaluar que ha pasado durante todo el año transcurrido. Aquel desastre fue perpetrado en aras de algo llamado “equilibrio informativo”. Hoy tenemos un inmenso desequilibrio, logrado mediante la CENSURA OFICIAL Y LA PROMOCIÓN DE LA AUTOCENSURA: La dirigencia política que en las pasadas elecciones sacó más dela mitad de los votos esta hoy invisibilizada, como invisibilizadas están las luchas sociales (obreras, comunitarias, estudiantiles, etc.). El silencio de los “equilibrados” convertidos en “equilibristas” ha sido usado por el gobierno para aplicar un feroz paquetazo económico y para ocultar un agudo deterioro social que tiene en la inseguridad su más horrenda faceta. Equilibristas sangrientos, “¡prohibido olvidar!” Lo más grave de todo: La opacidad informativa ha servido para intentar ocultar la violación salvaje de los derechos humanos. Maltratos, torturas y asesinatos perpetrados durante la “guerra sucia” desatada por fuerzas regulares y grupos irregulares contra protestas juveniles y estudiantiles durante los meses de febrero, marzo, abril y mayo fueron realizados con saña nunca vista en nuestro país, explicable en parte porque los represores sabían que ninguna señal de TV independiente pondría en evidencia tales violaciones. Además de falaces, acomodaticios y cobardes, los “equilibristas” terminaron siendo cómplices necesarios de estos crímenes. Hoy escriben sus notas y leen ante cámaras y micrófonos guiones escritos en sangre. Con Blades decimos: “Prohibido olvidar” El desastre vive, la censura sigue El régimen conmemora este aniversario con una nueva agresión. Radio Caracas Radio recibió el viernes 15 en horas de la tarde un oficio de CONATEL en el que fue informada de la apertura de un proceso administrativo contra la emisora por supuestas violaciones a la Ley Resorte. Este es el séptimo proceso abierto a la emisora, y es el segundo cuya sanción podría implicar una multa de hasta el 10% de la facturación bruta. Un tercero implicaría el cierre. Las supuestas transgresiones serian un conjunto de afirmaciones, presuntamente hechas en el programa de Nitu Pérez Osuna. Al parecer, CONATEL hizo un monitoreo a ese programa durante un período de tiempo, extrajo con pinzas cosas dichas por Nitu y por los oyentes que llamaban por teléfono, las sacaron del contexto en que fueron dichas y decidió unilateralmente que tales afirmaciones constituían “incitación al odio político”, “incitación al desconocimiento de autoridad legítimamente establecida” y otros supuestos “delitos”. El oficio también dispone, como medida “cautelar”, la salida del aire de inmediato del programa de Nitu. Por razones obvias, la emisora acata la medida de la autoridad administrativa, y al mismo tiempo la rechaza enérgicamente y da instrucciones a sus abogados para enfrentarla en todas las instancias administrativas y jurisdiccionales que corresponda. Nos informó el Director General de RCR, Jaime Nestares, que la emisora ratifica su compromiso con la libertad de expresión y con el derecho social a la información libre y veraz, y que sus anclas y programas seguirán ejerciendo su rol de comunicadores al servicio del pueblo venezolano, tan agredido bajo el manto de la censura y la autocensura y bajo el opresivo yugo de la llamada “hegemonía comunicacional”. La censura no detiene la realidad, solo la oculta momentáneamente… Parafraseando algunas consignas que por ahí se escuchan, todo esto demuestra que “El Comunismo Existe” y que “El Desastre Vive y Vive, la Censura sigue y sigue”. Pero también sigue, irreductible, la voluntad de lucha de ese medio país que siempre ha adversado al proyecto autoritario, hoy en vía de encontrarse con ese otro medio país defraudado, traicionado por el gobierno paquetero del Diosdado-Madurismo. ¡Palante!




