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Una pizca más de sensatez, por Eddie Ramírez

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SER SENSATO DEBE SER MUY ABURRIDO. De vez en cuando hay que cometer  alguna desmesura para disfrutar la vida con intensidad. Pretender que nuestra dirigencia y los ciudadanos en general nos comportemos siempre  con responsabilidad, con mesura y aplomo es una utopía. Dirigentes y dirigidos nos equivocamos y tenemos la tendencia humana a no reconocer errores y por ello se nos dificulta rectificar.

Sin embargo, seríamos  torpes si nos equivocamos todo el tiempo y  nunca estemos dispuestos a enderezar entuertos. En esta lucha en contra del totalitarismo hemos cometido algunos errores, pero también hemos tenido aciertos.   Ahora, que contamos con un gran apoyo de las democracias del mundo, requerimos una pizca más de sensatez para lograr una unidad que muestre al mundo que sí hay una alternativa de poder. Caso contrario, ese apoyo se irá erosionando y  en Venezuela se impondrá el desaliento.

Esa unidad la tuvimos en varias etapas de esta lucha por la democracia, por lo que no debería ser difícil reconstruirla. Quizá el escollo es  que algunos creen que ya los mangos están bajitos y pueden cosecharse, sin mayor esfuerzo, acudiendo a votar o mediante negociaciones bien llevadas,  mientras que otros los perciben más altos y quieren recurrir a las piedras para apearlos.

Esta diferencia no puede ser tan insalvable. Para cosechar los mangos bajitos se debe contar con una organización perfecta que impida la trampa y, principalmente, que los ciudadanos estén dispuestos a votar. Al respecto hay que entender que ningún líder tiene suficiente carisma para entusiasmar a unos votantes que eluden bejucos por estar  picados de culebra. También hay que considerar la desconfianza en negociaciones, dado que las anteriores no han dado fruto, tanto porque no es fácil que un totalitarismo claudique, así como por falta de unos facilitadores imparciales.

Quienes piensan que la única forma de agarrar los mangos es a pedradas, deben evaluar si cuentan con  piedras de tamaño adecuado y suficiente puntería. Hasta el presente, muchos valientes fueron víctimas de la represión. Gracias a ellos, a la gestiones internacionales de muchos de nuestros dirigentes, así como  por la brutalidad de la Guardia Nacional, de la policía y de los paramilitares rojos, se logró despertar la atención de muchos países, pero eso no es suficiente.

Un paso previo para lograr entenderse es aceptar que ninguno de los partidos de oposición, ni sus principales dirigentes, son colaboracionistas. Todos quieren la salida del régimen ya que, contrario a lo que algunos piensan, estar en la oposición no proporciona dividendos. Sin duda que, frecuentemente, nos amotinamos con algunas declaraciones con las que no comulgamos, pero hay que entender que cada cabeza es un mundo y ser tolerantes. Con el debido respeto a gente bien intencionada, pensamos que algunos dirigentes y opinadores actúan echándole leña al fuego, en vez  de agua para apaciguar los ánimos.

Seguimos siendo optimistas. El tiempo del narcorégimen terrorista está cercano a terminar.   No creemos en que pueda producirse una intervención militar extranjera, pero sí en que nuestros dirigentes podrán coincidir en acuerdos mínimos que animen al resto de los ciudadanos a protestar masivamente y que pierdan el comprensible temor a una huelga general para que esta sea exitosa.  Todos debemos apoyar a Almagro, la intervención humanitaria y la denuncias ante la Corte Penal Internacional con sede en La Haya.

Como dice  Adolfo Salgueiro en su artículo del sábado : “Pareciera que estamos en presencia de los últimos manotazos de desesperación que podrían extenderse hasta que China  -y un poco menos Rusia- lleguen al precio que su interés geopolítico haya establecido como tope para asegurar su presencia en América Latina. Hasta entonces es necesario el milagro de trabajar con unidad sabiendo que el mayor y más decisivo esfuerzo es el que nos compete a nosotros, los de a pie”.

También somos optimistas en que se pueda lograr la recuperación económica de Venezuela en poco tiempo. El reciente artículo de Ricardo Haussman sobre el caso de Albania proporciona elementos para ello. Solo se requiere que todos aportemos una pizca más de sensatez.  

Como (había) en botica:  Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Francia, Paraguay y Perú dieron un ejemplo al mundo de su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos al denunciar a la dictadura venezolana ante la Corte Penal Internacional. Igualmente Almagro y el Grupo de Lima. Nuestra solidaridad con La Patilla, acosada por la justicia chavista que maneja Diosdado. Los gritos del coronel Jorge Eleazar Márquez Monsalve a la periodista Carla Angola evidencian que es un tipo de mala calaña. Lamentamos el fallecimiento Alirio Sifontes, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Con el viento en contra, por Marianella Salazar

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Mañana se hace realidad el mayor temor del régimen: la gran movilización popular. Urbanizaciones y barrios de la mano, cerro y más cerro bajarán a decirle al gobierno tutelado por Cuba que se tiene que ir, que el país no acepta más la ignominia de un régimen hambreador, que sumió al país en la violencia y produjo una insoportable crisis humanitaria. Estos 17 años de despojo, saqueo, narcotráfico y violaciones de los derechos humanos no se aguantan más. El narcorégimen se ha esforzado en hacer de su caída una letanía de improvisaciones y arbitrariedades desquiciadas, que terminará por enterrar las bases del PSUV, una minoría que podría tener un futuro político al producirse la salida de Nicolás Maduro y asuma el poder un gobierno de transición.

La “Toma de Caracas” se convertirá en una movilización extraordinaria, todos los estratos sociales, juntos y hermanados, sin violencia y sin división, saldremos a la calle a exigir que se cumpla la Constitución y se convoque este año el referéndum revocatorio que permita una salida pacífica al más grave momento que ha vivido Venezuela desde la Guerra de Independencia. El pueblo desbordará los mecanismos policiales de represión y llevará un contundente mensaje político al mundo entero: Venezuela NO está dividida. Es una gigantesca mayoría que se unió como nunca antes en la desgracia de la hambruna, la ruina y la violencia, los verdaderos comandantes de la nefasta narcorevolución chavista que muere asfixiada por consunción.

Durante muchos años fomentaron el odio que nos dividió como sociedad y nos invadió la vida, sacando a relucir lo peor de todos. Finalmente, y en medio de esta hora desgraciada, la calamidad vuelve a unir a los venezolanos, hoy somos una impresionante mayoría, casi 90%, que exige el revocatorio para salir de los responsables de esta vergüenza. Los venezolanos nos hemos reconciliado, sin agendas ocultas y mucho menos partidistas. La trillada versión de la enorme polarización no es más que un cuento chino. En el mejor de los casos el PSUV no supera 12% de apoyo popular y sigue cuesta abajo en la rodada.

Los vientos soplan en contra del régimen, por eso es capaz de cualquier cosa durante estas horas previas a la movilización del 1° de septiembre. Le tiene terror a la muchedumbre que saldrá de Petare o el 23 de Enero a pedir su cabeza, pero no podrá impedir que se conozcan las imágenes de reconciliación y unión nacional y se caiga el falso mito de la revolución invencible, que terminó reducida a un grupo de pranes cada día más aislados, identificados y hasta solicitados por Interpol.

Queda ahora en manos de la dirección política del chavismo decidir si se inmola con Maduro o le pide la renuncia, antes de que se convoque la recolección del 20% de las firmas y se logre superar los 8 millones de firmas que sentencien la muerte de este régimen oprobioso.

Llegó la hora

El éxito de la convocatoria también será un claro mensaje a la Fuerza Armada Nacional para que observe al pueblo unido en la calle exigiendo que se desmarque de la deshonrosa dictadura y asuma sus responsabilidades constitucionales. La oficialidad más joven está harta de amenazas, que han recrudecido con las últimas instrucciones para evitar los desplazamientos de ciudadanos hacia Caracas. Los comandantes de regimiento han recibido radiogramas donde los conminan a accionar el sistema de inteligencia comunal (sapos) para evitarlos, o de lo contrario serán acusados de cómplices o encubridores. En su mayoría, la oficialidad no se siente cómoda al ser identificada con la narcodictadura, y en un mundo con un orden jurídico internacional piensan que llegó la hora de depurar su imagen, y apoyarán la salida.

 

@AliasMalula

El Nacional 

De cómo el narcotráfico se infiltró en el Estado venezolano

@loremelendez

“Nadie sabía muy bien qué esperar de aquel encuentro; sólo que los narcos se habían infiltrado en el Gobierno, que la vida pública que conocían había sido desafiada abiertamente, y que habría algún tipo de ‘duelo al sol'”.

Mark Bowden, Matar a Pablo Escobar (Killing Pablo)

EL DIBUJO DE LA CORTE dio la vuelta al mundo. Dos jóvenes barbados, de cabello negro y ropa oscura, estaban en el estrado. Frente a ellos, un juez estadounidense, trajeado con su toga, leía los cargos que les imputaba el país norteamericano. “Conspiración para llevar cocaína a los Estados Unidos” dictaba su señoría en aquella primera audiencia a la que se sometían Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de la primera dama venezolana Cilia Flores, luego de que funcionarios de la Drug Enforcement Administration (DEA) los detuvieran, presuntamente, en un aeropuerto de Haití.

El arresto de los sobrinos marcó un hito en la historia de Venezuela. Por primera vez, familiares del Presidente se veían envueltos en un caso de narcotráfico que era, además, llevado por la justicia internacional. 

Lo sucedido se suma a una serie de hechos, registrados en los últimos diez años, que muestran cómo figuras pertenecientes a los poderes públicos, al ala militar y a los cuerpos de seguridad del Estado se han involucrado de una u otra manera en el flagelo del tráfico de drogas. Un repaso a estos eventos lleva a preguntar si a Venezuela le cabe ya el epíteto de “narcoestado”.

El parecido

La palabra narcoestado no aparece en los diccionarios de lengua española. Su definición es, en realidad, una concepción difusa. Sin embargo, ha sido este el término con el que se ha “calificado” informalmente a los países en donde el tráfico de drogas se ha infiltrado dentro de las estructuras de gobierno y demás instituciones públicas, como ocurrió en Colombia en la década de los ochenta, cuando el poder de Pablo Escobar alcanzó a Medellín y al Congreso colombiano; como sucede actualmente en México, donde militares, legisladores y gobernadores se han visto vinculados a los cárteles que operan en la nación; o como pasa hoy día en Guinea Bissau, el país africano que no ha podido frenar el tráfico de drogas por carecer de un entramado institucional que lo permita. A Venezuela también se le ha señalado varias veces con este vocablo.

De acuerdo con el informe 2010 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés), una de las características del narcoestado que impera en Guinea Bissau, a donde por cierto arriban aeronaves cargadas de droga desde Venezuela, es la nulidad de sus esfuerzos por evitar el narcotráfico. Se trata de una administración que ignora la magnitud del problema y luce fácilmente abatible por el poder que pueden acumular los narcos o sus colaboradores.

Bajo esta luz, Venezuela podría considerarse un prospecto de narcoestado. La eliminación en agosto de 2005 del acuerdo con la DEA para frenar esta actividad -luego de que el presidente Hugo Chávez afirmara que los agentes de la organización que estaban en el país pretendían espiarlo- puso en entredicho la lucha de la nación contra el tráfico de estupefacientes.

Cinco años después, en 2010, la Casa Blanca reveló un dato que golpeó todavía más la reputación de Venezuela en esta área. Un informe de ese año indicó que entre 19% y 24% de la cocaína que se distribuía en el mundo pasaba por el territorio nacional. En Suramérica, el país sólo fue superado por Colombia, que es el gran productor de esta droga.

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Mapa incluido en el Informe 2010 sobre contrabando de cocaína

El paso de los años no ha hecho más que acrecentar las dudas sobre Venezuela y su posición frente al flagelo. La consolidación e incremento de rutas aéreas que parten desde el país para transportar drogas hacia Centroamérica, el Caribe y África, hace pensar que el número de incautaciones, así como la eliminación de pistas clandestinas o la captura de miembros o cabecillas de importantes carteles internacionales -todos presentados como logros en los informes anuales de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA)- son insuficientes al momento de mostrar cifras irrefutables sobre el combate al narcotráfico.

El más reciente Informe Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos confirma que Venezuela es uno de los países con mayor de tráfico de droga debido a su “porosa frontera oeste con Colombia, su débil poder judicial, su esporádica cooperación internacional en la lucha contra en narcotráfico y su ambiente permisivo y corrupto”.

El documento también critica los escasos esfuerzos que ha hecho el gobierno para depurar y castigar a quienes se involucran en esta actividad. “El gobierno venezolano volvió a fallar al no tomar medidas contra funcionarios de su gobierno y militares de su país que sabe que están vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC ) y otras organizaciones de tráfico de drogas”, dice el documento.

Hay otras consideraciones sobre el narcoestado. La Unodc apunta, de acuerdo a las declaraciones de uno de sus funcionarios en Perú, que este término se aplica también a aquel territorio con instituciones débiles que promueven la impunidad y que, de paso, se compromete con el narcotráfico.

Esta característica también podría atribuírsele a Venezuela si se toma en cuenta que varios uniformados del país han sido incluidos en la “Lista Clinton”, nombre que se le da al documento que agrupa a empresas y personas vinculadas al tráfico de drogas y al terrorismo, elaborada y publicada por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Hugo “El Pollo” Carvajal, exdirector de la Dirección General de Contra Inteligencia Militar y actual candidato a la Asamblea Nacional en Monagas; Henry Rangel Silva, exdirector de la DISIP y ahora gobernador de Trujillo; y Ramón Rodríguez Chacín, exministro de Relaciones Interiores y Justicia y actual gobernador de Guárico, destacan entre los mencionados.

Pero además de los miembros de esta lista negra, están aquellos que se han visto salpicados por sus lazos con Walid Makled, alias “El Turco”, el narcotraficante que operaba desde Puerto Cabello. Los nombres de Luis Felipe Acosta Carlez, quien fue gobernador de Carabobo cuando surgieron las denuncias contra “El Turco”, del exmagistrado Eladio Aponte Aponte, el del actual gobernador de Aragua, Tareck El Aissami, y de varios jefes militares quedaron involucrados en sus negocios luego de que fuesen mencionados en varias entrevistas y declaraciones ante tribunales.

2015 y los últimos casos

Entre los nombres mencionados por Makled está el de Néstor Reverol, el Comandante General de la Guardia Nacional Bolivariana que protagoniza el último gran escándalo de droga y Estado. El 15 de diciembre, Reuters y The New York Times confirmaron que el general es investigado en Estados Unidos por su vínculo con el tráfico de estupefacientes. Aunque aún se desconocen los cargos, su nombre aparece en una imputación que debe ser revisada por una Corte de Nueva York.

El hecho ha desatado una serie de declaraciones en favor del uniformado. Desde la Presidencia de la República, pasando por el Ministerio de la Defensa, hasta llegar a los cuerpos de seguridad del Estado, se ha dicho que Reverol es el objetivo de una “campaña de descrédito” contra las Fuerzas Armadas venezolanas y sus líderes.

La relación de Reverol con este delito no es casual. Desde su posición, es él el encargado de salvaguardar la “porosa frontera” por donde pasan, según Washington, toneladas de drogas desde Colombia hacia Venezuela. Además, los medios estadounidenses indicaron que, en lugar de combatir el narcotráfico, el militar ha recibido pagos de organizaciones criminales que debería perseguir, ha alertado a los capos sobre “cuándo y dónde se iban a llevar a cabo” operativos en su contra y presuntamente ha impedido que varias investigaciones continúen su curso regular.

Cuando Makled mencionó a Reverol, este era el presidente de la Oficina Nacional Antidrogas, cargo que también ocupaba cuando Aponte Aponte lo calificó como uno de los “zares” de la droga en Venezuela junto a Clíver Alcalá Cordones, actual jefe de la Cuarta División Blindada del Ejército.

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Pero allí no termina la polémica. Durante este año se conoció, a través de medios internacionales, que El Aissami y Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, también eran investigados en Estados Unidos por sus presuntas relaciones con el tráfico de drogas. Leamsy Salazar, antiguo escolta de Chávez y Cabello, denunció al gobernador y al parlamentario luego de haberse convertido en un testigo protegido de la DEA.

El último caso que mezcla droga y poder es el del holandés Jeroen van den Elshout, -señalado por la DEA por narcoterrorismo, tráfico de drogas y financiamiento a las FARC-quien fue apresado este 16 de diciembre por la policía judicial de Turnhout, en Bélgica. Se trata del esposo de Samantha Hazell, quien es a su vez hermana del conocido animador Winston Vallenilla, actual presidente de la televisora estatal Tves. De acuerdo con medios de Países Bajos, el detenido preparaba un cargamento de miles de kilos de cocaína que terminarían en este territorio.

¿Narcoestado, narcorégimen o Estado delincuente?

A pesar de la cantidad de nombres de funcionarios públicos envueltos en casos de narcotráfico, los expertos en el área descartan que Venezuela pueda ser definida como un narcoestado. Para ellos, el problema da pie a otras concepciones sobre lo que ocurre en el país.

“Hablar de un narcoestado para caracterizar lo que está pasando en Venezuela puede ser un error. Hay un problema de Estado fallido porque no se satisfacen las necesidades mínimas de la población. Hay un Estado forajido porque no se cumplen las leyes ni los tratados internacionales, y el Poder Judicial se ha convertido en una maquinaria de corrupción. Todos los fiscales facilitan la impunidad de la delincuencia organizada en Venezuela, todas forman parte de ese entramado corrupto. El Estado de Derecho ha sido sustituido por un Estado delincuente”, señala Carlos Tablante, exparlamentario, exgobernador de Aragua y exministro antidrogas.

Para Tablante, el tráfico de drogas se ha visto fortalecido por estar enlazado con la corrupción, la cual se ha insertado en todas las instituciones para proteger a los verdaderos delincuentes. “Hay una estructura delictiva tan fuerte que el tema de las drogas quedó con unos operadores que se fueron moviendo en el entramado del Estado (…) El dinero de la corrupción se ha mezclado con el de la droga, en el Estado delincuente todo termina en una gran licuadora”, asegura.

A esta apreciación se suma la del sacerdote y sociólogo Alejandro Moreno. “No tenemos un estado criminal, tenemos el crimen que se ha convertido en un Estado”, comentó en un reportaje publicado por el Financial Times.

La exjuex y expresidenta del Consejo Nacional contra el Consumo y Uso Ilícito de las Drogas (Conacuid), Mildred Camero, tampoco tilda a Venezuela de ser un narcoestado. Prefiere añadirle el adjetivo de narcorégimen.

En una entrevista publicada el año pasado, Camero afirmaba que en el narcorégimen son “los funcionarios públicos los que utilizan las instituciones del Estado para hacer negocios en materia de drogas”, mientras que en el narcoestado, el “Estado vive para la droga y su vida política y social” depende de esta actividad. Colombia y México, a pesar de los señalamientos, aún no han sido considerados como tal por las autoridades.

“Si se llega a determinar que el gobierno venezolano ha pactado con las FARC para obtener ganancias del negocio de la droga sería lo más grave y bajo que ha pasado en el país”, comentó en aquella entrevista.

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Camero se niega a calificar a Venezuela de narcoestado. Asegura que en el país “hay funcionarios públicos que utilizan las instituciones del Estado para hacer negocios en materia de drogas” y denuncia que el desplazamiento de los traficantes por el plan Colombia, la incorporación de la FANB a las investigaciones de narcotráfico y la indiferencia en el abordaje del problema han convertido al gobierno en un narcorégimen. En el libro Chavismo, Narcotráfico y Militares revela su propia lista de “capos” criollos.

Ronna Rísquez

@ronnarisquez

Si alguien sabe cómo se mueve el negocio de la droga en Venezuela es Mildred Camero. La ex juez y ex presidenta de la Comisión Nacional Contra el Uso Ilícito de las Drogas (Conacuid, ahora ONA) ha transitado durante toda su carrera por el camino de la justicia y el combate al narcotráfico. Dirigió allanamientos y lideró operaciones encubiertas que terminaron con la detención de importantes traficantes. Trabajó en programas de cooperación con la DEA y otras agencias internacionales que luchan contra este delito. Y conoce con detalles las andanzas y los presuntos nexos de importantes personeros de la revolución bolivariana con esta rama del crimen organizado.

Coincidencia o no, apenas una semana antes del escándalo por la captura del mayor general (EJ) y ex director de Contrainteligencia Militar, Hugo Carvajal Barrios en Aruba, fue publicado el libro Chavismo, Narcotráfico y Militares en el que Camero revela al periodista Héctor Landaeta una serie de infidencias que radiografían la participación de funcionarios del gobierno venezolano en el negocio del tráfico de drogas, venta de armas a las FARC, sicariato y protección a irregulares.

La ex juez elaboró su propia lista de “capos” criollos, integrada en su mayoría por militares, que incursionaron en el lucrativo e ilícito negocio aprovechando sus cargos en los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. El grupo, de 13 nombres, lo encabezan los tres oficiales incluidos en la lista Clinton desde 2008: El capitán de navío Ramón Rodríguez Chacín, gobernador de Guárico; el mayor general (EJ), Hugo Carvajal; y el general (EJ) Henry Rangel Silva, gobernador de Trujillo. “A diferencia de México, Colombia, Bolivia y Brasil, en Venezuela el negocio de la droga lo manejan miembros del estamento militar, funcionarios del alto gobierno y los cuerpos policiales”, afirma Camero.

Por su experiencia prefirió guardar silencio durante los días que siguieron a la detención de Hugo Carvajal. “Las personas que hemos trabajado en drogas sabemos la gravedad de estos casos. La detención del “Pollo” no es fácil porque deja al descubierto a funcionarios que están siendo investigados por tráfico de droga y terrorismo. Por eso preferí esperar unos días para analizar bien el caso. La prudencia es muy importante en los temas de drogas porque el dinero lo puede todo, y allí hay mucho dinero de por medio”, afirmó Mildred Camero.

LA DETENCIÓN DE CARVAJAL

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-Al mayor general Hugo Carvajal lo buscaban desde 2008 y había viajado a Aruba en varias ocasiones, ¿por qué es ahora cuando las autoridades intentan detenerlo?

-En 2012 cae justamente en Aruba un miembro del cartel del Valle del Norte. Se trata de Javier Calle Serna, uno de los lugartenientes de Wilber Varela (alias Jabón), quien había quedado al frente de la operación después de que éste fue asesinado en Mérida en 2008. Calle Serna sí negoció con la DEA y fue extraditado a Estados Unidos. Se entregó porque estaba cansado de pagar protección a militares venezolanos. Este hombre es uno de los testimonios más fuertes que tienen los americanos contra “El Pollo” Carvajal. Él maneja datos precisos de las operaciones de protección en Venezuela y cuánto pagaban. Es un testigo muy importante, porque ya no es simplemente una investigación, es un caso en el Gran Jurado en el estado de Florida contra Carvajal.

-¿Se conoce cómo operaba Carvajal y cómo llegó a tener tanto poder?

-Comenzó dando protección a algunos capos y fue tomando el control del negocio con el apoyo de importantes militares. Se valía de su posición como Director de Inteligencia Militar para grabarlos y presionarlos, así conseguía que lo ayudaran. La información es poder y el que maneja información tiene poder. “El Pollo” manejaba la inteligencia del país y conocía todas las actividades lícitas e ilícitas del gobierno. Grababa a todo el mundo, tenía una infraestructura de espionaje. Así se ganó el respeto de sus compañeros de armas, mediante la intimidación. Adicionalmente tenía una red dentro del Tribunal Supremo de Justicia, según lo que han denunciado los ex magistrados Eladio Aponte Aponte y Luis Velásquez Alvaray. 

-Usted dice que Wilber Varela alías Jabón pagaba 400.000 dólares mensuales por su protección a funcionarios de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) y que el dinero era para Carvajal.

-Es lo que dicen los informes de inteligencia extranjeros. Incluso aseguran que a “Jabón” lo mandan a matar sus protectores porque se negó a pagar más dinero. Al parecer el hombre estaba cansado porque pese a lo que pagaba, habitualmente le hacían tumbes, le quitaban droga o lo obligaban a cambiar sus rutas. Él estaba seguro de que las mismas personas a quienes les paga le robaban su droga y se estaban apoderado de su negocio. A “Jabón” se le pierde una cantidad de droga y acusaba a Carvajal, por eso se pelean y por eso lo matan. Este narcotraficante portaba credenciales del DIM que le había dado Carvajal.

-¿Con base a estos elementos se puede calificar al mayor Hugo Carvajal de narcotraficante o capo de la droga?

-Evidentemente no hay una sentencia en su contra que diga que lo es. Pero ya hay un caso en el Gran Jurado, hay una imputación, y esto solo ocurre cuando existen demasiados hechos y elemento para la detención de una persona y la realización de un juicio. No quiero decir con esto que de verdad “El Pollo” sea traficante de drogas. Pero hay muchas investigaciones y documentos que señalan que está involucrado en este delito.

-Pero él lo niega, el presidente Nicolás Maduro lo defendió y las autoridades de Holanda lo dejaron en libertad en Aruba.

-Que esté libre no implica que sea inocente. Por eso considero que si de verdad él está siendo difamado debería recurrir a tribunales imparciales que certifiquen y prueben su inocencia. Creo que debería hacer lo imposible por demostrar que los delitos que se le imputan no son ciertos. De lo contrario va a persistir la duda siempre porque no ha habido forma de que él demuestre que es inocente. Además hay gente dispuesta a declarar contra él.

-¿Hay otros señalamientos contra Carvajal?

-Su nombre siempre aparecía en las investigaciones de droga. Estas informaciones sobre Carvajal cada vez fueron más profundas y abundantes. A él lo estaban investigando por su presunta vinculación con el tráfico de drogas desde que era teniente coronel. En 2004, con la llegada de Jabón y otros traficantes del cartel del Valle del Norte, se afianza esta relación del militar con el negocio de las drogas. Se le señala de proteger a traficantes y guerrilleros, y de facilitarles documentos de identidad falsos y credenciales de cuerpos de inteligencia como el DIM y la Disip (ahora Sebin).

En el libro Chavismo, Narcotráfico y Militares, Camero cuenta que alías Jabón; Hermágoras González Polanco, jefe del cartel de La Goajira, y German Briceño Suárez (alías Grannobles) son algunos de que recibieron carnet que los acreditaban como comisarios o agentes de organismos de inteligencia. Dice que la DEA, las autoridades Colombianas y otras agencias internacionales consideran que Carvajal es clave para los narcotraficantes y guerrilleros colombianos. “Del ‘Pollo’ Carvajal existen grabaciones de varias agencias antidrogas extrajeras que en su momento pude escuchar, en donde aparece la voz del general alertando a traficantes de drogas para que evadieran un operativo antidrogas”. En 2007 se iba a realizar un operativo para incautar 2.900 kilos de cocaína que pertenecía a traficantes colombianos y al frente 10 de las FARC y estaba en Puerto la Cruz. “Se detectó una llamada de Carvajal a miembros de la Guardia Nacional y el DGIM que custodiaban la droga, alertando sobre el operativo y la droga fue cambiada de lugar y la operación se frustró”, reveló la ex presidenta de Conacuid en el libro escrito por el periodista Héctor Landaeta.

-Usted denuncia también la participación de Carvajal en casos de homicidios y torturas.

-En Estados Unidos debe haber también una averiguación por la muerte del agente de la DEA. Según informes, Carvajal habría ordenado asesinar a un agente encubierto de la DEA de apellido Rodríguez. También estaría detrás de la muerte de dos miembros del Ejército Colombiano que se infiltraron en territorio venezolano para buscar las conexiones de los capos y la guerrilla. Cuando los descubrieron los torturaron y asesinados. Hay varias investigaciones en su contra, que no se han ventilado ni se van a trabajar en Venezuela.

-¿Cuáles son esas investigaciones?

-En el caso del avión de Air France, Estados Unidos tiene la certeza de que Hugo Carvajal coordinó la operación. Hay una averiguación allá. El 25 de septiembre de 2013, luego del decomiso de 1,3 toneladas de cocaína en Paris, el avión del presidente Nicolás Maduro (procedente de China) aterriza en Vancouver para abastecer combustible y seguir a Nueva York donde se celebraría la reunión de la ONU. Allí lo esperaban funcionarios de drogas que le informan que necesitan hablar con él sobre un militar de su gobierno que era el jefe de la operación de Air France: “El Pollo” Carvajal.

Maduro había designado a Hugo Carvajal como Director General de Contrainteligencia Militar apenas 5 meses antes, el 25 de abril de 2013, 11 días después de haber sido electo presidente de la República. El mandatario nunca llegó a Nueva York. Dijo que desistió de la visita porque estando en Vancouver recibió informaciones sobre planes violentos contra él en EEUU, que ponían en riesgo su vida. Regresó a Venezuela de inmediato.

-¿Quiere decir que Carvajal era el dueño de la droga que salió en 31 maletas desde la rampa 4 de Maiquetía?

-Recuerda que esa fue una entrega controlada. Había agentes infiltrados de Italia, Francia e Inglaterra. Informes confidenciales de agencias de estos países indican que quien dio la cara en la negociación de la droga del caso Air France fue Walter Alexander del Nogal (Alex del Nogal). Según esas investigaciones, del Nogal es el rostro visible de Carvajal en ese y otros negocios.

-¿Alex del Nogal, que estuvo preso por el terrorismo financiero en 1993 y por presunto tráfico de drogas en 2007 en Italia, es “socio” de Hugo Carvajal?

-A Del Nogal lo sueltan con un beneficio que no le correspondía y comienza a trabajar con la Disip. A través de la Disip se vincula con Hugo Carvajal y desde ese momento trabaja con él.

-¿Cómo fue la operación que llevó a la detención de Carvajal en Aruba?

– La DEA venía haciéndole seguimiento desde hacía varios meses, sabían que visitaba la isla con frecuencia y sabían que viajaría ese día. Al parecer lo habían convencido de ahora sí sería aceptado como Cónsul. Un par de días antes de su detención una comisión de la DEA se había movilizado a Aruba.

-¿Qué pasó en Aruba? ¿Si había tantos elementos contra Carvajal por qué lo dejan en libertad?

-A mí me impactó ver como las autoridades de Aruba primero dijeron que no tenía inmunidad y luego de 24 horas dicen que sí la tiene. Creo que la decisión de Holanda definitivamente fue diplomática y no jurídica. Fue una decisión contradictoria: le dan el estatus de cónsul para luego declararlo persona no grata. Carvajal no tenía el exequátur (reconocimiento legal) como Cónsul. No se lo habían dado por los señalamientos que había en su contra sobre drogas. Es un delito grave que no tiene privilegios según la Convención de Viena.

-¿Por qué Holanda modifica la decisión inicial de la justicia de Aruba?

-Hubo presión del gobierno de Venezuela con la refinería de Curazao y además recientemente ambos gobiernos habían firmado algunas negociaciones para la construcción de unos barcos. Yo siempre tuve dudas sobre la extradición de Carvajal a Estados Unidos, principalmente porque tenía la experiencia de lo ocurrido con Walid Makled en Colombia, cuando se lo entregaron a Venezuela y no a los americanos. 

-¿Fue un error o un mal manejo de la DEA?

-Más que la DEA pienso que la diplomacia de Estados Unidos se ha debilitado con el gobierno de Barak Obama y sus acciones no son tan contundentes hacia Latinoamérica. La DEA es un organismo policial y actúa en su ámbito y punto. Queda mal parado el Poder Judicial de Estados Unidos, porque ya había un fiscal designado y había una causa. Luego como la detención es fuera del territorio entra el Departamento de Estado que no negoció con Holanda. El procedimiento administrativo era de Cancillería y creo que se confiaron por el Convenio de Cooperación de Detención y Extradición.

-¿Cuál es la situación de Hugo Carvajal con la justicia internacional en este momento?

-Enfrenta dos acusaciones en cortes de Estados Unidos. Una es ventilada ante el Gran Jurado del Distrito Sur de Miami por la protección a los traficantes del Cartel del Valle del Norte, en particular a alías “Jabón” y facilitar el envío de alijos a Estados Unidos. El otro caso es en Nueva York, se le señala de haber coordinado la operación del avión que salió en 2006 de la rampa 4 del aeropuerto de Maiquetía con 5,6 toneladas  de cocaína que fueron incautados en México y que supuestamente pertenecían a Walid Makled.

-¿Cuál es la situación de Hugo Carvajal con el gobierno de Nicolás Maduro?

-Al conocer lo de Air France, las cosas cambiaron con Maduro. “El Pollo” aspiraba que le crearan un ministerio de la inteligencia porque quería tener todo el poder. Pero él ya era un poco pesado e incómodo para el gobierno y para un ala militar que, siendo chavista, no apoya las actividades vinculadas al tráfico de drogas. Por eso le dan el consulado de Aruba como un paliativo. Además él siempre ha tenido rivalidad con el ministro Miguel Rodríguez Torres. Se disputaban el control de los servicios de inteligencia del país y “El Pollo” tiene muchos aliados dentro del Sebin. Se dice que por orden de Carvajal dejaron escapar al “Boyaco” para perjudicar a Rodríguez Torres, que era el director de la Disip en ese momento.

DEL CARTEL DE LOS SOLES A LOS BOLIVARIANOS

 

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-¿Cómo terminaron los militares vinculados al tráfico de drogas?

-Cuando se implementa el Plan Colombia, mis dudas eran sobre los funcionarios policiales. Me preocupaba que los policías se cuadrarán con los narcotraficantes. Lo que nunca imaginé es que fueran miembros del estamento militar los que se involucrarían en el negocio. Hay grupos identificados dentro de la Guardia Nacional Bolivariana y el Ejército que se han dedicado de manera vulgar al tráfico de drogas, y de una forma tímida en la Armada.

-¿Esos nexos entre narcotráfico y militares fueron solo por el efecto del Plan Colombia?

-También influyó la aprobación de La Ley Orgánica Contra el Tráfico Ilícito y el Consumo de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas en 2005. Esta ley le dio competencia en materia de investigación penal de drogas a todos los componentes de la FANB: Ejército, Armada, Aviación. Hasta ese momento solo la Guardia Nacional y la PTJ (actual Cicpc) tenían esa función. Esto facilitó la vinculación de miembros de otras fuerzas con los narcotraficantes, con la excusa de la lucha antidroga. 

 -Usted mencionó que había grupos identificados dentro de la FANB, ¿cuáles son, cómo operan?

-Comienzan protegiendo a los traficantes como Daniel “El loco” Barrera y Wilber Varela (Jabón), los extorsionan y les sacan dinero a cambio de protección y de garantizarles las rutas para movilizar la droga en territorio venezolano y cuando les molestan los matan o los entregan a Colombia. Pero estos narcos negocian con la DEA y cuentan todo lo que saben para salvar su pellejo.

-¿Tiene tanto valor el testimonio de un delincuente?

-El problema es que los militares que se han involucrado en las drogas son unos improvisados en el negocio, no se manejan con la prudencia con la que lo hacen los capos en otros países y generalmente dejan evidencias de sus actividades. Además esas organizaciones tienen logística y códigos de “honor”. Al ser traicionados estos capos no se quedan tranquilos hasta cobrar venganza y dar su testimonio a las autoridades de EE UU es una forma de vengarse.

-¿Cuáles son los grupos dentro de la FANB dedicados al tráfico de drogas?

-Desde hace muchos años se habla del Cartel de los Soles, integrado por generales casi todos de la Guardia Nacional, por eso el nombre de los soles. Ex jefes del Comando Antidrogas de la GNB y de algunos CORE pertenecían a esta organización. Pero luego comenzó a crearse uno nuevo grupo conocido como Los Bolivarianos, porque está integrado por oficiales del Ejército que eran muy cercanos al presidente Hugo Chávez. Estos entraron en pugna por el control de las rutas de la droga y protagonizaron varios tumbes y disputas.

EL NARCORÉGIMEN

 

farc

 

-En el libro Chavismo, Narcotráfico y Militares usted hace una lista con perfiles de los funcionarios del gobierno presuntamente vinculados con el narcotráfico y a las FARC, ¿en qué se basa para hacer estas afirmaciones?

-Primero como juez trabajé algunos casos de incautaciones y desaparición de droga, incluso en dependencias de la GNB, en los que estaban involucrados efectivos militares que llegaron a ostentar importantes cargos dentro del Gobierno y la FANB. Luego como presidenta de Conacuid tuve acceso a informes de inteligencia en los que se hacía seguimiento a las actividades de estos oficiales y había elementos contundentes que los vinculaban al tráfico de drogas.

-¿Además de los que usted menciona, hay más funcionarios del gobierno investigados por otros delitos transnacionales?

-En Estados Unidos hay expedientes sellados, así que además de los que están en la lista Clinton hay otros funcionarios investigados que podrían tener orden de captura internacional por lavado de dinero, narcotráfico y terrorismo. Está el caso por las armas halladas en el campamento de Raúl Reyes, que habían sido compradas por Venezuela a Suecia y fueron vendidas por el Ejército a las FARC. Por ejemplo, el fiscal de Nueva York solicitó la presencia del Gran Jurado y esto también puede activar otras investigaciones y órdenes de captura contra funcionarios públicos y jueces. Lo peligroso y grave es que en el país se está hablando de un narcoestado.

-Con lo que usted ha relatado ¿ahora sí podríamos afirmar que Venezuela es un narcoestado?

-Me niego a decir que Venezuela es un narcoestado. Estoy convencida de que son grupos que han utilizado su poder para involucrarse en el tema de las droga. Yo diría que en Venezuela lo que hay es un narcorégimen.

-¿Cuál es la diferencia entre narcoestado y narcorégimen?

-Que no es el Estado sino los funcionarios públicos los que utilizan las instituciones del Estado para hacer negocios en materia de drogas. Además sería muy grave en el ámbito internacional asumir que Venezuela es un narcoestado. Eso significaría el aislamiento jurídico y diplomático. Sería una cruz que no nos quitaríamos de encima jamás.

-¿Qué es un narcoestado?

-Es un Estado que vive para la droga y su vida política y social depende del tráfico de drogas. Si se llega a determinar que el gobierno venezolano ha pactado con las FARC para obtener ganancias del negocio de la droga sería lo más grave y bajo que ha pasado en el país. Habremos tocado fondo y ahí tenemos a Colombia, que no es un narcoestado, pero tiene más de 50 años en la lucha contra las drogas y la semana pasada el mismo presidente Santos reconoció que había fracasado.

-¿Cómo llega Venezuela a esta situación?

-Hemos sido indiferentes. Creímos que el problema no nos iba a tocar. Que era un problema de Colombia, Perú, Bolivia… Creímos que no nos competía a nosotros porque solo permitíamos que pasara la droga. Solo éramos un territorio de tránsito. No nos dimos cuenta de que el plan Colombia iba a producir un desplazamiento hacia Venezuela de los traficantes, y como aquí teníamos tantos problemas de corrupción en la Diex (hoy Saime) esto generó una situación gravísima con la “legalización” de la presencia de esos traficantes en territorio venezolano. Ahora nos hemos convertido en un país productor, con sofisticados laboratorios donde se procesa y refina la droga.

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01-CHAVISMO-Y-NARCOTRAFICO

En el libro Chavismo, Narcotráfico y Militares, Mildred Camero elaboró los perfiles de 13 personas vinculadas a las revolución bolivariana que figuran en la lista Clinton o aparecen mencionadas en informes de inteligencia presuntamente por estar involucrados en tráfico de drogas, lavado de dinero y/o tráfico de armas. Estos son los mencionados:

1.  Capitán de Navío Ramón Rodríguez Chacín, gobernador de Guárico y ex ministro de Relaciones Interiores y Justicia.

2.  Mayor general (Ej) Hugo Carvajal Barrios, ex director de Contrainteligencia militar.

3. General (Ej) Henry Rangel Silva, gobernador de Trujillo y ex ministro de la Defensa.

4. General (Ej) Cliver Alcalá Cordones, ex jefe de la REDI Guayana.

5. Diputado Freddy Alirio Bernal Rosales, ex alcalde del municipio Libertador. No se le vincula con el  tráfico de drogas sino con el suministro de armas a las FARC.

6. Amílcar Figueroa, ex vicepresidente del Parlatino. Se señala como proveedor de armas a la FARC.

7. Ramón Madriz Moreno, funcionario del Sebin. Se ocupaba de coordinar la seguridad de miembros de las FARC.

8.  General (Ej) Miguel Rodríguez Torres, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz y ex director de la Disip. ***

9. General (GNB) Frank Morgado González, ex Jefe del Comando Antidrogas de la GN. 

10.General (GNB) Alexis Maneiro, ex jefe del Core 7 y de Inteligencia de la GN.

11. General (GNB) Jesús Armando Rodríguez, ex director de Polilara.

12. General (GNB) Miguel Ramírez, ex comandante de la GN y ex jefe del Comando Antidrogas. ***

13. General Francisco Belisario Landis, ex ministro de Relaciones Interiores y ex director de la PM. ***

***Miguel Rodriguez Torres, Francisco Belisario Landis y Miguel Ramirez aparecen mencionados en informes de Inteligencia Nacionales y Extranjeros, pero Camero advierte que no tuvo en sus manos pruebas contundentes que los involucraran en el negocio de las drogas.

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