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Gabriel García Márquez

Colombia pone en circulación billete con imagen de Gabriel García Márquez

GGM

 

El Banco de la República puso en circulación el viernes el nuevo billete de 50.000 pesos con la imagen del laureado escritor colombiano y premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

El nuevo billete, equivalente a unos 17,3 dólares, tiene por un lado la imagen del autor de “Cien años de soledad” y en el reverso una figura del poblado indígena de Ciudad Perdida, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el Caribe colombiano.

El lanzamiento se realizó en el puerto de Santa Marta con la asistencia de todas las directivas del Banco Central.

García Márquez nació en el remoto poblado colombiano de Aracataca en marzo de 1927.

El alcalde de Aracataca, Pedro Sánchez, dijo a The Associated Press que “el pueblo está de fiesta por el homenaje que le están haciendo al Nobel por parte del Banco de la República”.

Agregó que en la mañana se hizo en el pueblo el lanzamiento del billete. Para tal efecto fueron enviados allí 2.000 de los billetes, que equivalen a 100 millones de pesos.

Considerado por muchos como el colombiano más importante de todos los tiempos y también como el escritor de habla hispana más grande de la historia después de Miguel de Cervantes Saavedra, García Márquez fue reconocido en 1982 con el Premio Nobel de Literatura.

Periodista y autor de innumerables novelas en las que mezcló la fantasía con la realidad de América Latina, García Márquez falleció en Ciudad de México en 17 de abril del 2014.

 

La Gaboteca, una biblioteca virtual de García Márquez

gaboteca

 

 

Se llama La Gaboteca y es un sitio web que la Biblioteca Nacional de Colombia presentará la tarde del jueves en Bogotá para que toda la obra Gabriel García Márquez esté a tan solo un clic de sus lectores.

La idea de La Gaboteca surgió tras la muerte del autor colombiano laureado con el premio Nobel, el 17 de abril de 2014 en la Ciudad de México, explicó por teléfono a The Associated Press Nicolás Pernett, historiador e investigador del mencionado centro cultural.

En esta biblioteca virtual, los usuarios no solo encontrarán ordenadas las obras del autor sino además libros que se han escrito sobre él y las traducciones de los unos y los otros.

Aunque la obra del Nobel es mundialmente conocida, la biblioteca ha dicho que en La Gaboteca también habrá rarezas, “como su obra de teatro (‘Diatriba de amor contra un hombre sentado’), su guion nunca grabado aunque publicado como libro (‘Viva Sandino’) o sus discursos y ensayos sobre la educación en Colombia”.

Desde luego el lector también encontrará hasta el más mínimo detalle de la biografía de “Gabo”, como por ejemplo que nació en un remoto poblado del Caribe colombiano llamado Aracataca en 1927, que estuvo casado con Mercedes Barcha, que tuvo dos hijos llamados Rodrigo y Gonzalo y que a los 87 años murió en la capital mexicana.

“La viuda de Gabo, doña Mercedes, ha estado muy presente con la biblioteca y le ha donado muchos libros… También una de sus máquinas de escribir, la medalla del Premio Nobel. Ella ha estado muy pendiente de nuestro trabajo de divulgación de la memoria de García Márquez”, indicó Pernett.

Recordó que el año pasado Barcha le regaló a la biblioteca 390 libros de las colecciones personales del autor de “Cien años de soledad” que no se consiguen en Colombia y que, en algunos casos, están en coreano y en indio.

Considerado por muchos como el colombiano más importante de todos los tiempos y también como el escritor de habla hispana más grande de la historia después de Miguel de Cervantes, García Márquez fue laureado en 1982 con el Premio Nobel de Literatura por “por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación, lo que refleja la vida y los conflictos de un continente”.

Aunque aún no se ha concretado el hecho, su familia ha querido que sus cenizas reposen en el puerto de Cartagena de Indias, que fue su lugar de residencia en Colombia y el escenario de una de sus obras cumbre: “El amor en los tiempos del cólera”.

Hijo de García Márquez: Mi padre tenía la ilusión de hacer una película

Gabriel García Márquez

Rodrigo García, el hijo cineasta de Gabriel García Márquez, confesó hoy durante un simposio en Estados Unidos que su padre siempre tuvo “la ilusión de hacer una película”, pero que a diferencia de sus facetas literaria y periodística, en esta “fracasó” en el intento.

El cineasta que García Márquez llevaba dentro despertó en 1954, cuando colaboró en la ciudad de Barranquilla (Colombia) en la realización del cortometraje surrealista “La langosta azul”, y más tarde, cuando vivía en Europa, estudió cine en Roma.

Décadas más tarde, el nobel colombiano fundaría la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de Los Baños en Cuba, institución que financió y en la que impartió talleres, germen de inspiración de muchos jóvenes cineastas.

En México, García Márquez participó como guionista de varios proyectos, algunos junto al también escritor Carlos Fuentes, pero nunca dirigió una película, como le hubiese gustado.

“Había la posibilidad de escribir guiones y eventualmente dirigir una película, pero por suerte fracasó y tuvo que conformarse con escribir”, ironizó García, al confesar que eso hubiese sido cumplir un “sueño” para él.

García hizo estas observaciones durante el simposio “Gabriel García Márquez: su vida y legado” que la Universidad de Texas en Austin acogió durante tres días con motivo de la apertura del archivo personal del escritor.

En la charla, García, que a diferencia de su padre sí dirige cine y televisión, explicó anécdotas de su infancia y el ambiente en el que se crió: “Crecí con el mito de lo que mi papá consideraba las grandes películas: ‘Barbarroja’ y ‘Los siete samuráis’ de Akira Kurosawa o ‘El general de la Rovere’ de Roberto Rossellini”.

Explicó, además, cómo en sus recuerdos de infancia aparece su padre “sentado en la mesa de casa con otro guionista” como Carlos Fuentes, Jaime Humberto Hermosillo o Felipe Cazals.

“Gonzalo (su hermano) y yo crecimos en un mundo en el que nada se preciaba más que las historias o el trabajo político y social. Nosotros de niños no conocíamos a un solo hombre de negocios, todo el mundo era escritor, poeta, pintor, guionista, algún médico”, dijo García.

El hijo de García Márquez compartió escenario junto a los cineastas Ciro Guerra (Colombia) y Justin Webster (Reino Unido), director del documental “Gabo”.

Universidad estadounidense reveló sorprendente archivo personal de García Márquez

Gabo

 

La Universidad de Texas (UT) en Austin abrió hoy para la investigación, el archivo personal del nobel colombiano Gabriel García Márquez(1927-2014), comprado a la familia del escritor en 2014 por 2,2 millones de dólares.

Tras casi un año de trabajos de catalogación, la UT puso a disposición de los académicos las 78 cajas con documentos que contienen borradores de trabajos publicados e inéditos, correspondencia, 43 álbumes de fotos, guiones para películas y cuadernos, entre otros objetos.

“Como personaje de una de sus novelas, García Márquez ha entrado ahora a un lugar sin tiempo. Un archivo no tiene tiempo y, en los años venideros, los materiales aquí coleccionados ofrecerán revelaciones sobre el autor“, dijo durante la inauguración Stephen Enniss, director del Centro Harry Ransom de la UT.

Entre los objetos más valiosos del archivo están el texto mecanografiado con tinta de carbón de“Cien años de soledad” que el Nobel entregó a la imprenta en 1966 o cinco versiones mecanografiadas de “En agosto nos vemos”, su novela inédita.

Por otro lado, el archivo contiene un extenso material de la relación de García Márquez con el expresidente cubano Fidel Castro, así como correspondencia con el exmandatario estadounidense Bill Clinton, con otros escritores como Carlos Fuentes y Julio Cortázar, o con su editora, la recién fallecida Carmen Balcells.

La Universidad de Texas ha digitalizado parte del archivo, que se puede consultar a través de la página web del Centro Harry Ransom.

Con motivo de la apertura del archivo, la UT acogerá del 28 al 30 de octubre un simposio en honor al nobel colombiano en el que participarán, entre otros, los escritores Salman Rushdie, Piedad Bonet y Santiago Gamboa.

También presentarán ponencias uno de los hijos del nobel, Rodrigo García, su biógrafo, Gerald Martín, y el director de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, Jaime Abello.

La compra del archivo por parte de una universidad estadounidense despertó cierto recelo en Colombia, el país natal de García Márquez, más aún porque Rodrigo, uno de los hijos del escritor, afirmó que “el Gobierno colombiano nunca se hizo presente ni hizo ninguna oferta”.

De todas formas, Rodrigo García explicó en su momento que la familia quiso que el archivo estuviese “bien acompañado”, en un lugar con “colecciones similares”.

La Universidad de Texas es la institución educativa de EE.UU. con una mayor vocación latinoamericana y el archivo de García Márquez engrosa su colección única de fondos en la que ya figura material de clásicos como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Ernest Hemingway, Virginia Woolf o William Faulkner.

García Márquez falleció el 17 de abril de 2014 en Ciudad de México, donde residía desde hacía décadas.

El FBI espió a García Márquez por 24 años, según <i>The Washington Post</i>

Gabriel García Márquez

Desde su llegada a Nueva York en 1961 y hasta 1985 el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) mantuvo bajo vigilancia al escritor colombiano Gabriel García Márquez, reveló el Washington Post citando documentos desclasificados a petición del diario.

En plena época del auge de la Guerra Fría el fallecido premio Nobel de Literatura viajó a Manhattan con su esposa y su primogénito, Rodrigo, para trabajar en una oficina de la agencia de noticias cubana, Prensa Latina.

Y, según indicó el periódico, fue el propio director del organismo, J. Edgar Hoover, quien dio la orden de abrirle un expediente con información confidencial.

Aunque el FBI autorizó la desclasificación de 137 páginas del dossier, hay 133 páginas adicionales cuyo contenido no fue divulgado.

Bajo la lupa de Hoover

Entre los detalles reflejados por los documentos se incluye que García Márquez pagaba US$200 al mes por alojarse en un hotel de Manhattan y que se emplearon “nueve informantes confidenciales” para seguirle los pasos.

El Washington Post reconoce que la razón para vigilar a “Gabo” no está claramente reflejada en los documentos, pero consultado por el periódico su hijo mayor, Rodrigo García, señaló que no era algo de sorprender.

“Teniendo en cuenta que este colombiano estaba en Nueva York para abrir una agencia de prensa cubana, lo inusual habría sido que no lo espiaran”, dijo García agregando que lo irónico fue que a su padre lo despidieron pocos meses después por no ser lo suficientemente radical.

“El nunca perteneció a ninguna organización política”, agregó.

Lee la nota completa en BBC Mundo.

Jaime García Márquez, hermano del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura comparte anécdotas sobre su vida, obra y genialidad

 

@albertoyajure

(*) Este texto se escribió y publicó en agosto de 2013.

CARTAGENA, COL. Jaime García Márquez espera de espaldas en una esquina del centro histórico de Cartagena. Luce tímido. Viste una camisa en amarillo pálido de lino y polyester, un pantalón blanco y unos zapatos de cuero; en su muñeca lleva un reloj de pulsera con correa negra. Voltea y sonríe. Se presenta brevemente: Jaime es el hermano menor del escritor colombiano Gabriel García Márquez; aunque esta tarde él hablará solo de “Gabito”.

Hace una pausa y se disculpa para comprar una botella de agua, que sostiene nerviosamente a lo largo de la tarde como un amuleto. El sitio de encuentro no fue elegido al azar. En esa esquina, —al final de la calle San Juan de Dios— donde Jaime inicia su relato por la vida y obra del Gabito periodista, escritor, premio Nobel de Literatura y, sobre todo, colombiano, es el lugar exacto en el que encontró al protagonista de una de sus obras más importantes: El relato de un náufrago.

Fue allí, donde estaba el Hospital Naval de Cartagena, que Gabriel García Márquez entrevistó a Luis Alejandro Velasco, único sobreviviente del buque ARC Caldas, que se hundió en febrero de 1955. El testimonio, publicado en El Espectador dos meses más tarde, fue luego editado y publicado como libro. Es considerado como el relato que “saltó la chispa literaria y lo llevó a recibir el Nobel” por el también periodista colombiano José Salgar, maestro de García Márquez, y uno de los “decanos de la prensa colombiana”, quien falleció el 21 de julio de 2013.

Jaime García Márquez —73 años, ingeniero civil— avanza diligente por las veredas estrechas, bañadas de una luz amarilla y espesa, mientras narra episodios y anécdotas de la vida de Gabito. Su familia —de 16 hermanos, dos de ellos fuera de matrimonio—, sus inicios como periodista, su pasión por el oficio, y esos casi destellos o retazos de realidad (y a veces también de ficción) con las que contó sus historias, sus libros.

Hurga en su memoria, bate las manos y toca su frente. Se sumerge en ese mar de recuerdos para traer la sustancia: el nombre de la calle, del personaje, o de algún edificio que ya no está. Hasta que logra extraer algunos fragmentos: “La primera máquina de escribir que tuvo Gabito se la mandó papá por correo. La verdad no sé cómo hizo para enviársela, porque en aquella época todo era más complicado”.

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Los hermanos García Márquez

Un grupo de oyentes llega hasta la Iglesia San Pedro Claver, en el corazón de la ciudad amurallada, donde Jaime habla de las pasiones de su hermano: el trabajo en el viejo edificio donde hace décadas estuvo la sede de El Universal, del que queda solo una fachada casi en ruinas; las noches en Cartagena, los bares, las mujeres. Y luego hace otra pausa. Casi que le inquieta el monólogo libre. Pide preguntas, quiere que lo interroguen.

—¿Cree que esta anécdota haya sido cierta?, pregunta curioso uno de los oyentes.

Él responde: “No lo sé. La verdad es que no lo sé. En las historias de Gabito, la realidad y la ficción están tan estrechamente unidas que son casi la misma cosa”, afirma sin vacilar entrelazando los dedos de las manos.

Dice, de nuevo, Gabito, en diminutivo, aunque él sea trece años más joven. Y aclara: “Mi hermano dice que la vida no es la que uno ha vivido, sino aquella que recordamos y cómo la recordamos”.

Y parece no equivocarse. Florentino Ariza, personaje principal de una de sus obras maestras, “El amor en los tiempos del cólera”, era un telegrafista, que escribía cartas de amor y tocaba el violín. Como su papá. La novela está inspirada en la historia de amor de sus padres.  “Esa historia nos la contaba mi mamá una y otra vez. Papá y mamá la contaban y todo cuanto decían era verdad. Gabito la tomó y la hizo libro”, dice.

“Gabito es hechura de su disciplina”, afirma el hermano del escritor cuando se le pregunta por el secreto de su éxito. “Disciplina, disciplina pura”, asegura y da detalles de sus rituales  —después de llegada la fama, su hermano solía caminar en la mañana, jugar un poco al tenis, tomar una ducha, escribir hasta las dos de la tarde, almorzar, tomar una siesta y “parrandear toda la noche”.

También habla de su infancia y cómo su abuelo alimentó el talento del niño con libros y diccionarios; de su actual estado de salud, que resume con un simple “está muy bien”; y sí, confiesa también que el escritor partió hace unas semanas de Cartagena de vuelta a México, donde reside desde los 60; y que “no le ha gustado ninguna de las adaptaciones” que se han hecho de sus libros llevados al cine.

Y en ese intento de mostrar la esencia de un hombre, de un escritor prolífico, apreciado y valorado por la grandeza de su obra, resume: “No hay una sola palabra que sobre en la obra de Gabito. Ni una. Usted toma un libro y retira una palabra y todo se viene abajo. Inténtenlo”.

Y sonríe, toma un par de cervezas y escucha atento a más preguntas.

JaimeGarcíaMárquez

Con una

GGM

 

Colombia recuerda hoy al Nobel Gabriel García Márquez (1927-2014), día en que se cumplen 88 años de su nacimiento, con una “máquina de la memoria” que exalta el valor de la palabra escrita que se inspira en la peste del insomnio que asoló Macondo en la obra “Cien Años de Soledad”.

El proyecto, impulsado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia, llama a todos los ciudadanos a que envíen mensajes a través de Twitter con la etiqueta #MáquinadelaMemoria en los que redefinan la utilidad de los objetos, conceptos y sentimientos cotidianos.

El amor, la literatura, el perdón, la ficción, la justicia, el sexo, la memoria, el poder, la escritura, la paz, el amigo, la educación, la historia, la soledad o el libro serán algunas de las palabras que definirán los colombianos a través de las redes sociales, según informó este jueves la Biblioteca Nacional.

Todos los mensajes formarán parte de una exposición que comenzará el próximo 17 de abril, cuando se cumple un año del fallecimiento del escritor que nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, un pueblo del departamento caribeño del Magdalena.

Para iniciar la rueda de mensajes, tanto el Ministerio de Cultura como la Biblioteca Nacional abrieron el llamado con una redefinición de paz: “estado de cosas para no morir en el intento”.

Con ello no solo recordarán al premio nobel de Literatura de 1982, sino que además se servirán de las palabras que talló en su obra cumbre, “Cien Años de Soledad”, en la que describe como los habitantes del pueblo imaginario de Macondo sufrieron una “peste del insomnio” que causaba el olvido.

“Poco a poco, estudiando las infinitas posibilidades del olvido, se dio cuenta de que podía llegar un día en que se reconocieran las cosas por sus inscripciones, pero no se recordara su utilidad”, narró García Márquez en “Cien años de soledad”.

Entonces, José Arcadio Buendía, uno de los fundadores de Macondo, colgó letreros para que los habitantes del pueblo lucharan contra el olvido.

“Esta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que hervirla para mezclarla con el café y hacer café con leche”, narra en la novela.

Según el relato, “así continuaron viviendo, en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita”.

Macondo, el universo imaginario creado por García Márquez, será el invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Bogotá que se celebrará entre abril y mayo próximos.