Chinos archivos - Runrun

Chinos

Diplomáticos chinos se reunieron con representantes de Guaidó para hablar sobre deuda y petróleo

LOS DIPLOMÁTICOS CHINOS están preocupados por el futuro de sus proyectos petroleros en Venezuela y los casi $ 20 mil millones que Caracas le debe a Pekín, han mantenido negociaciones de deuda en Washington en las últimas semanas con representantes de Juan Guaidó, el líder de la oposición que encabeza los esfuerzos respaldados por Estados Unidos para expulsar al Sr. Maduro, según personas familiarizadas con las charlas.

“China reconoce el riesgo creciente de un cambio de régimen y no quiere estar en el lado malo de un nuevo régimen”, dijo R. Evan Ellis, un experto en relaciones chinas en América Latina en la Escuela de Guerra del Ejército de los Estados Unidos. “Si bien prefieren la estabilidad, se dan cuenta de que tienen que poner huevos en la otra canasta”.

Al ser consultado sobre el rumor de conversaciones en una reunión informativa el 1 de febrero, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang, dijo que Beijing “ha estado en estrecha comunicación con todas las partes de diversas maneras sobre la situación en Venezuela”.

“No importa cómo evolucione la situación”, dijo Geng, “la cooperación entre China y Venezuela no debe ser socavada”.

El Sr. Guaidó ha extendido públicamente las ramas de olivo a China y Rusia. El joven jefe de la Asamblea Nacional, a quien los legisladores eligieron para dirigir una presidencia interina en un desafío directo al Sr. Maduro, argumentó que el cambio político sería un precursor de las reformas económicas para restablecer la estabilidad.

Venezuela, que se encuentra en la cima de las mayores reservas de petróleo del mundo, debe mantener lazos con China, el mayor importador de petróleo del mundo, dijo.

La caída de Maduro podría beneficiar a China, dijo Ellis. “Guaidó podría ayudar a levantar las sanciones [de EE.UU.] y hacer que el petróleo fluya nuevamente. Al final, China tiene mucho que ganar con Guaidó “, dijo.

Las personas familiarizadas con las conversaciones de pago de la deuda dijeron que existen importantes obstáculos. Venezuela ha tomado préstamos de China por más de $ 50 mil millones en una serie de acuerdos de préstamos para el petróleo desde 2007, y según las estimaciones del Ministerio de Comercio de China, todavía le debe a Beijing alrededor de $ 20 mil millones.

China no está dispuesta a asumir una pérdida significativa en sus préstamos, como han sugerido algunos de los asesores económicos de la oposición para los prestamistas, incluidos los tenedores de los bonos en incumplimiento del país, según dos de las personas familiarizadas con las conversaciones. Ambas partes han estado discutiendo los períodos de gracia sobre los planes de pago para otorgarle un respiro potencial al gobierno de transición venezolano, dijeron.

Los legisladores de la oposición también han clamado durante mucho tiempo para que los términos de los acuerdos de préstamos de China con Venezuela sean más transparentes, a lo que Pekín se opone, según dos de las personas familiarizadas con las negociaciones.

Al igual que China, Rusia ha apoyado públicamente al Sr. Maduro, pero ha mostrado poca disposición a apoyar al gobierno con fondos nuevos. Ninguno de los aliados ha otorgado grandes préstamos a Venezuela en los últimos años. Sus empresas petroleras conjuntas en Venezuela han estado sujetas a la corrupción y las dificultades operativas en la industria petrolera del país, dijeron los consultores de energía.

Un director de una compañía que proporciona válvulas y tubos para yacimientos petrolíferos a firmas estatales chinas y rusas que operan en Venezuela dijo que la compañía solo había realizado una venta en todo 2018. “Los chinos, los rusos, simplemente no los veo. Cualquier dinero en “, dijo el director.

Moscú está abierto al diálogo con Guaidó, sugirió este mes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, y dijo que Rusia espera mantener la cooperación con Caracas “independientemente de los acontecimientos políticos en el país”.

 

*Tomado de La Patilla

Laureano Márquez Dic 18, 2018 | Actualizado hace 12 meses
La Orchila, por Laureano Márquez

DESPUES DE LA CORDIAL VISITA DE LOS BOMBARDEROS, aparece la noticia de que en la Orchila se instalará una base militar rusa. La noticia viene de la agencia de noticias TASS (fregao). No se sabe si el presidente (Putin, naturalmente) ha tenido el gesto de notificar su decisión por estos lares. No es que haga falta, pero siempre es un  detalle de educación y buen gusto, como para saberlo uno y no que se tenga que enterar por TASS.

De todas maneras, la isla es inaccesible para los venezolanos desde que Pérez Jiménez expulsó de allí a las pocas familias que vivían para instalar una base militar y además una residencia presidencial de veraneo.

Una leyenda urbana dice que en La Orchila el dictador perseguía en motoneta a modelos en bikini. Yo eso nunca lo entendí, salvo que las modelos tuvieran también su propia motocicleta, lo cual le daría sentido a la persecución.

La isla había sido históricamente de Venezuela, desde los tiempos de la colonia. Su nombre se debe al cosmógrafo español Alonso de Santa Cruz, quien la bautizó como La Orchilla por la abundante presencia de dicho liquen conocido científicamente como Roccella Canariensis, por proceder de las Islas Canarias. Dicha planta era sumamente apreciada como colorante, desde los tiempos de los romanos. De ella se obtiene el color púrpura. Uno no se imagina al imperio romano sin el púrpura. De hecho la palabra “purpurado”, que hoy se usa para designar a los cardenales de la Iglesia Católica por el color de sus vestiduras, viene de la antigua Roma, era el color con el que vestían los dignatarios.

Bueno, el caso es que los rusos van a instalar allí una base militar y -supone uno- con el frío que pega por aquellos lares, también un balneario para que los eslavos evadan la eslavitud del clima y se vengan a broncear al calor  del sol tropical.

Los siguientes movimientos ya se ven venir: seguramente los chinos se agarrarán Los Roques y supone uno que los iraníes a Margarita, por aquello del comercio. Lo de los chinos asusta un poco, porque sus formas de hacer turismo son masivas, ellos no viajan menos de una provincia entera, así que  300 ó 400 mil chinos un fin de semana en Los Roques, debe ser una auténtica locura. Los turcos, en ese sentido, son más prácticos, se quedarán con la parte del oro en el Arco minero.

Los gringos por su parte, prefieren cobrar en cash: se quedan con todos los fondos públicos que se robaron los corruptos y ellos embargan cada día y  -seguramente- con Citgo tarde o temprano. En lo que toca a los cubanos, van a tener que venir ellos a sacar su propio petróleo, porque por los vientos que soplan Pdvsa tampoco podrá hacerlo.

En todo caso, en esta rebatiña de lo que va quedando de Venezuela, se pregunta uno: ¿por qué nadie tiene interés en Caracas y el resto de las capitales del país, que es donde están los principales problemas? ¿Y Caracas pa’ cuándo?

¿Se acuerdan de la “planta insolente del extrenjero”? Bueno, pues creció y echó raíces.

@laureanomar

Volver a sus orígenes, la opción de miles de chinos que huyen de la crisis en Venezuela

aeropuertointernacionalsimonBolivar

 

Tras más de 20 años persiguiendo “el sueño latinoamericano” en Venezuela, Zheng Yun decidió hace unos meses dejar ese país, proteger a su familia de la violencia y los saqueos que estaba sufriendo su negocio y regresar a China, opción que, según cuenta, están siguiendo muchos de sus compatriotas.

La crisis política, económica y social por la que atraviesa Venezuela está haciendo regresar a sus orígenes a numerosos inmigrantes que llegaron hace dos o tres décadas, huyendo de una China sumida en el ostracismo y la depresión económica y buscando un futuro mejor en la entonces próspera Venezuela.

“El 90 % de la gente china que conozco, sobre todo los que no tienen negocios y trabajan para otros, se han ido a China o a otros lugares porque allí lo que ganan hoy no son ni 150 dólares”, cuenta a Efe en una entrevista telefónica este joven que no se llama Yun ni se apellida Zheng, pero prefiere no revelar su verdadera identidad.

Aunque en China los sueldos no son boyantes, cuenta, al menos “ganas un sueldo mínimo de 400 o 500 dólares mensuales” y no tienes que enfrentarte a complejos problemas como la inflación, la devaluación o las revueltas sociales.

Zheng tiene 36 años y llegó a Venezuela a los 14. Regresó a China hace cuatro meses, con sus dos hijas y su esposa, después de vivir a finales del año pasado uno de momentos más complicados de su vida, cuando el presidente Nicolás Maduro anunció una serie de medidas económicas como la retirada de los billetes de 100 bolívares (decisión que luego se pospuso).

“En ese tiempo nosotros vivíamos en Ciudad Bolívar y la gente se puso a depositar dinero en el banco pero el tiempo (el plazo que Maduro dio) no alcanzaba y en la ciudad comenzaron los saqueos de las tiendas, por lo que me decidí a salir y buscar la manera de llevar a mi familia a China”, explica.

En ese momento regentaba una tienda de alimentación que se libró de los saqueos, pero no los almacenes que estaban en las afueras de la ciudad, que sí fueron asaltados.

Zheng es originario del municipio de Enping, en la sureña provincia de Cantón, igual que la mayoría de las personas que emigraron a Venezuela en los ochenta y noventa, pues los chinos realizan migraciones en cadena, unos familiares llevan a otros y así sucesivamente.

Aunque no precisaron detalles al respecto, fuentes del ayuntamiento de este municipio confirmaron a Efe que este fenómeno está produciéndose en los últimos años. Los que entonces emigraron, están volviendo a casa.

Zheng recuerda su infancia en China como “una época muy dura”, pues se criaron en el campo y “no teníamos ni qué comer”, cuenta, por lo que su padre tuvo “que buscar la manera de sobrevivir” y decidió partir a América y llevárselos después.

Tras toda una vida trabajando, explica, Zheng está dedicándose estos meses a descansar, viendo a qué puede dedicarse y, sobre todo, esperando que la situación “se relaje” en Venezuela, donde continúa manteniendo sus negocios y propiedades.

“Tengo toda mi vida invertida en Venezuela. Si yo voy para allá no me voy a morir de hambre, pero el tema de la seguridad es muy preocupante”, explica. No es su caso pero para muchos, cuenta, regresar tampoco está siendo sencillo porque en China “los sueldos no son buenos”.

Según un artículo publicado ayer por el diario independiente South China Morning Post, antes de que Venezuela se viera sumida en la profunda crisis que hoy vive había 400.000 chinos que vivían en el país pero “decenas de miles han regresado a China en los últimos tres años”.

El diario recopila varios testimonios de personas que han vuelto como Mey Hou, una mujer de 39 años también de Enping, quien huyó de Venezuela con sus hijos en diciembre de 2015 tras quince años en el país.

Cuando llegó a Caracas con visa de turista en el año 2000, explica, quedó impresionada por la economía en expansión y las perspectivas del país y vivió su sueño particular.

Se casó con un inmigrante chino, tuvo tres hijos, dos tiendas, consiguió la residencia permanente y pudo llevarse también a sus hermanos.

Hasta que se vio atrapada en la violencia de los disturbios sociales. “Mis tiendas fueron robadas”, recuerda, por lo que decidió volver a su país y empezar de nuevo.

Nov 27, 2016 | Actualizado hace 3 años
No somos chinos, por Luis Ugalde

china1.1

Los comunistas chinos tomaron el poder e implantaron una dictadura integral, política, económica, cultural…. Luego de medio siglo con poder total tuvieron que admitir su miseria económico-social y la incapacidad de mejorar económicamente con su modelo de estatista integral sin libre iniciativa en economía. Los soviéticos les habían precedido en el derrumbe del régimen, pero el partido comunista chino vio que sus homólogos rusos en el cambio perdieron también el dominio político; por eso los comunistas chinos pensaron que para afianzar su dictadura política y conservar el poder les convenía cambiar la economía abriendo las puertas al capitalismo: promoviendo enormes inversiones capitalistas extranjeras con su tecnología y desarrollando el capitalismo chino, siempre que acataran la dictadura política. Han establecido una dura y exitosa economía capitalista de gran potencia y han fortalecido la dictadura política de su partido único. Los inversores capitalistas saben que gozan de libertad para sus negocios siempre que se sometan a la dictadura política. Los posibles diálogos internacionales en China son para lograr algunos avances en apertura cultural y religiosa y algo de humanización del régimen político, que sigue siendo de partido único con monopolio dictatorial.

En Venezuela la situación es distinta. Nuestra Constitución es democrática y en una épica votación en 2007 los venezolanos con votos derrotamos al régimen que quería implantar una constitución dictatorial cubanoide; pero el gobierno, en la práctica y con leyes anticonstitucionales, continuó avanzando hacia la dictadura. Al contrario de China, ha llevado al país a una total ruina económica y a un régimen dictatorial rechazado por el 80% de la población. Aquí las negociaciones en curso no pueden ser para afianzar ese secuestro de la Constitución vigente y de los derechos humanos, sino para reconstitucionalizar el país y cambiar el régimen de pobreza y miseria que sufre todo el pueblo. Es lo que está en la Constitución y en la voluntad de la inmensa mayoría en 2016 y por Constitución estamos obligados a defenderla (art.350 y 333).

En Nicaragua muchos empresarios pragmáticamente están plegados a una vergonzosa política dictatorial que va acompañada de significativos logros económicos (con importante crecimiento del PIB, poca inflación y mejoras sociales) y buenos negocios empresariales. Por el contrario en Venezuela el régimen jugó a hundir a la empresa privada y lo ha ido logrando en parte. Aquí es imposible lo que tardíamente quiere hacer el régimen: reforzar y consolidar la dictadura política y mejorar la economía incluso dando un respiro temporal a la empresa privada.

¿Por qué no es posible?

La profunda crisis económico-social de Venezuela no puede resolverse con el actual gobierno y su dictadura, desprestigiada nacional e internacionalmente, pues aunque hable de diálogo no está dispuesta abrirse en serio a un nuevo modelo económico indispensable. Sin apertura a una amplia ayuda internacional (medicinas, comida) y garantías para la necesaria inversión millonaria, sin refinanciar la deuda y conseguir no menos de 40 o 50 millardos de dólares en préstamo, crear confianza, garantías jurídicas y estímulo a la inversión (nacional y extranjera) con nuevo sentido y espíritu de productividad, con oportunidades, elevación del trabajador productivo y del poder adquisitivo salarial…, sin resolver el terrible déficit fiscal, frenar de raíz la inflación, no saldremos de este infierno. El actual régimen con su empeño dictatorial, con violación de la Constitución y de derechos humanos, con sus presos políticos y persecución a los opositores… no puede ni debe lograr apoyo internacional y mucho menos la confianza nacional para la reactivación económica. Es falsa la propuesta de: “ayúdame primero a salir de la crisis económica y luego yo te restituyo la democracia política”. El respiro que buscan es para fortalecer la dictadura al mismo tiempo que “dialogan”. Pero, sin cambio político no es posible toda la movilización de nuevos recursos y actitudes para la recuperación económico-social. Es importante que los demócratas tengan claridad y defiendan esto en la mesa de negociación, en la calle, en la AN y en todas las instancias internacionales y que ayuden a que los facilitadores así lo entiendan. No se trata de humanizar la actual usurpación anticonstitucional disfrazada, sino de cambiar con votos democráticos el gobierno que viola la Constitución y los derechos humanos y unir al país para la urgente y difícil reconstrucción.

Hace décadas un líder político-sindical para justificar la falta de seriedad lanzó aquella sentencia “no somos suizos”. Hoy necesitamos estar convencidos de que “no somos chinos” y persuadir a quienes de fuera nos quieren ayudar, que estén alerta pues el régimen “dialoga” al tiempo que va dando pasos para consolidar la dictadura. “No somos chinos” que se conforman con la dictadura política si nos alivian algo de la miseria económico-social, somos demócratas bajo un régimen que usurpa los derechos humanos y viola la Constitución.

chinavenezuela

 

Analistas internacionales  han filtrado la información de que China está considerando seriamente no continuar otorgándole nuevos créditos a la privilegiada erogación que ha llevado a darle  a Venezuela 60.000.000.000 de dólares desde el 2007, para evitar como solía afirmar Fidel Castro, que esa deuda se convirtiera  en “deuda eterna”. Para convencer a sus socios que no interrumpan el flujo de divisas, el Gobierno de Maduro ha enviado a Beijing múltiples delegaciones con el fin de convencer a los herederos de Mao sobre la conveniencia de recibir una nueva catarata de préstamos atados a productos Chinos. Pero  los mecanismos poco transparentes que se han realizado a través de la firma de más de 500 Acuerdos, muchos de ellos canalizados a través de la Comisión Mixta Sino-Venezolana, se convierten hoy en uno de los obstáculos difíciles de vencer.

La dificultad de aumentar de 600.000 barriles de petróleo diarios al millón prometido, ha sido imposible debido al colapso de PDVSA, lo que se agrava con los bajos precios actuales del petróleo. Como si ello no fuera suficiente, a raíz de las elecciones del 6 de Diciembre, la Asamblea Nacional ha expresado la necesidad de que los Acuerdos Internacionales sean ratificados por los mecanismos Constitucionales, hecho que el Poder Ejecutivo se niega  cumplir, poniendo en riesgo la legalidad de las inversiones Chinas. Ello les preocupa porque no descartan la posibilidad de un cambio de Gobierno, y los efectos negativos que la falta de transparencia y legalidad tendría sobre sus acreencias. Por otra parte, la rampante corrupción de altos funcionarios venezolanos que han utilizado los recursos como si fueran la caja chica del Gobierno, ha generado malestar en nuestros socios, que se suma a los efectos de la inseguridad en el país, que ha obligado a que ejecutivos chinos se trasladen a capitales vecinas como Bogotá para atender desde allá sus obligaciones administrativas con mayor tranquilidad para ellos y para sus familiares.

Pero el más grave error es considerar que la ayuda obtenida por el régimen criollo, es el resultado lógico de la solidaridad ideológica, sin entender que para las empresas del Extremo Oriente se trata de promover una presencia agresiva en América Latina desvinculada de la visión “Maoista”. Los Chinos vinieron para quedarse. Prueba de ello es que cuando terminaron sus mandatos los Mandatarios inspirados por el ALBA, sus sucesores fueron recibidos con la alfombra roja (y no solo del PC Ch). El primer viaje del Presidente Michel Temer del Brasil, fue a China para asistir a la Cumbre del G-20,  renovar su identidad como miembro de los BRICS y fortalecer los vínculos bilaterales. El primer nombramiento diplomático del Presidente Mauricio Macri fue enviar como Embajador a uno de sus más cercanos diplomáticos Diego Guelar quien preparo el encuentro entre Macri y Xi JinPin para renovar los acuerdos con el gran socio Asiático. A su vez Pedro Pablo Kuscynski del Perú inicio su primera  visita oficial de Estado a China con el fin de estrechar lazos económicos y financieros.

Es decir, al Gigante Asiático no les interesa el “color del gato” sino el asegurar su presencia ventajosa y segura, por lo que no creen -en lo que llamamos- “Cuentos Chinos”.

 

@milosalcalay