Mayoría de médicos cubanos fugados proviene de Venezuela: La mitad de ingresados a EEUU

HASTA EL MOMENTO HAY UN TOTAL registrado de 1600 médicos cubanos, miembros de las brigadas enviadas a distintos países, que aparecen como fugados de sus puestos de trabajo y que han llegado a los Estados Unidos como parte de un plan especial del Departamento de Estado. De ese contingente más de la mitad proviene de Venezuela y otros 300 de Curazao y Colombia, países a los que llegaron por los caminos verdes desde alguna ciudad venezolana.

Cuba ha enviado a distintos países un total de 37.041 médicos desde el año 1973 cuando comenzó el programa de “ayuda sanitaria” a Angola, Etiopía y Nicaragua, gobiernos revolucionarios de la época para afianzarlos en su acción pero con el verdadero fin tras bastidores: conseguir ayuda económica con moneda dura a cambio de esos servicios.

Desde entonces han sido 77 países los que han recibido médicos de Cuba y el país a su vez recibido una cifra cercana a los 8.000 millones de dólares. Dos cosas surgen entonces con este programa: por un lado se ha descuidado la salud en la isla debido a que la mayoría de los médicos quiere salir al exterior y por otro, desde el 2006,  gracias a un programa especial al mejor estilo de la “guerra fría” del gobierno estadounidense, cada día llega uno de ellos a territorio americano.

Cuba no autoriza entre las 20 mil visas de salida que otorga anualmente para salir a Estados Unidos a ningún médico ni a sus familiares por temor a la defección. El programa montado para captarlos se denomina “Cuban Medical Parole Program, (CMPP), y según los voceros que hablaron con el periodista Jason Henry de The Wall Street Journal la idea principal es lograr cambiar ese patrón gubernamental cubano para que se incluya a los médicos entre los visados.

El plan comenzó cuando se denunció que lo que Cuba hacía era un aberrante “tráfico humano apoyado por el Estado”. Los médicos cobran $25 mensuales en el sitio y otros $ 50 que le otorgan a su familia en Cuba. Dependiendo del país donde estén los cubanos logran un rebusque que puede ir, legalmente o no, de 150 a 15000 dólares adicionales al mes. Esa es la motivación principal para inscribirse como “voluntarios” en las misiones al exterior. El programa estadounidense ha logrado captar más de 1600 de ellos pues el atractivo del asilo en el Norte es el motor principal.

De Venezuela ha llegado la mitad y cuando se sabe que otros vienen de Colombia y Curacao, donde no hay programas con Cuba, inmediatamente se comprueba que es del país de Chávez de donde han salido. Con Venezuela, desde 1998, los cubanos han logrado un negocio de intercambio: unos 90 mil barriles de petróleo diarios por un precio anual de $ 2 mil millones a cambio de los médicos que Cuba envía a ese país, a Bolivia, Honduras, Ecuador y Paraguay, países bajo la influencia chavista.

Hace pocos días entraron tres médicos provenientes de Gambia tras un periplo por Senegal y España. La cifra de un médico diario es grande. En total piensan que son casi cinco mil los huidos a varios países, según pudimos conocer por otros de los que han participado en el programa CMPP.

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HASTA EL MOMENTO HAY UN TOTAL registrado de 1600 médicos cubanos, miembros de las brigadas enviadas a distintos países, que aparecen como fugados de sus puestos de trabajo y que han llegado a los Estados Unidos como parte de un plan especial del Departamento de Estado. De ese contingente más de la mitad proviene de Venezuela y otros 300 de Curazao y Colombia, países a los que llegaron por los caminos verdes desde alguna ciudad venezolana.

Cuba ha enviado a distintos países un total de 37.041 médicos desde el año 1973 cuando comenzó el programa de “ayuda sanitaria” a Angola, Etiopía y Nicaragua, gobiernos revolucionarios de la época para afianzarlos en su acción pero con el verdadero fin tras bastidores: conseguir ayuda económica con moneda dura a cambio de esos servicios.

Desde entonces han sido 77 países los que han recibido médicos de Cuba y el país a su vez recibido una cifra cercana a los 8.000 millones de dólares. Dos cosas surgen entonces con este programa: por un lado se ha descuidado la salud en la isla debido a que la mayoría de los médicos quiere salir al exterior y por otro, desde el 2006,  gracias a un programa especial al mejor estilo de la “guerra fría” del gobierno estadounidense, cada día llega uno de ellos a territorio americano.

Cuba no autoriza entre las 20 mil visas de salida que otorga anualmente para salir a Estados Unidos a ningún médico ni a sus familiares por temor a la defección. El programa montado para captarlos se denomina “Cuban Medical Parole Program, (CMPP), y según los voceros que hablaron con el periodista Jason Henry de The Wall Street Journal la idea principal es lograr cambiar ese patrón gubernamental cubano para que se incluya a los médicos entre los visados.

El plan comenzó cuando se denunció que lo que Cuba hacía era un aberrante “tráfico humano apoyado por el Estado”. Los médicos cobran $25 mensuales en el sitio y otros $ 50 que le otorgan a su familia en Cuba. Dependiendo del país donde estén los cubanos logran un rebusque que puede ir, legalmente o no, de 150 a 15000 dólares adicionales al mes. Esa es la motivación principal para inscribirse como “voluntarios” en las misiones al exterior. El programa estadounidense ha logrado captar más de 1600 de ellos pues el atractivo del asilo en el Norte es el motor principal.

De Venezuela ha llegado la mitad y cuando se sabe que otros vienen de Colombia y Curacao, donde no hay programas con Cuba, inmediatamente se comprueba que es del país de Chávez de donde han salido. Con Venezuela, desde 1998, los cubanos han logrado un negocio de intercambio: unos 90 mil barriles de petróleo diarios por un precio anual de $ 2 mil millones a cambio de los médicos que Cuba envía a ese país, a Bolivia, Honduras, Ecuador y Paraguay, países bajo la influencia chavista.

Hace pocos días entraron tres médicos provenientes de Gambia tras un periplo por Senegal y España. La cifra de un médico diario es grande. En total piensan que son casi cinco mil los huidos a varios países, según pudimos conocer por otros de los que han participado en el programa CMPP.

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