TRAS LA VOLADURA EN 1994 de la Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA, por parte de funcionarios del gobierno de Irán que incluía a miembros de su cuerpo diplomático y hoy uno de ellos funge de ministro de la Defensa del Presidente Ahmadinejad, los gobiernos argentinos han venido pidiendo sanciones contra el régimen de los Ayatolas y nada han logrado.
Hace unos meses cuando visitó Naciones Unidas la presidenta Cristina Kirchner autorizó a su canciller a promover una reunión con los diplomáticos de Irán para saber “hasta donde había voluntad de solventar el impasse entre los dos países”.
A pesar del rechazo de la comunidad judía argentina la reunión se dio en secreto y fue hoy que el diario La Nación detalla el encuentro que abajo reproducimos. Igualmente de Infobae colocamos la respuesta de Israel al encuentro celebrado en Ginebra.
Diario La Nación
Con fuerte hermetismo, la Argentina e Irán tuvieron la primera reunión por la AMIA
La delegación argentina se reunió con la comitiva iraní en Ginebra durante unas dos horas; se trata del primer encuentro para establecer un marco para la causa por el atentado de 1994
Los representantes de la Argentina y de Irán tuvieron esta tarde la primera reuniónsobre la causa AMIA en la sede las Naciones Unidas.
Las delegaciones mantuvieron el primer contacto en la ciudad suiza de Ginebra y pese a que dialogaron durante dos horas no trascendieron detalles de las conversaciones destinadas a acordar mecanismos consensuados para posibilitar el juicio a los autores del atentado de 1994, que provocó 85 muertos.
Agencias internacionales destacaron el hermetismo que rodeó al encuentro, en medio del silencio oficial de ambas partes.
Medios informativos internacionales ubicaron la reunión en una sala del Palacio de las Naciones, sede de la delegación europea de Naciones Unidas, y remarcaron que ninguno de los diplomáticos brindó detalles al concluir la reunión.
Se trata del primer encuentro para establecer un “marco jurídico” para llevar adelante la investigación judicial en la que están acusados ocho funcionarios y ex funcionarios iraníes por el atentado en el que murieron 85 personas.
La delegación argentina estuvo integrada por la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona; el vicecanciller, Eduardo Zuain, y la encargada de asuntos legales de la Cancillería, Susana Ruiz Cerruti.
La reunión había sido pautada por el canciller Héctor Timerman el pasado 27 de septiembre en la reunión de la ONU en Nueva York, tras recibir la orden de Cristina Kirchner.
Según palabras de un diplomático argentino, la reunión en Ginebra buscaría “testear el verdadero interés” de Teherán de avanzar o no en este diálogo y mostrar su voluntad de poner a disposición de la Justicia a sus ciudadanos investigados.
El diálogo con Irán tiene la desaprobación de la comunidad israelí, que en las últimas horas advirtió que abrir el diálogo con Irán “puede ser perjudicial”. Así lo manifestó a LA NACION el director para América latina de la cancillería de Israel, Itzhak Shoham, que mantuvo reuniones con el Gobierno.
AQUÍ OTRO TRABAJO DE LA NACION DE HOY MARTES:
La primera reunión con Irán, bajo la sombra del secreto
Por Martín Dinatale | LA NACION
Hubo un hermetismo extremo. El canciller Héctor Timerman ordenó a todos sus funcionarios que “nadie hable del tema” y en el Palacio San Martín se cumplió a rajatabla esa decisión: no se emitió información oficial sobre la reunión de dos horas que protagonizaron ayer representantes de los gobiernos de Irán y de la Argentina en la sede de la ONU en Ginebra,para intentar avanzar en la causa del atentado contra la AMIA.
El silencio de la Cancillería resultó sugestivo si se tiene en cuenta el malestar que despertó en la comunidad judía argentina y en Israel la decisión del Gobierno de contactar a Irán. Ayer, referentes de la AMIA y la DAIA se quejaron por la falta de información de la reunión. Aun así, nadie del Gobierno habló sobre los resultados de la reunión en la que se preveía evaluar un mecanismo legal a seguir en la investigación judicial en la que están acusados ocho funcionarios y ex funcionarios iraníes por su presunta participación en el atentado que terminó con la vida de 85 personas en 1994.
En la reunión, que se hizo en la Sala VI del Palacio de las Naciones en Ginebra, la Argentina estuvo representada por la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona; el vicecanciller, Eduardo Zuain, y la directora de la Consejería Legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerutti.
Fuentes de la Casa Rosada dijeron a LA NACION que la delegación argentina habría pedido establecer plazos y límites a Irán en las negociaciones para evitar un eventual fracaso.
“La idea es fijar algún límite con fechas concretas para obtener resultados, a fin de evitar que Irán especule con dilatar la investigación judicial, que todo quede en la nada y que la Argentina fracase”, comentó un diplomático que conoce de cerca las negociaciones con Teherán.
No está claro aún cuáles son las imposiciones que podría poner la Argentina en esta negociación. Tampoco queda en claro cómo se acordará un “marco jurídico” entre ambos países para llevar adelante la investigación judicial que se rige por las leyes de la Argentina.
La posibilidad de que Irán utilice estas negociaciones para dilatar la causa AMIA y mostrarse dialoguistas ante el mundo, está latente entre algunos hombres del Gobierno. Algo de esto habló el jueves pasado el subsecretario de Política Latinoamericana de la Cancillería, Javier Tettamanti, con el director de América latina de la cancillería israelí, Itzhak Shoham, quien le transmitió la preocupación de su país por la decisión de la Argentina de abrir el diálogo con Irán. “Será perjudicial para la Argentina dialogar con Irán porque ellos nunca van con las manos limpias a una negociación”, dijo luego a LA NACION el propio Shoham.
La comunidad judía argentina emitió hace 20 días un duro documento contra el Gobierno donde aclaró que la única negociación posible que debe existir con Irán es que “entreguen a los acusados por el atentado contra la AMIA a la justicia argentina”.
Ayer había un fuerte malestar en la comunidad judía por el silencio estricto con que el Gobierno manejó la reunión con Irán.
También fue llamativo el hermetismo que mostró el Palacio San Martín, que un día antes había emitido un comunicado para anunciar la reunión de Irán y la Argentina en Ginebra. El director de Prensa de la Cancillería, Marcos Lohlé, acusó ayer a LA NACION de “mentir y delirar”. Sin embargo, este diario había adelantado el domingo pasado la reunión que finalmente se concretó ayer en Suiza.
Horarios
En el encuentro realizado en la Sala VI del Palacio de Naciones en Ginebra, ambas comitivas se reunieron desde las 11 hasta pasado el mediodía. La intención de esta reunión era empezar a negociar un “marco jurídico” para llevar adelante la investigación judicial sobre los ciudadanos iraníes. Hubo contradicciones en los escasos comentarios extraoficiales que surgieron del encuentro. Algunos funcionarios aseguraban que la sala de la ONU estaba reservada por la Argentina hasta las 16. Pero la reunión se levantó antes de ese horario. Otros diplomáticos comentaron que la reunión sólo duró el tiempo que estaba estipulado.
Nadie supo explicar ayer los motivos reales de la reunión y los detalles del encuentro. Ni los representantes de Teherán y ni los de Buenos Aires hicieron declaraciones públicas antes o después de sentarse a la mesa a diálogo. Tras el encuentro, dejaron librada a cada cancillería la decisión de informar a la prensa.
Hasta anoche el régimen de Mahmoud Ahmadinejad no había emitido comunicado alguno. El encargado de negocios de Irán en Buenos Aires, Ali Pakdaman, no respondió a LA NACION. Tampoco en el Gobierno comunicaron los lineamientos que se trazaron en el encuentro a puertas cerradas.
No obstante, fuentes calificadas de la Casa Rosada expresaron a LA NACION que la delegación argentina habría pedido establecer plazos y límites a Irán en las negociaciones tendientes a investigar a los ocho ciudadanos iraníes. El de ayer fue el primer encuentro que hubo tras la reunión que tuvieron el 27 de septiembre en Nueva York el canciller Timerman y su par iraní, Ali Salehi, durante la Asamblea Anual de la ONU.
Al aceptar el diálogo con Irán, la presidenta Cristina Kirchner remarcó en su último discurso en las Naciones Unidas que el resultado de las negociaciones será sometido a un debate en el Parlamento. El hermetismo que ayer mostró el Gobierno no parecen indicar que se marche hacia esa promesa de transparencia.
Contrapuntos diplomáticos
Los involucrados disienten en la mirada del caso AMIA
- LA ARGENTINA Apuesta al diálogo Tanto la Presidenta como sus funcionarios dijeron que el diálogo con Irán sólo buscará esclarecer la investigación por el atentado en el que se investigan a ocho ciudadanos iraníes. Aducen que las conversaciones no se extenderán al plano del vínculo económico o nuclear con Teherán
- IRÁN
El acusado El régimen de Teherán se mostró dispuesto a dialogar por la causa AMIA. Pero hasta ahora nunca dio muestras de poner a disposición de la justicia argentina a sus ciudadanos acusados por el atentado
- LA COMUNIDAD JUDÍA
Duro documento Las autoridades de la AMIA, la DAIA y 21 familiares de las víctimas del atentado rechazaron el diálogo de Irán y la Argentina para avanzar en la investigación judicial. El gobierno de Israel expresó su malestar a través del director para América latina de la cancillería israelí, Itzhal Shoham
- ESTADOS UNIDOS
Poco entusiasmo El gobierno norteamericano dejó trascender su desacuerdo con el cambio de postura de la Argentina, porque implica una fisura en su esfuerzo por aislar a IránLa comitiva argentina
El Gobierno envió a allegados a la Presidenta y a expertos en temas legales a la reunión con Irán en Suiza
- EDUARDO ZUAIN
Vicecanciller
Este funcionario también participó de la misión que fue a Ghana para tratar de rescatar la Fragata Libertad
- SUSANA RUÍZ CERUTTI
Directora legal de la cancillería
Esta legendaria experta en legislación internacional también asesoró al Gobierno por los “fondos buitre”
- ANGELINA ABBONA
Procuradora del tesoro
La jefa de los abogados del Estado es una de las funcionarias en las que Cristina Kirchner confía plenamenteDel editor: qué significa.
El Gobierno comenzó un diálogo con destino incierto. No le resultará sencillo exhibir un éxito cuando Irán aún no aclaró qué aporte está dispuesto a hacer
EN INFOBAE (www.infobae.com) VIENE LA RESPUESTA INMEDIATA DE ISRAEL:
Para Israel, el diálogo de la Argentina con Irán “puede ser perjudicial”
El director para América Latina de la Cancillería israelí, Itzhak Shoham, pidió al gobierno argentino “no caer en el juego iraní”. Hoy habrá una reunión en la ONU entre representantes de la Cancillería argentina con sus pares de Irán
Shoham se mostró escéptico ante las supuestas buenas intenciones que tiene el gobierno de Mahmud Ahmadinejad en la investigación que se sigue por el ataque a la embajada de Israel en Buenos Aires, y pidió a las autoridades argentinas “no caer en la ingenuidad”.
En declaraciones al diario La Nación, el funcionario israelí sostuvo que “la Argentina tiene que poner plazos y no permitir que Irán cambie de tema”. Y aseguró que ese país “tiene intenciones destructivas“.
Las declaraciones se dan a horas del primer encuentro formal entre ambos gobiernos para intentar establecer un marco jurídico para avanzar en la investigación judicial por el atentado ocurrido en 1994.
La delegación argentina, que viajó ayer a la sede de la ONU en Ginebra, está integrada por la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona; el vicecanciller, Eduardo Zuain, y la encargada de asuntos legales de la Cancillería, Susana Ruiz Cerruti.
“Irán no es un país que vaya a una negociación con las manos limpias, tiene agendas ocultas y no tendrá problemas en dilatar la investigación. Además, es un país que quiere ‘borrar del mapa’ a Israel, según lo dijo su presidente. Entonces cualquier tipo de diálogo que le permita a Irán aparecer como un participante normal de la vida internacional es perjudicial para las medidas que el mundo está tomando. Esperamos que la Argentina no caiga en el juego de Irán”, afirmó Shoham.
Además, el representante diplomático afirmó que mantuvo un diálogo con las autoridades argentinas, donde explicó “lo que significó la ayuda de Irán al terrorismo internacional desde hace 20 años”.
Y aseguró que “la única forma de lograr que Irán renuncie a sus planes nucleares y militares es a través de su aislamiento. Abrir canales de diálogo puede ser perjudicial porque les permite a los iraníes mostrarse como un país normal, y no lo es. Tiene intenciones destructivas”.






