OTROS PUNTOS
Además, las muertes tempranas podrían significar que la COVID-19 pudo haber sido diagnosticada erróneamente en muchas personas a principios de este año. Eric Topol, (@EricTopol), genetista e investigador que dirige el Scripps Research Translational Institute, dijo a The Post:”¿Cuántos de ellos se suponía que eran gripe o neumonía cuando en realidad eran COVID-19?”.
Cody dijo que atribuye el descubrimiento de las infecciones al “médico forense atento y astuto” del condado, quien envió muestras de tejido de las dos personas a los CDC. Los resultados positivos de la prueba fueron confirmados el martes. Estas dos muertes, junto con una tercera el 6 de marzo, también indican que el coronavirus probablemente se estaba extendiendo antes y más lejos en el área de la Bahía de San Francisco de lo que inicialmente pensaban los funcionarios locales. Hasta ahora, el condado de Santa Clara ha contado 88 muertes relacionadas con el coronavirus, incluidas cinco muertes reportadas el martes. El condado tiene 1946 casos confirmados. Como lo explicó Cody, cada caso grave o muerte de COVID-19 “representa puntas de icebergs de tamaño desconocido”.
“Cada vez que veo a alguien en la UCI o alguien que muere, lo que me dice es que representa muchas más infecciones”, expresó. El primer caso de transmisión local del virus en el condado de Santa Clara se informó el 28 de febrero, en Azar Ahrabi, de 68 años, quien más tarde se convirtió en la primera muerte conocida de la región, el 9 de marzo. Pero las tres nuevas muertes muestran que el coronavirus había matado a otros en el condado, que incluye la ciudad de San José y Silicon Valley, días -si no semanas- antes de la muerte de Ahrabi, una señal de que el virus pudo haber sido introducido en la región como a principios de enero, dijo Jay Bhattacharya, profesor de medicina en la Universidad de Stanford.
Un brote en el Área de la Bahía se detectó por primera vez a principios de marzo, ya que los casos reportados alcanzaron los dos dígitos y se pensaba que el virus se concentraba principalmente en la costa oeste. El 16 de marzo, el condado de Santa Clara se convirtió en uno de los primeros condados en la nación en ordenar a los residentes que se quedaran en sus casas, informó Scott Wilson del Post, una medida que se consideró entre los pasos más estrictos que se tomaron a nivel nacional para hacer cumplir el distanciamiento social y reducir la exposición de las personas al virus.
Las autoridades principales del área de la Bahía de San Francisco pidieron a 6 millones de residentes quedarse en casa para evitar la propagación del coronavirus. A la luz de las noticias del martes, Cody dijo que la instrucción de hacer cuarentena en casa en el condado fue “definitivamente la decisión correcta”.
Continuó: “Es una herramienta muy contundente, pues es una forma efectiva de frenar la propagación y si ya tiene niveles significativos de circulación del virus, esa es realmente su mejor y única herramienta”. Smith, el ejecutivo del condado, se hizo eco de los sentimientos de Cody, subrayando que las muertes de febrero y marzo deberían ser un mensaje claro de que tales órdenes deben permanecer vigentes. Recientemente, más gobernadores, en gran parte alentados por el presidente Trump, han comenzado a trabajar para reabrir sus estados, con el gobernador de Georgia Brian Kemp (R) anunciando un plan para levantar las restricciones a una gran cantidad de empresas este próximo viernes 24/4.
Este curso agresivo para reabrir, ha colocado a su estado en el centro de la profundización del debate nacional. Recordemos que Trump, en su permanente discrepancia consigo mismo, quiso levantar la cuarentena apenas habían transcurrido solo dos semanas y luego se echó para atrás al ver y escuchar a los médicos que insisten en que si se abre muy pronto la salida de la gente a su cotidianidad podríamos tener una peor y más mortal escalada de la infección.
“Espero sincera y profundamente que el mensaje llegue muy claramente de que no podemos relajarnos en el encierro casero en este momento porque no tenemos suficientes pruebas para saber con certeza qué áreas de la comunidad y qué personas tienen virus “, dijo Smith.
En varios lugares de los Estados Unidos, han surgido otros signos en los últimos meses que insinúan la posibilidad de que las infecciones hayan estado ocurriendo antes de lo que se pensaba anteriormente. Un análisis genético reciente de muestras encontró que el virus puede haberse propagado sin ser detectado durante semanas en el estado de Washington, que informó lo que anteriormente se pensaba eran las primeras dos muertes del país. Del mismo modo, la investigación del Sistema de Salud Mount Sinai en Nueva York concluyó que el virus también se estaba propagando allí durante muchas semanas antes de la orden de cierre del estado el 22 de marzo.
Ethan Weiss, profesor de la Universidad de California en San Francisco, dijo que espera ver muertes adicionales como las de febrero, o incluso antes. “Sería impactante, dado lo que sé sobre los viajes entre Wuhan y el Área de la Bahía, si no hubiera casos aquí a mediados de enero”, dijo Weiss al periódico.
UN DATO ILUSTRATIVO
Les informo que la cantidad de vuelos entre China y los estados del Oeste estadounidense como California, Oregon y Washington siempre ha sido multitudinaria dado el número, ascendente siempre, de chino-estadounidenses que desde la “fiebre del oro” en 1850 comenzaron a llegar al continente americano y quienes luego del boom aurífero se quedaron como mano de obra barata en el país. De allí salieron, décadas después, muchos de los chinos que construyeron el Canal de Panamá bajo el gobierno de Theodore Roosevelt y cuyos descendientes hoy son ciudadanos panameños. Por ello no es de extrañar que los primeros infectados -no detectados- hayan provenido del continente asiático. De allí que al comenzar a descubrirse la pandemia los ojos de los científicos se pusieron en toda la costa Oeste americana desde México hasta Canadá. El texto más arriba les dio la razón.



