Venezuela y la igualdad de género, por Luis Oliveros - Runrun

Sin lugar a dudas Venezuela necesita profundos cambios. Una de esos tiene que ver con la calidad de la educación que se les brinda a nuestros niños. Remuneraciones más elevadas a los maestros, mejores instalaciones donde se imparten las clases, incluir economía en el pensum, hacer más hincapié en las matemáticas, robótica, programación, etc., son apenas algunas de las medidas que deben tomarse con prontitud para lograr una mejora en el sistema educativo venezolano.

Para lograr el efecto completo de las mejoras del sistema educativo en nuestros niños, sería deseable que, en paralelo, en las familias también se produjeran avances importantes. Uno de esos cambios de calidad deseados, tiene que ver con inculcarles a nuestros hijos, que la igualdad de género debe ser algo normal en la sociedad y que está bien que las niñas se preparen para ser económicamente independientes.

Las responsabilidades que tenemos como padres son muy grandes, pero también varían de acuerdo al esquema de valores y aspiraciones que tiene cada familia. Cuando se es padre de niñas, en países asiáticos, africanos y en la gran mayoría de los latinoamericanos, hay componentes adicionales que se agregan a la tarea. Uno que hay que tener muy en cuenta, aunque vaya en contra del “machismo primitivo” es inculcarles la importancia de ser independientes en lo económico. Unos padres que le incentiven a sus hijas que se preparen para generar ingresos propios, que se formen para no tener que depender en lo económico de su pareja, le están inculcando lecciones de vida muy importantes, además de ayudarlas muchísimo a madurar y a prepararse de buena forma para el futuro.

A propósito de esto y de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las mujeres que carecen de poder económico son más vulnerables a sufrir violencia (hay que tener en cuenta que ninguna está exenta de ello). Es obvio que, si una mujer tiene cierta independencia económica, al menos, tendrá mayores herramientas para salir del círculo de violencia que pueda enfrentar.

 

No obstante, trabajar en esto no es suficiente. Existe algo llamado la “brecha de género”, la cual es una “espada de Damocles” contra la que hay que luchar. En términos sencillos, se puede definir como la desigualdad en términos de participación económica y oportunidades entre el hombre y la mujer (a favor de los primeros). Para que tengamos una idea, en promedio en el mundo, la probabilidad de que las mujeres participen en el mercado laboral sigue siendo casi 30% menor que la de los hombres. Por otra parte, tenemos que la Organización Internacional del Trabajo indica que la brecha global de ingresos entre hombres y mujeres se acerca al 20%.

Por otra parte, un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dice que cuando hay una o más mujeres en la junta directiva de las empresas, los ingresos son casi un 45% más altos. La explicación está en que la diversidad genera distintos puntos de vista, innovación. (menos de 10% de los cargos directivos son ocupados por mujeres). Adicionalmente, un informe de la otrora directora del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde dice que cerrar la brecha de género podría incrementar el PIB mundial en un 35%.

Sin lugar a dudas, buena parte de la sociedad venezolana es un ancla para que nuestro país se mantenga en el subdesarrollo. Se necesita un cambio radical en muchas áreas, dejar tabúes atrás, salir del pensamiento primitivo. Apoyar e incentivar la igualdad de género, sería un excelente inicio. Además de valores y buena educación, tenemos que inculcarles a nuestras hijas que deben prepararse para ser económicamente independientes, ese pensamiento es tan importantes como dotarlas de las herramientas necesarias para lograrlo. Trabajar en esto no solo es una forma de cuidarlas, también es contribuir con el crecimiento de nuestra economía.    

@luisoliveros13