Análisis injerencistas y entromedidos … por Andreina Muñoz Tébar A.

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Cada vez que un organismo, vocero de estado, expresidente, cantante o famoso extranjero osa hablar mal del régimen, que no hace nada bueno, Delcy Eloína lanza la primera pataleta que repetirá el resto, coreando la misma frasecita: “Repudiamos la grosera injerencia de X (da lo mismo quien sea.  La “perolata” es exacta) por considerarla ofensiva al Estado y al Pueblo Soberano de Venezuela”.

En ocasiones los pronunciamientos van dirigidos a funcionarios específicos por actuaciones o delitos puntuales, con nombre y apellido, pero pretenden ellos ofenderse en nombre de aproximadamente 20 millones de ciudadanos que no tienen ni ton ni son en ese “asunto” y al contrario, son víctimas de un régimen que se ocupa solo de amasar poder para mantener negocios de dudoso proceder. Surgen también pronunciamientos de Jefes de Estado, Parlamentos, o personalidades extranjeras preocupadas ante la terrible situación económica, alarmados ante el colapso de un sistema de salud, preocupados ante el encrespamiento social  en nuestro país. Y la respuesta del régimen es la misma, y en nombre además de todos los venezolanos, incluyendo a los padres de jóvenes asesinados, los necesitados de diálisis diarias ahora negadas, los… los… los…

Y fue cuando quien escribe decidió buscar en el diccionario de la Real Academia Española la definición del verbo Injerir: Entremeterse, introducirse en una dependencia o negocio.

¡Ah! Debe ser por esta última palabra colocada en la definición, ¡Negocio!

Pero decido ir más allá y buscar la definición de Entremeter: Dicho de una persona. Meterse donde no la llaman, inmiscuirse en lo que no le toca.

Y de inmediato me vino a la mente un pasaje de la historia cercana protagonizada por Zelaya en la frontera entre Nicaragua y Honduras, él trataba de ingresar a un país del que salió en pijamas por lo que consideraba un golpe de estado, la Suprema Corte de Justicia de Honduras lo habría destituido del cargo por diversos delitos, entre ellos traición a la patria. Nicolás Maduro, venezolano hasta que se demuestre lo contrario y en todo caso colombiano y nunca hondureño, un vil extranjero injerencista, fungió de chofer en la travesía.  ¿Eran panas en ese entonces la OEA y la ONU? ¿Hay Cortes Supremas de Justicia con permiso y otras sin luz verde para ir contra la constitución?

Y acto seguido me vienen a la mente denuncias injerencistas de este régimen acusando a diversos estados y organizaciones de financiar a la oposición venezolana, al brindar recursos a organizaciones diversas que luchan por derechos humanos. ¿Y acaso fueron cuatro lochas las que Maduro y su régimen donó mediante NUESTRA empresa CITGO al comité del “Bonche Yanki Presidencial”  por el triunfo de Trump? ¿Quién puede asegurarme que esta ayuda no se repitió meses atrás para la campaña; ayuda que como se sabe salió igualmente hacia Argentina (Cristina), Brasil (Dilma), etc. etc. etc.? Y lo peor, ¿Se justifica esta INJERENCIA según la óptica “Delcyana” cuando en Venezuela no se contaba, ni se cuenta, con los recursos necesarios para asegurarle “papa” y salud a un pueblo?

Si alguien carece de moral para hablar de injerencia o intromisión es el Chavismo.  ¡Sí! Pongamos el sujeto correcto aunque el predicado haya empeorado el adjetivo. Fue Hugo Chávez Frías quien permitió la injerencia cubana en nuestras tropas, en nuestra educación. Fue Hugo Chávez Frías quien abrió las puertas del negocio corrupto con el Odebrecht brasilero golpeando al empresariado venezolano. Fue Hugo Chávez quien entregó inicialmente la explotación del arco minero, nuestra industria petrolera a potencias internacionales.  Fue él quien hizo todo por instaurar un pensamiento único al peor estilo Nazi.

Pero coloquemos en presente este artículo. Tiempos de Delcy Eloína, la canciller de lentes de marca pero actuaciones diplomáticas malandras. De su hermano Jorge,  líder de la insania mental con todo y su título universitario. Tiempos del  joven Héctor Rodríguez que alguna vez sostuvo la tesis del pueblo inculto para que se mantenga sumiso. Del Jorge Arreaza, maleteado por la heredera  y cada vez con menos centimetraje oficialista. De la Fiscal que por alguna razón “divina” se dio cuenta que Leopoldo es un preso político y no vivimos en socialismo sino dictadura. Del Defensor de un Puesto que da vergüenza mundial. De Diosdado y de Maduro. De Maduro y de Diosdado.  A ciencia cierta no sé quién debe ir nombrado primero, quién lidera a los anteriores y muchos por nombrar. Por mero poder y verborrea pareciera conocerse el Dios de esta Poderospedia.

Palpamos la injerencia Nazista en cada actuación de la GNB. En cada pieza propagandística que montan y editan. En cada cancioncita, por mencionar lo más mínimo. En cada delito “auto-infligido” metiéndonos en malignidad mayor, llámese unidad de Metro Bus o cuerpo de un empleado a su mando. En un joven universitario manifestando conforme a su constitución pero asesinado conforme al ideario del “hombre nuevo”. En una mamá de familia secuestrada por querer brindar apoyo a los constitucionalistas.

Evidenciamos la injerencia China al llevar el ingreso de nuestros trabajadores a la filosofía de “la mano de obra comunista”. Nadie niega la Potencia en la que se ha convertido el país oriental. Pero no todos quienes habitan ese país oriental pueden darse el lujo de pocos y disfrutar de libertades negadas a muchos. Reto a cualquier trabajador de las tantas empresas expropiadas, no al enchufado o al que comanda la cartilla “socialista” sino al que cumple sus ocho horas en planta,  que me diga si esa empresa produce más que antes, si esa empresa le garantiza un futuro, si siente estabilidad en el trabajo (si no marchas mañana no vengas). Sus comentarios serán siempre bienvenidos y analizados. Todos ustedes son valiosos y merecen aspirar mejor vida gracias al trabajo reconocido e impulsado.

Evidenciamos la Injerencia Cubana. Se ha relatado ya la injerencia en infinidad de instituciones pero quiero enfocarme en la social. ¿Sapo? Aquí todos éramos venezolanos hasta que se comenzó a instaurar “un mercado de prebendas al mejor delator”. Al que exponga un opositor en el barrio. Al que filtre información de una institución. No es Sapo solo el que pasa el dato, el que se infiltra en una organización política. Se convierte en Sapo ese que decide quién recibe y quién no una bolsa Clap, con algunos alimentos para subsistir por quince días.

Evidenciamos injerencia Africana. Porque este gobierno levanta banderas de dictadores asesinos del continente africano. Entabla negociaciones con ellos, los mantiene, los soporta. Porque este régimen pretende asentar en el pueblo venezolano diferencias que jamás sentimos ni hemos vivido. Tengo entrañables amigos muy morenos. A muchos de ellos llamo con cariño “El Negro”. El Negro González, brillante ingeniero de sistemas que hoy trabaja en una importantísima empresa internacional. El Negro Tineo, mi hermano, mi amado amigo que hoy trabaja en el Banco Mundial.  Quien escribe, catira y de ojos azules, se enamoró de más de un moreno a quienes todavía trato y admiro. ¡Por Dios! La señalización como Afro Descendiente la crearon ustedes.  Y no lograron que el  cariño y orgullo de “Mi Negro” a amigos y pasados amores quede es desuso.

Hemos evidenciado injerencia del narcotráfico colombiano. Han redefinido estilos de vida, expropiaciones, actuaciones militares. Y hablamos de este por ser vecinos, pero también el narcotráfico se ha inmiscuido desde  otras naciones latinoamericanas.

Finalmente pregunto, ¿qué mayor injerencia para un país el que el 85% de sus necesidades, hablamos de alimentos, de medicamentos, de insumos para la industria e incluso de gasolina en un país otrora rey del petróleo, vengan del extranjero? Dependemos de quienes no son venezolanos. Hoy el hambre, la salud, la producción, la construcción depende de todos menos de venezolanos (a excepción de los residenciados fuera del país: ¡Que viva la Diáspora!)

Llegó la hora de tratar la Insania Mental que ha llevado a nuestra Venezuela a injerencias antes nunca imaginadas. Llegó la hora de acabar con los discursos sostenidos de manera delincuencial. No tenemos los medios: Medios de comunicación, Medios Institucionales (Poderes), Medios Económicos (Ellos son los Ricos), pero basta con el día a día, el sufrimiento de un pueblo hambriento (de comida y de libertades), enfermo (por falta de medicamentos y por odios infundados) para enseñarle a un régimen corrupto que las injerencias son bienvenidas cuando llaman democracia, libertades y mejor vida.

 No es menos Soberano el pueblo que acepta ayuda. Es Soberano llamado a menos quien se la niega y no lucha.

@dremunoztebar

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Cada vez que un organismo, vocero de estado, expresidente, cantante o famoso extranjero osa hablar mal del régimen, que no hace nada bueno, Delcy Eloína lanza la primera pataleta que repetirá el resto, coreando la misma frasecita: “Repudiamos la grosera injerencia de X (da lo mismo quien sea.  La “perolata” es exacta) por considerarla ofensiva al Estado y al Pueblo Soberano de Venezuela”.

En ocasiones los pronunciamientos van dirigidos a funcionarios específicos por actuaciones o delitos puntuales, con nombre y apellido, pero pretenden ellos ofenderse en nombre de aproximadamente 20 millones de ciudadanos que no tienen ni ton ni son en ese “asunto” y al contrario, son víctimas de un régimen que se ocupa solo de amasar poder para mantener negocios de dudoso proceder. Surgen también pronunciamientos de Jefes de Estado, Parlamentos, o personalidades extranjeras preocupadas ante la terrible situación económica, alarmados ante el colapso de un sistema de salud, preocupados ante el encrespamiento social  en nuestro país. Y la respuesta del régimen es la misma, y en nombre además de todos los venezolanos, incluyendo a los padres de jóvenes asesinados, los necesitados de diálisis diarias ahora negadas, los… los… los…

Y fue cuando quien escribe decidió buscar en el diccionario de la Real Academia Española la definición del verbo Injerir: Entremeterse, introducirse en una dependencia o negocio.

¡Ah! Debe ser por esta última palabra colocada en la definición, ¡Negocio!

Pero decido ir más allá y buscar la definición de Entremeter: Dicho de una persona. Meterse donde no la llaman, inmiscuirse en lo que no le toca.

Y de inmediato me vino a la mente un pasaje de la historia cercana protagonizada por Zelaya en la frontera entre Nicaragua y Honduras, él trataba de ingresar a un país del que salió en pijamas por lo que consideraba un golpe de estado, la Suprema Corte de Justicia de Honduras lo habría destituido del cargo por diversos delitos, entre ellos traición a la patria. Nicolás Maduro, venezolano hasta que se demuestre lo contrario y en todo caso colombiano y nunca hondureño, un vil extranjero injerencista, fungió de chofer en la travesía.  ¿Eran panas en ese entonces la OEA y la ONU? ¿Hay Cortes Supremas de Justicia con permiso y otras sin luz verde para ir contra la constitución?

Y acto seguido me vienen a la mente denuncias injerencistas de este régimen acusando a diversos estados y organizaciones de financiar a la oposición venezolana, al brindar recursos a organizaciones diversas que luchan por derechos humanos. ¿Y acaso fueron cuatro lochas las que Maduro y su régimen donó mediante NUESTRA empresa CITGO al comité del “Bonche Yanki Presidencial”  por el triunfo de Trump? ¿Quién puede asegurarme que esta ayuda no se repitió meses atrás para la campaña; ayuda que como se sabe salió igualmente hacia Argentina (Cristina), Brasil (Dilma), etc. etc. etc.? Y lo peor, ¿Se justifica esta INJERENCIA según la óptica “Delcyana” cuando en Venezuela no se contaba, ni se cuenta, con los recursos necesarios para asegurarle “papa” y salud a un pueblo?

Si alguien carece de moral para hablar de injerencia o intromisión es el Chavismo.  ¡Sí! Pongamos el sujeto correcto aunque el predicado haya empeorado el adjetivo. Fue Hugo Chávez Frías quien permitió la injerencia cubana en nuestras tropas, en nuestra educación. Fue Hugo Chávez Frías quien abrió las puertas del negocio corrupto con el Odebrecht brasilero golpeando al empresariado venezolano. Fue Hugo Chávez quien entregó inicialmente la explotación del arco minero, nuestra industria petrolera a potencias internacionales.  Fue él quien hizo todo por instaurar un pensamiento único al peor estilo Nazi.

Pero coloquemos en presente este artículo. Tiempos de Delcy Eloína, la canciller de lentes de marca pero actuaciones diplomáticas malandras. De su hermano Jorge,  líder de la insania mental con todo y su título universitario. Tiempos del  joven Héctor Rodríguez que alguna vez sostuvo la tesis del pueblo inculto para que se mantenga sumiso. Del Jorge Arreaza, maleteado por la heredera  y cada vez con menos centimetraje oficialista. De la Fiscal que por alguna razón “divina” se dio cuenta que Leopoldo es un preso político y no vivimos en socialismo sino dictadura. Del Defensor de un Puesto que da vergüenza mundial. De Diosdado y de Maduro. De Maduro y de Diosdado.  A ciencia cierta no sé quién debe ir nombrado primero, quién lidera a los anteriores y muchos por nombrar. Por mero poder y verborrea pareciera conocerse el Dios de esta Poderospedia.

Palpamos la injerencia Nazista en cada actuación de la GNB. En cada pieza propagandística que montan y editan. En cada cancioncita, por mencionar lo más mínimo. En cada delito “auto-infligido” metiéndonos en malignidad mayor, llámese unidad de Metro Bus o cuerpo de un empleado a su mando. En un joven universitario manifestando conforme a su constitución pero asesinado conforme al ideario del “hombre nuevo”. En una mamá de familia secuestrada por querer brindar apoyo a los constitucionalistas.

Evidenciamos la injerencia China al llevar el ingreso de nuestros trabajadores a la filosofía de “la mano de obra comunista”. Nadie niega la Potencia en la que se ha convertido el país oriental. Pero no todos quienes habitan ese país oriental pueden darse el lujo de pocos y disfrutar de libertades negadas a muchos. Reto a cualquier trabajador de las tantas empresas expropiadas, no al enchufado o al que comanda la cartilla “socialista” sino al que cumple sus ocho horas en planta,  que me diga si esa empresa produce más que antes, si esa empresa le garantiza un futuro, si siente estabilidad en el trabajo (si no marchas mañana no vengas). Sus comentarios serán siempre bienvenidos y analizados. Todos ustedes son valiosos y merecen aspirar mejor vida gracias al trabajo reconocido e impulsado.

Evidenciamos la Injerencia Cubana. Se ha relatado ya la injerencia en infinidad de instituciones pero quiero enfocarme en la social. ¿Sapo? Aquí todos éramos venezolanos hasta que se comenzó a instaurar “un mercado de prebendas al mejor delator”. Al que exponga un opositor en el barrio. Al que filtre información de una institución. No es Sapo solo el que pasa el dato, el que se infiltra en una organización política. Se convierte en Sapo ese que decide quién recibe y quién no una bolsa Clap, con algunos alimentos para subsistir por quince días.

Evidenciamos injerencia Africana. Porque este gobierno levanta banderas de dictadores asesinos del continente africano. Entabla negociaciones con ellos, los mantiene, los soporta. Porque este régimen pretende asentar en el pueblo venezolano diferencias que jamás sentimos ni hemos vivido. Tengo entrañables amigos muy morenos. A muchos de ellos llamo con cariño “El Negro”. El Negro González, brillante ingeniero de sistemas que hoy trabaja en una importantísima empresa internacional. El Negro Tineo, mi hermano, mi amado amigo que hoy trabaja en el Banco Mundial.  Quien escribe, catira y de ojos azules, se enamoró de más de un moreno a quienes todavía trato y admiro. ¡Por Dios! La señalización como Afro Descendiente la crearon ustedes.  Y no lograron que el  cariño y orgullo de “Mi Negro” a amigos y pasados amores quede es desuso.

Hemos evidenciado injerencia del narcotráfico colombiano. Han redefinido estilos de vida, expropiaciones, actuaciones militares. Y hablamos de este por ser vecinos, pero también el narcotráfico se ha inmiscuido desde  otras naciones latinoamericanas.

Finalmente pregunto, ¿qué mayor injerencia para un país el que el 85% de sus necesidades, hablamos de alimentos, de medicamentos, de insumos para la industria e incluso de gasolina en un país otrora rey del petróleo, vengan del extranjero? Dependemos de quienes no son venezolanos. Hoy el hambre, la salud, la producción, la construcción depende de todos menos de venezolanos (a excepción de los residenciados fuera del país: ¡Que viva la Diáspora!)

Llegó la hora de tratar la Insania Mental que ha llevado a nuestra Venezuela a injerencias antes nunca imaginadas. Llegó la hora de acabar con los discursos sostenidos de manera delincuencial. No tenemos los medios: Medios de comunicación, Medios Institucionales (Poderes), Medios Económicos (Ellos son los Ricos), pero basta con el día a día, el sufrimiento de un pueblo hambriento (de comida y de libertades), enfermo (por falta de medicamentos y por odios infundados) para enseñarle a un régimen corrupto que las injerencias son bienvenidas cuando llaman democracia, libertades y mejor vida.

 No es menos Soberano el pueblo que acepta ayuda. Es Soberano llamado a menos quien se la niega y no lucha.

@dremunoztebar

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Cada vez que un organismo, vocero de estado, expresidente, cantante o famoso extranjero osa hablar mal del régimen, que no hace nada bueno, Delcy Eloína lanza la primera pataleta que repetirá el resto, coreando la misma frasecita: “Repudiamos la grosera injerencia de X (da lo mismo quien sea.  La “perolata” es exacta) por considerarla ofensiva al Estado y al Pueblo Soberano de Venezuela”.

En ocasiones los pronunciamientos van dirigidos a funcionarios específicos por actuaciones o delitos puntuales, con nombre y apellido, pero pretenden ellos ofenderse en nombre de aproximadamente 20 millones de ciudadanos que no tienen ni ton ni son en ese “asunto” y al contrario, son víctimas de un régimen que se ocupa solo de amasar poder para mantener negocios de dudoso proceder. Surgen también pronunciamientos de Jefes de Estado, Parlamentos, o personalidades extranjeras preocupadas ante la terrible situación económica, alarmados ante el colapso de un sistema de salud, preocupados ante el encrespamiento social  en nuestro país. Y la respuesta del régimen es la misma, y en nombre además de todos los venezolanos, incluyendo a los padres de jóvenes asesinados, los necesitados de diálisis diarias ahora negadas, los… los… los…

Y fue cuando quien escribe decidió buscar en el diccionario de la Real Academia Española la definición del verbo Injerir: Entremeterse, introducirse en una dependencia o negocio.

¡Ah! Debe ser por esta última palabra colocada en la definición, ¡Negocio!

Pero decido ir más allá y buscar la definición de Entremeter: Dicho de una persona. Meterse donde no la llaman, inmiscuirse en lo que no le toca.

Y de inmediato me vino a la mente un pasaje de la historia cercana protagonizada por Zelaya en la frontera entre Nicaragua y Honduras, él trataba de ingresar a un país del que salió en pijamas por lo que consideraba un golpe de estado, la Suprema Corte de Justicia de Honduras lo habría destituido del cargo por diversos delitos, entre ellos traición a la patria. Nicolás Maduro, venezolano hasta que se demuestre lo contrario y en todo caso colombiano y nunca hondureño, un vil extranjero injerencista, fungió de chofer en la travesía.  ¿Eran panas en ese entonces la OEA y la ONU? ¿Hay Cortes Supremas de Justicia con permiso y otras sin luz verde para ir contra la constitución?

Y acto seguido me vienen a la mente denuncias injerencistas de este régimen acusando a diversos estados y organizaciones de financiar a la oposición venezolana, al brindar recursos a organizaciones diversas que luchan por derechos humanos. ¿Y acaso fueron cuatro lochas las que Maduro y su régimen donó mediante NUESTRA empresa CITGO al comité del “Bonche Yanki Presidencial”  por el triunfo de Trump? ¿Quién puede asegurarme que esta ayuda no se repitió meses atrás para la campaña; ayuda que como se sabe salió igualmente hacia Argentina (Cristina), Brasil (Dilma), etc. etc. etc.? Y lo peor, ¿Se justifica esta INJERENCIA según la óptica “Delcyana” cuando en Venezuela no se contaba, ni se cuenta, con los recursos necesarios para asegurarle “papa” y salud a un pueblo?

Si alguien carece de moral para hablar de injerencia o intromisión es el Chavismo.  ¡Sí! Pongamos el sujeto correcto aunque el predicado haya empeorado el adjetivo. Fue Hugo Chávez Frías quien permitió la injerencia cubana en nuestras tropas, en nuestra educación. Fue Hugo Chávez Frías quien abrió las puertas del negocio corrupto con el Odebrecht brasilero golpeando al empresariado venezolano. Fue Hugo Chávez quien entregó inicialmente la explotación del arco minero, nuestra industria petrolera a potencias internacionales.  Fue él quien hizo todo por instaurar un pensamiento único al peor estilo Nazi.

Pero coloquemos en presente este artículo. Tiempos de Delcy Eloína, la canciller de lentes de marca pero actuaciones diplomáticas malandras. De su hermano Jorge,  líder de la insania mental con todo y su título universitario. Tiempos del  joven Héctor Rodríguez que alguna vez sostuvo la tesis del pueblo inculto para que se mantenga sumiso. Del Jorge Arreaza, maleteado por la heredera  y cada vez con menos centimetraje oficialista. De la Fiscal que por alguna razón “divina” se dio cuenta que Leopoldo es un preso político y no vivimos en socialismo sino dictadura. Del Defensor de un Puesto que da vergüenza mundial. De Diosdado y de Maduro. De Maduro y de Diosdado.  A ciencia cierta no sé quién debe ir nombrado primero, quién lidera a los anteriores y muchos por nombrar. Por mero poder y verborrea pareciera conocerse el Dios de esta Poderospedia.

Palpamos la injerencia Nazista en cada actuación de la GNB. En cada pieza propagandística que montan y editan. En cada cancioncita, por mencionar lo más mínimo. En cada delito “auto-infligido” metiéndonos en malignidad mayor, llámese unidad de Metro Bus o cuerpo de un empleado a su mando. En un joven universitario manifestando conforme a su constitución pero asesinado conforme al ideario del “hombre nuevo”. En una mamá de familia secuestrada por querer brindar apoyo a los constitucionalistas.

Evidenciamos la injerencia China al llevar el ingreso de nuestros trabajadores a la filosofía de “la mano de obra comunista”. Nadie niega la Potencia en la que se ha convertido el país oriental. Pero no todos quienes habitan ese país oriental pueden darse el lujo de pocos y disfrutar de libertades negadas a muchos. Reto a cualquier trabajador de las tantas empresas expropiadas, no al enchufado o al que comanda la cartilla “socialista” sino al que cumple sus ocho horas en planta,  que me diga si esa empresa produce más que antes, si esa empresa le garantiza un futuro, si siente estabilidad en el trabajo (si no marchas mañana no vengas). Sus comentarios serán siempre bienvenidos y analizados. Todos ustedes son valiosos y merecen aspirar mejor vida gracias al trabajo reconocido e impulsado.

Evidenciamos la Injerencia Cubana. Se ha relatado ya la injerencia en infinidad de instituciones pero quiero enfocarme en la social. ¿Sapo? Aquí todos éramos venezolanos hasta que se comenzó a instaurar “un mercado de prebendas al mejor delator”. Al que exponga un opositor en el barrio. Al que filtre información de una institución. No es Sapo solo el que pasa el dato, el que se infiltra en una organización política. Se convierte en Sapo ese que decide quién recibe y quién no una bolsa Clap, con algunos alimentos para subsistir por quince días.

Evidenciamos injerencia Africana. Porque este gobierno levanta banderas de dictadores asesinos del continente africano. Entabla negociaciones con ellos, los mantiene, los soporta. Porque este régimen pretende asentar en el pueblo venezolano diferencias que jamás sentimos ni hemos vivido. Tengo entrañables amigos muy morenos. A muchos de ellos llamo con cariño “El Negro”. El Negro González, brillante ingeniero de sistemas que hoy trabaja en una importantísima empresa internacional. El Negro Tineo, mi hermano, mi amado amigo que hoy trabaja en el Banco Mundial.  Quien escribe, catira y de ojos azules, se enamoró de más de un moreno a quienes todavía trato y admiro. ¡Por Dios! La señalización como Afro Descendiente la crearon ustedes.  Y no lograron que el  cariño y orgullo de “Mi Negro” a amigos y pasados amores quede es desuso.

Hemos evidenciado injerencia del narcotráfico colombiano. Han redefinido estilos de vida, expropiaciones, actuaciones militares. Y hablamos de este por ser vecinos, pero también el narcotráfico se ha inmiscuido desde  otras naciones latinoamericanas.

Finalmente pregunto, ¿qué mayor injerencia para un país el que el 85% de sus necesidades, hablamos de alimentos, de medicamentos, de insumos para la industria e incluso de gasolina en un país otrora rey del petróleo, vengan del extranjero? Dependemos de quienes no son venezolanos. Hoy el hambre, la salud, la producción, la construcción depende de todos menos de venezolanos (a excepción de los residenciados fuera del país: ¡Que viva la Diáspora!)

Llegó la hora de tratar la Insania Mental que ha llevado a nuestra Venezuela a injerencias antes nunca imaginadas. Llegó la hora de acabar con los discursos sostenidos de manera delincuencial. No tenemos los medios: Medios de comunicación, Medios Institucionales (Poderes), Medios Económicos (Ellos son los Ricos), pero basta con el día a día, el sufrimiento de un pueblo hambriento (de comida y de libertades), enfermo (por falta de medicamentos y por odios infundados) para enseñarle a un régimen corrupto que las injerencias son bienvenidas cuando llaman democracia, libertades y mejor vida.

 No es menos Soberano el pueblo que acepta ayuda. Es Soberano llamado a menos quien se la niega y no lucha.

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