Público & Confidencial | ¿Hasta cuándo ese juicio a Rubén González? por Damián Prat C.

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En los ya largos 36 años que tengo en Guayana he visto multitud de conflictos laborales y también atropellos a los derechos sindicales.  Quizás el más notorio de esos abusos haya sido aquella intervención del sindicato Sutiss en 1981, destituyendo a la directiva legítima del sindicato y sustituyéndola por una designada “a dedo” con los correspondientes despidos.  Sin embargo, no recuerdo un acto tan brutalmente anti obrero como la prisión y juicio al secretario general de Sintraferrominera Rubén González en paralelo al encarcelamiento y juicio a quien entonces era un concejal y luchador social, Carlos Chancellor.   No creo que nadie lleve la cuenta de cuantos paros, huelgas o conflictos han ocurrido en éstos 36 años.  Deben ser cientos, quizás miles, en las diferentes intensidades.  En muchos de esos conflictos han ocurrido atropellos de parte del patrono gobierno del momento tales como despidos o represalias diversas, pero jamás a ningún gobierno se le ocurrió encarcelar y llevar juicio a un dirigente sindical por un paro.  El “honor” de esa “medalla de oro al revés”, anti obrera, la tiene la “revolución obrerista, socialista” roja rojíta.  ¡17 meses preso” y aún hoy con el juicio abierto!. Y Chancellor, cuatro años preso, electo alcalde en prisión y desconocido por estos “¿revolucionarios?” de la democracia participativa y protagónica.

El paro de los ferromineros en aquel 2009 tenía plena justificación en la total violación del contrato colectivo recién firmado, pero en todo caso, había sido decidido en masiva asamblea de trabajadores en Ciudad Piar.  Nunca fue una acción arbitraria “de vanguardia” ni se incurrió en hechos de violencia.  El único y obvio acto fue la habitual “toma del portón”.  Incluso el presidente de la empresa firmó con el sindicato y refrendó en asamblea de trabajadores un acuerdo de no-represalias, pero un mes más tarde encarcelaron a Rubén.  Le acusan de “violación de zona de seguridad nacional” por estar en el portón de la Mina. ¿Y dónde más se hacen todos los paros y huelgas que no sea allí?. El militarismo anti obrero.  El reaccionario gobierno ¿revolucionario” en acción mostrando su verdadero rostro..

Con Radwan Sabbagh al frente de Ferrominera, y Rangel Gómez en la gobernación, una decisión judicial pretendió condenar a Rubén a siete años de cárcel.  El estallido de paros y protestas en toda Guayana, la enorme repercusión del acto en muchos lugares de Venezuela e incluso la alarma encendida abiertamente en la OIT condenando al gobierno de Chávez rayándole su disfraz internacional de supuesto “gobierno socialista, obrerista”, obligaron al gobierno a echar atrás la sentencia… ¡pero dejaron el juicio abierto! para seguir ejerciendo la represión. Con el tiempo, aquel “magistrado revolucionario”, modelo de lo miserable, Aponte Aponte, confesó que todo se decidía en “la reunión de los viernes en la vicepresidencia”. Que a él le ordenaban y luego él transmitía la orden a los jueces, de “no darle curso a los recursos de la defensa”. Así, hasta el sol de hoy sigue abierto el juicio como “espada de Damocles” contra los trabajadores aunque ya Aponte no está.

Ya basta de ese juicio indigno. #HuelgaNoEsDelito, como dice correctamente Provea.  Ya basta de ese atropello con el que se pretende arrodillar a los ferromineros con la amenaza de reanudar el encarcelamiento de un dirigente sindical.  Por lo demás, como todos sabemos, la firmeza de miles de ferromineros que soportaron amenazas, presiones, trampas, abusos patronales, ventajismo derrotó al gobierno unos meses más tarde en las siguientes elecciones sindicales.  ¿Ya lo olvidamos?  La campaña electoral en favor de la plancha oficialista y contra la plancha de la Unidad encabezada por Rubén contó con la participación activa de Nicolás Maduro y su equipo encabezado por Rangel Gómez y Sabbagh, además de otros presidentes de empresas.   Llenaron la nómina de cientos de nuevos trabajadores, pusieron a todo el cuerpo de gerentes (no pocos de ellos obligados) a hacer campaña y presionar a los trabajadores. Usaron todo el poder del Estado.  No pudieron.

Los ferromineros siguen luchando.  Reclaman con razón y justicia por sus derechos y  por el pago de las colosales deudas del gobierno. Cuatro años y medio con las prestaciones confiscadas.  Tres años que FMO no le paga al Seguro Social aunque se lo descuenta a cada trabajador. Delito tras delito.  Mucho más ahora que la gigantesca corrupción de poderosos factores de la jerarquía roja rojíta junto con su boliburguesía, contrasta groseramente con la ruina de la empresa y  la supresión de los derechos y conquistas del trabajador. Empeñados en censurar la información. De nuevo militarizan e impiden el ingreso de los trabajadores a sus áreas para tratar de mover los ferrocarriles con esquiroles.   Hoy, además, se reanuda el juicio contra Rubén en Caracas  ¿Hay allí una nueva amenaza?  El alerta a Venezuela es pertinente.   Y el reclamo: ese juicio debe terminar.  Eliminarse.  Ya basta de abusos.   Al gobierno lo que le sale es pedir perdón a Guayana, a Venezuela y a Ferrominera por tantos abusos.   Y hacer penitencia.   Pagar, cumplir y callar. Sobre todo callar y dejar la soberbia.

depece3@gmail.com

@damianprat 

www.publicoyconfidencial.com

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En los ya largos 36 años que tengo en Guayana he visto multitud de conflictos laborales y también atropellos a los derechos sindicales.  Quizás el más notorio de esos abusos haya sido aquella intervención del sindicato Sutiss en 1981, destituyendo a la directiva legítima del sindicato y sustituyéndola por una designada “a dedo” con los correspondientes despidos.  Sin embargo, no recuerdo un acto tan brutalmente anti obrero como la prisión y juicio al secretario general de Sintraferrominera Rubén González en paralelo al encarcelamiento y juicio a quien entonces era un concejal y luchador social, Carlos Chancellor.   No creo que nadie lleve la cuenta de cuantos paros, huelgas o conflictos han ocurrido en éstos 36 años.  Deben ser cientos, quizás miles, en las diferentes intensidades.  En muchos de esos conflictos han ocurrido atropellos de parte del patrono gobierno del momento tales como despidos o represalias diversas, pero jamás a ningún gobierno se le ocurrió encarcelar y llevar juicio a un dirigente sindical por un paro.  El “honor” de esa “medalla de oro al revés”, anti obrera, la tiene la “revolución obrerista, socialista” roja rojíta.  ¡17 meses preso” y aún hoy con el juicio abierto!. Y Chancellor, cuatro años preso, electo alcalde en prisión y desconocido por estos “¿revolucionarios?” de la democracia participativa y protagónica.

El paro de los ferromineros en aquel 2009 tenía plena justificación en la total violación del contrato colectivo recién firmado, pero en todo caso, había sido decidido en masiva asamblea de trabajadores en Ciudad Piar.  Nunca fue una acción arbitraria “de vanguardia” ni se incurrió en hechos de violencia.  El único y obvio acto fue la habitual “toma del portón”.  Incluso el presidente de la empresa firmó con el sindicato y refrendó en asamblea de trabajadores un acuerdo de no-represalias, pero un mes más tarde encarcelaron a Rubén.  Le acusan de “violación de zona de seguridad nacional” por estar en el portón de la Mina. ¿Y dónde más se hacen todos los paros y huelgas que no sea allí?. El militarismo anti obrero.  El reaccionario gobierno ¿revolucionario” en acción mostrando su verdadero rostro..

Con Radwan Sabbagh al frente de Ferrominera, y Rangel Gómez en la gobernación, una decisión judicial pretendió condenar a Rubén a siete años de cárcel.  El estallido de paros y protestas en toda Guayana, la enorme repercusión del acto en muchos lugares de Venezuela e incluso la alarma encendida abiertamente en la OIT condenando al gobierno de Chávez rayándole su disfraz internacional de supuesto “gobierno socialista, obrerista”, obligaron al gobierno a echar atrás la sentencia… ¡pero dejaron el juicio abierto! para seguir ejerciendo la represión. Con el tiempo, aquel “magistrado revolucionario”, modelo de lo miserable, Aponte Aponte, confesó que todo se decidía en “la reunión de los viernes en la vicepresidencia”. Que a él le ordenaban y luego él transmitía la orden a los jueces, de “no darle curso a los recursos de la defensa”. Así, hasta el sol de hoy sigue abierto el juicio como “espada de Damocles” contra los trabajadores aunque ya Aponte no está.

Ya basta de ese juicio indigno. #HuelgaNoEsDelito, como dice correctamente Provea.  Ya basta de ese atropello con el que se pretende arrodillar a los ferromineros con la amenaza de reanudar el encarcelamiento de un dirigente sindical.  Por lo demás, como todos sabemos, la firmeza de miles de ferromineros que soportaron amenazas, presiones, trampas, abusos patronales, ventajismo derrotó al gobierno unos meses más tarde en las siguientes elecciones sindicales.  ¿Ya lo olvidamos?  La campaña electoral en favor de la plancha oficialista y contra la plancha de la Unidad encabezada por Rubén contó con la participación activa de Nicolás Maduro y su equipo encabezado por Rangel Gómez y Sabbagh, además de otros presidentes de empresas.   Llenaron la nómina de cientos de nuevos trabajadores, pusieron a todo el cuerpo de gerentes (no pocos de ellos obligados) a hacer campaña y presionar a los trabajadores. Usaron todo el poder del Estado.  No pudieron.

Los ferromineros siguen luchando.  Reclaman con razón y justicia por sus derechos y  por el pago de las colosales deudas del gobierno. Cuatro años y medio con las prestaciones confiscadas.  Tres años que FMO no le paga al Seguro Social aunque se lo descuenta a cada trabajador. Delito tras delito.  Mucho más ahora que la gigantesca corrupción de poderosos factores de la jerarquía roja rojíta junto con su boliburguesía, contrasta groseramente con la ruina de la empresa y  la supresión de los derechos y conquistas del trabajador. Empeñados en censurar la información. De nuevo militarizan e impiden el ingreso de los trabajadores a sus áreas para tratar de mover los ferrocarriles con esquiroles.   Hoy, además, se reanuda el juicio contra Rubén en Caracas  ¿Hay allí una nueva amenaza?  El alerta a Venezuela es pertinente.   Y el reclamo: ese juicio debe terminar.  Eliminarse.  Ya basta de abusos.   Al gobierno lo que le sale es pedir perdón a Guayana, a Venezuela y a Ferrominera por tantos abusos.   Y hacer penitencia.   Pagar, cumplir y callar. Sobre todo callar y dejar la soberbia.

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