Alerta por aumento de hepatitis A en refugios temporales

Las consecuencias sanitarias posteriores al doble sismo del 24 de junio han encendido las alarmas del sistema de salud pública venezolano, ya que, de acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional N.° 63, correspondiente a la Semana Epidemiológica 27 (del 5 al 11 de julio), los contagios de hepatitis A aumentaron más de lo esperado. En esa semana se registraron 11 casos confirmados, lo que representa un incremento “por encima de lo esperado”.

Este incremento en la transmisión de hepatitis A, enfermedad que se adquiere fundamentalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados, coincide con una escalada en las enfermedades diarreicas agudas (EDA), que sumaron 17 055 casos en solo 7 días. La escasez de agua potable y el hacinamiento en los refugios temporales han traído consigo un escenario favorable a la propagación de estas patologías, las cuales afectan principalmente a la población infantil.

Por ello, y en el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, conmemorado el 28 de julio de cada año, la gastroenteróloga Carla Dias advierte sobre la urgencia de fortalecer la contención comunitaria. La especialista señala que la hepatitis es una inflamación hepática que puede evolucionar sin presentar síntomas visibles en sus etapas iniciales y derivar con el tiempo en insuficiencia hepática grave, cirrosis o cáncer.

Frente a esto, la indicación médica establece que, ante la confirmación o sospecha del caso, no solo debe evaluarse al paciente, sino a todo su núcleo familiar y contactos cercanos, a fin de interrumpir la cadena de transmisión.

“La hepatitis a veces avanza sin expresar sintomatología. Se instala en el hígado y, con el tiempo, puede transformarse en cirrosis o cáncer hepático. Por ello, la concientización no es solo informar; es mover voluntades. En julio, nuestro llamado es claro: Detectar temprano, vacunar, tratar sin miedo y educar”, indicó Dias.

Prevención en refugios

El colapso o la alteración en los sistemas de distribución de agua potable en las zonas afectadas eleva de forma directa la exposición a virus de transmisión fecal-oral como la hepatitis A y E. Ante esta situación, la potabilización rigurosa del agua para el consumo humano y la preparación de alimentos es un paso que no se puede negociar. 

La recomendación sanitaria exige hervir el agua durante al menos un minuto completo o, en su defecto, aplicar entre dos y tres gotas de cloro comercial al 5,25 % por cada litro de agua y dejar en reposo 30 minutos antes de su consumo.

Por otro lado, la convivencia prolongada en los campamentos temporales exige atender con especial énfasis las vías de propagación parenteral y sexual, las cuales son responsables de la transmisión de las hepatitis B y C. La atención en estos centros amerita acompañar las medidas de control ambiental con la repartición masiva de preservativos y jornadas educativas orientadas a promover una salud sexual responsable y sin estigmas.

Criterios y diagnóstico clínico 

Frente a síntomas característicos del tipo A (como fiebre, dolor en el área abdominal y piel amarillenta) o sospechas de daño en el hígado, los expertos recomiendan pruebas específicas de laboratorio que puedan orientar un tratamiento.

La primera evaluación requiere un perfil hepático para detectar si hay una lesión aguda en el hígado. La confirmación de hepatitis A se realiza mediante la detección del marcador IgM anti-VHA. Entretanto, para la hepatitis B se emplea el antígeno de superficie (HBsAg), sumado a la prueba anti-HBc IgM para determinar si la infección activa es reciente, y el anti-HBs para verificar la inmunidad.

Mientras que para la hepatitis C hoy se cuenta con tratamientos antivirales de acción directa que eliminan el virus, y la hepatitis B es controlable mediante medicamentos, la resolución ideal de los casos de hepatitis A y E depende de la detección precoz, el reposo y los cuidados de soporte oportunos para evitar complicaciones mayores en medio de la contingencia.

Con información de Nota de Prensa.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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Las consecuencias sanitarias posteriores al doble sismo del 24 de junio han encendido las alarmas del sistema de salud pública venezolano, ya que, de acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional N.° 63, correspondiente a la Semana Epidemiológica 27 (del 5 al 11 de julio), los contagios de hepatitis A aumentaron más de lo esperado. En esa semana se registraron 11 casos confirmados, lo que representa un incremento “por encima de lo esperado”.

Este incremento en la transmisión de hepatitis A, enfermedad que se adquiere fundamentalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados, coincide con una escalada en las enfermedades diarreicas agudas (EDA), que sumaron 17 055 casos en solo 7 días. La escasez de agua potable y el hacinamiento en los refugios temporales han traído consigo un escenario favorable a la propagación de estas patologías, las cuales afectan principalmente a la población infantil.

Por ello, y en el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, conmemorado el 28 de julio de cada año, la gastroenteróloga Carla Dias advierte sobre la urgencia de fortalecer la contención comunitaria. La especialista señala que la hepatitis es una inflamación hepática que puede evolucionar sin presentar síntomas visibles en sus etapas iniciales y derivar con el tiempo en insuficiencia hepática grave, cirrosis o cáncer.

Frente a esto, la indicación médica establece que, ante la confirmación o sospecha del caso, no solo debe evaluarse al paciente, sino a todo su núcleo familiar y contactos cercanos, a fin de interrumpir la cadena de transmisión.

“La hepatitis a veces avanza sin expresar sintomatología. Se instala en el hígado y, con el tiempo, puede transformarse en cirrosis o cáncer hepático. Por ello, la concientización no es solo informar; es mover voluntades. En julio, nuestro llamado es claro: Detectar temprano, vacunar, tratar sin miedo y educar”, indicó Dias.

Prevención en refugios

El colapso o la alteración en los sistemas de distribución de agua potable en las zonas afectadas eleva de forma directa la exposición a virus de transmisión fecal-oral como la hepatitis A y E. Ante esta situación, la potabilización rigurosa del agua para el consumo humano y la preparación de alimentos es un paso que no se puede negociar. 

La recomendación sanitaria exige hervir el agua durante al menos un minuto completo o, en su defecto, aplicar entre dos y tres gotas de cloro comercial al 5,25 % por cada litro de agua y dejar en reposo 30 minutos antes de su consumo.

Por otro lado, la convivencia prolongada en los campamentos temporales exige atender con especial énfasis las vías de propagación parenteral y sexual, las cuales son responsables de la transmisión de las hepatitis B y C. La atención en estos centros amerita acompañar las medidas de control ambiental con la repartición masiva de preservativos y jornadas educativas orientadas a promover una salud sexual responsable y sin estigmas.

Criterios y diagnóstico clínico 

Frente a síntomas característicos del tipo A (como fiebre, dolor en el área abdominal y piel amarillenta) o sospechas de daño en el hígado, los expertos recomiendan pruebas específicas de laboratorio que puedan orientar un tratamiento.

La primera evaluación requiere un perfil hepático para detectar si hay una lesión aguda en el hígado. La confirmación de hepatitis A se realiza mediante la detección del marcador IgM anti-VHA. Entretanto, para la hepatitis B se emplea el antígeno de superficie (HBsAg), sumado a la prueba anti-HBc IgM para determinar si la infección activa es reciente, y el anti-HBs para verificar la inmunidad.

Mientras que para la hepatitis C hoy se cuenta con tratamientos antivirales de acción directa que eliminan el virus, y la hepatitis B es controlable mediante medicamentos, la resolución ideal de los casos de hepatitis A y E depende de la detección precoz, el reposo y los cuidados de soporte oportunos para evitar complicaciones mayores en medio de la contingencia.

Con información de Nota de Prensa.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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