“Quítate tu pa ponerme yo”, dice la popular canción de la Fania All Stars y esa parece ser la consigna del gobierno interino de la presidenta tutelada por la administración de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, quien desde la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores se ha dedicado a reformar su gabinete y mover las piezas como si se tratase de un tablero de ajedrez a su conveniencia.
En su más reciente jugada, Rodríguez anunció la creación de una comisión de reestructuración del gobierno para adaptarlo a una “nueva realidad política”.
Durante una reunión de consejo de ministros en el Palacio de Miraflores, similar a las que hacían sus predecesores Hugo Chávez y Maduro, Rodríguez dijo que “Venezuela renace, es una nueva estructura de gobierno adaptada a la realidad”.
Según la sucesora del encarcelado en una prisión de New Jersey, la iniciativa debe de tener resultados en un lapso de 90 días, el mismo periodo que estipula la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela para que se convoquen elecciones si existe una falta absoluta o temporal del presidente.
En la denominada comisión, Rodríguez nombró al frente de esta a un conocido de la revolución desde sus tiempos de estudiante en la Universidad Central de Venezuela (UCV), el vicepresidente de Socialismo Social y Territorial, Héctor Rodríguez, y su compañero será el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez, otra especie de “barajita repetida” en el álbum del chavismo.
En la misma jornada, la presidenta encargada dijo que la ministra de Economía y Finanzas Anabel Pereira asumirá el cargo de Comisionada Presidencial para la Gestión Eficiente del Gobierno Nacional.
Hasta novio de la madrina
Héctor Rodríguez ha estado en el gobierno desde la época del fallecido presidente Hugo Chávez. El abogado mirandino se ha paseado por varios cargos.
Rodríguez es tristemente recordado por la frase “no es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para luego llevarlos a la clase media y que aspiren a ser escuálidos”.
Desde 2004 ha estado vinculado a la política cuando fue presidente del centro de estudiantes de la escuela de derecho de la UCV. Posteriormente, en 2005, estuvo en la Secretaría de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la UCV. Además, fue fundador de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), organización a la que llegó a ser coordinador nacional.
Chávez lo nombró ministro del Despacho de la Presidencia en 2008, seguidamente fue viceministro de Políticas Estudiantiles, adscrito al Ministerio de Educación Superior, y al mismo tiempo se desempeñó como vicerrector de Asuntos Sociales de la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (UNEFA).
Pasó a ser ministro del Deporte en 2010 y en 2011 fungió como segundo vicepresidente para el Área Social hasta que fue nombrado ministro de la Juventud en 2013.
En 2014 fue nombrado por vez primera como ministro del Poder Popular para la Educación. Luego se separó del cargo en septiembre de 2015 para aspirar a un curul en la Asamblea Nacional, donde la oposición obtuvo 112 de 167 escaños, pero el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declaró al Parlamento en desacato y bloqueó la mayoría de sus decisiones.
En una sesión de la An protagonizó un conato de pelea con el diputado de la oposición Rafael Guzmán, luego DE que este llamara “vampira” a la parlamentaria chavista, Tania Díaz.
Posterior a su fugaz paso por la AN con mayoría opositora, cuyas propuestas fueron bloqueadas por el chavismo, fue electo miembro de la extinta Asamblea Nacional Constituyente.
Apenas cuatro días después DE que asumió su curul en la ANC fue designado por Maduro como candidato para aspirar a la gobernación del estado Miranda y con poco más del 50% de los votos venció al candidato de la oposición, Carlos Ocariz y fue reelecto para un segundo periodo que no terminó porque en 2024 regresó al Ministerio de Educación.
Menéndez, el tecnológico
Ricardo Menéndez es otro que ha estado en órbita por un tiempo prolongado. Al igual que Rodríguez el geógrafo de 56 años surgió de la UCV y fue contrario en su etapa estudiantil a los partidos Acción Democrática y Copei llegando a ser presidente de la FCU.
En 2009, Chávez lo designó ministro del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, así como vicepresidente del sector Económico Productivo.
Al año siguiente fue nombrado presidente encargado de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE).
Un día antes de crear el ministerio y ampliar la burocracia, Chávez designó a Menéndez responsable de la cartera del Poder Popular de Industrias en 2011. Dos años después fue reafirmado en el cargo por Maduro y a los meses pasó a ser ministro de Educación Universitaria.
Durante su breve período (enero a junio de 2014), Ricardo Menéndez impulsó la centralización estatal del sistema de educación superior. Esto generó una profunda confrontación con la comunidad académica tradicional. Menéndez promovió la eliminación definitiva de las pruebas de selección internas de las universidades autónomas (como la UCV o la ULA). Argumentó que este cambio era indispensable para erradicar las “mafias internas que controlaban los cupos” y democratizar el acceso. Sin embargo, los rectores y gremios estudiantiles denunciaron la medida como una violación directa a la autonomía universitaria y una imposición de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU).
Durante el año 2014, las universidades públicas denunciaron una asfixia financiera crítica que afectaba los salarios docentes, comedores, becas e investigación. Ante las protestas, Menéndez desató la polémica al asegurar en repetidas ocasiones que el presupuesto de educación universitaria estaba plenamente garantizado. Acusó abiertamente a las autoridades rectorales de “mentir” en torno a la crisis presupuestaria. Su gestión coincidió con las intensas manifestaciones nacionales de 2014, lideradas en su mayoría por jóvenes. Menéndez adoptó una postura radical contra los movimientos estudiantiles opositores, acusándolos de montar “barricadas” y ejecutar “ataques consecutivos” contra instituciones del Estado.
En 2014 saltó hacia el Ministerio del Poder Popular de Planificación y ese mismo año fue nombrado director externo de la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).
Pereira, por una vía similar
La carrera pública de la abogada y economista caraqueña Anabel Pereira Fernández comenzó en 2012 cuando asumió el cargo de presidente del Instituto Municipal de Crédito Popular de la alcaldía de Caracas. Seguidamente, en 2015, fue nombrada directora general de Servicios Administrativos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En los años recientes, Pereira ha acumulado argos de alta relevancia bajo la estrecha confianza política de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez. Su ascenso en la administración pública comprende responsabilidades clave en materia de regulación bancaria, divisas, hidrocarburos y control social.
Estuvo al frente del Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (Fogade) hasta enero de 2023. Ese mismo año fue nombrada responsable de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario de Venezuela (Sudeban).
Luego del arresto del presidente de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) en el marco de la denominada “purga madurista” pasó a administrar la institución por un periodo de seis meses. En agosto de 2024 fue nombrada ministra del Poder Popular de Economía y Finanzas y asumió la conducción macroeconómica del país y un año después pasó a la vicepresidencia del Banco Central de Venezuela (BCV). Además de sus responsabilidades, en septiembre del año pasado, le endosaron la vicepresidencia de Comercio y Suministro Internacional y Miembro Principal de la Junta Directiva de Pdvsa.
Asimismo, a inicios de 2026, fue designada presidenta encargada de la Fundación Patria para dirigir la plataforma tecnológica que gestiona los subsidios, bonos y bases de datos socioeconómicos de la población.
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