Niegan amnistía al periodista Rory Branker: “La saña del Estado es insaciable”

El sistema judicial venezolano cerró una vez más las puertas a la libertad plena del periodista y expreso político Rory Daniel Branker. Este 6 de abril de 2026, a través de una boleta judicial del Tribunal Primero (01°) de Primera Instancia en Función de Juicio con competencia en Terrorismo, se hizo pública la negativa a su solicitud de amnistía.

La decisión, firmada por el juez José Antonio García Morán, declara “sin lugar” la petición de sobreseimiento de la causa por extinción de la acción penal, la cual se amparaba en el artículo 9 de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Branker sigue enfrentando un juicio por los presuntos delitos de terrorismo, asociación, conspiración con gobierno extranjero y traición a la patria.

Tras conocer el fallo, Branker denunció a través de sus redes sociales la persistencia de lo que califica como un sistema “barbárico”. El periodista recordó que su proceso ha estado marcado por la vulneración sistemática de sus garantías fundamentales.

No conformes con haberme desaparecido forzosamente por 7 meses, encarcelado arbitrariamente, torturado, sometido al escarnio público en televisión nacional, calumniado, vilipendiado y demorado mi liberación por un año entero tras el forjamiento de un expediente, me han hecho saber que no han terminado conmigo”, expresó el comunicador.

Para Branker, el proceso judicial ha sido una herramienta de retaliación: “Me han hecho solicitar un perdón por delitos que no he cometido para luego negarme ese perdón”.

Cronología de una tragedia familiar y judicial

El caso de Rory Branker no solo representa una persecución individual, sino una herida abierta para su entorno familiar, marcada por la muerte y el asedio.

Branker fue víctima de una desaparición forzada durante 7 meses, periodo en el que denuncia haber sido sometido a torturas y campañas de estigmatización en medios oficiales.

Mientras Rory permanecía en prisión, la presión y el estrés afectaron fatalmente a su núcleo familiar. Su hermano falleció de un paro cardíaco “a los pies de su mamá”, producto de la angustia por el paradero y la situación del periodista.

Tras un año de retraso injustificado en su boleta de excarcelación y el presunto forjamiento de expedientes, Branker logró salir de prisión, pero bajo medidas que hoy mantienen su juicio activo.

Y ahora, en abril de 2026, el tribunal ratifica que el juicio continúa, rechazó el beneficio de la Ley de Amnistía y mantuvo los cargos de terrorismo y traición a la patria.

Un registro ante instancias internacionales

El periodista enfatizó que su caso es un reflejo de la situación de “miles de víctimas” en Venezuela. Pese a la decisión judicial, aseguró que no guardará silencio frente a los atropellos del Estado.

“Esta saña del Estado es insaciable (…) mi historia es un diminuto punto en esta enorme tragedia, y este atropello no pasará sin ser registrado ante todas las instancias. No seré censurado, no seré silenciado, no seré arrinconado”, sentenció, tras calificar de inaceptable la “convivencia” que intenta imponer el sistema judicial actual.

Branker fue detenido el 20 de febrero de 2025. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares a su favor en agosto de ese año tras advertir un riesgo grave para su vida e integridad, una exigencia que fue respaldada por la ONU y Amnistía Internacional.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El Tribunal Primero de Juicio con competencia en Terrorismo rechazó la solicitud de sobreseimiento de la causa bajo la Ley de Amnistía. "Me han hecho solicitar un perdón por delitos que no he cometido para luego negarme ese perdón", reclamó el periodista
TelegramWhatsAppFacebookX

El sistema judicial venezolano cerró una vez más las puertas a la libertad plena del periodista y expreso político Rory Daniel Branker. Este 6 de abril de 2026, a través de una boleta judicial del Tribunal Primero (01°) de Primera Instancia en Función de Juicio con competencia en Terrorismo, se hizo pública la negativa a su solicitud de amnistía.

La decisión, firmada por el juez José Antonio García Morán, declara “sin lugar” la petición de sobreseimiento de la causa por extinción de la acción penal, la cual se amparaba en el artículo 9 de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Branker sigue enfrentando un juicio por los presuntos delitos de terrorismo, asociación, conspiración con gobierno extranjero y traición a la patria.

Tras conocer el fallo, Branker denunció a través de sus redes sociales la persistencia de lo que califica como un sistema “barbárico”. El periodista recordó que su proceso ha estado marcado por la vulneración sistemática de sus garantías fundamentales.

No conformes con haberme desaparecido forzosamente por 7 meses, encarcelado arbitrariamente, torturado, sometido al escarnio público en televisión nacional, calumniado, vilipendiado y demorado mi liberación por un año entero tras el forjamiento de un expediente, me han hecho saber que no han terminado conmigo”, expresó el comunicador.

Para Branker, el proceso judicial ha sido una herramienta de retaliación: “Me han hecho solicitar un perdón por delitos que no he cometido para luego negarme ese perdón”.

Cronología de una tragedia familiar y judicial

El caso de Rory Branker no solo representa una persecución individual, sino una herida abierta para su entorno familiar, marcada por la muerte y el asedio.

Branker fue víctima de una desaparición forzada durante 7 meses, periodo en el que denuncia haber sido sometido a torturas y campañas de estigmatización en medios oficiales.

Mientras Rory permanecía en prisión, la presión y el estrés afectaron fatalmente a su núcleo familiar. Su hermano falleció de un paro cardíaco “a los pies de su mamá”, producto de la angustia por el paradero y la situación del periodista.

Tras un año de retraso injustificado en su boleta de excarcelación y el presunto forjamiento de expedientes, Branker logró salir de prisión, pero bajo medidas que hoy mantienen su juicio activo.

Y ahora, en abril de 2026, el tribunal ratifica que el juicio continúa, rechazó el beneficio de la Ley de Amnistía y mantuvo los cargos de terrorismo y traición a la patria.

Un registro ante instancias internacionales

El periodista enfatizó que su caso es un reflejo de la situación de “miles de víctimas” en Venezuela. Pese a la decisión judicial, aseguró que no guardará silencio frente a los atropellos del Estado.

“Esta saña del Estado es insaciable (…) mi historia es un diminuto punto en esta enorme tragedia, y este atropello no pasará sin ser registrado ante todas las instancias. No seré censurado, no seré silenciado, no seré arrinconado”, sentenció, tras calificar de inaceptable la “convivencia” que intenta imponer el sistema judicial actual.

Branker fue detenido el 20 de febrero de 2025. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares a su favor en agosto de ese año tras advertir un riesgo grave para su vida e integridad, una exigencia que fue respaldada por la ONU y Amnistía Internacional.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.