Este lunes, la estatal petrolera Petróleos de Venezuela (Pdvsa) denunció que es víctima de un “ciberataque” propiciado presuntamente por Estados Unidos “en un intento por robar el petróleo de la nación y detener la operatividad”.
Según un comunicado publicado por la petrolera, el ataque fue perpetrado por “intereses extranjeros en complicidad con entidades nacionales que buscan destruir el derecho del país al desarrollo energético soberano”.
En el texto, la estatal señala que gracias a la pericia del talento humano de Pdvsa, las áreas operativas no sufrieron afectación alguna, siendo reducido a un ataque a su sistema administrativo.
Aseguraron que “se mantiene la continuidad operativa de la industria mediante la implantación de protocolos seguros que permiten sus actividades regulares con el suministro de productos en el mercado nacional, así como para el cumplimiento de todos sus compromisos de exportación”.

¿En que consistió el supuesto ciberataque?
Según información del portal Reuters, una fuente de Pdvsa dijo que la empresa había detectado un ataque de ransomware días atrás y que el software antivirus que utilizó para intentar solucionar el problema afectó todo su sistema administrativo.
El texto explica que en un ataque de ransomware, el software malicioso cifra los archivos de la víctima o bloquea su ordenador. En ocasiones, los atacantes también roban datos y amenazan con filtrarlos. Estos ciberataques se producen mediante phishing, descargas maliciosas o sitios web infectados y pueden causar graves interrupciones.
Sin embargo, el Departamento de Estado de Estados Unidos no ha emitido respuesta alguna ante el señalamiento.
La denuncia llega en medio de altas tensiones entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, incluyendo el despliegue naval de Washington en el sur del Caribe y la incautación del buque petrolero “Skipper” -el pasado 10 de diciembre- frente a las costas venezolanas, el cual, según el gobierno estadounidense, era utilizado para transportar “petróleo sancionado procedente de Venezuela e Irán”.
La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, infirmó que el operativo fue ejecutado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Guardia Costera de Estados Unidos, alegando que, durante años, “el buque petrolero ha estado sujeto a sanciones por parte de Estados Unidos debido a su participación en una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”.
Operación en emergencia
En su cuenta en X, el sindicalista Iván Freites publicó un video y afirmó que desde las 2:00 a.m. del domingo 14 de diciembre cayeron todos los sistemas operativos y de control en muelles, producción y refinerías.
Informó que los trabajadores operan en emergencia y en condiciones extremadamente riesgosas.
Este lunes 15, Freites aseguró que Pdvsa ordenó desconectar computadoras y laptops y mantiene a la empresa en completa oscuridad operativa. “Trabajadores en incertidumbre. Todo apunta a una desconexión inducida para evitar ser detectados”, escribió el secretario de Profesionales y Técnicos de la FUTPV (Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela).
El pasado 13 de diciembre, la vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, instó a los trabajadores del sector petrolero a extremar la vigilancia en las instalaciones del país y a mantenerse en alerta ante cualquier intento de “sabotaje”, en un contexto marcado por un despliegue militar estadounidense en el Caribe que Washington justifica como una operación contra el narcotráfico y que Caracas considera una amenaza.
*Con información de France 24, Reuter y TalCual
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