Desde el supuesto intento de magnicidio el pasado 4 de agosto de 2018, no había tenido mayores apariciones públicas
Tenía meses, quizás años, sin hacer apariciones públicas, al menos frente a cámaras de televisión. Nicolás Maduro salió de su claustro ayer en Miraflores y fue a dar Las Tejerías, población afectada por un deslave el fin de semana pasado que dejó una treintena de muertos y al menos cincuenta personas desaparecidas.
Apenas a una semana de que liberaran de una cárcel de Estados Unidos a sus sobrinos condenados por narcotráfico, Maduro y Cilia Flores aterrizaron en la semi destruida población aragüeña para evaluar la situación.
Previo a su llegada, ya la vicepresidenta Delcy Rodríguez le había hecho lobby, también el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, el ministro de Interior y Justicia, Remigio Ceballos y la gobernadora del estado Aragua, Karina Carpio.
Desde un balcón y con megáfono en mano como si estuviera en campaña electoral de cara a los comicios presidenciales de 2024, Maduro se dirigió a los presentes.
“Tengan la seguridad todos los comerciantes, tengan la seguridad todos los vecinos, que vamos a recuperar hasta el último comercio y la última casa con la Gran Misión Vivienda”, dijo.
Dando la mano a niños y ancianos, Maduro se rodeó de pueblo, una actividad que no hacía desde que sufrió un supuesto intento de asesinato el 4 de agosto de 2018 en la avenida Bolivar durante un acto con miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb).
Muy impactante la situación en Las Tejerías. Expreso mis condolencias a quienes perdieron a sus familiares y elevo mis oraciones para que el universo colme a este pueblo con mucha fuerza, sabiduría y conciencia para recuperar esta ciudad. ¡Tienen mi apoyo! pic.twitter.com/I3CIK6c7nV
— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) October 11, 2022
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“La gente debe saber que Tejerías (sic) va a resurgir como el Ave Fénix. Hasta ahora hemos contabilizado 400 viviendas perdidas y otras 400 más con daños parciales”, dijo a una sola periodista, mientras al resto de los miembros de la prensa le impedían acceder a la localidad para recoger testimonios.
Maduro dijo que el pasado sábado 8 de octubre llovió en Las Tejerías lo mismo que en un mes.
“Por eso se trajo toda la montaña, los árboles, las rocas y eso todo fue a parar al río Tuy, pero estamos trabajando, tenemos equipos de la unión cívico militar”.
Maduro aseveró que días previos al deslave estaba preocupado por la forma cómo los suelos se estaban saturando de agua debido a las precipitaciones.
“Y ordenamos revisar todas las montañas cercanas a las poblaciones”.
Como si se tratase de marchar hacia a una guerra, Maduro informó que había designado a un General por cada una de las 23 zonas que tiene Las Tejerías.
“Del dolor de hoy, de la desesperación, surgirá la esperanza. Nadie se va a quedar sin casa, nadie se va a quedar abandonado”.




