La Copa América juega a su ritmo y complace en los cuartos de final - Runrun
La Copa América juega a su ritmo y complace en los cuartos de final

Fabrizio Cuzzola

Las comparaciones están a la luz del día. A veces, basta con entrar en Twitter para leer quienes ponen en una balanza los partidos de la Copa América y los de la Eurocopa para determinar cuáles son mejores. Se evalúan múltiples factores, como lo pueden ser el orden táctico de los equipos, el ritmo de juego, el marco del espectáculo (estado de la cancha, Europa tiene el plus de jugar con público, etc) y la emoción. Con ambas competencias en su etapa de semifinales, debemos decir que nuestra copa nos ha regalado -a excepción del público- todo lo que le pedimos también a Europa. En sus cuartos de final, podemos resaltar varios aspectos de los partidos disputados.

Perú 3-3 Paraguay: una lección de equipo

Al comenzar la Copa América, Perú despertaba muchas dudas. Su rendimiento en las Eliminatorias Sudamericanas generaba dudas y las bajas de Advíncula y Guerrero sorprendieron a propios y extraños. Sin embargo Gareca tenía un plan y sin una exhibición rutilante de nombres, la blanquirroja brilla gracias al conocimiento propio de sus figuras y se metió en sus terceras semifinales en las cuatro ediciones disputadas con el ‘Tigre’ al mando.

Gianluca Lapadula es clave en el ataque de Perú, acostumbrado a tener una referencia imponente en el área. El italiano -que como dato curioso, maneja el español a la perfección- ha tenido un gran entendimiento con sus compañeros y marcó diferencia ante los guaraníes. Santiago Ormeño -pese a fallar un penal en la tanda- también se lleva una correcta valoración del partido. Sus inclusiones le dan al combinado inca recambios, algo que poco a poco se veía complicado.

Paraguay sigue afinando una idea y sin Miguel Almirón le cuesta más generar ocasiones de peligro de cara al arco rival. Aún así, el equipo de Eduardo Berizzo apostó al ataque en el segundo tiempo y logró empatar a los 90’ un partido que perdían 2-1 y 3-2 respectivamente.

El partido nos regaló emoción y a dos entrenadores que no renunciaron a su idea: Perú de atacar aún con el marcador en ventaja y Paraguay de arriesgarse desde el inicio del segundo tiempo (ingresando a Cardozo por Rojas) para demostrar la garra que nos tienen acostumbrados. Un partido digno de Copa América.

Brasil 1-0 Chile: se hizo la tarea

Brasil y Chile llegaron a la Copa América en momentos muy distintos: la máquina de Tite es una demoledora que ha marcado 16 goles en apenas 6 partidos de Eliminatorias. Por su parte Chile tuvo un arranque complicado y cambió de entrenador en la jornada previa al inicio del torneo, por lo que Tite sentía la obligación de pasar de ronda y Martín Lasarte la de seguir probando jugadores que le permitieran crecer en el camino al Mundial.

Chile se planteó muy bien ante Brasil, planteando con un 1-5-3-2 que no regalaba en ofensiva pese a la gran cantidad de defensores. Con salida limpia y un Pulgar muy colaborativo, ‘la roja’ pudo neutralizar en la pizarra a Tite y fue desde la pizarra que se pudo destrabar el partido.

Al comenzar el segundo tiempo, Brasil movió su dibujo dándole ingreso a Lucas Paquetá por Roberto Firmino, algo que traería efecto inmediato ya que sería el jugador del Lyon el que marcaría el 1-0 definitivo. El cambio en el dibujo le permitió a Tite llevarse una victoria mientras su contraparte hizo prácticamente un cambio obligado (entró Brereton por Alexis Sánchez) por el cansancio y las lesiones.

Pese a la imprudencia de Gabriel Jesús, que le costó la roja al 48’ y obligó a volver a cambiar el dibujo de la ‘canarinha’, Brasil pudo mantener la ventaja en el marcador y luce sobrada. Sin embargo, Lasarte da una lección: a esta selección se le puede ganar si se le plantea bien. El entrenador uruguayo cumplió su propósito de probar jugadores y tiene una nueva certeza en ataque con el inglés Ben Brereton Díaz. Ahora las eliminatorias se ven con un poco más de ilusión.

Lapadula y Brereton, un cambio de aires tras la Copa

Vale la pena detenerse en el caso de los dos delanteros ‘extranjeros’ de la Copa. Gianluca Lapadula decidió jugar por Perú y no por Italia como había elegido en un principio y ha sido la figura ofensiva de la blanquirroja. Este año, el delantero de 31 años bajó a la Serie B con el Benevento Calcio y su gran nivel ha hecho que clubes como el Leicester City o el Mónaco se fijen en él. Antes de la Copa, no se veían grandes propuestas en su futuro.

Por su parte, Brereton es un suplente que conquistó corazones en Chile y -por su rendimiento- parece que será una nueva recurrente para la roja. Delantero del Blackburn Rovers, su rendimiento en la Championship inglesa no permitía soñar mucho y menos con Adam Armstrong como su competencia en el puesto. Ahora, los rumores indican que la Real Sociedad y el Leeds United sondean al jugador de 22 años.

Uruguay 0-0 Colombia: Ospina se alzó como héroe

David Ospina fue la figura de una selección Colombia que eliminó a Uruguay en penales tras igualar 0-0. La emoción dijo presente en otro duelo táctico entre Reinaldo Rueda y Óscar Washington Tabárez que finalmente fue definido por -prácticamente- el azar visto desde la pizarra.

Uruguay tiene problemas en la generación de juego y Colombia desnudó esa faceta que ya se dejaba ver desde la fase de grupos. A pesar de tener un mediocampo potente con jugadores como Lucas Torreira, Matías Vecino, Federico Valverde o Giorgian de Arrascaeta, la ‘celeste’ tiene poco gol y es porque pocas oportunidades claras quedan en los pies de Luis Suárez o Edinson Cavani. Nadie busca salida para Tabárez del banquillo charrúa pero cuándo hay problemas diagnosticados salta la necesidad de encontrarles solución.

Colombia por su parte vive una extraña inestabilidad con Rueda. Apostó poco antes de la Copa América por volver con un viejo conocido y de la mano de Reinaldo repiten las semifinales que alcanzaron en 2004. Se ve como una selección rejuvenecida y que finalmente se libró de ese sentimiento de depender de James o Falcao. A una selección que siempre ha sido vistosa en ataque se le suma la buena defensa, con Mina que rinde a un nivel único con su selección y donde Rafael Santos Borré prepara su pase al Eintracht Frankfurt siendo un revulsivo cuándo la selección necesita chispa en ataque.

Argentina 3-0 Ecuador: una goleada ni tan goleada

El fútbol a veces es un deporte cruel. Te hace pensar que un marcador 3-0 significa que hubo un repaso de un equipo sobre otro cuándo no necesariamente es así. Ecuador sigue engranándose con Gustavo Alfaro y el camino mundialista tiene piedras que hay que superar, y para ello la Copa América le permite a esta selección soñar con lo que viene. Con elementos jóvenes como Moisés Caicedo, Piero Hincapié o Alan Franco, toda la experiencia que se pueda sumar de estos partidos es clave para luego mostrarla en los duelos rumbo a Qatar 2022.

Si vemos a Argentina, Scaloni despeja dudas. Si bien, ocupa un puesto donde el que se siente será cuestionado, el exjugador argentino ha encontrado un funcionamiento con un fantástico trivote de mediocampistas Lo Celso – Paredes – de Paul que manejan y entienden todas las necesidades que tiene el ataque albiceleste.

Hoy, la selección ha prescindido de jugadores como Ángel di María (que a veces es un revulsivo) o Paulo Dybala (excluido de la convocatoria) para darle uso a los jóvenes que se adaptan a una idea: Nico González, Lautaro Martínez o Nahuel Molina son esos jugadores que quizás antes no se veían en los flashes de ser titulares en la selección de Argentina y ahora se han ido volviendo clave para la idea de Scaloni.

Seguirán siendo cuestionados: ¿Por qué no juega ‘El Papu’ Gómez cuándo fue de los más valiosos de la fase de grupos? ¿Por qué Tagliafico o Montiel no van siempre del arranque? Lo cierto es que Argentina tiene plantilla para elegir lo que necesita en cada partido y puede ‘darse lujos’ según el rival que enfrente.

Las comparaciones nunca serán amables y menos si del otro lado se pone Europa como medidor. Sin embargo, la Copa América es nuestra y la queremos no solo por el sentimiento de pertenencia sino porque tiene algo que el fútbol cruzando el charco no. Pueden llamarlo pasión, o caos desde un punto de vista poético, pero si de algo podemos estar seguros es que las jornadas de Eurocopa y Copa América seguidas son un privilegio para todos aquellos que disfrutamos del buen fútbol, sus emociones y los movimientos en la pizarra del DT.