Río de Janeiro, ciudad de “maravilloso” contraste - Runrun
Río de Janeiro, ciudad de “maravilloso” contraste
Luis Cotté @LaPizarraDelDT_

 

LA CIUDAD de Río de Janeiro  es conocida por el esplendor de sus playas y la vida particular de quienes la habitan: caipirinha, samba, bossa nova y funk. Sin embargo, a pocos metros de distancia, se encuentra algo que hace un contraste particular:  las favelas

Los barrios o favelas, como se les conoce en Brasil, bordean prácticamente toda la ciudad. Poco importa si la zona es pudiente o no. Lo más seguro es que una favela esté más cerca de lo que imaginas. Sino la ves, los disparos, sobre todo en la madrugada, te lo harán saber o el despertar de los gallos. Sí, los gallos que en ellas habitan.

Estos aspectos principalmente se notan en la favela Cantagalo, conocida así por la cantidad de gallos ahí presente, ubicada en Ipanema. Otra manera de saber que está una favela cerca es que la música o la fiesta no para, sea el día que sea. Celebran por todo. Desde cumpleaños hasta el fallecimiento de alguien cercano. No la pasan mal, eso es seguro.

Con respecto a los disparos existe un grupo de Facebook en donde avisan si ese día habrá fuegos artificiales para que no se confundan con el sonido y no crean que han entrado en guerra, aunque sea algo que pase a menudo en contra de la policía.

En su mayoría, las favelas están controladas. Ojo, no solo controladas por la policía del Estado sino también por los carteles narco.

Podría decirse que existe un común acuerdo para que la policía no traspase ciertos límites porque al adentrarse a la favela se pasa por al lado de puestos policiales, pero conforme avanza el camino, dejan de ser puestos de entes de seguridad y comienzan a aparecer chicos de entre 12 a 17 años con un celular en una mano viendo Instagram o WhatsApp y en la otra un arma. No es ficción, es real. Básicamente custodian la zona ante cualquier intruso y también hay otros que “cantan” la zona con walkie-talkie’s’. Fusiles, armas largas, cortas y demás.

Una vez llegada a la zona liberada y dominada por narcos, se puede observar mesas al aire libre con todo tipo de drogas: cocaína, marihuana o heroína, por nombrar algunas. Tienen el control.

Entonces, la ciudad “maravilhosa” de Río de Janeiro esconde tras unas cuadras de distancia otra realidad que contrasta con el lujo de Copacabana, Ipanema, Lagoa, Leme, Barra de Tijuca, entre otros.

Eso sí, quien ingrese a la favela es porque tuvo un permiso previo. Es decir, el jefe o “chefie” como lo llaman desde la comunidad, del cartel sabe de tu presencia una vez pisas esa zona “controlada”. Más allá de esto, los locales dicen que “es más segura la favela si entraste que afuera”. Hay una ley establecida y es que quien roba en la favela, no sobrevive.

Los que viven dentro de la favela están tranquilos ya que son parte de la comunidad y nada les ocurrirá. A no ser, por supuesto, que otra pandilla tenga el tupé de revelarse o que la policía ingrese. Personas locales comentan que muchas veces lo de la policía “es un show montado por el gobierno para así generar ruido mediático y hacer de cuenta que están invirtiendo en seguridad nacional. De esta manera quedan bien. Nunca muere nadie, solo son disparos yendo y viniendo y pocas veces atrapan a alguien”, comentó una persona en anonimato. Lo que sí es perjudicial de los constantes tiroteos es que muchas veces las balas pegan en los tendidos eléctricos afectando a la comunidad incluso en cuanto a suministro de agua.

Otras cosas de las que se comenta es que la policía irrumpe en la favela para asustar y así la comunidad se torne en contra de los narcos, pero es tanta la unión que dicen “familia es familia”.

La favela, digamos, es el núcleo económico del turismo en Río de Janeiro. De allí, personas suben y bajan a diario para cumplir labores cotidianas. Desde el que vende cervezas o capirinhas, el que barre la ciudad o el mozo que atiende en los hoteles. Casi todos tienen conexión con la favela directa o indirectamente. Es decir, en las comunidades se encuentra la mano de obra para que Río de Janeiro pueda andar.

También hay una realidad y es que alquilar lugar para vivir en la favela es considerablemente más barato que en la zona baja de Río de Janeiro y por ende se pueden ver personas que no son de favela viviendo allí por el simple hecho de ahorrar una buena cantidad de dinero en arrendamiento. La mezcla de clases en estas favelas no suelen ser problema ya que es algo común. Incluso, están tan cercanos con el turismo que de la nada encuentras personas que allí viven hablando inglés o español.

No es un lugar para ir al menos que tengas alguien de confianza con quien ingresar. La favela suele ser un lugar totalmente distinto y aislado de la otra realidad de Río de Janeiro. Aunque estas comunidades son la pata fundamental para que los turistas se den sus lujos respectivos. Sí, la “cidade maravilhosa” guarda cosas que hacen que sea un notable contraste que convive en el día a día de forma simbiótica.