No pocos manifestamos temores sobre la Ley Orgánica de Deporte, Actividad y Educación Física. El hecho de que a última hora y a unos pocos representantes de ligas profesionales, federaciones y COV se les hubiera “consultado” el proyecto y saber que aquello no se tomó en cuenta, era para tener reservas. Sin embargo muchos celebraron que su aprobación fue unánime, se habló, lo hizo el diputado opositor Manuel Pizarro, de cómo habían modificado artículos y el consenso había funcionado; la ley era muy buena, casi perfecta, provocaba musicalizar con el tema de Dineylandia, de la banda sonora de “Pinocho” y “Cuando pides un deseo a una estrella”…pero muchos advertimos.
Alguien tan autorizado como Juan José “Cheché” Vidal, ex Capitán Vinotinto, miembro del Salón de la Fama del Deporte de la Universidad de Boston, donde egresó con Título de Ingeniero Mecánico y Maestría de Educación en Movimiento Humano y Tecnología Aplicada al Deporte y Vicepresidente de Tecnología del Comité Organizador del Mundial de Fútbol “USA 1994”, habló de las amenazas del proyecto y no fue escuchado por nadie en la comisión, como la de Vidal otras posiciones fueron ignoradas.
Alguien levantaba la voz y se hablaba de la necesidad del consenso. Esta cronista nunca sabrá cuál era la necesidad de ese acuerdo, porque la verdad es que lo que está pasando es lo que se advirtió.
La ley tiene aspectos plausibles, los que mejoran las condiciones de los atletas era un clamor de mucho tiempo y nadie discute eso, pero se advirtió sobre lo atinente al patrocinio y las dificultades para adaptarse a un reglamento al que además se le acabó el tiempo de elaboración, por lo que salieron con un “reglamento parcial”, o sea inconcluso, cosa que por cierto, no es seria.
Por ejemplo, en los casos de los proyectos deportivos susceptibles de patrocinio, estos se harán de acuerdo con los lineamientos de asignación que emita el Ministerio del Poder Popular para el Deporte o el IND y sólo aquellos que estén en su Banco de Proyectos recibirán aportes, lo trágico es que aún no están definidos los lineamientos para la presentación de dichos proyectos, así que en este momento, muchas empresas tienen el patrocinio en suspenso porque el acceso al fondo no es posible y para algunos es tarde.
Lo que se temía sobre el control excesivo no eran especulaciones, cuando finalmente esté listo el reglamento será notable; incluso quienes venden guantes y pelotas, nacionales o importadas, todos los que venden artículos para la práctica deportiva, deberán reportarse; los clubes privados, los scouts o reclutadores de talento y todas las personas cuya actividad económica se relacione con la explotación, directa o indirecta del deporte y la actividad física, tendrán que estar en un registro…más.
El afán de control es abrumador.
Para los gobiernos como el que preside desde Cuba Hugo Chávez, el deporte es un arma de propaganda política fundamental, no hace falta hablar de Hitler o de lo que fueron las olimpíadas durante la Guerra Fría. De sobra sabemos cómo sirve el deporte para el adoctrinamiento para los Castro, aunque muchos terminen desertando, como René Arocha, el gran lanzador del Industriales de Cuba y de la selección nacional que desertó en Estados Unidos en 1991 para jugar en Grandes Ligas y todos los que han escapado después.
Cuando se aplique la Ley con su reglamento, el deporte profesional no será lo mismo. Ser socio de un club donde se practique deporte tampoco, no es un mito, la idea es parecerse a Cuba y habrá que recordar, siempre, que fue aprobada por unanimidad.




