La menopausia es un proceso natural y gradual por el cual los ovarios dejan de cumplir con dos de sus funciones esenciales: producir óvulos -por eso se deja de menstruar- y generar estrógenos, la hormona femenina. Este ciclo de la vida de la mujer puede comenzar a manifestarse años antes de que estas dos cosas ocurran, con señales que puedes conocer y hasta tratar.
Los signos de la prememopausia pueden aparecer a partir de los 40 años, en cualquier momento. Cada mujer tiene su propio tiempo, y sus propios síntomas. En Japón, a este proceso lo llaman “konenki” que significa “transición a la vejez”. En las culturas orientales, este ciclo no está estigmatizado como en nuestras culturas, en donde muchas veces se utiliza la frase “está menopáusica” como un rasgo negativo.
1. Cambios en el ciclo menstrual
Se trata de uno de los primeros signos de la cercanía de la menopausia, según explica la Academia Estadounidense de Médicos de Familia. Los ciclos ya no son tan regulares, e incluso puede saltarse alguno. También cambia el flujo de sangre durante la menstruación: puede ser más liviano que lo usual.
2. Sofocones
Son sensaciones de calor muy intensas: aún cuando ves que nadie está sudando a tu alrededor, tú sientes que estás en ebullición. Vestirse con ropas livianas, tomar mucha agua, y evitar el alcohol ayudan a minimizar este síntoma. También la terapia de reemplazo hormonal, que es la administración de estrógeno para suplantar al que el ovario ya no produce.
3. Sequedad vaginal
En la premenopausia, la vagina va perdiendo la capacidad de humedecerse durante la etapa de excitación sexual. Esta falta de humedad, indica la Clínica Mayo, puede causar dolor durante el coito. El uso de cremas de estrógeno como lubricantes ayuda mucho a la humectación de la zona vaginal.
4. Palpitaciones
Los cambios de temperatura corporal, y el estrés por los síntomas, pueden causar palpitaciones, que son la toma de conciencia de los latidos cardíacos porque se vuelven, por momentos, irregulares: en general más rápidos. Un baño caliente antes de dormir, actividades como el yoga o la natación ayudan a enfrentar este síntoma, indica la Cleveland Clinic.
5. Cambios emocionales
Muchas mujeres sufren cambios de temperamento durante esta etapa. Sienten miedo y hasta se deprimen. La presión social es grande y agudiza los propios temores. No debería ser así. “Estoy más feliz en mis 40 que antes, me siento más sabia y eso hace que me sienta plena conmigo misma”, dice una cuarentona espectacular, Jennifer Lopez.
Según explica la Cleveland Clinic, los cambios de ánimo tienen que ver con la dificultad de aceptar un momento de la vida en que se comienzan a perder cosas: la fertilidad, quizás los hijos que ya tienen su vida propia. Sin embargo, aseguran, es una etapa de libertad, en la que se pueden poner en marcha nuevos proyectos y experiencias
6. Cambios de peso
En esta etapa, tu cuerpo se siente distinto, y la cintura puede ensancharse y ganar en grasa. Se comienza a perder masa muscular, por eso, expertos aconsejan realizar ejercicio y comer sano, con una buena dosis de calcio para también prevenir la osteoporosis, que es la debilidad extrema de los huesos, la cual puede causar fracturas.
7. Alteración del sueño
Muchas mujeres experimentan sudoración nocturna, que les impide dormir bien. Otras padecen de períodos de insomnio. Consejos de la Clínica Mayo: no usar píldoras para dormir, hacerlo en un ambiente fresco, ejercitarse a diario, evitar la cafeína y darse un baño relajante antes de meterse en la cama.
8. Dolores de cabeza
Se pueden volver más periódicos e intensos, indica la Asociación Estadounidense de Médicos de Familia. No ayuda la acumulación de cansancio y el estrés de enfrentar todos estos cambios. Pero tranquila, los síntomas pasan y, aún con ellos, la vida continúa en toda su plenitud.
Clave: la buena alimentación
Reducir el consumo de alcohol, cafeína y comidas picantes, y mantener una dieta sana permitirá que los síntomas más incómodos se minimicen. Incorpora más cereal, fibra, lácteos descremados y proteína de soja. Investigaciones en Japón comprobaron que las semillas de lino, las frutillas y el tofú son fantásticos durante esta etapa de la vida ya que contienen fitoestrógenos, estrógenos naturales.






