La gran historia del gobierno hoy -más específicamente del ministro del interior Tarek El Aissami, su viceministro Gral. Néstor Reverol y el diputado Diosdado Cabello- en torno al “exitoso operativo que puso fin a casi un mes de la toma militar del penal El Rodeo I y El Rodeo II esconde lo que pareciera ser una farsa arreglada con los delincuentes más peligrosos, los llamados Pranes, para permitir la fuga de algunos de ellos.
El operativo que comenzó la noche del martes se pudo conocer solo por el sonido de los disparos en los “supuestos” enfrentamientos que permitieron la salida de un grupo cercano a los 70 reos.
Entre los pranes fugados figura el apodado “Oriente”, Yorvis López, acusado de dirigir varios plagios desde la cárcel como bien lo reseñaron los diarios el fin de semana. Toda la fuga fue acordada con los negociadores así como la entrega de los reclusos de poca importancia dentro de la estructura delictiva.
El “Oriente” se llevó con él lo que se llama “su carro” es decir sus nueve lugartenientes dentro del penal. Igualmente armamento, municiones, teléfonos, radios y una buena cantidad de dinero.
Antes habían dejado, los otros pranes, un total de BsF. 1.176.000 dentro del penal para luego entregarse a las autoridades.
Según el “Yoifre”, otro de los pranes jefes, cuyo nombre es Francisco Ruiz Estanga, “a el Oscar no lo agarran más nunca”.
Muy extraño todo. Vale la pena leer el tweet de @chavezcandanga cuando habla de autocrítica.
¿Se la harán?






