Los ideales de libertad real no pueden convivir con la demagogia populista y la farsa comicial. Tanto la MUD como Chávez han apelado a la propaganda socialista, rentista y banal representada en multicolores vacÃos de ideales o frases altisonantes, que reposan en un modelo caudillista o militar, que va de lo mismo: la dictadura de las masas o de los sables, pero dictadura al fin… Las primarias por ejemplo comportaron un evento clasista, de esencia divisional e ilusa competencia democrática entre demócratas, donde mas valÃa la maquinaria partidista que la oferta polÃtica. Otro bojote inocultable que condujo a todos las debilidades fue dividir antes de comenzar. Las primaras arrojaron un candidato “único” que en la práctica resultó de su partido; inaccesible para otros lÃderes de otras tendencias de esa “unidad”. Las primarias condujeron a una fractura ab-initio de la oposición, que además consolidó la polarización, aderezada con un tufillo aristocrático, fácilmente estigmatizado por un gobierno que se ha sabido apropiar de los conceptos de pueblo, tierra, cerro y patria. Y la MUD vino a exacerbar aun más ese pasado de cúpulas y CEN’S, donde un secretario asume la vocerÃa de una disidencia gatoparda, por lo que el vocero está más pendiente de un próximo evento electoral (y de su sillón), que de una lucha a fondo por la libertad real.
¿Qué necesita el paÃs? ¿Cuál debe ser la verdadera oferta polÃtica? Lo primero es comprender que las revoluciones no toleran otra alternativa que el mando impÃo de sus precursores y la sumisión absoluta de la ley, la justicia, y la soberanÃa al poder revolucionario. Es lo que el diputado Juan Donoso Cortes en su discurso sobre Las Dictaduras (1849), alertó en contra de revoluciones que enaltecÃan la retórica de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, para justificar nuevas élites, nuevos autócratas y una violenta luchas de clases. “En nombre de la libertad ha hecho necesaria, ha proclamado, ha aceptado la dictadura; en nombre de la igualdad, con el tÃtulo de republicanos de la vÃspera, de republicanos del dÃa siguiente, de republicanos de nacimiento, ha inventado no sé qué especie de democracia aristocrática, y no sé qué género de ridÃculos blasones; en fin, señores, en nombre de la fraternidad ha restaurado la fraternidad pagana, la fraternidad de Eteocles y Polinices; y los hermanos se han devorado unos a otros en las calles de ParÃs, en la batalla más gigantesca que dentro de los muros de una ciudad han presenciado los siglos” Y hoy en pleno siglo XXI embriagados de ese estilismo discursivo anacrónico de revoluciones, patria, socialismo o muerte, hemos dejado la vida en las calles de Venezuela. Es en contra de este drama que debe diseñarse una lucha ciudadana, civilista y moderna por liberal. Ello no se resiste con diálogos eunucos y burocráticos, en fin, con más MUDS.
No criticamos a Aveledo, Ramos o Borges en lo individual. Lo que alertamos es la inoperancia de la MUD como operador polÃtico eficaz por entrañar posturas irreconciliables. A partir de ahà su nacimiento fue muerte anunciada. Y es hora de ir al sepelio de la MUD. Ye tenemos un verdadero liderazgo comprometido, gallardo y liberal al cual unirnos, por tener ese lÃder disposición real !a que se le unan! Saquémoslo de las rejas…
vierablanco@gmail.com
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