El aquí y el ahora por María Elena Arcia Paschen

aqui y ahora

 

La revolución está viviendo momentos amargos. Esto parece ser hoy en día el  tema de discusión y análisis más importante habiendo desplazado a las inquietudes sobre la visión que muchos tienen sobre el destino de la oposición  democrática.

Claman por cambios de rumbo estratégico en el corto plazo para evitar no el  colapso del país, por cierto logrado con magistral diligencia, sino el derrumbe del  sueño del Comandante Chávez y de una buena cantidad de fieles seguidores que pusieron sus esperanzas en esta utopía latinoamericana.

Esos cambios de rumbo estarán signados por múltiples desafíos y retos internos al  tener que dejar de lado muchas convicciones que marcaron el actuar  revolucionario y que hoy en día las circunstancias los obligan a desechar. Lo que  está en juego para quienes apoyan la Revolución es la continuidad de la misma y el mantenimiento de los privilegios vinculados al poder.

Por ello se alzan muchas voces que piden cambios en la Revolución con un propósito fundamental: recuperar su capacidad de generar expectativas para lograr de nuevo consolidar una amplia mayoría. Pero ahora la tarea es mucho más compleja y no cuenta con el líder mesiánico que la impulsó.

Esto se traducirá en la necesaria implementación en el corto plazo de medidas pragmáticas que procurarán revertir los desórdenes macroeconómicos que probablemente tendrán algunos éxitos limitados.

Saben que en la actual crisis quien mas pierde es el gobierno porque el pase de factura es inmediato y directamente proporcional al deterioro en las condiciones de vida y esto no es factible revertirlo en el corto plazo sino se desecha por completo el modelo actual.

Si algo se ha entendido es que lo que hagan “ aquí y ahora” será el factor decisivo que les permitirá recuperar la popularidad hoy muy disminuida por lo que se están viendo obligados a rescatar los valores capitalistas que para muchos significa el fin del modelo surgido del laboratorio de Giordani y avalado y aplaudido por muchos que hoy intentan desvincularse del mismo. Necesitan recuperar la sintonía con las aspiraciones de las mayorías y esto parece estar directamente vinculado con la sensación de bienestar y de mejoría hoy día inexistentes.

Quieren y desean resultados rápidos que reviertan la tendencia y para esto el modelo debe ser sustituido por uno progresista, de libertades y oportunidades, que premie la eficiencia y los valores.

Muchas de las propuestas que deben ser implementadas “aquí y ahora” y que en la visión del gobierno son un cambio de rumbo estratégico para evitar la  destrucción de la revolución, parecen haber sido extraidas de algunas de las  propuestas de la oposición en las últimas elecciones por lo que resulta paradójico  que sea el gobierno post chavista (que no de oposición al menos por los momentos) quien vaya a llevarlas a cabo. Cosas veredes….

Aún cuando podemos presumir que se tratará de una colcha de retazos y no de cambios estructurales, no pensamos que esa labor la pueda llevar adelante el gobierno sin el apoyo del resto del país, por lo que la oposición democrática tendrá un rol muy importante no sólo porque el gobierno la necesitará de aliada sino porque tendrá una oportunidad única para recordarle a los venezolanos las consecuencias que generó el fracasado modelo para que la historia no permita su repetición y enterremos de una vez por todas la utopía chavista. El aquí y el ahora es también fundamental para la oposición y de nuevo la Unidad será un factor indispensable para consolidar en el corto plazo la mayoría requerida.

La transición está en proceso, nos toca darle un empujón, deslastrándonos de muchos juicios sin que ello signifique renunciar a los principios pero tendremos que actuar con mucha inteligencia y con altísima consciencia que nos permita evidenciar el fracaso del modelo, apoyar los cambios indispensables y consolidar la mayoría necesaria para convertirnos en la próxima alternativa.

 

@malarcia

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aqui y ahora

 

La revolución está viviendo momentos amargos. Esto parece ser hoy en día el  tema de discusión y análisis más importante habiendo desplazado a las inquietudes sobre la visión que muchos tienen sobre el destino de la oposición  democrática.

Claman por cambios de rumbo estratégico en el corto plazo para evitar no el  colapso del país, por cierto logrado con magistral diligencia, sino el derrumbe del  sueño del Comandante Chávez y de una buena cantidad de fieles seguidores que pusieron sus esperanzas en esta utopía latinoamericana.

Esos cambios de rumbo estarán signados por múltiples desafíos y retos internos al  tener que dejar de lado muchas convicciones que marcaron el actuar  revolucionario y que hoy en día las circunstancias los obligan a desechar. Lo que  está en juego para quienes apoyan la Revolución es la continuidad de la misma y el mantenimiento de los privilegios vinculados al poder.

Por ello se alzan muchas voces que piden cambios en la Revolución con un propósito fundamental: recuperar su capacidad de generar expectativas para lograr de nuevo consolidar una amplia mayoría. Pero ahora la tarea es mucho más compleja y no cuenta con el líder mesiánico que la impulsó.

Esto se traducirá en la necesaria implementación en el corto plazo de medidas pragmáticas que procurarán revertir los desórdenes macroeconómicos que probablemente tendrán algunos éxitos limitados.

Saben que en la actual crisis quien mas pierde es el gobierno porque el pase de factura es inmediato y directamente proporcional al deterioro en las condiciones de vida y esto no es factible revertirlo en el corto plazo sino se desecha por completo el modelo actual.

Si algo se ha entendido es que lo que hagan “ aquí y ahora” será el factor decisivo que les permitirá recuperar la popularidad hoy muy disminuida por lo que se están viendo obligados a rescatar los valores capitalistas que para muchos significa el fin del modelo surgido del laboratorio de Giordani y avalado y aplaudido por muchos que hoy intentan desvincularse del mismo. Necesitan recuperar la sintonía con las aspiraciones de las mayorías y esto parece estar directamente vinculado con la sensación de bienestar y de mejoría hoy día inexistentes.

Quieren y desean resultados rápidos que reviertan la tendencia y para esto el modelo debe ser sustituido por uno progresista, de libertades y oportunidades, que premie la eficiencia y los valores.

Muchas de las propuestas que deben ser implementadas “aquí y ahora” y que en la visión del gobierno son un cambio de rumbo estratégico para evitar la  destrucción de la revolución, parecen haber sido extraidas de algunas de las  propuestas de la oposición en las últimas elecciones por lo que resulta paradójico  que sea el gobierno post chavista (que no de oposición al menos por los momentos) quien vaya a llevarlas a cabo. Cosas veredes….

Aún cuando podemos presumir que se tratará de una colcha de retazos y no de cambios estructurales, no pensamos que esa labor la pueda llevar adelante el gobierno sin el apoyo del resto del país, por lo que la oposición democrática tendrá un rol muy importante no sólo porque el gobierno la necesitará de aliada sino porque tendrá una oportunidad única para recordarle a los venezolanos las consecuencias que generó el fracasado modelo para que la historia no permita su repetición y enterremos de una vez por todas la utopía chavista. El aquí y el ahora es también fundamental para la oposición y de nuevo la Unidad será un factor indispensable para consolidar en el corto plazo la mayoría requerida.

La transición está en proceso, nos toca darle un empujón, deslastrándonos de muchos juicios sin que ello signifique renunciar a los principios pero tendremos que actuar con mucha inteligencia y con altísima consciencia que nos permita evidenciar el fracaso del modelo, apoyar los cambios indispensables y consolidar la mayoría necesaria para convertirnos en la próxima alternativa.

 

@malarcia

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