Sobre revoluciones

rebolución

La palabra “Revolución” se refiere a procesos que en momentos particulares de la historia, rompen con una estructura de poder, asociada a un grupo dominante, para ceder el poder a otro grupo, portador de “nuevos ideales”. En el mundo de la física, “Revolución” describe una vuelta que un objeto (¿o un sujeto?) da alrededor de su propio eje, para volver al mismo lugar de partida. Se pasa así de una profunda transformación, a la llegada al mismo punto de partida.

En 1932 Einstein pregunta a Freud “¿Cómo puede evitarse al hombre el destino de la guerra?” En su respuesta, Freud analiza la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. A lo largo de la historia, los conflictos se resuelven por la fuerza, el más poderoso (amo) aniquila o somete al otro. El amo puede mantener atemorizado al vencido y utilizarlo en tareas útiles (esclavo), pero, en momentos de debilidad, muchos esclavos unidos por ideales e intereses comunes, pueden derrotar al amo y pasar a ser los nuevos amos. Así se produce una revolución.

Orwell, en su “Granja de los animales” muestra cómo algunos de esos nuevos amos se corrompen y pasan a disfrutar del poder, y engañan y explotan a la población, distribuida de nuevas formas, conformando una “nueva clase de dominados”. En fin de cuentas, la revolución simplemente distribuyó el poder a nuevos amos, pero continúa la explotación en nuevas condiciones. La sociedad da así una vuelta sobre su mismo eje y vuelve al punto de partida.

Freud, sin embargo, da una salida a los ciclos de confrontación y escribe a Einstein: “usted lamenta los abusos de autoridad. El que los hombres se dividan en dirigentes y dirigidos es una expresión de la desigualdad innata”. “Es preciso poner mayor empeño en educar una capa de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación, que breguen por la verdad”.

Y continúa “desde tiempos inmemoriales se da en la Humanidad el proceso de desarrollo cultural. Las modificaciones psíquicas que acompañan la evolución cultural son notables e inequívocas. Consisten en una creciente limitación de las tendencias instintivas”. “Las actitudes psíquicas que nos han sido impuestas por el proceso de la cultura son negadas por la guerra”.

Dentro de este marco, cabe el retrato de Venezuela: Una revolución que no ha sido más que un gran desgaste para llegar a un estado de dominación y abuso de autoridad. Una nueva clase dominante y reorganización de los dominados. Ideales sin realidad concreta, detrás de un discurso de revolución. Y mucha violencia, jóvenes asesinados por paramilitares. Violencia, cada vez más, para tratar de negar la cultura. Y en ese camino, la Universidad Central de Venezuela, antigua y democrática institución, donde nadie manda para siempre, y nadie ejerce todo el poder, es atacada el jueves pasado, por pranes y otros delincuentes armados. Para humillar, desnudan a estudiantes. Y para los delincuentes, impunidad. Pero de nuevo: “Es preciso (…) educar una capa de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación, que breguen por la verdad”. ¡En eso estamos!

Carlos Genatios

TelegramWhatsAppFacebookX

rebolución

La palabra “Revolución” se refiere a procesos que en momentos particulares de la historia, rompen con una estructura de poder, asociada a un grupo dominante, para ceder el poder a otro grupo, portador de “nuevos ideales”. En el mundo de la física, “Revolución” describe una vuelta que un objeto (¿o un sujeto?) da alrededor de su propio eje, para volver al mismo lugar de partida. Se pasa así de una profunda transformación, a la llegada al mismo punto de partida.

En 1932 Einstein pregunta a Freud “¿Cómo puede evitarse al hombre el destino de la guerra?” En su respuesta, Freud analiza la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. A lo largo de la historia, los conflictos se resuelven por la fuerza, el más poderoso (amo) aniquila o somete al otro. El amo puede mantener atemorizado al vencido y utilizarlo en tareas útiles (esclavo), pero, en momentos de debilidad, muchos esclavos unidos por ideales e intereses comunes, pueden derrotar al amo y pasar a ser los nuevos amos. Así se produce una revolución.

Orwell, en su “Granja de los animales” muestra cómo algunos de esos nuevos amos se corrompen y pasan a disfrutar del poder, y engañan y explotan a la población, distribuida de nuevas formas, conformando una “nueva clase de dominados”. En fin de cuentas, la revolución simplemente distribuyó el poder a nuevos amos, pero continúa la explotación en nuevas condiciones. La sociedad da así una vuelta sobre su mismo eje y vuelve al punto de partida.

Freud, sin embargo, da una salida a los ciclos de confrontación y escribe a Einstein: “usted lamenta los abusos de autoridad. El que los hombres se dividan en dirigentes y dirigidos es una expresión de la desigualdad innata”. “Es preciso poner mayor empeño en educar una capa de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación, que breguen por la verdad”.

Y continúa “desde tiempos inmemoriales se da en la Humanidad el proceso de desarrollo cultural. Las modificaciones psíquicas que acompañan la evolución cultural son notables e inequívocas. Consisten en una creciente limitación de las tendencias instintivas”. “Las actitudes psíquicas que nos han sido impuestas por el proceso de la cultura son negadas por la guerra”.

Dentro de este marco, cabe el retrato de Venezuela: Una revolución que no ha sido más que un gran desgaste para llegar a un estado de dominación y abuso de autoridad. Una nueva clase dominante y reorganización de los dominados. Ideales sin realidad concreta, detrás de un discurso de revolución. Y mucha violencia, jóvenes asesinados por paramilitares. Violencia, cada vez más, para tratar de negar la cultura. Y en ese camino, la Universidad Central de Venezuela, antigua y democrática institución, donde nadie manda para siempre, y nadie ejerce todo el poder, es atacada el jueves pasado, por pranes y otros delincuentes armados. Para humillar, desnudan a estudiantes. Y para los delincuentes, impunidad. Pero de nuevo: “Es preciso (…) educar una capa de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación, que breguen por la verdad”. ¡En eso estamos!

Carlos Genatios

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.