DETALLO AQUÍ LO QUE UNA BUENÍSIMA fuente militar me cuenta pues revela solo una de las enormes irresponsabilidades presidenciales venezolanas. El general Rafael Oropeza fue ministro de Alimentación dos veces en este gobierno y he aquí el porqué. Fue el primer ministro de Alimentación de este gobierno desde septiembre de 2004 cuando pasó allí desde la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas.
“Un hombre extraordinario que comenzó recuperando a CASA, con experiencia en el área logística, honestidad a toda prueba y una gran capacidad gerencial” dijo Chávez al nombrarlo, Estuvo en el cargo hasta febrero de 2006 cuando lo reemplazó Erika Faria.
Su primera salida obedeció a que se opuso a que se les compraran a los cubanos unos centrales azucareros obsoletos a $95 millones cada uno. Oropeza indagó en el mercado y cada central, nuevo, costaba $50 millones montados en Venezuela. (En esta columna lo contamos) Ante su negativa de convalidar este guiso con los cubiches, Chávez lo sustituyó con Erika Farías a quien le quedó grande el ministerio -hasta de corrupción la denunciaron en Aporrea- por lo que nuevamente Chávez tuvo que llamar a Oropeza el 25 de enero de 2007.
Pero la luna de miel no duró mucho cuando los números en cuanto a popularidad de Chávez comenzaron a caer. Entonces al sabanetero se le ocurrió que tenía que armar una estrategia para mantener su popularidad y la idea fue estimular un ambiente de desabastecimiento alimentario en el país.
Dio la orden a Oropeza y al ministro le pareció una locura ya que intuyó que Chávez lo iba a culpar a él. La intención del Presidente era acusar a la oposición, los comerciantes y empresarios (Polar, Cargill y Monaca entre otros) del desabastecimiento y emprender así un plan de expropiaciones (que hoy lo vivimos igual) para colocarse ante la población como un salvador.
Oropeza se peleó con Chávez. Puso la renuncia (fue mentira que lo destituyó como dijo en cadena) y se fue al congelador que es donde lo tienen ahora.
Chávez lo sustituyó con Félix Osorio, luego reemplazado por Carlos Osorio.
Aquí queda desnudo lo maquiavélico que es el “hombre que más ama este pueblo, el heredero de Bolívar”.
(Hoy aparece en mi columna runrunes en El Universal – Aquí)




