
Con la presencia de quizás unos cincuenta oyentes, Nicolás Maduro pidió “acabar con la pobreza y la miseria” en un discurso cargado de lugares comunes. Son otros tiempos. Con un país endeudado, con la inflación más alta del mundo y la inseguridad sin control, el gobierno de Maduro despierta poco interés. Incluso, la gobernadora alterna ante la ONU, María Gabriela Chávez, no se hizo presente.
El mandatario Nacional, estuvo acompañado por la canciller Delcy Rodríguez, el embajador para las Naciones Unidas, Rafael Ramírez y la primera dama, Cilia Flores. “Venezuela en estos 15 años ha hecho una revolución económica, social y política: la Revolución Bolivariana”, aseguró el mandatario durante su intervención en la sede de las Naciones Unidas.










