Ante la ansiedad que genera en los consumidores la llegada de los productos que regularmente escasean, las cadenas de supermercado han creado alternativas para no afectar el tiempo de compra.
Así, en varias sucursales de los Excelsior Gama habilitan una taquilla especial afuera de sus locales, desde donde se despachan productos como harina de maíz, aceite, leche en polvo, azúcar y harina de trigo.
El martes, en la sede de Santa Eduvigis, tenían -como ya es usual- un toldo con cajas habilitadas para la venta de un combo que contenía dos kilos de harina de trigo dos de arroz, un litro de leche UHT y un kilo de harina de maíz. El puesto tiene hasta punto de pago.
“Es para agilizar la compra, para que la gente no haga tanta cola”, dijo una empleada.
De hecho, dentro del establecimiento no se observó la cola que habitualmente se forma cuando llegan los productos regulados que no tienen presencia fija en el anaquel, observó El Mundo, Economía y Negocios.
Siguen racionados
En muchos establecimientos es habitual observar letreros en los que se anuncia la cantidad de alimentos de la cesta básica o productos de aseo personal e higiene del hogar que se puede llevar por persona.
Para garantizar llevar más productos, algunas personas van acompañados por su grupo familiar y llevan tantas unidades como les permitan llevar por persona.
Esta modalidad se observa principalmente con harina precocida, harina de trigo, margarina, mayonesa, arroz, café, pollo, carne, leche en todas sus presentaciones y aceite, en el caso de los alimentos de la cesta básica.
En cuanto a los productos de aseo personal e higiene ya es común la venta racionada de desodorante, crema dental, jabón de baño, afeitadoras, desinfectante, lavaplatos y detergente.




