Con información de EFE
El presidente Nicolás Maduro aseguró que está listo para acudir a una posible cumbre de presidentes de la Unasur en Quito para tratar la crisis fronteriza con Colombia, aunque dijo “tener la impresión” de que su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, “no se quiere reunir”.
“Ojalá se diera, pero tengo aquí en el corazón la sensación de que el presidente Santos no se quiere reunir, quizás por razones internas de Colombia, pero, si es así, dígamelo y entonces empezamos a pensar en otras soluciones, en otras cosas, lo que no podemos quedar como paralizados”, señaló en su programa “En Contacto con Maduro”.
El mandatario reiteró que está “listo para reunirse donde sea, cuando sea y como sea” con su colega colombiano, “sin condicionamientos, ni condiciones, con la participación de los presidentes de Celac y Unasur”.
Recalcó que los problemas de la frontera “no se resuelven viajando apuradito a Cúcuta o a Paraguachón y diciendo que va a construir viviendas, que va a llevar agua, no, se resuelven con un plan”, dijo en referencia a los viajes de Santos a esas zonas fronterizas, el último este martes.
“Ojalá se alineen todos los astros y pronto yo le esté dando la mano al presidente Santos con respeto y veamos estos problemas, veamos cómo hacemos para restituir el funcionamiento de la frontera, para combatir juntos el narcotráfico, el paramilitarismo y toda esta violencia, cómo hacemos para, juntos, suprimir el contrabando de extracción y que vuelva a haber una economía prospera, libre”, afirmó.
Viaje a países OPEP y no OPEP
Maduro anunció que “seguramente en los próximos días” hará un viaje por “países clave” productores de petróleo OPEP y no OPEP para proponer una cumbre para defender los precios del petróleo.
“Seguramente en los próximos días yo haré, así lo anuncio, un viaje de reforzamiento del trabajo para lograr esta cumbre histórica de países productores petroleros OPEP y no OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo)”, dijo.
Aseguró que su Gobierno está preparando este viaje para ir “a algunos países claves en función del frente de defensa del petróleo, del mercado y de los precios”.
El lunes Maduro reiteró su llamado a una cumbre de jefes de Estado de los países OPEP, en la que dijo que propondrá que se establezca un precio base del crudo y que este se adapte en función del área geográfica de la que forma parte el país integrante del cartel.
La cumbre “tiene que ser de jefes de Estado” porque “es para tomar decisiones” y Venezuela “tiene un conjunto de propuestas”, como lo es establecer un precio base.
El mandatario se mostró “absolutamente convencido” de que ha llegado el momento de convocar una “cumbre presidencial” para que la OPEP “asuma su papel de buen y nuevo motor de una nueva alianza” con los países productores que no pertenecen a la organización y que esta sea capaz de “enviar un mensaje claro” a los mercados.
Maduro destacó que el pueblo está “exigiendo y aplaudiendo” las decisiones que se han tomado en la frontera, la última de ellas la ampliación hoy del estado de excepción a otros diez municipios fronterizos con Colombia.




