#MonitorDeVíctimas | Masacre de La Vega: "A todo el que veían con cara fea, le metían. Los policías disparaban a lo loco" - Runrun
#MonitorDeVíctimas | Masacre de La Vega: “A todo el que veían con cara fea, le metían. Los policías disparaban a lo loco”
En este reporte se identifica a 10 de las víctimas de la matanza. Todos habrían sido ejecutados según versiones de sus familiares. Versiones extraoficiales aseguran que 24 personas murieron durante la incursión policial
Funcionarios de la morgue de Bello Monte informaron a los familiares de los muertos que no podrían tener actos velatorios, sino que serían llevados directamente al cementerio. Varios de los sepelios serán pagados por el Estado 

Lorena Meléndez G. @loremelendez  / Foto: Lysaura Fuentes

A unos los mataron mientras caminaban. A otros los ejecutaron dentro de sus propias casas. En las calles Zulia, El Carmen, Independencia y Las Margaritas de la parroquia La Vega de Caracas resonaron los disparos que asesinaron a más de una veintena de personas el pasado viernes, 8 de enero, cuando todavía no era mediodía.

“Es que no hubo una balacera. Fueron ellos los que se metieron a matar en las casas”, contó uno de los familiares de las víctimas, quien señaló a los funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) como los autores de las muertes ocurridas esa mañana en la primera masacre policial del año en la capital venezolana.

De acuerdo con un reporte extraoficial, hasta la tarde de este sábado, 9 de enero, habían ingresado a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF), conocida como morgue de Bello Monte, 18 cadáveres provenientes de la matanza de La Vega. Sin embargo, parientes indicaron que el cuerpo de una de las víctimas fue levantado por las autoridades del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la calle Las Margaritas en horas de la madrugada del sábado y que permanecía todavía en el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. “Allí golpearon y corrieron a un montón de mujeres que querían saber de sus muertos, porque todo eso lo acordonaron hasta las 4:00 am”, dijo uno de los entrevistados. 

Otra fuente señaló que la cifra ascendió a 24 el domingo, y según el defensor de derechos humanos Marino Alvarado, de la ONG Provea, esta sería la mayor masacre policial ocurrida en Venezuela.

Varios de los parientes que conversaron con Monitor de Víctimas dijeron que los funcionarios de la morgue les informaron que no podrían velar a sus familiares, porque los cadáveres serían llevados directamente al cementerio. Algunos de los entierros serán pagados por el Estado.

Pero La Vega no solo fue escenario de homicidios el viernes. La masacre estuvo precedida por una noche de terror protagonizada por un grupo de hombres vestidos de negro y con armas largas que se fueron cerro arriba en horas de la noche y poco después bajaron tanto por las escaleras como en vehículos alrededor de las 9:00 pm. Fue durante su trayecto de descenso que asesinaron al menos a cuatro personas que encontraron en la vía. Mientras que algunos de los vecinos consultados atribuyen las acciones a las FAES, otros culpan a delincuentes que ingresaron al barrio.

En los días previos a la incursión policial, vecinos de la zonas de La Vega donde ocrrieron los hechos también habían identificado la presencia de colectivos (civiles armados), que como se sabe en Venezuela suelen tener vínculos con el Gobierno, visten de negro y usan armar largas. 

“Limpieza social”, no enfrentamiento

Una de las víctimas fue el carpintero Yerikson José García Duarte, de 32 años, a quien le dispararon en el callejón El Hueco del barrio San Nicolás del sector Los Mangos a las 9:30 pm. Él estaba en la calle con un grupo de muchachos cuando llegaron los victimarios disparando a quienes veían en la calle. “Todos salieron corriendo, menos él que estaba sentado en la acera, y por eso no pudo huir”, contó un pariente. A García Duarte lo balearon en la espalda y el pecho y recibió otros tres impactos en la cabeza. Tenía una hija de 5 años. 

El recorrido de los hombres de negro siguió y cerro abajo, a eso de las 9:45 pm, se encontraron con Raúl Antonio Lira Sánchez, un ayudante de mecánica del Ministerio de Hábitat y Vivienda, de 25 años de edad. Él estaba en una fiesta de cumpleaños en una casa de la zona y salió en una moto junto con un amigo a buscar una botella. Pero poco después de arrancar los atacaron y dispararon. En su cuerpo tenía al menos seis balazos. Su compañero también murió.

Más temprano, a las 6:00 pm de ese jueves, desapareció de la calle Los Cangilones, Eliécer Rafael Martínez Rojas, de 23 años, quien trabajaba como colector en un autobús. Sus familiares pensaron que se lo habían llevado detenido, porque al momento del ataque él estaba hablando por teléfono y su interlocutor escuchó parte del forcejeo y el sonido de las teclas. Sin embargo, consiguieron su cuerpo en la morgue de Bello Monte la mañana del viernes. El Cicpc asegura que halló su cadáver baleado en la vía pública a las 7:00 pm del jueves. No saben qué ocurrió.

“Yo vengo del trabajo y voy a descansar”

“¿Tú ya hablaste con esa muchacha de la esquina? ¿Sí? Entonces ya supiste lo que le pasó a ese pobre muchacho. Él era inocente”. Eso dice una vecina de La Vega de Richard Alejandro Chile Cabello, un joven de 20 años que era empleado en un autolavado de El Paraíso. El viernes, alrededor de las 11:00 am, él regresaba de su trabajo e iba camino a su casa por la calle El Carmen. Allegados relataron que una conocida lo vio en su trayecto y le advirtió que no subiera, porque “la cosa estaba fea arriba”. Pero él no la escuchó. “No hombre, yo vengo del trabajo y voy a descansar”, le contestó.

Los familiares de Chile Cabello se enteraron de su detención y asesinato porque se toparon con su foto en redes sociales. Aparecía con una franela blanca al momento de su arresto, mientras que su cadáver portaba una chaqueta azul y blanca que él no llevaba. Era el tercero de siete hermanos.

Julio Alexander Pino Moreno, de 23 años, y Yeferson José Moreno Plazola, de 28, eran los sostenes de un hogar de 13 personas. A ambos, que trabajaban como carretilleros en el Mercado de Coche, los mató las FAES en dos lugares distintos. Al primero lo agarraron cuando iba cerro abajo por la calle Las Margaritas junto a su esposa y con su hijo de 1 año en brazos. A ella la empujaron contra una pared y le entregaron al bebé, y al él lo obligaron a echarse al suelo. Lo mataron frente a su familia.

A Moreno Plazola, padrastro de Pino Moreno, le dispararon dentro de su casa. De acuerdo con el relato de su familia, varios funcionarios de las FAES entraron a la fuerza a la vivienda y sacaron a mujeres y niños. Al salir, se llevaron su cuerpo con un disparo en la cabeza. En esa misma calle, contaron familiares, otros tres vecinos también fueron víctimas de la masacre. “Ellos pedían que no los mataran”, afirmó un entrevistado.

Carlos Alfredo Hernández Hurtado, de 17 años, abandonó sus estudios de bachillerato para ponerse a trabajar. Desde los 15 laboraba en una carnicería. La mañana del viernes había salido de su casa para comprar un queso y luego iba a reunirse con un amigo de la zona. Cuando caminaba por la calle Independencia lo balearon. “A todo el que veían con cara fea, le metían. Los policías estaban disparando a lo loco”, afirmó un pariente. 

Otro joven de 17 años, Jonathan Useche, fue sacado de su casa encapuchado por los funcionarios de las FAES. Su cuerpo estaba el sábado en la morgue de Bello Monte.

En el mismo grupo

El mismo día de la masacre se reportó el homicidio de Nelson Enrique Villalta Talima, profesor de música y vigilante de 49 años, quien presuntamente había quedado en la línea de fuego de la supuesta balacera que hubo el viernes en La Vega. También se informó de la muerte de Néstor Duarte, asesinado en su casa por funcionarios de las FAES. Era padre de una niña de 14 años.

Un familiar de Richard Alfonso Francia Francia, vendedor de frutas del Mercado de Quinta Crespo de 29 años, asegura que al hombre lo incluyeron en la lista de víctimas de la Masacre de La Vega a pesar de que su homicidio no ocurrió en el lugar. A él, dijo el pariente, lo mataron frente al Hotel Novo Express de El Paraíso, de cuatro disparos. “Lo mató el hampa, porque le quitaron todo. Aquí a la morgue llegó desnudo”, apuntó. 

De acuerdo con cifras recogidas por Monitor de Víctimas, en la parroquia La Vega han ocurrido 182 homicidios desde mayo de 2017 hasta noviembre de 2020. De estos, 74 (40%) fueron cometidos por cuerpos de seguridad del Estado. Las FAES son el grupo policial que más muertes ha dejado en la zona. En total, 38 personas en La Vega han muerto a manos de estos funcionarios en el período citado.