Ricardo Abel Ojitos Zamora, de 55 años, este 17 de enero cumplirÃa 56 años, pero el no montar a las personas adecuadas en su taxi lo impidió. La vÃctima salió del terminal terrestre de La Bandera con dirección a Barquisimeto junto a cuatro pasajeros, y su cadáver terminó siendo localizado en una zona boscosa de La Mariposa, estado Miranda.
El pasado 11 de enero, Ricardo fue al terminal de La Bandera, en el municipio Libertador, para buscar viajeros con destino a Barquisimeto, estado Lara. Un trabajador del sitio le ayudó a conseguir pasajeros; y según su esposa, Cielo Bonilla, a eso de la 1:00 pm le informó que iba saliendo en su vehÃculo marca Chery, modelo Orinoco, color blanco con rayas amarillas.
Ricardo no pertenecÃa a una lÃnea, tampoco trabajaba diariamente como taxista; de acuerdo a su pareja, hacÃa viajes los dÃas viernes tras la afluencia de viajeros. Sin embargo, Cielo Bonilla aclaró que cuando salÃa de la ciudad le informaba en todo momento en qué sitio del paÃs se encontraba. El 11 de enero eso no pasó, ella solo supo que salió de Caracas, pero no tenÃa su ubicación.
La vÃctima y su familia residen en una casa en el pueblo aragüeño de San Casimiro. Tras llenarse de angustia por desconocer el paradero de su esposo, Cielo decidió acercarse al comando de la Guardia Nacional de la localidad. Allà los funcionarios, luego de hacer gestiones de rastreo, le informaron que la última llamada que habÃa realizado Ricardo tenÃa fecha de 11 de enero, y hora 1:00 pm. Esa era la comunicación que ella tuvo con él.
Con esa información, Cielo tomó la decisión la mañana del 15 de enero de asistir junto a su hija de 28 años a la medicatura forense de Bello Monte; allà le notificaron que no habÃan recibido un cadáver con el nombre de Ricardo Ojitos.
Posteriormente se acercaron a la sede del Cuerpo de Investigaciones CientÃficas Penales y CriminalÃsticas, en la avenida Urdaneta. Un comisario del Eje de Homicidio le informó a Cielo que el cuerpo de su pareja lo habÃan localizado cerca de la estación de bombeo de La Mariposa, pero que no tenÃa heridas ni de arma blanca, ni de arma de fuego. La familia espera el resultado del informe forense, pues se presume que la vÃctima falleció de un infarto, que fue aprovechado por las cuatro personas que trasladaba.
Ricardo solo tenÃa su cédula y 200 bolÃvares en su cartera. Se desconoce el paradero de su vehÃculo.
Hace siete años trabajó como chofer de Empresas Polar y era el antepenúltimo de 10 hermanos.




