La Mesa de ayuda humanitaria ubicada en el Puesto de Mando Unificado de la Policía Metropolitana reportó que desde el pasado viernes se han atendido a 1.071 personas que ingresaron por la zona fronteriza de Norte de Santander. De ellas, 830 son adultos deportados y 241 son menores de edad repatriados.
De los colombianos deportados, 608 están concentrados en cinco albergues en el municipio de Villa del Rosario y en la ciudad de Cúcuta.
Así mismo, 463 personas fueron trasladadas a sus hogares en el resto del país. (Vea: El dramático éxodo de los colombianos expulsados de Venezuela)
Durante la tarde de este martes se entregarán 500 colchonetas, 500 kits de aseo y 1.000 carpas para atender a los damnificados por el cierre de la frontera con Venezuela.
De forma conjunta, los Gobiernos de Colombia y Venezuela establecieron mecanismos de ingreso de los colombianos a Venezuela para que recuperen sus enseres. (Además: Gobierno pide no politizar crisis en frontera con Venezuela)
Según la Cancillería, “para todos los afectados está garantizada la alimentación, esto en coordinación con las alcaldías y la Gobernación, con el apoyo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres”.
Por su parte, los deportados señalaron que han tenido que retornar a sus casas para evitar que la guardia venezolana se adueñe de sus enseres.
“Entraron a mi casa abusivamente, destruyeron lo que encontraron y nos subieron a los camiones sin respetar nada. Mi esposa y mis tres hijos fuimos sacados del domicilio, y eso que tenemos documentos venezolanos. Es un completo atropello”, dijo una de las víctimas de los abusos en una zona de invasión ubicada en San Antonio del Táchira.
Durante el fin de semana se produjo la demolición de barrios ocupados por colombianos en Venezuela donde las autoridades venezolanas destruyeron las invasiones de Ezequiel Zamora, La Guadalupe y El Ché Guevara. Los colombianos que ocupaban estas residencias fueron sacados de forma violenta por la guardia venezolana que los tildó de ser paramilitares.




