Los pranes en Venezuela tienen un destino común

“El Conejo”, “Wilmito” y el “El Koki” han muerto de forma violenta luego de disfrutar de beneficios 

 

Desde hace una década, el Observatorio Venezolano de Prisiones ha venido denunciando la presencia de pranes en las cárceles del país.

Sin embargo, las autoridades han hecho caso omiso de estas observaciones por parte de la ONG que se caracteriza por estudiar el tema carcelario.

De acuerdo con un comunicado del OVP es una práctica común que después de la toma de los penales, los pranes, luceros y lugartenientes, gozan de libertad durante algún tiempo porque logran fugarse y luego son ejecutados en presuntos enfrentamientos con organismos policiales”.

Luego de la incursión en Tocorón el pasado miércoles 20 de septiembre, el Ministerio para Interiores, Justicia y Paz emitió una alerta de búsqueda en contra de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder de la cárcel de Tocorón y del Tren de Aragua.

Guerrero, quien estaba en Tocorón, se escapó del penal junto a sus lugartenientes antes que llegaran los funcionarios que participaron en el operativo denominado “Cacique Guaicaipuro”.

Tras la fuga, se emitió una alerta de captura internacional a través de la Interpol y gobiernos como los de Perú ofrecieron una suma en dólares por noticias sobre su paradero.

Humberto Prado, director del OVP, considera que Guerrero podría enfrentar dos escenarios: “Refugiarse en otros país o morir en un presunto enfrentamiento con cuerpos de seguridad del Estado en Venezuela”. 

“El Koki hizo y deshizo ante la mirada inerte del Estado, incluso era un secreto a voces que se encontraba refugiado tras los barrotes de Tocorón, pero finalmente fue ejecutado en un procedimiento policial”, alertó la OVP en su comunicado.

Carlos Luis Revete, mejor conocido como “El Koki”, falleció en un operativo para liberar la Cota 905 al oeste de Caracas, zona que era liderada por su banda dedicada al narcotráfico, extorsión, secuestro, robo y homicidios. Revete era además aliado del “Tren de Aragua”.

Una muerte similar tuvo Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla, conocido como “El Conejo”, quien fue pran del Internado Judicial de San Antonio en Nueva Esparta y además líder del cartel Tren del Pacifico.

La situación de “El Conejo” era conocida por la exministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, a quien se vio posando para una foto en una cama junto al pran dentro del internado.

“El Conejo” también resultó muerto a tiros cuando salía de un club nocturno en Porlamar. El Gobierno nunca explicó cómo un recluso se encontraba en la calle disfrutando en un local privado.

Igualmente, Wilmer José Brizuela, alías “Wilmito”, murió abaleado dentro de la cárcel de Tocorón.

“Wilmito” fue pran de la cárcel de Vista Hermosa en el estado Bolívar y en Tocuyito en Carabobo, donde vivía rodeado de lujos y armamento de alto calibre.

 

LEA  Toma de una cárcel sin pranes | ¿Tocorón fue un vacilón?

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“El Conejo”, “Wilmito” y el “El Koki” han muerto de forma violenta luego de disfrutar de beneficios 

 

Desde hace una década, el Observatorio Venezolano de Prisiones ha venido denunciando la presencia de pranes en las cárceles del país.

Sin embargo, las autoridades han hecho caso omiso de estas observaciones por parte de la ONG que se caracteriza por estudiar el tema carcelario.

De acuerdo con un comunicado del OVP es una práctica común que después de la toma de los penales, los pranes, luceros y lugartenientes, gozan de libertad durante algún tiempo porque logran fugarse y luego son ejecutados en presuntos enfrentamientos con organismos policiales”.

Luego de la incursión en Tocorón el pasado miércoles 20 de septiembre, el Ministerio para Interiores, Justicia y Paz emitió una alerta de búsqueda en contra de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder de la cárcel de Tocorón y del Tren de Aragua.

Guerrero, quien estaba en Tocorón, se escapó del penal junto a sus lugartenientes antes que llegaran los funcionarios que participaron en el operativo denominado “Cacique Guaicaipuro”.

Tras la fuga, se emitió una alerta de captura internacional a través de la Interpol y gobiernos como los de Perú ofrecieron una suma en dólares por noticias sobre su paradero.

Humberto Prado, director del OVP, considera que Guerrero podría enfrentar dos escenarios: “Refugiarse en otros país o morir en un presunto enfrentamiento con cuerpos de seguridad del Estado en Venezuela”. 

“El Koki hizo y deshizo ante la mirada inerte del Estado, incluso era un secreto a voces que se encontraba refugiado tras los barrotes de Tocorón, pero finalmente fue ejecutado en un procedimiento policial”, alertó la OVP en su comunicado.

Carlos Luis Revete, mejor conocido como “El Koki”, falleció en un operativo para liberar la Cota 905 al oeste de Caracas, zona que era liderada por su banda dedicada al narcotráfico, extorsión, secuestro, robo y homicidios. Revete era además aliado del “Tren de Aragua”.

Una muerte similar tuvo Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla, conocido como “El Conejo”, quien fue pran del Internado Judicial de San Antonio en Nueva Esparta y además líder del cartel Tren del Pacifico.

La situación de “El Conejo” era conocida por la exministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, a quien se vio posando para una foto en una cama junto al pran dentro del internado.

“El Conejo” también resultó muerto a tiros cuando salía de un club nocturno en Porlamar. El Gobierno nunca explicó cómo un recluso se encontraba en la calle disfrutando en un local privado.

Igualmente, Wilmer José Brizuela, alías “Wilmito”, murió abaleado dentro de la cárcel de Tocorón.

“Wilmito” fue pran de la cárcel de Vista Hermosa en el estado Bolívar y en Tocuyito en Carabobo, donde vivía rodeado de lujos y armamento de alto calibre.

 

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