Gabriela Henriquez, autor en Runrun

Gabriela Henriquez

Venezuela tiene peor conexión a Internet que Cuba e Iraq
 
La precariedad en el acceso a Internet alimenta el círculo vicioso de la desinformación-pobreza

 

 

MIENTRAS QUE EN TAIWÁN, el país con el internet más rápido del mundo (85,02 megas), una película de cinco gigas en HD tarda un promedio de ocho minutos para descargarse, en Venezuela (1,37 megas) toma unas ocho horas. En Uruguay, la misma película puede tardar en bajarse una hora y en Haití tres horas. 

Con un internet de una velocidad de descarga de dos megas se puede navegar en la web y usar el correo electrónico en tres equipos distintos, pero es insuficiente para jugar en línea, ver videos en Youtube o Netflix sin experimentar lentitud. Ahora bien, con cinco megas, entre dos y cinco equipos pueden estar conectados sin que la velocidad de descarga de datos para cada uno de ellos se vea afectada. 

Parte de esta información fue dada a conocer por la Organización No Gubernamental Estrategia Ciudadana en su informe Calidad de internet en Venezuela, la censura invisible. En el documento se reveló que Venezuela ocupó el puesto 184 de 207 países en los que se evaluó la velocidad de internet en el año 2018. 

Basándose en los datos del 2018 proporcionados por Broadband Speed League, el informe revela que Venezuela se ubica en el puesto 184 en cuanto a velocidad de internet, con 1,37 megas. En el contexto de países sancionados o en guerra, se encuentra por detrás de Cuba con 1,66 megas y de Iraq con 1,39 megas; y detrás de Venezuela se ubican Afganistán con 1,26 megas, Siria con 0,95 y Yemen con 0,38.

En América Latina, Uruguay es el país con mayor velocidad en internet, con un promedio de 9,2 megabytes. Le siguen Panamá (8,1), Puerto Rico (8,0), México (6,0) y Brasil (4,8). Detrás de estos se encuentran Argentina (2,8), Nicaragua (2,5), Bolivia (1,7) y Cuba (1,7) acompañan a Venezuela (1,4) en la parte baja de la lista.

 

 

 

La investigación de la ONG Estrategia Ciudadana fue publicada el pasado agosto de 2019 y se llevó a cabo con el uso de fuentes especializadas a nivel mundial sobre la calidad y el acceso internet, tal y como el Observatorio Global de Banda Ancha. Adicionalmente, se profundizó en el acceso a internet en la parroquia de Juan de Villegas, Municipio Iribarren del Estado Lara, en el cual se llevó a cabo un trabajo de campo. 

En este, los resultados detallan que 61% de las personas consultadas no tiene acceso a un teléfono celular inteligente; 35% de las personas utilizan internet algunas veces durante la semana y 30% lo usa a diario; de ellos, 53% lo hace desde su vivienda.  

Además, citando al estudio de opinión de junio de Poder & Estrategia, se dio a conocer que para el estrato social DE, la deficiencia en el servicio de internet no es señalada como un problema (a diferencia de los estratos AB y C). “Esto por una parte pone de manifiesto que las necesidades biológicas básicas opacan a necesidades como las de formación, recreación e información. Este último elemento ilustra y alimenta el círculo vicioso desinformación-pobreza”, explica el documento. 

En el documento, la ONG denuncia que por la baja calidad del servicio de internet en el país no solo se ve afectada la libertad de expresión e información, también la libertad económica y el derecho al trabajo.

 

Medios tradicionales y digitales en acecho 

Asimismo, señala que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (Sntp) denunció a finales de 2018 que desde la llegada de Nicolás Maduro al poder (2013), 115 medios de comunicación tradicionales cerraron en el país. 

Por su lado, son 55 los medios impresos en el país que han dejado de circular en el período 2013-2018. De esos, la mayoría se han trasladado a un formato digital, pero 19 de estas empresas periodísticas han cerrado por las condiciones adversas de la crisis que atraviesa Venezuela, según indica el informe de Estrategia Ciudadana con información del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS Venezuela). 

Aunado a esto, la ONG señala que además de la mala calidad del internet, se presentan “bloqueos sistemáticos” de páginas, servidores y motores de búsqueda, de acuerdo a lo analizado por la página netblocks.org, dedicada a informar las interrupciones sufridas en el servicio cada mes. Uno de estos portales es El Pitazo, medio aliado de Runrun.es en la Alianza Rebelde. 

El confortable paso de Rafael Correa por Canaima
El expresidente ecuatoriano, que tiene un proceso judicial abierto en su país, hizo turismo y cantó el tema Venezuela rodeado de las lagunas de un Patrimonio de la Humanidad. 

@gchenriquez1

A principios del mes de agosto, la Corte Nacional de Ecuador dictó una segunda orden de prisión preventiva y pidió que se oficie una nueva solicitud de búsqueda y captura ante la Interpol de Rafael Correa. A finales del mismo mes, el expresidente ecuatoriano disfrutaba de las atracciones turísticas del Parque Nacional Canaima, en el estado Bolívar, al sur de Venezuela.  

Correa llegó en un avión privado y se alojó por al menos una noche en la posada Waku Lodge, a orillas de la Laguna de Canaima, frente a los saltos de agua Ucaima, Golondrina, Wadaima y Hacha, todas escenas de un Parque Nacional que es Patrimonio de la Humanidad. Esto lo confirman varias fuentes de la zona que coincidieron con el expresidente ecuatoriano que es solicitado por la justicia de su país.

Correa se encontraba junto con cuatro personas civiles y con un quinto acompañante con vestimenta militar quien, según informantes del lugar, es un militar venezolano. También señalaron que todos trataron al expresidente y aliado de Nicolás Maduro con particular esmero y cuidado, y comentaron la posibilidad de que se hubiera alojado por más días en el Campamento Venetur Canaima, empresa mixta del Estado. Esta última versión no había podido ser confirmada al momento del cierre de esta nota. 

Personas de la comunidad indicaron que la visita de Correa coincidió con una repartición de equipos otorgados por el programa oficial Mi Casa Bien Equipada, presuntamente realizada por la esposa de un funcionario del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas. Esto se corroboró con imágenes que se hicieron públicas a través de la red social Twitter, en las cuales Correa y más de una decena de indígenas venezolanos posan con electrodomésticos Haier a sus espaldas. 

La ausencia de un personal particular de seguridad que lo acompañase lo hizo camuflajearse entre otros turistas que estuvieron en el Parque Nacional. El entusiasmo que otros viajeros manifiestan cuando visitan este Patrimonio de la Humanidad fue el mismo en Correa: algunos lo escucharon cantando  la famosa canción Venezuela, de los españoles Pablo Herrero Ibarz y José Luis Armenteros Sánchez, que habla de desiertos, nieves y dudoso volcanes. 

Solicitado por la justicia de Ecuador

Rafael Correa terminó su periodo en la presidencia de Ecuador el 24 de mayo de 2017, tras diez años ininterrumpidos de gobierno. Llegó al poder el 15 de enero de 2007 y, en la actualidad, es el jefe de gobierno que más tiempo ha durado en el cargo de su país de forma contínua. 

Justo al salir de la presidencia, en septiembre de 2017, se radicó en Bruselas, Bélgica, ciudad de donde es oriunda su esposa Anne Malherbe. Diez meses después, en julio de 2018, la Corte Nacional de Ecuador dictó orden de prisión preventiva en su contra por su presunta participación en los delitos de asociación ilícita y secuestro del asambleísta opositor Fernando Balda en 2012. El expresidente se negó a regresar a su país para presentarse ante la justicia. 

La jueza encargada del caso, Daniella Camacho, también solicitó la detención internacional a Interpol. El organismo la rechazó en diciembre de 2018 tras considerarla “incompatible con el respeto de los Derechos Humanos”. Este caso, que está en fase de juicio, quedó suspendido por la ausencia del exmandatario en su país. 

Un año más tarde, el 8 de agosto de 2019, la misma jueza dictó una nueva orden de prisión preventiva para Correa y cuatro exfuncionarios de su gobierno. En esta oportunidad, por su presunta participación en los delitos de asociación ilícita, cohecho y tráfico de influencias, enmarcados en el caso conocido como “Sobornos 2012-2016”. Al igual que otros mandatarios de la región, se trata de un caso en el que señala a Correa como líder de una “organización criminal” que recibía sobornos de empresas, incluida la barasilera Odebrecht, a cambio de contratos públicos.

Aunque no hay orden de captura de Interpol, el artículo IX del Acuerdo sobre Extradición, suscrito por las Repúblicas del Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela, establece que “se efectuará la detención provisional del prófugo, si se produce por la vía diplomática un mandato de detención mandado por el Tribunal competente. Igualmente se verificará la detención provisional si media un aviso transmitido aun por telégrafo por la vía diplomática al Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado requerido de que existe un mandato de detención”.

En consecuencia, el Estado venezolano no está obligado a colaborar con la justicia ecuatoriana, a menos de que la misma haya realizado una solicitud de extradición de Correa a su territorio. Además, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, reconoce a Juan Guaidó en su interinato y no a Nicolás Maduro. Los vínculos diplomáticos entre ambos países, otrora aliados en tiempos de Hugo Chávez, están rotos.

De paseo por Venezuela

Sin temor a ser detenido en Venezuela, Correa se alojó en una de las posadas más tradicionales, confortables y reconocidas de Canaima. Waku Lodge cuenta con 19 habitaciones y una suite, todas con comodidades como aire acondicionado, agua caliente, y un un porche con hamaca y poltronas. 

Para el 30 de junio del 2019, los planes de estadía de tres días y dos noches oscilaban entre los $520 y los $655 por persona; mientras que el plan de cuatro días y tres noches rondaba los $775 y $785 por persona. Waku Lodge es un sitio de alojo exclusivo, operado por  Canaima Tours, una empresa con más de 40 años en la zona. 

Pero lo que parece un edén para quienes visitan Canaima, es un lugar completamente distinto para quienes residen en la zona. Bienes básicos como el combustible y las toallas sanitarias son comercializados en divisas a precios difíciles de pagar. Un tanque de combustible para avión puede costar entre USD 5 y 6 el litro, mientras que el precio en el mercado estadounidense -según GlobalPetrolPrices.com es de USD 0,79; un paquete regular de toallas sanitarias cuesta unos 50 dólares, cuando en Caracas oscila el precio entre medio dólar y un dólar. 

El turismo, principal fuente de ingreso de la zona, dio en 2018 un aporte de USD 6.392 millones al Producto Interno Bruto de Venezuela, lo que representa una caída del 34,4%, en comparación con el año 2017 y de 81% en comparación con el año 2013, que fue el período de mayor contribución. Esto según una información publicada en abril de 2019 en un informe de Ecoanalítica. 

En este destino turístico venezolano, tan paradisíaco para unos pero tan enrevesado para otros, es el lugar en donde Rafael Correa cantó y disfrutó mientras la justicia de su país lo solicita.