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Roberto Marrero viaja a México tras frustrarse su intento de ir a España
El dirigente opositor fue indultado por Maduro hace un mes después de pasar un año y medio detenido

La mano derecha de Juan Guaidó, Roberto Marrero, salió este miércoles de Venezuela camino a México después de frustrarse, el pasado fin de semana, su intento de viajar a España. Fuentes del Gobierno mexicano y el entorno del jefe de despacho del líder opositor confirmaron que abandonó el país acompañado de un diplomático mexicano.

Las autoridades venezolanas, según las mismas fuentes, le habían impedido hace días despegar con destino España. Marrero fue indultado a comienzos de septiembre por el presidente, Nicolás Maduro, en un gesto que buscaba relajar las relaciones con la oposición con vistas a las elecciones parlamentarias convocadas para diciembre. Entonces recobraron la libertad un centenar de cargos antichavistas que se encontraban detenidos o resguardados en alguna legación diplomática.

El propósito del colaborador de Guaidó, señalan fuentes cercanas a él, es llegar a Miami. Sin embargo, antes de ingresar en Estados Unidos deberá permanecer dos semanas en México, de acuerdo con la normativa que se aplica desde hace meses por la pandemia de coronavirus.

Marrero fue un operador político clave en el desafío que el presidente de la Asamblea Nacional lanzó a Maduro en enero de 2019. Muy próximo a Leopoldo López, pasó casi un año y medio recluido en las dependencias del Helicoide, la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). Fue detenido en su casa a finales de marzo del año pasado después de que el ministro del Interior, Néstor Reverol, le acusara de integrar una célula terrorista. Según su vecino Sergio Vergara, dirigente de Voluntad Popular, antes de abandonar el edificio acusó a los agentes del Sebin y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) de haber colocado en su vivienda dos fusiles y una granada para poder incriminarle

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Trump ingresó en un hospital militar tras dar positivo para COVID-19
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue trasladado ayer viernes al hospital militar Walter Reed, en Maryland, como una medida preventiva tras el diagnóstico de COVID-19 que recibió el jueves por la noche

 

“Creo que voy muy bien, pero vamos a asegurarnos de que las cosas se solucionen”, dijo Trump en un tweet antes de trasladarse al centro médico en helicóptero. El presidente no requiere oxígeno suplementario y se le ha suministrado un cóctel experimental de anticuerpos y Redemsivir. 

El médico que le atiende, Sean P. Conley, afirmó que el presidente de Estados Unidos se encuentra “fatigado”, pero de buen ánimo, y ha sido medicado con un cóctel de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron, un tratamiento experimental. La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, señaló que los síntomas de Trump son leves, pero pasará “unos días” en el centro médico, ubicado a unos 30 minutos de Washington, como medida de “precaución”.

Cerca de la media noche, un nuevo comunicado del médico señaló que el mandatario no requería oxígeno suplementario pero, en consulta con otros especialistas, habían decidido iniciar la terapia de Redemsivir, el único fármaco para tratar la COVID-19 aprobado por las instituciones competentes estadounidenses y europeas.

El presidente salió de la residencia oficial sobre las seis y veinte de la tarde (hora de Washington) por su propio pie, vestido con traje y corbata, saludó a la prensa con un pulgar hacia arriba y se subió al helicóptero Marine One, que le trasladó al centro médico. Con 74 años de edad, el magnate neoyorquino se encuentra en el grupo de riesgo por la COVID-19, y su peso, 110 kilogramos, incrementa su vulnerabilidad al virus.

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Universidad de Oxford reanuda ensayos de su vacuna anti-COVID-19 tras analizar el problema de salud en una mujer vacunada
Las pruebas habían sido interrumpidas hace una semana tras detectar una inflamación de la médula espinal en una voluntaria del Reino Unido

 

La Universidad de Oxford ha anunciado este sábado que reanuda los ensayos clínicos de su vacuna experimental contra la COVID-19 tras una breve interrupción por la sospechosa inflamación de la médula espinal de una mujer vacunada en Reino Unido. La institución ha explicado que, en un ensayo como este, en el que por el momento participan unos 18.000 voluntarios, “es esperable que algunos se encuentren mal y hay que analizar minuciosamente cada caso para garantizar la seguridad”.

La vacuna experimental de Oxford está elaborada con un adenovirus del resfriado común de los chimpancés, modificado con información genética del nuevo coronavirus para entrenar al sistema inmune de las personas vacunadas sin riesgo de sufrir la COVID-19. El 6 de septiembre, la institución y su socio, la farmacéutica británica AstraZeneca, decretaron una pausa de los ensayos clínicos en todos los países en los que se llevan a cabo —Reino Unido, Brasil, Sudáfrica y EE UU— para que un comité independiente revisase el caso de la voluntaria vacunada. Tanto este grupo como la agencia reguladora británica, la MHRA, han recomendado reanudar las pruebas, por el momento solo en el Reino Unido.

La Universidad de Oxford no ha dado detalles sobre el estado de la mujer “por razones de confidencialidad” de la información médica, según la institución. Es la segunda vez que los ensayos clínicos de esta vacuna se paralizan para después retomarse. En julio, las pruebas se interrumpieron después de que otro participante fuera diagnosticado de esclerosis múltiple tras recibir una vacuna. Entonces, se dictaminó que fue una coincidencia.

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La voracidad minera asfixia a los indígenas venezolanos
Maduro ha ampliado la superficie de extracción en el Arco Minero del Orinoco y autorizado la explotación en seis ríos

“Aquí todo el mundo se convirtió en minero”. Armando Obdola habla por teléfono desde el Estado de Bolívar, en el sur de Venezuela. Es presidente de la Asociación Kapé Kapé, que lucha por los derechos de las comunidades indígenas de ese territorio, 197 de ellas ubicadas dentro del llamado Arco Minero del Orinoco (unas 54.000 personas), una franja que ocupa el 12% del territorio nacional y que hace cuatro años el Gobierno de Nicolás Maduro declaró como zona estratégica de aprovechamiento económico.

‌Para el líder comunitario, con esta medida, que se tomó sin la consulta a todas las comunidades indígenas, la hecatombe estaba cantada. El decreto desató una voraz extracción de minerales (sobre todo oro, pero también coltán y diamantes) sin control y la zona se ha convertido en escenario de graves violaciones de derechos humanos, según reveló la semana pasada la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet. “Esto se pudrió como un mango”, agrega Obdola.

‌Hace unos meses, Obdola se reunió con los comisionados de Bachelet que elaboraron el informe. El documento recoge denuncias de explotación laboral, sexual e infantil, aumento de enfermedades, daño ambiental y presencia de grupos delictivos que controlan las minas y han desatado una violencia que llevó a los municipios de Caroní y Heres a tener en 2019 las tasas de homicidios más alta del país, con 97 y 86 asesinatos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, según el Observatorio Venezolano de Violencia. En plena pandemia, Kapé Kapé también realizó una serie de entrevistas con indígenas que trabajaron en las minas para medir el impacto de esa actividad en las comunidades. Los testimonios recogidos en un estudio confirman en primera persona lo que dice el duro informe de Naciones Unidas, desestimado por el Gobierno. “Cuando comenzó la práctica de la minería en el [río] Caura, decidí dejar de elaborar más artesanía con la cual mantenía a mi familia con la intención de buscar una mejor calidad de vida para mi familia, esposa, hijos, hijas y nietos. Pero todo fue lo contrario, porque durante mi estancia allá solo gané enemigos, me enfermé, hice trabajo forzado, tuve amenazas de sindicatos [grupos armados que controlan las minas] para quitarme mis pertenencias”, relató a Obdola un indígena yekwana que trabajó seis años en la zona de Yuruani.

Capacitación de jóvenes

‌El líder comunitario también recogió testimonios en el Estado de Amazonas, en el suroeste -los indígenas al sur del Orinoco afectados por la minería son unos 172.000-. “El Cerro Yapacana ya no es un parque nacional, es una destrucción total, de la naturaleza, la tierra, el agua. Allá cualquier agua que uno bebe está contaminada y le empieza a pegar la diarrea. Hay mucho niño enfermo, hay muchos niños en todas esas minas”, le contó un profesor de 33 años de la etnia jivi que trabajó en una explotación entre noviembre y diciembre pasado. “Mi esposo trabajó de caletero [operario]. Estábamos contando con que nos pagarían 20 gramos de oro, que era con lo que queríamos salir de ahí para poder comprar la ropa de nuestros hijos en diciembre, pero nunca nos pagaron”, abundó la esposa (ninguno dio su nombre).

‌La grave crisis económica en Venezuela ha convertido la minería en un modo de supervivencia. De esas reservas minerales vive el Gobierno, asfixiado por la caída de ingresos petroleros y las sanciones. Pero no hay datos oficiales de lo extraído. El año pasado, Maduro comenzó a repartir minas a gobernadores e instituciones como vía para generar ingresos. Cientos de venezolanos han migrado para trabajar en esas explotaciones. La opacidad y la falta de información por parte del Gobierno sobre los planes para regularizar la actividad son parte de los reproches del informe de la Alta Comisionada de la ONU.

‌Una preocupación adicional que asoma es lo que supone para los pueblos indígenas la entrada en la minería como modo de vida. “La captación de jóvenes para actividades mineras y para grupos irregulares es una realidad en estos pueblos. Hay una transculturización de las comunidades indígenas. Van los padres a las minas y los niños crecen viendo que no hay alternativa y así se va pudriendo la sociedad”, dice Obdola.

‌El pasado abril, el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico dictó la resolución 010, que autoriza la explotación de oro y diamantes en los ríos Caura, Cuchivero, Aro, Yuruari, Cuyuní y Caroní, cuencas vitales para el ecosistema amazónico. Así, los ríos del Arco Minero del Orinoco también podrán ser explotados. La medida pone en riesgo a las etnias pemón, yekuana, sanema, yanomami y jivi, que viven en esas riberas. El informe de Bachelet recomienda revocar la resolución, que para Obdola empeorará lo que ya viene ocurriendo.

‌Obdola lo explica así: “Pasamos del país del hambre, que se siente en el estómago, al país de la miseria, que se siente en la cabeza”. Y una preocupación adicional que asoma es lo que supone para los pueblos indígenas la entrada en la minería como modo de vida. “La captación de jóvenes para actividades mineras y para grupos irregulares es una realidad en estos pueblos. Hay una transculturización de las comunidades indígenas. Van los padres a las minas y los niños crecen viendo que no hay alternativa y así se va pudriendo la sociedad”.

‌El 8 de abril, cuando el país atravesaba su tercera semana en cuarentena por el coronavirus, el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico dictó la resolución 010 que autoriza la explotación de oro y diamantes en los ríos Caura, Cuchivero, Aro, Yuruari, Cuyuní y Caroní, cuencas vitales para el ecosistema amazónico. Así, los ríos del Arco Minero del Orinoco también podrán ser explotados.

‌La grave medida, que pone en riesgo a las etnias pemón, yekuana, sanema, yanomami y jivi que viven en esas ribera, pasó sin mayor revuelo en un país con cada vez menos medios de comunicación, sumido en una grave crisis política, económica y social a la que pandemia ahora ha añadido una nueva dosis de caos. El informe de Bachelet recoge el tema y recomienda revocar la resolución, que para Obdola empeorará lo que ya viene ocurriendo. “Todos los daños por el uso desproporcionado de máquinas, del mercurio y la gasolina que fluye por los ríos ya los estamos viendo. La gente vive con enfermedades gastrointestinales, ya no se saca la misma cantidad de pescado, los animales se envenenan y la tierra no tiene el mismo poder. Aguas abajo del arco minero ya están los efectos. Esto es una mega crisis que avanza a paso acelerado”. ‌

Con información elpais.com

Italia registra 133 nuevos muertos por coronavirus en un día
Además, siete nuevos fallecimientos en Madrid, Zaragoza y en el País Vasco elevan a 17 los fallecidos en España
Madrid restringe las visitas a las residencias de ancianos en toda la región

Italia, cuyo Gobierno ha decretado esta madrugada el aislamiento de unos 16 millones de personas por la epidemia en Lombardía y otras 14 provincias, registra ya 366 muertos y 7.357 contagiados por el virus, de los que se han recuperado 622, mientras que otros 650 están en cuidados intensivos. Se trata de un aumento considerable, ya que este sábado los fallecidos eran 233 y los infectados, 5.883.

En España, siete personas con la enfermedad han muerto este domingo en Madrid (3), Zaragoza (1) y en el País Vasco (3), por lo que ya son 17 los fallecidos en el país. Con los nuevos positivos confirmados por las comunidades, que se suman al último balance ofrecido al mediodía por Sanidad, el total de contagios se eleva a 669.

Fernando Simón, director del Centro de Emergencias y Alertas Sanitarias, ha tranquilizado a la población: “No podemos pensar en una transmisión descontrolada”. Junto a él ha comparecido el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha asegurado que hay “personal y recursos suficientes” para combatir esta crisis y ha pedido a aquellas personas que presenten síntomas relacionados con el coronavirus que “no acudan a las manifestaciones”.

La atención se concentra, han detallado Illa y Simón, en Madrid, La Rioja y País Vasco. Además, la Comunidad de Madrid, que ya cerró esta semana los centros de jubilados de toda la región, ha limitado las visitas a las residencias de mayores a las “estrictamente necesarias”. En el cómputo global, se han superado los 106.000 contagios, de los que China concentra un 80%. 

Fuente: El País.

Italia confirma 6 muertos y 229 infectados por Coronavirus

La muerte este lunes de tres personas en Italia por el coronavirus ha elevado a 6 la cifra de fallecidos, donde también se ha confirmado que hay 229 contagiados repartidos por cinco regiones (Lombardía, Véneto, Piamonte, Emilia Romaña y Lacio).

La ´víctima era una paciente oncológica fallecida en Crema (Lombardía).

La extensión de la enfermedad por Italia, cuya forma de llegada al territorio no está clara, ha llevado a suspender las clases en todos los niveles educativos en el Norte y a que el Gobierno haya adoptado medidas inéditas para intentar contener la enfermedad, como la prohibición de la entrada o la salida de las zonas de los focos de contagio o la suspensión de las actividades laborales y manifestaciones.

Las principales bolsas europeas han abierto la semana a la baja con caídas superiores al 2%, y más del 4% en Milán, lastradas por la evolución de la enfermedad.

Las autoridades chinas, por su lado, han informado de 150 nuevas muertes (cerca de 2.600 en total) y han prohibido “completamente” y de forma inmediata el comercio y el consumo de animales salvajes.

Corea del Sur ha confirmado dos nuevas víctimas y 161 casos más de contagio, lo que eleva la cifra a siete fallecidos y 833 afectados en el país asiático. En Irán ya son 50 los fallecidos.

Ataque de EEUU contra Irán dispara precios del petróleo y el oro
Tras el ataque ordenado por Trump donde resultó muerto el general iraní, Qasem Soleimani el barril del Brent subió 4,4% (a $66,25)  mientras que la onza de oro se elevó 1,3% (a $1.559) en comparación al día anterior
Las principales Bolsas europeas acusan el ataque de EE UU contra el militar iraní y los inversores apuestan por valores refugio como el oro 

El anuncio este viernes de la muerte en Bagdad del general iraní Qasem Soleimani, en un ataque con drones de Estados Unidos, ha provocado una fuerte subida del precio del petróleo y de los valores considerados refugio por los inversores, como el oro, el yen japonés o el franco suizo. El precio del barril de petróleo Brent, el de referencia para Europa, ronda los 68,64 dólares, frente a los 66,25 del cierre de la sesión del jueves, lo que supone un aumento del 3,6%.

En el caso del petróleo Texas, de referencia para EE UU, el precio del barril aumenta alrededor de un 3,5% en el inicio de la sesión en Estados Unidos, hasta los 63,36 dólares, frente a los 61,06 del cierre del jueves.

El oro registra en esta jornada su mayor subida de los últimos cuatro meses, al cotizar la onza a 1.549 dólares, un 1,3% más que la jornada anterior. El yen japonés y el franco suizo, otros de los valores considerados refugio para los inversores en momentos de incertidumbre, registran este viernes su valor más alto en dos y cuatro meses, respectivamente.

La geopolítica vuelve a estar encima de la mesa y eso es algo que tendrá importantes implicaciones sobre la mayoría de los activos”, asegura en una nota Salman Ahmed, jefe de estrategia de inversión de Lombard Odier.

 

“El riesgo geopolítico puede verse exacerbado porque la Administración de Donald Trump, hasta ahora reticente a responder, ha aumentado las apuestas. El riesgo de confrontación directa entre EE UU e Irán puede ser pequeño, pero está aumentando. Como poco, el riesgo de represalia iraní se extiende por toda la región. Como siempre, la carta más peligrosa en Oriente Próximo es quién se involucre en la confrontación”, defiende David Lafferty, jefe de estrategia de mercados de Natixis en una nota.

Los mercados europeos cotizan este viernes a la baja después de inaugurar 2020 con avances de más del 1%. Las principales Bolsas europeas reflejan el temor de los inversores a un enfrentamiento abierto entre EE UU e Irán. La de Fráncfort se deja casi un 2% (1,8%) a media sesión, mientras que Milán baja el 1,24%; Madrid, el 0,99%; París, el 0,70%; y Londres, el 0,68%.

Wall Street también inició el nuevo año con récord en sus tres principales indicadores. Una tendencia positiva que se ha roto tras el ataque estadounidense contra Soleimani.

El Gobierno estadounidense ha defendido que el ataque que ha concluido con la muerte del general iraní se ha realizado “para proteger al personal estadounidense en el extranjero”. El Pentágono, que ha especificado que ha sido el presidente, Donald Trump, quien ha lanzado la operación, ha afirmado en un comunicado que Soleimani “estaba desarrollando activamente planes para atacar a los diplomáticos estadounidenses en Irak y en toda la región”.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, ha amenazado a EE UU con una “dura venganza” por la muerte del general Soleimani, y ha declarado tres días de luto en el país.

Cailin Birch, economista de The Economist Intelligence Unit, sostienen que los mercados temen sobre todo “un conflicto más amplio”. “La importancia deriva menos de la pérdida potencial de los suministros de petróleo iraní  que del riesgo de que se pueda desencadenar un conflicto más amplio que arrastre a Irak, Arabia Saudí y a otros”, dijo en declaraciones a AFP. “También existe un riesgo significativo de que Irán lance un ataque selectivo contra barcos estadounidenses en la región, lo que podría interrumpir los flujos de petróleo en el mar y hacer que los precios sigan aumentando”, añadió.

Evacuados el embajador y personal diplomático de EE UU en Bagdad por el asalto a la legación
Miles de personas se manifiestan ante la Embajada estadounidense para condenar el bombardeo llevado a cabo por Washington que dejó 25 muertos el domingo

Al grito de “muerte a América”, miles de manifestantes y milicianos han atacado este martes el complejo de la Embajada de Estados Unidos en Bagdad, para condenar los bombardeos de Washington en la frontera sirioiraquí contra una facción proiraní a la que acusa de atentar en repetidas ocasiones contra intereses norteamericanos en Irak.

Los ataques aéreos dejaron en la noche del domingo al menos 25 combatientes iraquíes muertos y 51 heridos y han provocado una ola de indignación en el país árabe que ha dejado en segundo plano la rebelión espontánea contra la clase política y su principal mentor, Irán, reavivando también el sentimiento contra la presencia estadounidense.

Los manifestantes no han entrado en los principales edificios de la Embajada, pero han atravesado temporalmente los puestos de control que normalmente restringen el acceso a la zona verde de alta seguridad, donde está la legación diplomática. Han lanzado piedras y objetos, y amenazan con acampar indefinidamente junto al perímetro del complejo. Los manifestantes han quemado banderas estadounidenses y arrancado las cámaras de seguridad, después de que las fuerzas especiales de seguridad de Irak se desplegaron delante de las puertas del edificio para impedir la entrada. El embajador y parte del personal diplomático han sido evacuados de la Embajada, según han explicado a la agencia Reuters dos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores iraquí. Dentro del edificio, según una fuente oficial, quedan miembros del personal de seguridad.

El presidente Donald Trump ha reaccionado con furia al asalto, acusando a Irán de orquestar el ataque y conminando a Irak a proteger la Embajada.

Irán asesinó a un contratista estadounidense e hirió a varios. Hemos respondido con fuerza, y así lo haremos siempre. Ahora Irán está orquestando un ataque a la Embajada de Estados Unidos en Irak. Se les hará responder plenamente por ello. Además, esperamos que Irak utilice sus fuerzas para proteger la Embajada y así se lo hemos notificado”, ha tuiteado el presidente desde su residencia vacacional de Mar-a-Lago, en Florida.

 

Al penetrar en las instalaciones de la sede diplomática, los manifestantes han quemado parte del muro que las rodea, así como algunas cabinas y torres de vigilancia. Han irrumpido en una zona de recepción, derribando puertas fortificadas y cristales blindados, según The Washington Post, y le han prendido fuego. Los guardias de seguridad de la legación están intentando dispersarlos con gases lacrimógenos, según constató un fotógrafo de Efe e informa Reuters. Además, el personal de seguridad de la legación ha lanzado granadas aturdidoras para tratar de dispersar a los manifestantes, según Reuters. Soldados estadounidenses se pueden ver en azoteas del recinto y cercanas, según Associated Press, pero no han disparado.

Los manifestantes van vestidos con el uniforme de combatientes de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de paramilitares dominada por facciones chiíes proiraníes a la que pertenecen las Brigadas de Hezbolá, la facción atacada en los bombardeos estadounidenses del pasado domingo. El líder de las FMP —también conocidas como Hashd Al Shaabi—, Qais al-Khazali, y otros dirigentes milicianos se han sumado a esta movilización, en la que se han ondeado banderas de las Brigadas de Hezbolá como gesto de apoyo a este partido-milicia, considerado organización terrorista por la UE y Estados Unidos. “Los estadounidenses no son bienvenidos en Irak. Son una fuente de maldad y queremos que se vayan”, ha dicho a Reuters al-Khazali. Las FMP son una coalición de milicias —muchas de ellas apoyadas por Irán— formada para luchar contra el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas inglesas) y que ahora está integrada en las fuerzas de seguridad iraquíes.

A la manifestación también ha acudido el número dos de las FMP, Yamal Yaafar Ibrahimi, conocido como Abú Mahdi al Muhandis, según Reuters.

Los incidentes desatados tras los bombardeos estadounidenses constituyen la más grave crisis política en años para Estados Unidos en Irak, y suponen un importante revés en las relaciones entre Washington y Bagdad, que amenaza con minar la influencia de la potencia norteamericana en la región. Así lo indica la airada reacción del Gobierno iraquí al ataque estadounidense y la aparente decisión, al menos tácita, de permitir el acceso de los manifestantes a la que constituye la zona más protegida de la capital. Las fuerzas de seguridad iraquíes no impidieron el paso de los asaltantes cuando se dirigían a la zona fortificada después del funeral celebrado por los muertos en el ataque estadounidense, dejándoles pasar por un control de seguridad.

Los bombardeos, que Washington ordenó en represalia por la muerte la semana pasada de un contratista estadounidense en un ataque con cohetes contra una base en Irak, han azuzado el sentimiento antiestadounidense. El ataque que terminó con la vida del contratista no fue reivindicado por ninguna milicia, pero Estados Unidos, que ya había sufrido múltiples ataques contra sus intereses en Bagdad por los que prometió una respuesta firme, lo achacó a la facción chií de las Brigadas de Hezbolá. La escala de la respuesta estadounidense —cinco bombardeos en Irak y Siria con 25 muertos y medio centenar de heridos— suscitó la condena casi unánime en Irak.

Las autoridades políticas y religiosas condenaron la acción, que calificaron de “violación de la soberanía iraquí”. Por su parte, el prominente clérigo chií Muqtada al Sadr aseguró este lunes en un comunicado que está dispuesto a “expulsar” a EE UU de Irak “por medios políticos y legales” y, para ello, pidió colaboración entre instituciones y partidos políticos.