Dayimar Ayala Altuve, autor en Runrun

#GuachimánElectoral | 18 candidatos lista del PSUV estuvieron en la AN, se fueron a la ANC y quieren volver
De los postulados para el #6D por la tolda roja, 45 prometieron en su oferta electoral en 2017, en la Constituyente, que redactarían otra Constitución, esto quedó en el tintero y ahora buscan nuevas responsabilidades, pero frente al Parlamento

 

@Dayidayi | Roger Ruiz Herrera 

 

El 4 de agosto de 2017 se instaló en Venezuela la Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo, según dijeron, de redactar otra Constitución. Esto ya no es posible, porque según declaraciones del presidente de esa instancia, Diosdado Cabello, no dan los tiempos para presentar el texto que sustituiría a la Carta Magna vigente desde 1999.

Muchos de los 545 que fueron electos ahora van de candidatos por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), nada más y nada menos que en el voto lista (el nacional y el estadal). Buscan garantizar así unas cuantas curules para el partido de gobierno.

45 de los 120 candidatos que anunció el 8 de septiembre Jorge Rodríguez, jefe de campaña del Psuv y también candidato, estuvieron en la Constituyente y ahora buscarán ser diputados. Esto representa 37,5%. Es precisamente este porcentaje el que no cumplió con su promesa electoral de dar al país otra Constitución. Ahora va con el objetivo de recuperar la Asamblea Nacional y lograr nuevas legislaciones que permitan asentar el modelo socialista, según las primeras declaraciones precampaña.

De la AN para la ANC y viceversa

18 diputados, entre principales y suplentes fueron electos, junto a la mayoría opositora, para el período 2016-2021; salieron de la Asamblea Nacional en marzo de 2016 con el argumento de que el cuerpo legislativo estaba en desacato; fueron electos constituyentes en 2017, se reincorporaron en septiembre de 2019, y ahora, en 2021, pretenden regresar de nuevo como parlamentarios. Ellos son: Earle Herrera, Saúl Ortega, Cilia Flores, Nosliw Rodríguez, Pedro Carreño, Diosdado Cabello, Tania Díaz, Erick Mago, Gerardo Márquez, Willian Gil Calderón, Ricardo Sánchez Mujica, Ricardo Molina Peñaloza, Gilberto Pinto Blanco, Carlos Alberto Gamarra.

Hay un importante antecedente de diputados que tras ser electos se van y dejan a sus suplentes en el cargo parlamentario. Para la gestión 2011-2015, donde el chavismo era mayoría, la organización Transparencia Venezuela dio cuenta que 31 diputados se fueron a otras responsabilidad y, al menos, 21 más buscaron otros cargos de elección popular, esto incluyó a la diputados de la oposición y los del PSUV.

Los eternos funcionarios

A pesar de que la lista es cerrada, es decir, no se verán nombres en el tarjetón, quisieron mostrar a cuáles de sus “gallos” sacarán en la contienda. Algunos son “eternos diputados”, otros han pasado por más de cinco puestos en los últimos 20 años, hay algunos noveles en la carrera parlamentaria, pero no así en la política. En promedio, los 120 candidatos que enumeró el jefe de campaña del comando “Darío Vivas” han pasado al menos por dos puestos en la gestión del chavismo o del madurismo.

Por ejemplo, José Gregorio Vielma Mora, candidato lista por el estado Carabobo, ha tenido cinco cargos; igual que Francisco Ameliach, postulado por el estado Lara; o Freddy Bernal, cabeza de lista por el estado Táchira. Asimismo, Diosdado Cabello, quien ha sido  vicepresidente de la República, gobernador y constituyente. 

Y sí, en la lista de postulados por la tolda roja también están los eternos diputados, aquellos que han pasado más de dos períodos legislativos, 10 años, en el Parlamento y van por más. Tal es el caso de Cristóbal Jiménez, Pedro Carreño, Ricardo Sánchez o Cilia Flores, primera dama de la República y candidata por la lista nacional, quien ha sido parlamentaria, en períodos intermitentes, desde que la eligieron para la primera Asamblea Nacional en el año 2000.

Los novatos del equipo

¿Qué tienen en común Elvis Junior Hidrobo Pérez y Nicolás Maduro Guerra? Además de que militan en el Psuv, los dos son hijos de funcionarios y ahora candidatos a diputados. Hidrobo Pérez, hijo del contralor general de la República, está anotado en la lista nacional. Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, encabeza la lista regional por el estado Vargas. Si resultan electos este, quizás, sea su primer paso por el Parlamento, pero ya antes han tenido cargos en la gestión madurista.

Desde el #GuachimánElectoral ofrecemos detalles de quiénes son y los puestos que han ocupado las fichas del oficialismo para el #6D.

 

#GuachimánElectoral | Propuesta de extender jornada de votación suma más incertidumbre al sistema venezolano
Hace unos días la presidenta del CNE, Indira Alfonzo, dijo que la elección parlamentaria pudiese durar más de un día por los desafíos que suma la pandemia por COVID-19. No es una decisión que el Poder Electoral comunicó, sino una propuesta que evalúan

Dayimar Ayala Altuve / Luisa Quintero

El gobierno de Nicolás Maduro decidió llamar a elecciones a pesar de la pandemia. Para esta convocatoria, siguiendo los parámetros de la normativa internacional, son necesarias unas condiciones técnicas y logísticas, que no se limitan a las garantías de bioseguridad y el distanciamiento físico.

Hace unos días la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Indira Alfonzo, dijo al diario Panorama que las elecciones parlamentarias, previstas para el #6D, pudiesen durar más de un día por las limitaciones que suma el coronavirus. No es una decisión que el Poder Electoral haya comunicado, pero sí es algo que están evaluando.

Según la guía de recomendaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la guía de la International Foundation For Electoral Systems, en medio de una pandemia es necesario extender los plazos de votación, bien sea con más horas, más días, o incorporando más centros o mesas, a fin de que se puedan evitar las aglomeraciones y se dé atención específica a la población en riesgo. Sin embargo, expertos en el área electoral consideran que la decisión debe ser evaluada a la luz de que se garantice la confianza en el electorado y que no va a ser una decisión política.

En un sistema automatizado, como el venezolano, se requieren elementos técnicos adicionales para garantizar la transparencia de los resultados y un reajuste de los procesos en software y hardware.

El director del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), Luis Lander, recordó que en Venezuela nunca se han hecho elecciones más de un día, lo cual no quiere decir que no sea posible hacerlo. Con respecto a las declaraciones de la rectora Indira Alfonzo, el director del OEV destacó que lo positivo de esa declaración es que pudiesen estar viendo la gravedad de la pandemia.

“Toda medida que se tome para minimizar el riesgo de contagio tienen que ser bienvenida. Si en el CNE van a plantearse la necesidad de disminuir los riesgos de contagio durante la elección, debe ser celebrado, no criticado. Estamos a poco tiempo de las elecciones y dice que están evaluando todo, con una situación de extrema incertidumbre de si eso ocurrirá o no, si se hacen en más de un día qué significa eso en cuanto a electores. ¿Se dividirán en grupos por la epidemia y se les dará condiciones especiales para evitar la aglomeración en los centros de votación?”, sentenció.

El director del OEV prefiere no especular sobre cuántos días podría extenderse un tipo de jornada como esta en el escenario venezolano. “Eso tiene que ser en base a una programación seria, que los expertos intervengan. Este tipo de programación debería contar con la ayuda de expertos epidemiólogos”, agregó.

La propuesta de la OEA para que las elecciones se hagan en varias jornadas reza que: “Siempre que existan las condiciones de seguridad apropiadas, se puede considerar la celebración de la elección en dos o tres días. Esta medida puede ir acompañada de criterios razonables para segmentar a la población, de manera de permitir la concurrencia de adultos mayores y personas con otros riesgos separadamente del resto de la ciudadanía. Una medida de esta naturaleza requiere amplio consenso y un esquema logístico y operativo apropiado. Se debe definir claramente los protocolos para el resguardo y seguridad de los materiales electorales, en particular de las urnas y los votos”.

Un informante electoral, quien prefirió resguardarse bajo anonimato, precisó al #GuachimánElectoral que la propuesta de extender la votación no tiene que ver solo con una decisión técnica, sino que también es una decisión política que debe contar con una amplia consulta y evaluación. “Una de las garantías electorales claves es que el sistema automatizado cerraba la elección en la mesa cuando correspondía, y ya no se podía activar el proceso. Para tomar una decisión así, se tendría que dejar abierta la votación en el sistema automatizado o que se configure el sistema para abrir y cerrar cada día, pero también requiere un proceso de auditoría cada día”, agregó.

Para Andrés Caleca, exrector del CNE y uno de los que introdujo ante el TSJ el amparo para suspender las normativas que rigen el proceso del #6D, el riesgo de la propuesta de Alfonzo está en que es un elemento más en la pérdida de confianza del electorado. “El primer día se vota, la gente se va y esas máquinas, ¿dónde quedan?, ¿custodiadas por el Plan República? Es un problema de fondo: la confianza. En el CNE no hay personal, no hay presupuesto y ya se sabe que al menos 40 de los actos para organizar estas elecciones implican movilización de masas y concentración de personas en plena pandemia. Todo desde la logística es extremadamente complicado”, sentenció al #GuachimánElectoral.

Con la inquietud del exrector coincide la Red de Conocimientos Electorales, que en un comunicado detalló que retrasar el escrutinio de resultados hasta que se termine toda la votación podría ocasionar acusaciones sobre malas prácticas, lo que demandaría que el material se tenga que almacenar en lugares seguros hasta que sea escrutado. “Si los votos se escrutan y los resultados se anuncian inmediatamente para promover la confianza pública, se podría afectar el comportamiento del voto, o promover intentos por manipular el voto en áreas que todavía están votando”.

Cómo les fue en otros lados

En julio de este año, República Dominicana fue a elecciones para elegir nuevo Presidente y Congreso, cuando el número de contagios de COVID-19 en ese país parecía controlado. Luego de las elecciones, se registró un aumento que llevó a organizaciones internacionales a criticar el método tomado por las autoridades electorales de ese país.

El presidente de la Junta Central Electoral de Dominicana, Julio César Castaños, comentó que para ese proceso se tomaron medidas como la desinfección de los recintos electorales; el uso obligatorio de mascarillas; la distancia social de los electores que entraban a los recintos, provistos de mascarillas y guardando una distancia de dos metros, y que los votantes entraban al local de votación uno por uno.

El sociólogo y experto en materia electoral Ignacio Ávalos señala que en las revisiones de varios casos de países que han hecho elecciones en plena pandemia, se ha visto la utilización -en las naciones más avanzadas- de internet para facilitar el voto vía digital. “Obviamente eso es en aquellos países donde el desarrollo y la estabilidad de los sistemas y las plataformas está muy bien. En los países donde eso no es posible y se han hecho elecciones, el método que más se ha usado para evitar la aglomeración es la participación escalonada”, finalizó.

 

#GuachimánElectoral | Advierten los riesgos de usar tinta indeleble para las elecciones del #6D por la pandemia
La práctica, que se retomará el #6D, se puede convertir en un foco de contagios por COVID-19. Organismos internacionales sugieren que se utilicen métodos alternativos de verificación de electores que no impliquen el uso de objetos comunes
 

Desde 2017, específicamente en las elecciones de alcaldes, el Consejo Nacional Electoral (CNE) prescindió del uso de la tinta indeleble que, por años, había sido una garantía para evitar que una persona votara más de una vez. Ahora, en plena pandemia por el COVID-19, el Poder Electoral aspira a retomar su uso de cara a unas elecciones parlamentarias.

La Organización de Estados Americanos (OEA), la Internacional Foundation For Electoral Systems y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) son algunos de los organismos que han alertado sobre los peligros de hacer elecciones en pandemia, pero especialmente de no adecuar los eventos electorales con las medidas sanitarias necesarias.

Hace apenas unos días, Jorge Arreaza, canciller de la República, envió una carta a António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y a Josep Borrell, alto Representante de los Asuntos Exteriores de la Unión Europea. El funcionario ofreció “amplias garantías”, entre las que destacó el uso de la tinta indeleble y la invitación a que esos organismos internacionales asistieran como observadores de la elección parlamentaria.

La veeduría es una oferta novedosa, considerando que desde 2011, el chavismo le cerró las puertas a la OEA, ONU, Centro Carter, e inclusive la misma UE. La tinta indeleble es solo el reforzamiento de prácticas que ya se habían usado en el país.

Sin embargo, usar tinta indeleble en pandemia puede resultar “peor el remedio que la enfermedad”. Según argumentos de la OEA y la Internacional Foundation For Electoral Systems, el uso de objetos comunes se puede traducir en una cadena de contagios. Por ejemplo, la OEA, en estos casos, sugiere que se exploren alternativas para que los votantes no apoyen los dedos dentro de la tinta: hisopos para manchar la piel o un gotero que no tenga contacto directo con la persona.

Desde la International Foundation For Electoral Systems proponen que los electores desinfecten muy bien sus manos con algunos de los métodos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (lavado de manos con agua y jabón o con gel alcoholizado mayor al 60 %), o bien que se suministren botellas individuales de tinta para manchar los dedos sin tocar la piel.

No obstante, el CNE no ha determinado, ni informado, cuáles van a ser las medidas de bioseguridad que tomarán el #6D. 

Desde los Derechos Humanos

El Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) evalúa las elecciones en pandemia, visto desde los efectos. “La pandemia representa un desafío para la organización de los comicios. Los organismos electorales han tenido y tendrán que adoptar medidas tendientes a facilitar a todos los actores políticos las actividades preelectorales, electorales y poselectorales. Eso supone nuevos retos, tanto para la administración de los comicios como para la justicia electoral”, reza su más reciente informe.

 

#GuachimánElectoral: Para hacer elecciones en pandemia el Estado venezolano debe cumplir unas 50 recomendaciones
Las organizaciones Voto Joven y Súmate denunciaron que la actualización del registro electoral, que fue el primer acto de contacto directo, tuvo deficiencias en los protocolos de bioseguridad para evitar la propagación del COVID-19

 

@Dayidayi

 

Mientras que más de 60 países en todo el mundo han decidido suspender elecciones de todo tipo por la pandemia y el riesgo sanitario que implica, Venezuela es uno de los que sí las hará. Mientras que el Consejo Nacional Electoral (CNE) afirma que está cumpliendo con todos los protocolos necesarios, la International Foundation For Electoral Systems y la Organización de Estados Americanos (OEA) publicaron las normativas internacionales que deberían regir las elecciones en una situación atípica como la que atraviesa el mundo.

La comisión que nombró el CNE y los poderes del Estado para hacer seguimiento a los protocolos y desarrollo de la pandemia en el país no ha sido lo suficientemente clara sobre cuáles son las normas que están previendo ni el incremento en los costos para incorporar la bioseguridad en todos los pasos del cronograma. En la actualización del Registro Electoral, que además fue el primer acto que involucraba contacto directo, fue deficiente el protocolo de desinfección, el distanciamiento social, faltaron implementos de bioseguridad, como guantes y máscaras completas, y en algunos estados hasta el alcohol y gel antibacterial, según consignación y denuncia de las organizaciones Voto Joven y Súmate al cierre de la jornada de registro.

Desde el #GuachimánElectoral hicimos un compilado de cuáles son las normas internacionales que debe cumplir el Estado venezolano para garantizar no solo el cumplimiento político, sino que quienes participen en él no sean un número más en las estadísticas del COVID-19.

 

Sobre los materiales electorales: se debe revisar el diseño de los materiales electorales a fin de encontrar soluciones para aquellos objetos que, en condiciones normales, implican contacto físico o traspaso de objetos. Por ejemplo: prescindir de la tinta indeleble; confección de mamparas de acrílico para distanciar a los ciudadanos de los miembros de mesa; disponer de suficientes bolígrafos para que puedan ser desinfectados regularmente; kits sanitarios con máscaras, alcohol en gel, desinfectantes con alcohol, jabón, toallas y bolsas para residuos.

Rediseñar las actividades electorales y adaptarlas con un enfoque que preserve la salud de los ciudadanos: evitar ambientes cerrados o que cuenten con poca ventilación; instalar señalizaciones para que los votantes mantengan el distanciamiento social; hacer infografías y dar suficiente difusión a través de los medios de comunicación a las medidas sanitarias; capacitación adicional para que se atiendan las medidas sanitarias; establecer jornadas fraccionadas para el personal que estará en las mesas de votación e incluso incorporar una franja horaria para que voten las personas consideradas población de riesgo: ancianos, personas con enfermedades crónicas y embarazadas; incluir disposiciones sanitarias en la capacitación de todos los involucrados; aumentar los centros de votación que cuenten con los requerimientos de ventilación y espacio y, principalmente, evaluar el riesgo en todo el ámbito nacional.

Definir perfiles de personas habilitadas para el proceso; básicamente no deben exponer a otros: esto implica que quienes tienen responsabilidades en todo el proceso (antes de las elecciones, el día de las elecciones y en el repliegue del personal) no padezcan COVID-19, no hayan tenido contacto con personas infectadas por el virus, no presenten síntomas afines al coronavirus y no sean población vulnerable; aplicar los protocolos de desinfección en todos los ámbitos, considerando que hay personas involucradas en todos los procesos, y por tanto, riesgo de contagio.

Para el día “D”: tanto la International Foundation For Electoral Systems y la Organización de Estados Americanos sugieren que se definan bloques horarios para la votación; evitar la circulación innecesaria de la población en las calles (operaciones a la caza del voto); alertar a la población a que no acuda en masas ni en grandes grupos a los centros de votación; desinfección constante de los espacios y superficies; reducir la representación de partidos dentro de las instalaciones; señalar y organizar el desplazamiento dentro de las instalaciones de los centros electorales; exigir el uso de tapabocas para todos los electores; procurar y proveer la higiene de manos a la salida y la entrada al centro electoral; definir una capacidad máxima de asistentes al acto de votación; definir protocolos que cumplan con requerimientos sanitarios para el voto asistido; asignar un responsable de que se cumplan los protocolos epidemiológicos por cada mesa electoral; y en la medida de lo posible, diferenciar accesos de ingreso y de salida de los votantes.

El asterisco en el voto automatizado: parte de las recomendaciones, sugerencias y propuestas de los organismos internacionales es que los países, como Venezuela, que tienen un sistema de votación automatizado consideren que tocar una pantalla o identificar a la gente con un sistema biométrico implica un riesgo importante de contagio. Por ello sugieren: usar películas adhesivas por cada votante, desinfección de cada una de las pantallas luego de que cada ciudadano vote o el uso de guantes desechables para tocar las máquinas. 

Oct 06, 2016 | Actualizado hace 4 años
El Polo Patriótico se restea con Maduro hasta el 2019

pol

 

En el chavismo hay más de una visión sobre el revocatorio. Los aliados del Gobierno no apoyan el referendo contra Nicolás Maduro, aunque están conscientes de los problemas que aquejan a los venezolanos. En cambio, los disidentes del chavismo sí ven con simpatía la vía que propone la oposición

 

Dayimar Ayala Altuve

@Dayidayi

 

En apariencia, el Referendo Revocatorio no es un escenario que le preocupe al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, al Partido Socialista Unido de Venezuela o a sus aliados; pero en la práctica el Polo Patriótico reanudó sus encuentros, 9 meses después de la derrota de las elecciones del 6 de diciembre, ante la urgencia del planteamiento que hace la oposición venezolana.

En la acera de enfrente, la  Mesa de la Unidad Democrática decidió medirse en las calles e ir a la recolección de 20% de las firmas necesarias para lograr el referendo contra Maduro. Tienen un norte claro: que se realice en 2016 y con las condiciones que plantea la Constitución y no las que propuso exclusivamente el Consejo Nacional Electoral y su reglamento.

José Pinto lidera el partido Tupamaros y de plano rechaza la promoción de un referendo revocatorio. Su postura va más allá del desencuentro, pues pide que se “ilegalice” a la MUD como partido y que se investigue a quienes lideran la oposición. “Ellos (la oposición) tomaron el referendo revocatorio como elemento desestabilizador. Nosotros, el secretariado general de Tupamaros, apostamos a que el período presidencial debe terminar. Claro, hay dos partes: los que quieren que haya revocatorio y los que no. Si la convocatoria, tal como lo dijo el CNE, es en marzo  ya estarían a pocos meses del 2018 y no tiene sentido”, destaca.

El Partido Comunista de Venezuela ha criticado la explotación del Arco Minero, ha censurado algunas prácticas sindicales en instituciones y empresas del Estado, pero su Secretario Nacional, el diputado Oscar Figuera, destaca el carácter revolucionario que tiene esa organización política, por lo que apuestan a que Maduro siga al frente del poder en Venezuela.

“El PCV no quiere referendo revocatorio. Ni ahora ni en 2017 y por lo tanto no tenemos opciones que ofrecerle a la oposición. La opción es que se desarrolle el proceso democrático del Gobierno como en otros países. No por la vía de la violencia, de la guarimba, sino del respeto. Nicolás Maduro es el presidente. ¿Qué si la contrarrevolución tiene derecho a pedir revocatorio? Tienen derecho, pero apegados a la Constitución”, puntualiza.

Figuera no desconoce el descontento en diversos sectores de la sociedad asociados a la escasez de productos básicos o a la carestía, pero considera que desde el Gobierno se está trabajando para “revertir la percepción de la crisis” y que de darse el revocatorio la gente deberá sopesar quiénes son “sus enemigos” y quiénes “sus amigos”.

A Juan Barreto, el ex alcalde mayor de Caracas y ahora dirigente del partido Redes el llamado a revocatorio no es algo que le entusiasma o que le convoca, así lo afirma en entrevista con Runrun.es.

“ (En Redes) ni lo compartimos, ni lo acompañamos. Nos parece una consigna vacía, movida por la rabia y no por un programa. Nosotros creemos en un diálogo, pero no un diálogo de cúpulas, sino un diálogo social. De cumplir los opositores con los requisitos pautados por el reglamento del CNE, llevarían al país a un gasto inútil de recursos y a un momento de la confrontación mucho más tenso. Creo que el Gobierno no puede ser subestimado. Cuenta con la legalidad, recursos, mediática (sic) y fortaleza institucional. La oposición a partir del primero de septiembre comenzó a perder iniciativa y el capital político de las parlamentarias. El Gobierno ha logrado desgastarla, ganó tiempo y llegó a 2017”, plantea.

Barreto coincide con su par de Tupamaros en que si el revocatorio se materializa en los tres primeros meses del 2017, se estaría a pocos meses de las elecciones del 2018 y tendría mayor sentido que el presidente Maduro culmine el período constitucional.

A capa y espada 

La voz de Blanca Eeckout, se suma a la de otros del oficialismo como la del propio Maduro, Diosdado Cabello o Jorge Rodríguez,  que han manifestado no querer revocatorio, con la diferencia de que ella sí plantea, al menos, el supuesto de que la consulta se realice a finales de año. En un programa televisivo la dirigente oficialista afirmó que si el referéndum se realiza en 2016, la oposición estaría pasando por encima de la Constitución. “Los plazos se han retrasado porque la oposición no inició la solicitud el 11 de enero. El revocatorio es una opción que un sector de la sociedad puede querer y que otro no”.

Otro de los altos personeros que ha hablado sobre el revocatorio es Cabello, quien planteó hace unas semanas en su programa de televisión que si el referéndum se realiza en el primer trimestre de 2017, el vicepresidente que quede a cargo para culminar el período hasta 2019 puede designar a Maduro como vicepresidente, estar unos días en el cargo y posteriormente renunciar para dejar nuevamente el mando a Maduro.

Por su parte, y en sintonía a lo que dijo el vicepresidente de la tolda roja, el gobernador del estado Carabobo y enlace del Psuv con el CNE, Francisco Ameliach, señaló hace unos días que si la consulta electoral se hace el próximo año, Maduro podría nombrar a Cabello como su vicepresidente.

La voz de los disidentes

El otrora chavista, pero no madurista,  Héctor Navarro, ahora tiene un vínculo con la oposición: ve la necesidad de que se realice un referendo revocatorio y un solo nexo con el Gobierno de Maduro que es el seguimiento del legado del fallecido Hugo Chávez.

Navarro estuvo ligado a la Dirección Nacional del Psuv, de la que fue botado por disentir, también estuvo en la Asamblea Nacional como diputado por la tolda roja y fue ministro en dos oportunidades de Chávez. Asegura a Runrun.es y a título personal que además del revocatorio existen otros escenarios que ya se manejan para solucionar la crisis, como el de la transición.

“Creo que cuando uno empieza a ver a los actores políticos, de ambos lados, y cómo se están poniendo de manifiesto, surgen muchas preguntas. ¿Por qué la recolección no comenzó el 11 de enero?, ¿por qué la oposición no ha protestado sobre el Arco Minero si se supone que la AN debió ser consultada para aprobar el decreto?, ¿por qué la derecha no está interesada en que se hagan las elecciones de gobernadores este año? Para la oposición es un tiro al suelo que se hagan las elecciones a gobernadores, pero la única explicación que yo encuentro es que hay conversaciones”, destaca.

Para el exministro el verdadero referendo fueron las elecciones del 6 de diciembre y acusa que ni la oposición, ni el Gobierno hicieron una lectura correcta de los resultados.

Los que no tienen miedo  

Los diputados Víctor Clark y Pedro Carreño son coordinadores, junto a Héctor Rodríguez,  de la fracción del Psuv en la AN, pero también forman parte de la Dirección Nacional de la tolda roja. Cada uno tiene una perspectiva, pero coinciden en la “duda” que les genera que la oposición logre reunir los casi 4 millones de firmas para activar el revocatorio.

Pedro Carreño cree que si se da el referéndum, Maduro lo gana “de calle”. “Nosotros tenemos los votos. Ellos que busquen los de ellos. El presidente sacó 7.400.000 votos y ellos sacaron el 6 de diciembre 6.700.000 votos”, apunta.

Al parlamentario del Psuv no le gusta hablar sobre hipótesis y ante la interrogante de si el referendo revocatorio se puede realizar este año, asegura que es una respuesta que solamente Tibisay Lucena, la presidenta del CNE, puede dar.

Por su parte, Víctor Clark destaca que en el chavismo nunca se han negado a cumplir alguna decisión que dicte el CNE y que por ahora queda que la oposición cumpla con la recolección de 20% y si lo logran, la consulta popular se hará el próximo año, tal como lo especificó el Poder Electoral en el boletín que emitió hace unos días. “Nosotros somos gobierno y no trabajamos para sacarnos. Nuestro escenario es trabajar, ayudar al presidente en las acciones gubernamentales y en la emergencia económica que atravesamos. Si el  CNE dice que se han  cumplido las condiciones, nosotros nunca nos hemos opuesto a una decisión del CNE. Ni tampoco nos estamos preparando para eso”, finaliza.