La realidad eléctrica nacional nos expone a ser bombardeados todos los dÃas por números relacionados con el sector eléctrico. Recién me entero que existe un Estado Mayor Eléctrico, en Venezuela la obsesión de algunos por pretender controlarlo todo los lleva a asignarle nombres militares lo que sencillamente deberÃa ser un organismo de control de gestión. Por cada Estado Mayor en Venezuela existe un estado deplorable de algo, el sector eléctrico no es la excepción.
Los funcionarios del gobierno nos indican que habÃa un plan de reducción de demanda de 1.000 MW, entre mayo y agosto y que se ha logrado alcanzar el 43%. Nosotros sabemos que los funcionarios del gobierno no son muy duchos con los números, pero si la meta ha sido alcanzada en 43%, solo se tiene mes y medio para lograr alcanzar el 57% restante. Supuestamente la reducción de la demanda se alcanzarÃa con ganancias de eficiencia, en realidad lo hacen con apagones. Los apagones continúan y probablemente continuarán en el futuro. A pesar de todas las personas que han pasado por Corpoelec y de todas las modificaciones que el actual gobernó ha realizado en el sistema eléctrico, entre las cuales destaca la estatización del la electricidad de Caracas, el servicio eléctrico en Venezuela es peor hoy de lo que era hace unos años. El Gobierno insiste en culpar al gobierno anterior, ya van más de 13 años gobernando pero todavÃa sigue dando rédito polÃtico culpar a los otros de las deficiencias propias. En el pasado se podÃa utilizar la demanda eléctrica como indicador temprano de actividad económica debido a que habÃa capacidad de generación excedente, hoy eso no tiene ningún sentido. En 1999 el Gobierno recibió un sistema que cumplÃa, hoy lamentablemente no podemos decir lo mismo.
El Caronà ha sido infinitamente generoso. Es el corazón energético del paÃs y las inversiones que en él se realizaron son las que permitieron por un largo perÃodo de tiempo que el paÃs gozase de energÃa abundante, tan abundante que los venezolanos hemos creÃdo que es gratis. En pocos paÃses del mundo el sector energético está tan distorsionado como en Venezuela. No hablamos solamente de la gasolina, el gas o el diesel, también el mercado de la electricidad lo está. En Venezuela parte del dinero petrolero fue empleado en desarrollar la hidroelectricidad, es quizás uno de los pocos sectores donde no se empleó la renta para desarrollar negocios ruinosos. Obviamente, a medida que la población ha ido creciendo y que las necesidades eléctricas han ido aumentando, la capacidad de generación se ha ido quedando atrasada, pero no eso no es culpa de los de antes, es culpa de los de ahora.  Las sequÃas demostraron que Venezuela necesita diversificar su matriz de generación y que también necesita hacer uso eficiente de la energÃa. Hoy no vemos donde están los grandes desarrollos en generación eléctrica. Lo último con lo que se hizo show fue con Caruachi, iniciada por el Gobierno de Caldera y Tocoma  que se sigue retrasando.
Venezuela necesita diversificar su matriz eléctrica y para ello necesita recursos. Los proyectos de generación requieren cuantiosas sumas de dinero, además de una enorme capacidad técnica. Hoy por hoy, el gobierno no cuenta con ninguno. Lo único que puede hacer el gobierno es tratar de conseguir que el sector privado, nacional e internacional, se involucren en la generación eléctrica. El problema es que ninguno de ellos trabaja gratis. Venezuela necesita comenzar a generar un mercado energético que tenga cierta racionalidad económica. La mejor manera de generar una demanda eficiente es mediante un precio que refleje la escasez del recurso. Mientras tengamos todos los combustibles fósiles subsidiados y también tengamos subsidiada la electricidad, la generación eléctrica no podrá incrementarse de la manera que el paÃs necesita. El RÃo Caronà ha sido muy generoso con nosotros, también aquellos que planificaron y llevaron a cabo las grandes obras para su electrificación. No merecen que la ineptitud actual descargue sus culpas en ellos.
Francisco Ibarra Bravo




