Gobierno dejó de publicar el balance diario sobre los sismos desde el #24Jul

La falta de información oficial sobre la emergencia sísmica volvió a instalarse después de que el Gobierno venezolano dejara de publicar actualizaciones periódicas sobre el doble terremoto del 24 de junio. El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio, con 5546 fallecidos, 16 740 heridos y 17 907 damnificados, pero desde entonces las autoridades no han divulgado un nuevo corte sobre víctimas, daños, desaparecidos o atención a afectados

La interrupción ocurre semanas después de que periodistas cuestionaran públicamente la falta de datos consolidados durante los primeros días de la tragedia. El Ejecutivo comenzó a publicar el balance oficial diario luego de una rueda de prensa del 2 de julio, en la que las autoridades fueron interrogadas sobre la ausencia de registros claros.

Las preguntas del periodismo abrieron la presión por las cifras

Durante la rueda de prensa del 2 de julio en la Base Aérea La Carlota, periodistas nacionales e internacionales preguntaron a Delcy Rodríguez sobre la respuesta estatal frente al terremoto y la existencia de una lista oficial de desaparecidos.

Una de las principales interrogantes fue la falta de información precisa sobre las personas cuyo paradero se desconocía y sobre el despliegue institucional durante las primeras horas de la emergencia.

La periodista española María Martín, de El País, cuestionó que varios afectados denunciaban que se sintieron abandonados durante las primeras 72 horas posteriores al terremoto y preguntó por qué el despliegue oficial había sido lento y descoordinado.

Rodríguez rechazó esos señalamientos y aseguró que las autoridades habían actuado desde el primer momento. También argumentó sobre la existencia de lo que calificó como “laboratorios mediáticos”; en ese sentido, sostuvo que el Gobierno trabajaba con datos y no con percepciones.

Posteriormente, el periodista Julio Vaqueiro, de Telemundo, insistió sobre testimonios recogidos en zonas afectadas que señalaban retrasos en la ayuda. Cuando intentó realizar una repregunta, el micrófono fue apagado.

Un día después apareció el primer balance oficial

Luego de esa rueda de prensa, el 3 de julio el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información difundió el primer parte oficial de la emergencia, nueve días después del doble terremoto ocurrido el 24 de junio.

El reporte contabilizaba 2645 fallecidos, 12 666 heridos, 6462 personas rescatadas, 86 117 familias atendidas y 15 050 personas sin vivienda.

También informaba sobre 885 edificios afectados, 189 colapsados, 9486 toneladas de alimentos distribuidas, 20 909 pacientes atendidos, 3305 rescatistas internacionales desplegados, 29 567 efectivos movilizados, 25 846 voluntarios registrados y 890 réplicas.

Jorge Rodríguez asumió la actualización de cifras

El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio. Para entonces, el balance oficial indicaba que la cifra de fallecidos había aumentado a 5546, mientras los heridos se mantenían en 16 740 y los rescatados en 6462.

La infografía también confirmaba que 128 324 familias habían sido atendidas, que existían 107 campamentos transitorios con 23 811 personas y que 17 907 ciudadanos permanecían como damnificados.

En materia de infraestructura, el Gobierno reportó 856 edificios afectados y 190 estructuras colapsadas. También informó sobre 47 942 pacientes atendidos, 2278 rescatistas internacionales, 30 989 efectivos desplegados, 31 745 voluntarios, 51 215 582 litros de agua distribuidos y 1500 réplicas registradas.

El vacío de información sobre desaparecidos

Uno de los puntos más cuestionados durante la emergencia ha sido la falta de una cifra oficial consolidada de desaparecidos.

El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, reconoció el 23 de julio que las autoridades no manejaban un número definitivo de personas desaparecidas tras el terremoto y señaló que existían mecanismos para recibir reportes.

La declaración ocurrió un mes después de que el Gobierno informara inicialmente que 157 personas permanecían desaparecidas. Desde entonces, esa cifra no fue actualizada públicamente.

Mientras tanto, familiares y voluntarios han construido registros propios para intentar ubicar a personas cuyo paradero continúa sin confirmarse. Organizaciones y familiares han advertido que la ausencia de un sistema único de información prolonga la incertidumbre para quienes siguen buscando respuestas.

A un mes del terremoto persisten reclamos por la respuesta

La falta de nuevos balances ocurre mientras comunidades afectadas denuncian retrasos en la atención institucional.

Carlos Julio Rojas, periodista y coordinador del Frente Norte de Caracas, afirmó que sectores como Altagracia, La Pastora, San Bernardino, Candelaria, San Martín y Catia registraron dificultades durante los primeros días posteriores al terremoto.

Rojas señaló que los primeros refugios tardaron 48 horas en instalarse y cuestionó el tiempo que tomó iniciar inspecciones técnicas de inmuebles y asignación de etiquetas de habitabilidad. Asimismo, denunció problemas en complejos de la Gran Misión Vivienda Venezuela y sostuvo que parte de la respuesta inicial fue asumida por comunidades organizadas.

Sin una fecha para el próximo balance

Más de un mes después del doble terremoto, la última fotografía oficial de la emergencia sigue siendo la presentada el 24 de julio.

El Gobierno no ha informado cuándo publicará un nuevo balance ni si mantendrá un esquema periódico de actualización de cifras. Mientras, familiares de víctimas, comunidades afectadas y organizaciones continúan reclamando información sobre fallecidos, desaparecidos, daños y atención humanitaria.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

. El Ejecutivo comenzó a publicar el balance oficial diario luego de una rueda de prensa del 2 de julio, en la que las autoridades fueron interrogadas sobre la ausencia de registros claros. Pero el último reporte difundido es del 24 de julio
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La falta de información oficial sobre la emergencia sísmica volvió a instalarse después de que el Gobierno venezolano dejara de publicar actualizaciones periódicas sobre el doble terremoto del 24 de junio. El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio, con 5546 fallecidos, 16 740 heridos y 17 907 damnificados, pero desde entonces las autoridades no han divulgado un nuevo corte sobre víctimas, daños, desaparecidos o atención a afectados

La interrupción ocurre semanas después de que periodistas cuestionaran públicamente la falta de datos consolidados durante los primeros días de la tragedia. El Ejecutivo comenzó a publicar el balance oficial diario luego de una rueda de prensa del 2 de julio, en la que las autoridades fueron interrogadas sobre la ausencia de registros claros.

Las preguntas del periodismo abrieron la presión por las cifras

Durante la rueda de prensa del 2 de julio en la Base Aérea La Carlota, periodistas nacionales e internacionales preguntaron a Delcy Rodríguez sobre la respuesta estatal frente al terremoto y la existencia de una lista oficial de desaparecidos.

Una de las principales interrogantes fue la falta de información precisa sobre las personas cuyo paradero se desconocía y sobre el despliegue institucional durante las primeras horas de la emergencia.

La periodista española María Martín, de El País, cuestionó que varios afectados denunciaban que se sintieron abandonados durante las primeras 72 horas posteriores al terremoto y preguntó por qué el despliegue oficial había sido lento y descoordinado.

Rodríguez rechazó esos señalamientos y aseguró que las autoridades habían actuado desde el primer momento. También argumentó sobre la existencia de lo que calificó como “laboratorios mediáticos”; en ese sentido, sostuvo que el Gobierno trabajaba con datos y no con percepciones.

Posteriormente, el periodista Julio Vaqueiro, de Telemundo, insistió sobre testimonios recogidos en zonas afectadas que señalaban retrasos en la ayuda. Cuando intentó realizar una repregunta, el micrófono fue apagado.

Un día después apareció el primer balance oficial

Luego de esa rueda de prensa, el 3 de julio el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información difundió el primer parte oficial de la emergencia, nueve días después del doble terremoto ocurrido el 24 de junio.

El reporte contabilizaba 2645 fallecidos, 12 666 heridos, 6462 personas rescatadas, 86 117 familias atendidas y 15 050 personas sin vivienda.

También informaba sobre 885 edificios afectados, 189 colapsados, 9486 toneladas de alimentos distribuidas, 20 909 pacientes atendidos, 3305 rescatistas internacionales desplegados, 29 567 efectivos movilizados, 25 846 voluntarios registrados y 890 réplicas.

Jorge Rodríguez asumió la actualización de cifras

El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio. Para entonces, el balance oficial indicaba que la cifra de fallecidos había aumentado a 5546, mientras los heridos se mantenían en 16 740 y los rescatados en 6462.

La infografía también confirmaba que 128 324 familias habían sido atendidas, que existían 107 campamentos transitorios con 23 811 personas y que 17 907 ciudadanos permanecían como damnificados.

En materia de infraestructura, el Gobierno reportó 856 edificios afectados y 190 estructuras colapsadas. También informó sobre 47 942 pacientes atendidos, 2278 rescatistas internacionales, 30 989 efectivos desplegados, 31 745 voluntarios, 51 215 582 litros de agua distribuidos y 1500 réplicas registradas.

El vacío de información sobre desaparecidos

Uno de los puntos más cuestionados durante la emergencia ha sido la falta de una cifra oficial consolidada de desaparecidos.

El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, reconoció el 23 de julio que las autoridades no manejaban un número definitivo de personas desaparecidas tras el terremoto y señaló que existían mecanismos para recibir reportes.

La declaración ocurrió un mes después de que el Gobierno informara inicialmente que 157 personas permanecían desaparecidas. Desde entonces, esa cifra no fue actualizada públicamente.

Mientras tanto, familiares y voluntarios han construido registros propios para intentar ubicar a personas cuyo paradero continúa sin confirmarse. Organizaciones y familiares han advertido que la ausencia de un sistema único de información prolonga la incertidumbre para quienes siguen buscando respuestas.

A un mes del terremoto persisten reclamos por la respuesta

La falta de nuevos balances ocurre mientras comunidades afectadas denuncian retrasos en la atención institucional.

Carlos Julio Rojas, periodista y coordinador del Frente Norte de Caracas, afirmó que sectores como Altagracia, La Pastora, San Bernardino, Candelaria, San Martín y Catia registraron dificultades durante los primeros días posteriores al terremoto.

Rojas señaló que los primeros refugios tardaron 48 horas en instalarse y cuestionó el tiempo que tomó iniciar inspecciones técnicas de inmuebles y asignación de etiquetas de habitabilidad. Asimismo, denunció problemas en complejos de la Gran Misión Vivienda Venezuela y sostuvo que parte de la respuesta inicial fue asumida por comunidades organizadas.

Sin una fecha para el próximo balance

Más de un mes después del doble terremoto, la última fotografía oficial de la emergencia sigue siendo la presentada el 24 de julio.

El Gobierno no ha informado cuándo publicará un nuevo balance ni si mantendrá un esquema periódico de actualización de cifras. Mientras, familiares de víctimas, comunidades afectadas y organizaciones continúan reclamando información sobre fallecidos, desaparecidos, daños y atención humanitaria.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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