Fernando Spirito, consultor político y profesor de la UCAB, señaló que Maduro no quiere modificar el país, sino ganar adeptos entre los distintos sectores que numéricamente superan a la oposición
Foto: @nicmaduroguerra
El gobierno de Nicolás Maduro ha puesto atención en diferentes corrientes religiosas, pero especialmente en cristianos evangélicos, a propósito de las venideras elecciones presidenciales.
De acuerdo con un reportaje de TalCual, Nicolás Maduro Guerra, vicepresidente del PSUV para Asuntos Religiosos, es la pieza que designó el oficialismo para abonar los terrenos religiosos, sobre todo con grupos cristianos evangélicos.
Al respecto, Fernando Spirito, consultor político y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), no cree que los acercamientos del gobierno a grupos evangélicos y de otras corrientes religiosas sean una práctica de tolerancia.
“El chavismo no soporta el pluralismo, ni los puntos de vista distintos a los suyos”, apuntó Spirito.
Además, el politólogo consideró que la movilización del ejecutivo es «táctica» y tiene como objetivo exacerbar las «tremendas divisiones» que ya existen en la sociedad, cuestión que logra con la polarización de la opinión pública.
También, indica que el cortejo chavista, al menos hacia los evangélicos, es clientelar y se basa en la propaganda y presencia en redes sociales porque al gobierno no le interesa abordar temas que, por ejemplo, sí están en la agenda extranjera, tales como políticas públicas, el aborto, la santidad entre otros
De acuerdo con Spirito, Maduro no quiere modificar el país, sino ganar adeptos entre los distintos sectores que numéricamente superan a la oposición.
Finalmente, recordó que en el pasado el expresidente Hugo Chávez «maldijo al estado de Israel» y que fueron estos grupos sociales los primeros que se fueron del país cuando «empezaron a ver que Chávez intento dividir Venezuela entre el bueno, el malo y vio a los judíos como enemigos».
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