Y, mientras Eduardo Piñate —el “hombre fuerte” del presidente Nicolás Maduro— pone orden en el PSUV, el primer vicepresidente del partido, Diosdado Cabello, ha optado por moverse en patios que le son conocidos: los cuarteles militares.
Desde febrero, cuando dejó de asistir de manera regular a la Asamblea Nacional (AN), el oriundo de El Furrial, en Monagas, se moviliza a los estados con dos fines: reunirse con los oficiales y soldados y transmitir el programa “Con el Mazo Dando“, desde instalaciones militares.
En el primer trimestre de 2016, sostuvo cónclaves con militares en Caracas, en los espacios de Fuerte Tiuna; luego en Apure, Portuguesa, Sucre y, recientemente, en Monagas y Aragua, según señalaron fuentes del oficialismo a quienes llamó la atención esos datos porque podrían evidenciar lo que realmente busca y persigue Cabello.




