El Gobierno de Venezuela consideró como injerencista la postura de Chile sobre el caso del dirigente político Leopoldo López, que fue condenado a casi 14 años de prisión, y pidió al gobierno chileno no inmiscuirse en los asuntos internos para mantener las relaciones de respeto mutuo.
La Cancillería de Venezuela rechazó el lunes el pronunciamiento chileno, según el cual esperaba que se observen las garantías judiciales de un debido proceso y el respeto a los derechos humanos en el caso de López y otros dirigentes estudiantiles.
“Resulta necesario recordarle a la Cancillería chilena que la no intervención en los asuntos internos de otro Estado es un principio fundamental consagrado en el Derecho Internacional Público. En ese sentido, cualquier pronunciamiento que vulnere su esencia en nada contribuye a la construcción y perfeccionamiento de relaciones bilaterales de respeto mutuo”, indicó la Cancillería venezolana en un comunicado.
La Cancillería sostuvo para el gobierno venezolano sería impensable pronunciarse sobre el tratamiento judicial y las denuncias sobre violaciones de derechos humanos del pueblo mapuche, la impunidad de los autores de los crímenes de lesa humanidad cometidos en la dictadura de Augusto Pinochet, la privatización de la educación chilena, o la vigencia de la Constitución de Pinochet.
La sentencia contra López fue objetada por varias organizaciones internacionales de derechos humanos, ex presidentes y Estados Unidos.




