La FIFA en posición adelantada por Luis DE LION

FIFA5

 

Definitivamente el 29 de mayo es una fecha trágica para el fútbol. Hace 30 años tenía lugar en Bélgica el drama de Heysel, en el que murieron 39 personas y más de 600 resultaron heridas, a causa de una avalancha de aficionados en el prólogo de la final de la Liga de Campeones, entre el Liverpool y la Juventus. En éste 2015, el pasado viernes 29 de mayo, fue Zurich el escenario de la polémica reelección de Blatter por quinta vez al frente de la FIFA.

Sin víctimas que lamentar, los múltiples escándalos de corrupción en la historia de la FIFA, ésta semana alcanzaron un clímax, con el arresto en Suiza de siete altos dirigentes de la FIFA, por órdenes de la justicia norteamericana, por presunta implicación en varios casos de corrupción.

Muy a pesar de ese polémico escenario, las previsiones no cambiaron en nada.

“Sepp Blatter, es un exitoso dictador sin llenarse las manos de sangre” titulaba de forma nada halagadora el diario británico, The Guardian.

Diego Maradona, David Cameron y Platini, hicieron público su rechazo a Blatter y mostraron su apoyo a la candidatura del Príncipe Alí, para presidir la FIFA. Siendo el monarca jordano un personaje desconocido para la opinión internacional, sin embargo el joven príncipe, tenía en su currículo, el haber logrado que la FIFA levantara la prohibición que pesaba sobre las mujeres futbolistas que portan el velo islámico.

El octogenario Blatter, es un hombre que al igual que su predecesor el brasileño Joao Havelange, ha sobrevivido a múltiples y muy graves escándalos. Pero los de corrupción en la adjudicación de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, son los más graves de todos, y pareciera que hasta la sobrevivencia de la propia FIFA corre peligro.

Los acontecimientos se aceleraron en ésta semana pasada. En apenas 48 horas vimos abrirse la página judicial y la mediática del affaire. Quedan pendientes el folio político y el de la imagen. En el primero la FIFA es una potencia política, en cuanto al segundo, los anunciantes parecen esperar a Blatter en la bajadita.

En lo político, al menos desde hace 30 años las copas mundiales de fútbol han sido herramientas de política internacional. David Cameron, se encargó éste viernes, desde Berlín, de darle inicio formal a la ofensiva. El boicot comienza a tomar forma y salvo cambios urgentes, luce probable que, el mundial 2018 de Putin sea escenificado en Rusia bajo el mismo formato de boicot de los olímpicos de 1980 de la URSS. En el seno de la propia FIFA, la UEFA ya ha intentado establecer una cabeza de playa.

A ciertos niveles la FIFA es un Estado, en otros es una multinacional. Decía ésta semana desde Zurich, Thierry Granturco, abogado de la FIFA.

Esperando su turno, de beligerancia, está la guerra de imagen. Uno de los ejes de gravedad de la FIFA y del cual Blatter, no podrá escapar. Tendrá que rendirle cuentas claras y precisas a los anunciantes.

Claro está, que un Blatter, reelecto por amplia mayoría, está en mejor posición, para negociar con los anunciantes. Pero no será fácil. Solo el statu quo podría dar al traste con el nuevo período de Blatter al frente de la FIFA.

 

@ldelion

luisdelion@gmail.com

FIFA5

 

Definitivamente el 29 de mayo es una fecha trágica para el fútbol. Hace 30 años tenía lugar en Bélgica el drama de Heysel, en el que murieron 39 personas y más de 600 resultaron heridas, a causa de una avalancha de aficionados en el prólogo de la final de la Liga de Campeones, entre el Liverpool y la Juventus. En éste 2015, el pasado viernes 29 de mayo, fue Zurich el escenario de la polémica reelección de Blatter por quinta vez al frente de la FIFA.

Sin víctimas que lamentar, los múltiples escándalos de corrupción en la historia de la FIFA, ésta semana alcanzaron un clímax, con el arresto en Suiza de siete altos dirigentes de la FIFA, por órdenes de la justicia norteamericana, por presunta implicación en varios casos de corrupción.

Muy a pesar de ese polémico escenario, las previsiones no cambiaron en nada.

“Sepp Blatter, es un exitoso dictador sin llenarse las manos de sangre” titulaba de forma nada halagadora el diario británico, The Guardian.

Diego Maradona, David Cameron y Platini, hicieron público su rechazo a Blatter y mostraron su apoyo a la candidatura del Príncipe Alí, para presidir la FIFA. Siendo el monarca jordano un personaje desconocido para la opinión internacional, sin embargo el joven príncipe, tenía en su currículo, el haber logrado que la FIFA levantara la prohibición que pesaba sobre las mujeres futbolistas que portan el velo islámico.

El octogenario Blatter, es un hombre que al igual que su predecesor el brasileño Joao Havelange, ha sobrevivido a múltiples y muy graves escándalos. Pero los de corrupción en la adjudicación de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, son los más graves de todos, y pareciera que hasta la sobrevivencia de la propia FIFA corre peligro.

Los acontecimientos se aceleraron en ésta semana pasada. En apenas 48 horas vimos abrirse la página judicial y la mediática del affaire. Quedan pendientes el folio político y el de la imagen. En el primero la FIFA es una potencia política, en cuanto al segundo, los anunciantes parecen esperar a Blatter en la bajadita.

En lo político, al menos desde hace 30 años las copas mundiales de fútbol han sido herramientas de política internacional. David Cameron, se encargó éste viernes, desde Berlín, de darle inicio formal a la ofensiva. El boicot comienza a tomar forma y salvo cambios urgentes, luce probable que, el mundial 2018 de Putin sea escenificado en Rusia bajo el mismo formato de boicot de los olímpicos de 1980 de la URSS. En el seno de la propia FIFA, la UEFA ya ha intentado establecer una cabeza de playa.

A ciertos niveles la FIFA es un Estado, en otros es una multinacional. Decía ésta semana desde Zurich, Thierry Granturco, abogado de la FIFA.

Esperando su turno, de beligerancia, está la guerra de imagen. Uno de los ejes de gravedad de la FIFA y del cual Blatter, no podrá escapar. Tendrá que rendirle cuentas claras y precisas a los anunciantes.

Claro está, que un Blatter, reelecto por amplia mayoría, está en mejor posición, para negociar con los anunciantes. Pero no será fácil. Solo el statu quo podría dar al traste con el nuevo período de Blatter al frente de la FIFA.

 

@ldelion

luisdelion@gmail.com

TelegramWhatsAppFacebookX

FIFA5

 

Definitivamente el 29 de mayo es una fecha trágica para el fútbol. Hace 30 años tenía lugar en Bélgica el drama de Heysel, en el que murieron 39 personas y más de 600 resultaron heridas, a causa de una avalancha de aficionados en el prólogo de la final de la Liga de Campeones, entre el Liverpool y la Juventus. En éste 2015, el pasado viernes 29 de mayo, fue Zurich el escenario de la polémica reelección de Blatter por quinta vez al frente de la FIFA.

Sin víctimas que lamentar, los múltiples escándalos de corrupción en la historia de la FIFA, ésta semana alcanzaron un clímax, con el arresto en Suiza de siete altos dirigentes de la FIFA, por órdenes de la justicia norteamericana, por presunta implicación en varios casos de corrupción.

Muy a pesar de ese polémico escenario, las previsiones no cambiaron en nada.

“Sepp Blatter, es un exitoso dictador sin llenarse las manos de sangre” titulaba de forma nada halagadora el diario británico, The Guardian.

Diego Maradona, David Cameron y Platini, hicieron público su rechazo a Blatter y mostraron su apoyo a la candidatura del Príncipe Alí, para presidir la FIFA. Siendo el monarca jordano un personaje desconocido para la opinión internacional, sin embargo el joven príncipe, tenía en su currículo, el haber logrado que la FIFA levantara la prohibición que pesaba sobre las mujeres futbolistas que portan el velo islámico.

El octogenario Blatter, es un hombre que al igual que su predecesor el brasileño Joao Havelange, ha sobrevivido a múltiples y muy graves escándalos. Pero los de corrupción en la adjudicación de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, son los más graves de todos, y pareciera que hasta la sobrevivencia de la propia FIFA corre peligro.

Los acontecimientos se aceleraron en ésta semana pasada. En apenas 48 horas vimos abrirse la página judicial y la mediática del affaire. Quedan pendientes el folio político y el de la imagen. En el primero la FIFA es una potencia política, en cuanto al segundo, los anunciantes parecen esperar a Blatter en la bajadita.

En lo político, al menos desde hace 30 años las copas mundiales de fútbol han sido herramientas de política internacional. David Cameron, se encargó éste viernes, desde Berlín, de darle inicio formal a la ofensiva. El boicot comienza a tomar forma y salvo cambios urgentes, luce probable que, el mundial 2018 de Putin sea escenificado en Rusia bajo el mismo formato de boicot de los olímpicos de 1980 de la URSS. En el seno de la propia FIFA, la UEFA ya ha intentado establecer una cabeza de playa.

A ciertos niveles la FIFA es un Estado, en otros es una multinacional. Decía ésta semana desde Zurich, Thierry Granturco, abogado de la FIFA.

Esperando su turno, de beligerancia, está la guerra de imagen. Uno de los ejes de gravedad de la FIFA y del cual Blatter, no podrá escapar. Tendrá que rendirle cuentas claras y precisas a los anunciantes.

Claro está, que un Blatter, reelecto por amplia mayoría, está en mejor posición, para negociar con los anunciantes. Pero no será fácil. Solo el statu quo podría dar al traste con el nuevo período de Blatter al frente de la FIFA.

 

@ldelion

luisdelion@gmail.com

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.