La precampaña pélvica por David Smolansky U.


“Un absceso pélvico es una infección que se caracteriza por la acumulación de pus en la pelvis o el bajo abdomen y que puede haber sido causada por un golpe, quemadura o por una complicación tras una operación quirúrgica”, según explica un grupo de médicos a la BBC de Londres. Supuestamente ése es el problema de salud que tiene el presidente Chávez que lo tiene de reposo en Cuba desde el pasado 10 de junio. Y digo supuestamente porque son muchos los rumores y especulaciones sobre su verdadera enfermedad y su posible retorno a Venezuela. Lo último que se sabe del jefe de Estado venezolano son unas fotos divulgadas donde sale él con una chaqueta del tricolor nacional acompañado de Rául y Fidel Castro. Parecido a lo que suele hacer el líder de la revolución cubana cuando también se enefermó en 2008.

Sin embargo, ¿no es una falta de seriedad que los venezolanos no estemos enterados con claridad de lo que le ocurre al Presidente? O peor aún, ¿no es una violación a la constitución promulgar leyes desde el exterior? El mismo gobierno y dirigentes del PSUV han caído en contradicciones a la hora de informar sobre el comandante. El diputado oficialista Saúl Ortega comentaba que “pronto regresaría” Chávez, cosa que obligó al ministro de información y comunicación, Andrés Izarra, desmentirlo cuando publicó en su cuenta twitter que “el Presidente sigue en proceso de recuperación”.

La constitución nacional, en su artículo 234, sentencia que en la ausencia temporal del Presidente de la República será suplida por el Vicepresidente Ejecutivo, en este caso Elías Jaua, quien ha dicho que es “leal al comandante y un hombre de principios”. ¿Acaso suplir al Presidente por un problema de salud es ir en contra de los principios, más aún si así lo dispone la constitución?

Pareciera que lo que padece Chávez es más grave de lo que se ha informado. La obsesión del gobierno por ocultar la información oficial hace que no salgan unos doctores dando una rueda de prensa indicando la evolución o complicación médica del paciente. Pero si ni siquiera se está tratando en su país, qué se le puede pedir. Hechos que alejan a Venezuela de la normalidad.

La alianza ideológica que existe con los Castro y las alianzas de todo tipo que existen entre Caracas y La Habana permiten que Chávez se revise en la isla. Otro aspecto interesante de cómo es manejada la política exterior venezolana. Fidel al menos se ha tratado en Cuba.

Ahora bien, hace unos días discutía con un compañero de trabajo y buen amigo y especulábamos sobre la posibilidad que tendría el gobierno de aprovechar esta situación. Fechas patrias como el 24 de junio y, más importante aún, la celebración del bicentenario de la República, el próximo 5 de julio, están a la vuelta de la esquina. Chávez sabe que tiene altos niveles de rechazo, que existen liderazgos desde la Unidad que una contienda presidencial lo vencerían y que los problemas que padecemos los venezolanos son inocultables. ¿Tratará de construirse un regreso épico, cargado de un discurso emocional y lleno de resurrección para relanzar su figura y montarse en una campaña presidencial? Las propagandas en los medios del Estado de “pa´lante comandante”, incluso transmitidas por cadena nacional, parecieran un indicio de ese “retorno apoteósico” que varios funcionarios del gobierno han manifestado cuando Chávez esté, si es que realmente podrá estar, en Caracas nuevamente.

No hay que pisar esa concha de mango. Es buen momento para que sigan surgiendo liderazgos alternativos, seguir emplazando al gobierno a que cumpla con la constitución (Elías Jaua), no cansarnos en denunciar las distintas problemáticas y ofrecer nuevas propuestas.

David Smolansky U.

@dsmolansky

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“Un absceso pélvico es una infección que se caracteriza por la acumulación de pus en la pelvis o el bajo abdomen y que puede haber sido causada por un golpe, quemadura o por una complicación tras una operación quirúrgica”, según explica un grupo de médicos a la BBC de Londres. Supuestamente ése es el problema de salud que tiene el presidente Chávez que lo tiene de reposo en Cuba desde el pasado 10 de junio. Y digo supuestamente porque son muchos los rumores y especulaciones sobre su verdadera enfermedad y su posible retorno a Venezuela. Lo último que se sabe del jefe de Estado venezolano son unas fotos divulgadas donde sale él con una chaqueta del tricolor nacional acompañado de Rául y Fidel Castro. Parecido a lo que suele hacer el líder de la revolución cubana cuando también se enefermó en 2008.

Sin embargo, ¿no es una falta de seriedad que los venezolanos no estemos enterados con claridad de lo que le ocurre al Presidente? O peor aún, ¿no es una violación a la constitución promulgar leyes desde el exterior? El mismo gobierno y dirigentes del PSUV han caído en contradicciones a la hora de informar sobre el comandante. El diputado oficialista Saúl Ortega comentaba que “pronto regresaría” Chávez, cosa que obligó al ministro de información y comunicación, Andrés Izarra, desmentirlo cuando publicó en su cuenta twitter que “el Presidente sigue en proceso de recuperación”.

La constitución nacional, en su artículo 234, sentencia que en la ausencia temporal del Presidente de la República será suplida por el Vicepresidente Ejecutivo, en este caso Elías Jaua, quien ha dicho que es “leal al comandante y un hombre de principios”. ¿Acaso suplir al Presidente por un problema de salud es ir en contra de los principios, más aún si así lo dispone la constitución?

Pareciera que lo que padece Chávez es más grave de lo que se ha informado. La obsesión del gobierno por ocultar la información oficial hace que no salgan unos doctores dando una rueda de prensa indicando la evolución o complicación médica del paciente. Pero si ni siquiera se está tratando en su país, qué se le puede pedir. Hechos que alejan a Venezuela de la normalidad.

La alianza ideológica que existe con los Castro y las alianzas de todo tipo que existen entre Caracas y La Habana permiten que Chávez se revise en la isla. Otro aspecto interesante de cómo es manejada la política exterior venezolana. Fidel al menos se ha tratado en Cuba.

Ahora bien, hace unos días discutía con un compañero de trabajo y buen amigo y especulábamos sobre la posibilidad que tendría el gobierno de aprovechar esta situación. Fechas patrias como el 24 de junio y, más importante aún, la celebración del bicentenario de la República, el próximo 5 de julio, están a la vuelta de la esquina. Chávez sabe que tiene altos niveles de rechazo, que existen liderazgos desde la Unidad que una contienda presidencial lo vencerían y que los problemas que padecemos los venezolanos son inocultables. ¿Tratará de construirse un regreso épico, cargado de un discurso emocional y lleno de resurrección para relanzar su figura y montarse en una campaña presidencial? Las propagandas en los medios del Estado de “pa´lante comandante”, incluso transmitidas por cadena nacional, parecieran un indicio de ese “retorno apoteósico” que varios funcionarios del gobierno han manifestado cuando Chávez esté, si es que realmente podrá estar, en Caracas nuevamente.

No hay que pisar esa concha de mango. Es buen momento para que sigan surgiendo liderazgos alternativos, seguir emplazando al gobierno a que cumpla con la constitución (Elías Jaua), no cansarnos en denunciar las distintas problemáticas y ofrecer nuevas propuestas.

David Smolansky U.

@dsmolansky

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