El verdadero y gran asunto en el caso Clorox es: ¿por qué el gobierno se empeñó a lo largo de varios años en arruinar a una empresa que era productiva y prestaba un servicio valioso al abastecimiento del país en productos de limpieza del hogar, generando además cientos de buenos empleos?. ¿Por qué la acosaron, hostigaron, arruinaron con una sistemática e irracional política de obligarla a producir a pérdida y encima a no disponer de los insumos necesarios para poder trabajar?. Finalmente, la transnacional propietaria tomó la decisión de cerrar e irse. Y ahora, tras varios años de sordera y acción retrógrada, el gobierno se disfraza de “Robin Hood” dizque “para defender a los trabajadores” y decreta una ocupación de la empresa. Destruye y luego alardea de rescatista.
No es algo casual. Todas las empresas estatales -y las estatizadas de los años recientes- han sido sometidas a un proceso de ruina y retroceso por el patrono gobierno. Todas arrojan pérdidas que -solo a medias- se subsidian con dineros de los venezolanos porque los jerarcas rojos no ponen medio de su bolsillo aunque son ellos los arruinadores. Todas han sido desmanteladas de tal forma que dejaron de producir entre el 50% y el 80% de lo que solían producir. No solo las que eran privadas y ahora estatizadas sino las antiguas estatales que funcionaban razonablemente bien, como Venalum, Ferrominera, Bauxilum, Edelca y otras. En Guayana lo sabemos muy bien, pero es la misma realidad en las cementeras, Agro Isleña, Sidetur, las fincas, los centrales azucareros y un largo etcétera.
El asunto es que una empresa privada -y así debían ser las estatales de no ser por este falso socialismo irresponsable- deben ser productivas y rentables. Y la competencia con otras empresas (por eso es clave no permitir monopolios estatales ni privados) obliga a todos a ser eficientes. Así debe ser por el bien de nuestra Venezuela y de sus trabajadores. ¿Por qué el gobierno ahogó a aquella empresa -como ha hecho con tantas- obligándolos a dar pérdidas por tener que vender a precios por debajo de los costos de producción? ¿Solamente por hacer populismo falso? ¿Qué van a hacer ahora? Miren como los propios oficialistas de Sidor y Venalum han exigido al gobierno dar un salto grande en los precios de venta de los productos y/o administrar los -ahora escasos-dólares de las muy escasas exportaciones en mercados como el Sicad 2 para poder multiplicar los bolívares. Así medio sobreviven las del aluminio y/o Ferrominera.
Venalum. Su caso es mas triste -si se puede- que el de Alcasa que describimos con detalle la semana pasada, porque Venalum fue inaugurada y desarrollada con tecnología de punta, lo cual le permitía tener una adecuada relación entre costos y precios de venta. Por mas de 20 años -salvo un año en que un accidente la afectó- la planta estatal produjo al tope de su capacidad instalada: 430 mil tons/año (varias veces con récords) y era autosustentable, reinvertía, cubría todos sus costos de personal con buenos contratos colectivos que daban ascenso social, e incluso financiaba muchas cosas para la comunidad -vivienda, deportes, mantenimiento en la ciudad, obras sociales- mientras era fuente de muchos cientos de millones de dólares en divisas que entraban por exportación para la nación.
En Alcasa, el gobierno rico y derrochador, incumplió una y otra vez todos sus propios anuncios de invertir -por sí mismo o con “asociaciones estratégicas”- en construir la Línea V que habría transformado a la empresa pionera en rentable y altamente productiva (hasta 450 mil tons/año). Luego -al decretar la “profundización de la revolución”- la fueron desmantelando y destrozando poco a poco, año tras año, hasta llegar a la ruinosa vergüenza de hoy en que solo puede producir al 15% de su capacidad actual.
En Venalum no eran indispensables grandes inversiones -aunque en alguna gaveta robo-lucionaria quedó el proyecto de la Línea VI- pero igual la destrozaron. De 905 celdas de reducción (donde la alúmina y la electricidad se transforman en aluminio) quedan activas apenas 228. Un magro 25%. De 430 mil toneladas de aluminio, apenas se llega a 110 mil o cuando mucho 120 mil. Hay lágrimas de indignación en Venalum y entre aquellos venezolanos que sin ser venalumnistas tenemos pasión por lo que Guayana significa para nuestro país.
Como bien lo señala el informe reseñado y analizado por la periodista María de Los Ángeles Ramírez en la edición de Correo del Caroní del pasado jueves 25, mas del 20% de las escasas celdas activas sacan aluminio con trazas de hierro por encima del porcentaje admitido. Faltan insumos, falta fluoruro (lo que causa que las celdas duren menos), faltan ánodos de carbón, faltan equipos móviles. Todos los anuncios del gobierno acerca de inversiones para recuperar celdas han terminado en nada.
TIP 1: The Wall Street Journal. El célebre periódico neoyorquino, especialista en asuntos de la economía y las finanzas publicó el pasado miércoles 24 un reportaje de Sara Schaefer Muñoz, su corresponsal para América Latina, titulado “Los sindicatos confrontan a Maduro” centrado en Guayana y Sidor. Lo pueden leer -traducido- en nuestra webpublicoyconfidencial.com .
TIP 2: Publico y Confidencial radio. Hoy seguimos, de 9am a 11am por Pentagrama 107.3 FM (en Internet se puede escuchar en vivo en el link que está enpublicoyconfidencial.com) Ya están disponibles los audios de las entrevistas de la semana pasada en la misma página. Mari Montes, Sairam Rivas, Chuo Torrealba, Antonio Ecarri Bolívar y mas.
TIP 3: Recomendamos leer la entrevista que hizo Roberto Giusti a Chuo Torrealba este domingo en El Universal (“En un ambiente envenenado por la violencia y el militarismo, ser ‘moderado’ es un acto de inteligencia y valentía (…) El de Maduro no es un mal Gobierno sino una catástrofe. Un país con 80% de restricción en su inventario de medicinas está viviendo una crisis haitiana (…) en la oposición hay comprensión de que se impone un acercamiento entre los liderazgos político y social”.
Damián Prat




